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No. No es cáncer :)

Subidoooooooooooooón!!!!

Jajajajajajajaja!!!!!

Me apetecía mogollón!!!!

Ya, ya sé que no se leen los subtítulos, es una pena. Pero de imagen y sonido era de los mejores… ;)

Escuchadla mientras leéis… y… DISFRUTADLA como felices diecisieteañeras y diecisieteañeros… ;)

Que la música nos invada y nos complete…

Yuuuuujuuuuu!!!!! Todo el mundo a bailar!!!!!

¡Dios! Con tanto amor… :)

………………………………………………………………………………………….

de autor desconocido

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Por un instante creí que sonaban tambores y trompetas. Crótalos y claves de suave madera. Que el sólo de guitarra eclipsaba al de batería, y después de que temblaran propios y extraños, el silencio que precedía a la tormenta rompía ventanas de terciopelo y  dibujaba sobre el cielo almas de cristal.

Por un momento pensé que ese mismo cielo se abriría y lloverían caramelos sin azúcar con forma de suaves ositos de mil colores…

Imaginé que la primavera nos invadía en pleno otoño, y almendros y cerezos abarrotaban sus ramas de flores que implosionaban de repente en increíbles fuegos de artificio…

Pero nada de esto estaba pasando en realidad…

Aunque aún ahora podría jurar que algún osito de gominola me golpeó en la cabeza y cayó a mis pies. También que me pareció ver fuegos artificiales al otro lado de la ventana, mientras una voz me susurraba al oído que todo iba a ir bien…

Pero no.

Nadie susurraba a mi oído.

Era Carañana. Mi oncólogo. El brillante, profesionalísimo y dulce -hasta sin proponérselo- Carañana, desde la otra parte de la mesa, -mientras yo, atrevida, en un arrebato me agarraba a su mano…- diciéndome…

No. No hay nada.

No hay metástasis.

No. No es cáncer.

…………………….

No. Esta vez no. No es cáncer.

……………………..

de "imagenesyfondos.net"

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Jajajajajaja!!!!

Fue como si toda la música del mundo sonara en mi cabeza a la vez, en perfecta armonía y sin desafinar ni un pelo… :)

Si pudiera explicaros… Si pudiera encontrar las palabras -y ordenarlas de la forma precisa- para poder transmitiros todo lo que sentí…

¡Lo que sentimos! Porque contra todo pronóstico fue Alva el que se echó a llorar sin poder evitarlo, mientras Carañana se encontraba sin saber muy bien cómo, consolándolo entre sus brazos… Sí… Jajajaja… Carañana -que no es muy dado a tiernas demostraciones de cariño- tiene un trabajo con nosotros…. Jajaja…

Aunque yo diría que ya le va cogiendo, además del tranquillo, el gustito al asunto… :)

Mientras tanto, yo daba saltos como un muelle sin frenos, arriba y abajo, la boca a punto de rompérseme a la altura de las orejas, de tantas risas como no me cabían… Y abrazaba a Luisa. Tan enérgica, tan fuerte, tan tierna…

Tampoco he dejado de reír mientras me abrazaba a Carañana en una mezcla perfecta de gratitud bien entendida y cariño infinito…

He llorado más tarde. Muchas veces.

La última hace apenas diez minutos…

¡Qué gusto!!!! Qué liberación…

Son como arrebatos. Ataques de alegría. Orgasmos de dicha inmensa.

De repente pienso:

¡No! ¡No tengo más cáncer! De momento no más quimio. No más radio. Quirófanos ni miedo a la muerte inminente. No de momento. No por ahora.

No.

Esta vez no es cáncer.

Y la alegría que te ataca, -te suma, te embiste y te recorre de arriba a abajo y  de este a oeste-, es ¡tan grande!

Tan inmensa. Tan arrolladora. Tan intensa, sublime y excelsa…, que o lloras o revientas. Y puestos a elegir, oye…, pues casi prefiero echarme a llorar.

Alguna vez también lloro de rabia. Me da un poco de vergüenza…

Pero no puedo evitar pensar:

de "galeria.dibujos.net"

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¡’Dita sea!!!! Hay que ver lo frágil de nuestra estabilidad… Que delgado es el filo que separa nuestra sensatez de nuestra locura… Ahora estamos felices como almejas (almejas felices, claro)… Pero si en lugar de un “no”, hubiera sido un “sí, es cáncer, otra vez”…, ahora estaría…

No sé.

La verdad es que no sé cómo estaría. Pero no desde luego como una almeja feliz.  Ni de lejos.

(Cuando le he leído la entrada a Alva, justo antes de publicarla, en este momento ha dicho: “Pero iríamos al chino igual.” Porque vamos a ir al chino a por cena!!! Es su modo de decir que si las cosas no hubieran salido tan bien como han salido, lucharíamos con uñas y dientes desde la felicidad, la esperanza y la alegría… ¿Cómo no adorarlo?)

Aunque íbamos preparados para lo peor también.

Preparados para lo peor, pero esperando lo mejor :)

Y una vez más, increíblemente, la suerte (porque lo sé, no es más que suerte) me ha sonreído, y aquí estoy…, compartiendo lo felices que estamos…

TAN FELICES!!!!!!!!!!!!!!!

GRACIAS.

GRACIAS A TODOS por el interés.

Por las muchísimas lecturas a la entrada. Por los mails. Por las llamadas. Por los wassaps (o como se escriba) al móvil de Alva. Y a los comentarios…, enseguida os contesto, aunque con Mari ya he hablado… :) Y Rafa ya me ha escrito… :)

¡¡¡Dios!!!! (Ya sabéis…, siempre como expresión.)

Quiero un poco más de Vida antes de la mucha Muerte…

Y no voy a reparar en gastos… VOY A VIVIR.

A Vivir como siempre deberíamos Vivir sin necesidad de amenazas externas a nuestra frágil integridad física…

de "es.123rf.com"

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COMO SI SIEMPRE FUERA FIESTA…

Como si siempre fuera fiesta y del cielo llovieran caramelos sin azúcar de mil colores… :)

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Con amor.

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Un gran abrazo para todos :)

de autor desconocido

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…..

Ahora que escribo, son las doce y diez minutos del nuevo 6 de noviembre de 2013.

Antes de sentarme al ordenador salgo a la terraza y Orión me mira desafiante desde su oscuridad intangible… La noche está preciosa. Y yo me siento muy pequeña.

No sé… Quizá no sea desafiante. Quizá sólo me mira con una extraña mezcla de orgullo y compasión.

Sí. Definitivamente me siento muy pequeñita.

Hace meses que, a pesar de mi metro setenta y uno, no me siento más allá de la suela de mis zapatos…

………..

Totalmente desprovista de fe.

Así he consumido mis últimos tiempos.

No hablo de fe religiosa. Ojalá no fuera más que una crisis religiosa.

No, no. Para nada.

Me refiero a desprovista de fe en el ser humano.

En mí.

En mi propia vida.

En mi historia.

En algunas de las personas más importantes de mi historia.

………..

Sé que es absurdo redundar en lo obvio.

Es innecesario por tanto que hable de que llevo meses sin escribir.

Y que si no escribo, es porque no tengo nada bueno que contar. (Esto ya lo he explicado demasiadas veces.)

Y es inútil que enumere a cuántas personas -queridas personas- he dejado a un lado. Sé que parece que las he olvidado. Que han quedado a un lado del camino. Abandonadas. Pero nada más lejos de la realidad.

Juro que no he olvidado a nadie…

de "imagenesparaelpin.net"

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Te echo de menos Felipe. En serio. No sabes las ganas que tengo de saber de ti. De tu Montse. De tu día a día. De tu fértil voz.

Y a ti, Javier. Añoro leerte. Lo añoro cada vez que la luz de tu faro ilumina mis penumbras. (Y ya sabes lo puntuales y pertinaces que son los faros.) Añoro tus sabias y siempre reconfortantes palabras. Tus pequeñas realidades. Tus inconmensurables ficciones…

Te extraño Marco. Sé que no debe parecerlo… Pero te extraño. Te quiero demasiado como para no extrañarte cada día que no enciendo el ordenador y sé que estás ahí. A un sólo tiro de click.

Y a ti, Sonia. Me pregunto qué será de tus niños. De tus clases de inglés. De tu chico maravilloso y tus conciertos estruendosos. Echo de menos tus didácticos vídeos de heavy-querido.

Y a ti mi querida teacher Carmen, que vernos este verano una mañana -aunque tan agradable- no hace que no te piense ¡tantas veces! Siempre deseándote en silencio todo lo mejor.

Y a ti, apreciadísimo Rafa, que ni siquiera sé si has vuelto. Pero que tanto si lo has hecho como si no…, extraño en sobremanera el placer de entrar en “tu casa”, cada mañana antes de ponerme a escribir (cuando aún escribía), y disfrutar de tu sensibilidad, tu arte y tu magia.

Y a ti Javi. ¡Dios, tengo tan buenos recuerdos de la última vez que nos vimos a la orilla de la playa!!! Por cierto, que sepas que la bellísima orquídea que enviasteis desde Madrid -y que llegó mientras estaba en el quirófano-, no ha dejado de obsequiarnos hermosísimas flores. Y con cada una, os quiero más a los dos ;)

Y a ti Lucía, que no siempre escribes pero que -creo- siempre lees. Gracias. Gracias, preciosa. Leerte siempre es una alegría. Y un honor. Aunque abrazarnos este sábado será mucho mejor aún… ;)

Y a Yoli. La sonrisa más bonita que nunca he visto. Mi querida compi de quimio… Te echo tanto de menos, querida amiga… Ojalá sepa algo de ti MUY PRONTO… :)

Y a Goizalde y sus estupendísimas recetas, además de sus siempre amables y cariñosas palabras.

Y a Horten por sus visitas, sus palabras y sus buenas intenciones. Y a Iraulza por su prolífico blog lleno de estupendos relatos, y sus silenciosos “likes”. A los que ahora mismo no recuerdo. Y a los que no decís nada pero sé que estáis ahí en cada “entrada”, y para los que respetaré el anonimato sin nombraros…

A todos, mi cariño y miles de GRACIAS.

Y por último para dos mujeres especialmente especiales para mí.

Helen.

Mi pequeña Helen. Que aunque para mí siempre será “mi niña”, -una de “mis niñas” de cuando el mundo aún era nuevo y nuestra única voluntad era bailar hasta caer desfallecidas entre risas y flores- hoy en realidad es ya una mujer. Una Gran Mujer que cada día me sorprende más con su coraje, su fuerza, su verdad y su entereza. GRACIAS por estar siempre ahí. GRACIAS por quererme como soy. Por no dejar de demostrármelo (a veces también hace falta…) Por honrarme con tu amistad. Por contar conmigo. Por cada palabra. Incluso por cada silencio. Quererte es fácil. No recordarte con amor, -en cada nota, incluso en cada silencio de composición…-, imposible.

Y Mari Carmen.

Mi “Afortunada” Mari.

No me cansaré de decirlo: Una de las mejores personas que he conocido nunca, sino la mejor de todas, y que tengo la fortuna de contar entre mi familia. Cada día te admiro más. Y no te quiero más…, porque estoy segura de que no se puede querer más a alguien…, sin tirarle los tejos… ¡¡¡jajajaja!!! Y lo siento, querida mía, pero aún me gusta demasiado tu hermano… TE QUIERO. Gracias por estar. SIEMPRE. Por ser como eres. Por no dejar de ser NUNCA, como eres. Es un honor inmenso para mí saberte en mi vida. Y aquí, en mi blog. GRACIAS.

de "imagenes-amor.net"

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Bien.

Como siempre que vuelvo después de mucho tiempo sin estar, no puedo evitar estas palabras hacia las personas que soléis estar ahí, al otro lado, y que tan importantes sois para mí.

No tenía intención de que la entrada fuera así…, pero, ¡mira! Así ha salido. Y así la voy a dejar.

Como si fuera un GRAN ABRAZO para todos…

Ya es la una y once minutos… Llevo una horita escribiendo lo que hasta ahora he escrito… Y ahora voy con lo que en realidad yo tenía la intención de contar…

Mañana tenemos visita con el oncólogo.

No es una revisión rutinaria, que ésta fue el 12 de septiembre, cumpleaños de Alva también, por cierto -y ni eso esta vez consiguió que volviera por aquí-, y en la que en principio, todo salió bien…

No. Ésta no es una revisión rutinaria.

Como los dolores, intensos dolores, no cejaban -ni cejan-, mi queridísimo doctor Carañana, me tomó en serio (¡gracias al cielo por su excelsa profesionalidad!) y se puso manos a la obra… Averiguar de dónde y por qué.

Para lo cual, lo primero es descartar lo peor.

Lo peor.

Por eso me han hecho una serie de radiografías, ocho o nueve conté, del tirón… Uf.

Y un nuevo rastreo óseo.

Nadie lo nombró, pero todos sabemos dónde hace metástasis este cáncer.

“Para descartar”, dijo Carañana. Sólo eso. No dijo nada más.

Tan lindo.

Pero, bueno, ya se sabe, a buen entendedor…

Y mañana vamos a que nos den los resultados…

¿Acojonada?

No.

Lo siguiente.

Aunque estas semanas de espera he intentado controlar… Bueno, creo que no se nos ha dado mal del todo (siempre con el apoyo de Alva, claro…) A ratos. Lo normal, imagino.

sin referencia oficial

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Han sido duros meses estos últimos meses…

Es así. No quiero engañar a nadie.

A veces me levantaba como perdida. Ausente. Sin ganas de dar un paso, lavarme los dientes o usar un cepillo.

Deseando que el día se acabara, Y a la vez que la noche no llegara nunca…

Sigo sintiendo la ausencia. Aún no he aprendido que sea tan fácil dejar de querer…

No puedo, en demasiados momentos, evitar sentirme muy sola…

Pero, eeeeeeh!!!!!

También han pasado cosas maravillosas!!!!!

A ver.

– He dejado de fumar.

Si!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Llevo exactamente dos meses y 22 días.

¡Eh!!! Un diez para mí :)

No es para menos. Yo aún no me lo creo.

– Alva y yo nos hemos unido a un grupo de personas muy especiales, y nos han iniciado en Reiki. Fascinante… Estoy SUPERCONTENTA… Me está sentando de maravilla.

– Llevo casi tres semanas andando por las mañanas. Tempranito. Y hoy, bueno, ayer martes, he conseguido llegar…, ¡¡¡¡a la hora!!!! Por fin una hora seguida caminando!!! ¡Dios! Qué bien me siento…

Ya estoy en el camino… ;)  Nunca mejor dicho.

……

Ahora me siento especialmente bien…

Son muchas las cosas que no están a salvo. Ni en su sitio. Demasiadas las que no suenan bien. Las que duelen. Las que asustan. Las que me pierden. Las que, queriendo, no logran encontrarme porque parece que nada está donde debiera.

Tengo miedo.

Y dudas.

Y mucha pupa donde antes sólo hubo “Paz y Alegría”.

Pero…

Bueno. No he perdido las ganas de vivir.

Ni las intenciones. Las esperanzas. Los…

Bueeeeeeno, vaaaaaaale, bieeeeeeeen… A veces sí. A ratos.

Pero ya no. No ahora.

Hoy me siento mejor…

Ahora me siento mejor.

Ahora…, a las dos menos cuarto de la joven madrugada del miércoles 6 de noviembre… Me siento bien.

Aún tengo miedo. ¿Cómo no tenerlo? ¡Quiero vivir!!!

Pero…, como me decía Alva esta noche… Mientras hay vida hay esperanza, y hay que luchar…

de autor desconocido

de autor desconocido

Y ahí estamos. ¡¡¡Dando por saco!!! Ups! Jajaja… Lo siento, pero me gusta cómo suena.

Suena como una bofetada al cáncer. A la enfermedad. Al dolor. A lo que asusta.

Un “aquí estamos qué pasa” a las adversidades.

Un  “ah!, se siente…” en todos los morros al miedo.

Somos mortales, ¡claro! Pero aún estamos vivos!!!

Y…, ¡¡¡Dios!!! Son tantas las cosas maravillosas que detrás de los “quizases” y “talveces”  nos aguardan…

Hay tanta vida para respirar. Para tocar. Para abrazar. Para besar. Para… Sí, para sudar y retozar bajo sábanas de raso…, también.

Tengo tanta música aún por escuchar. Tantas comidas por probar. Tantas pelis por ver y tantos libros por leer. Tanto por escribir!!!

Y hay tanto, cada nuevo día, por ver… Cada nuevo amanecer. Cada flor nueva. Cada flor marchita. Cada nube. Cada estrella. Cada atardecer, y todas y cada una de las tormentas.

Me cosquillea la piel de tanto por vivir como siento que me queda… Y, ¡Dios! cómo me gustan esas cosquillas…

Tengo las manos rebosantes de caricias por dar aún. Y los labios repletos de sonrisas por dibujar. Y la voz llena de canciones que lanzar al cielo en voz en grito. Y en mis piernas tantos lugares fascinantes por recorrer. Y palabras en las puntas de mis dedos muertas de ganas por saltar al papel. Y calor en mi piel… Y mi pelo… ¡Dios! Mi pelo tiene tantas ganas de crecer!!!!

Jajajaja…

¡Te deseo Vida, amig@!

¡Montañas y montañas de Vida!

Os cuento.

Con Amor

 

de "fondobook.com"

de “fondobook.com”

 

 

 

 

Su risa es mi canción favorita.

Su voz, mi melodía predilecta.

Sus susurros, caramelos para mis oídos.

Y aun cuando calla…, su silencio es aquello que nunca quisiera dejar de escuchar.

Álvaro es la música de mi vida.

Y sé. He aprendido. Que sin música, quizá pudiera vivir… Es cierto. Pero sin ninguna duda, sería un verdadero asco.

Su amor a la Vida. A la naturaleza. A los animales. A las buenas personas. El respeto por sí mismo y por los demás. Su fe en el ser humano. Y su espiritualidad -como aquel que dice- casi recién adquirida, -a pesar de su brillante mente científica-… Son mi alimento. Mi motor. Mi paz.

Mi única religión.

La felicidad, en ocasiones, todavía me paraliza.

A veces me asusta. ¡Dios, que no se rompa la burbuja! ¡Que no despierte de este sueño! ¡Que no termine! ¡Que no termine!

¡Tan pava! Jajaja…

Y ayer, día 19 de junio de 2013, Alva, -Mi Música-, pasó con éxito su doceava revisión en oncología.

(Yuuuuuuuuujuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!! :)

Mi cáncer reciente no puede robarle ni un ápice de protagonismo al suyo.

Ningún sufrimiento debe ser en vano.

Necesito Mi Música para vivir, y ayer fue Fiesta Grande en mi mundo. Alva está bien. Hay poquitas cosas que me importen tanto como eso…

Y hoy. Hoy que he perdido ya tantas cosas…, personas que siempre creí que permanecerían a mi lado, y que traicionándolo TODO me han abandonado a mi suerte, Alva sigue siendo aquel que encarna -con creces- todo lo bueno en lo que siempre creí.

Cuando no me queda más remedio que aceptar que la amistad es en ocasiones una gran MENTIRA, y que no todo el mundo quiere desinteresadamente para siempre -o que los “para siempre” de los demás son más cortos que mi “para siempre”-, Alva aparece detrás de la nube de tormenta, sonríe con su calidez acostumbrada, y el sol vuelve a brillar rellenando los huecos que dejaron los silencios de otras voces.

Es así. Sin Alva, hoy, no creería en nada.

Y es que el cáncer -con todo- no ha sido mi mayor causa de sufrimiento en los últimos tiempos…

La vida, -que estoy harta de decirlo, perosevequepormásquelorepitanoterminodeasumirlo- es muy puta.

MUY puta.

Y ya ves tú… ¡¡¡Sigo haciendo amigos!!!

No te extrañe que me sorprenda. Tengo motivos suficientes para encerrarme en mi torre de cristal y no fiarme de nada ni nadie que no lleve barba y bigote, melenas pseudoheavys, sea físico, se llame Álvaro… Y tenga la sonrisa más bonita del mundo.

Pero, ¡¡¡lo hago!!!

Salgo, y me arriesgo una vez más!!!

Inasequible al desaliento…  -No debería usarla… Sé que es una frase hecha, y no me gusta tirar de ellas…, pero en este caso me encanta su fuerza y la cadencia de su melodía.-

Inasequible al desaliento -decía- sigo derrochando confianza, sinceridad y fe ciega…, que es aquello que me llevó a ser repudiada.

Qué lástima.

Yo que tanto creí en la amistad, tuve que esperar a sufrir un cáncer para comprobar que no estaban todos los que eran… Y lo que es -con mucho- peor, que no eran todos los que estaban…

referencia en la imagen

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Uys! Cómo duele. Todos los días. Mucho.

Mucho.

Mucho.

Una vez más, y aún así pocas…

Mucho.

Pero todo pasa.

De todo se aprende.

A aceptar.

A des-amar.

Y también a seguir apostando por las personas… ¡Que un par de manzanas “con gusanito” no convierten todo el monte en orégano…!!!!

Y lo único que HOY importa es que Alva sigue vivo, que la revisión (su querida ITV) salió bien, y que con su amor es capaz de mantener siquiera un ápice de mi confianza en el ser humano.

TODO eso le debo. Ahí es nada!

Y ahora que ya he festejado LO MÁS GRANDE…, ese veredicto de Vida sobre nuestras cabezas…, y que ha sido Alva una vez más, lo que me ha hecho volver hasta el blog, cuando estaba más que perdida… Pasaré a reproducir aquí una entrada que escribí hace un par de semanas, y que como todas las que he escrito desde ese ultimo 14 de febrero, acabó no viendo la luz. Pero que explica algunas cosas que necesito decir.

Aquí está:

 

 

Dicen que la ignorancia favorece la complacencia…

Que la verdad casi siempre acaba doliendo.

Y que saber más no te hará más feliz.

Creo que, por desgracia y de alguna forma…, es cierto.

Pero bueno, decir…, dicen tantas cosas.

Vuelvo por mis fueros, -los de mi atribulada conciencia-, y apenas sé cómo enfrentarme a mi propio silencio…

Ante todo y antes que nada, es de ley pedir encarecidas y sinceras disculpas a Sonia, María José y  Marta (Miniafortunada). A Javier…, dos veces.

A Afortunada Mari no le pido disculpas porque a ella sí le respondí.

También a aquellos amigos y amigas que os habéis puesto en contacto conmigo directamente a través del e-mail, preocupándoos por mí.

Y cómo no, a mis amigas -compañeras de la lejanísima EGB- que me leen, y que de forma pública o privada, tan bonitos y queridos comentarios me dejasteis en Facebook.

sin referencia fiable

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Perdón a tod@s.

Nunca pasé tanto tiempo sin responder a un comentario de una entrada en mi blog.

Para mí los comentarios son sagrados. El cincuenta por ciento de esta apuesta hecha a ciegas. Nunca pensé que las cosas se pusieran tan…, “complejas”, como para ni tan siquiera tener fuerzas, o ganas, o valor…, -llámalo como quieras-, de poder contestar a una persona que ha tenido la deferencia, la amabilidad y el cariño, de tomarse un tiempo y ponerme unas palabras.

Lo siento mucho. De verdad.

A quien me conozca un poco, me prevea, o cuanto al menos de alguna forma me intuya, no le resultará difícil llegar a la conclusión de que si tanto tiempo he permanecido callada, es porque nada bueno tenía que decir.

Ya escribí, el pasado 2012, demasiado sobre mi dolor, mis tristezas y mis miserias.

Yo creí, -equivocadamente- que este 2013 sería diferente. Por eso cuando me he encontrado con más de lo mismo -más dolor, más tristeza y más miserias- me he negado a seguir redundando en las malditas espinas del día a día.

Basta.

Ni una espina más.

Para nada. Ni un desconsuelo añadido. Cero congojas y ausencia total de angustias. Me niego a seguir siendo comadre de sinsabores y vocera de amarguras. Mis aflicciones son mías, y todos tenemos las nuestras. Tan lícitas. Tan chungas. Pero abundar en ellas no curó jamás a nadie. Más bien al contrario. Y yo no quiero seguir cantando desánimos ni recitando pesares.

Ése no es mi camino. Nunca lo ha sido. Y no puedo permitir que el dolor, también el del cáncer, cambie -tanto- eso.

De ahí, pues, mi silencio.

Sigue el dolor físico -por las pastillas que debo tomar durante cinco años- y sigue el agotamiento. Es así. No mola nada pero es así.

Me siento desvalida y frustrada. Es lo que hay.

Por eso no contaba nada. Por no tener que contar lo mismo.

Sé que pasará. Que mejoraré. Necesito más tiempo. Eso es todo.

Y no perder los ánimos. Ni las ganas.

A veces es hartamente difícil.

de es.123rf.com

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Pero… Parece que voy últimamente -la última semana- sintiéndome un poco mejor. Apenas un comino… Pero cualquier progreso es fiesta… (De hecho, bueno…, aquí estoy escribiendo de nuevo… :)   Pero me da tanto miedo, que hasta horror me da escribirlo… Schiiisssttttt…

Y no diré -sobre eso- ni una palabra más.

Pero no quiero engañarme ni engañarte… No ha sido el cáncer lo más duro con lo que he tenido que bregar este pasado 2012 de tan funestas predicciones.

Fue duro. Lo sabes. Lo expliqué largo y tendido. Por activa y por pasiva. Pero TODO lo que ocurría era a la vez sinónimo de VIDA. Y eso nunca puede ser malo. Doloroso, sí. Agotador, mucho. Y muy difícil. También. Pero TODO pasaba porque estaba VIVA, luchando por VIVIR… Eso al final, -y créeme, yo soy muy consciente de ello- son ESTUPENDAS noticias.

También di mil veces las gracias por ello. Y aún tantas…, me siguen pareciendo pocas.

Pero el curso de mi historia, el camino de mi semblanza, me tenía preparados un par de reveses más. Y con esos, sinceramente, no contaba.

 

Hasta aquí lo que escribí ese día.

Bueno, escribí más, es cierto. Pero no quiero ponerlo. Hoy no quiero ponerlo. Quizá escriba sobre ello otro día. Pero hoy no. No hace falta. Sólo quiero mirar hacia adelante. Estoy más que harta de volver la vista atrás…

Lo que pasa es que es difícil admitir que ya no te quiere quien tanto tú quieres…

Jajajajajajaja!!! (Es un poco risa de histérica, lo reconozco…) A nadie le resulta sencillo admitir que ya no lo quieren. Somos muy nuestros para esas cosas. Duele. Duele mucho. No es fácil. Lleva su tiempo. Su luto. Su período de duelo, su cosecha de quebrantos. Su propio ritmo. Triste ritmo.

El ritmo perfecto para lamerte a solas las heridas… ¡Que hasta llagas en carne viva tengo de tanto lamer…!

de autor desconocido

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¡Basta!

Mira…, mírame cómo paso página…

Despacito.

Con el cielo por techo…

¿Ves? ¿A que lo hago bien? :)

Algo me salva… Siempre he creído en las personas.

He luchado, confiado y amado, como sólo sé hacerlo… Y estuvo bien.

Ahora sólo tengo que aceptar que todo pasa…, incluso las páginas que nunca quisieras dejar atrás… Pero ésas también forman parte del libro de tu vida… Y además, son imprescindibles para seguir escribiendo… Sobre ellas se perpetuarán otras historias que de nuevo festejen la alegría. Y con un poco de suerte además, quizá esas nuevas historias, esta vez sean verdad.

Pero bueno… Yo, además de celebrar la ITV de Mi Música :)  Mi amor, un año más lo has conseguido y estoy que reviento de felicidad por ello!!!!…, he venido a desearte sólo, A TI, como siempre, lo mejor…

Con mis mejores deseos…

De corazón :)

Y a repetir -por bellas y significativas- las palabras de Teresa de Jesús en boca de la genial Susana Pérez-Alonso…

“Nada te turbe,

nada te espante,

todo se pasa.”

 

Todo.

Y luego, además, siempre se puede aprender a volver a amar.

A confiar.

 

Así es la Vida.

Ya sabes. Muy puta.

 

 

Con Amor :)

de autor desconocido

de autor desconocido

Ah! Y con todo MI AMOR, mis mejores deseos a Solve…

Mi bella princesa lituana, otra vez…, LO VAS A CONSEGUIR!!!

Y yo, si tú quieres, a tu lado, queriéndote…

SIEMPRE :)

El primer día de mi vida

cuadro de Alex Alemany (aunque no recuerdo la página de dónde lo cogí, lo siento)

 

 

 

 Ayer fue -otra vez- el primer día de mi vida…

….

Me quedo recapacitando sobre esa frase.

Soy consciente de que a lo largo del último año, he utilizado varias veces esa expresión… El primer día de mi vida.

(Por cierto, la imagen es un cuadro del pintor valenciano Alex Alemany. Lamento no recordar la página de donde la cogí…, pero es fácil encontrarlo en la red. Me encanta.)

El primer día de mi vida.

Sí. Quizá he sido reiterativa. Pero es que -de verdad-, conforme hemos ido quemando etapas en el transcurso de la enfermedad…, son muchas las veces que he tenido la sensación, -exacta-, de que mi vida volvía a comenzar de nuevo. Como si fuera un poco “borrón y cuenta nueva”. Como si estuviéramos torciendo un pelín el hilo de la historia y cambiándola… Bueno, lo de pelín no es del todo exacto… Yo podría estar muerta ahora, y estoy viva. Para muchas personas eso será un pelín, pero para mí resulta un poco más decisivo… Estar o no estar. Casi como Hamlet… :) Jajaja…

Bien. Pues ayer fue otra vez el primer día de mi vida…, porque acudimos a la primera revisión después de finalizar todo el tratamiento.

Volver a la cafetería donde siempre desayunábamos los días de quimio, a la consulta de Oncología, incluso los alrededores del Hospital… Nos removió muchas cosas a Alva y a mí. Y aunque no lo creáis…, todas fueron buenas. Parecíamos dos tontos con la sonrisa puesta desde primera hora de la mañana… Todo nos daba buen rollo. Todo nos transmitía mensajes de esperanza…, de vida. Y como siempre nos envolvía esa sensación de infinita gratitud…

Gracias. Gracias. Gracias.

Gracias por esta nueva oportunidad.

La visita con el doctor Carañana, mi magnífico oncólogo, y su enfermera, la maravillosa Luisa, fue, una vez más, una fiesta de alegrías, risas y cariño. ¡Dios, no se puede ser más afortunada!!!

Todo está bien. Bueno, las transaminasas un poco altas. Pero poco. Y eso se debe principalmente al sobrepeso y al tratamiento de quimio, que las sube. Pero cuando adelgace y vaya pasando el tiempo, se normalizarán, porque además ésa está siendo la tendencia ahora mismo.

Lo que pasa es que como este cáncer hace metástasis en el hígado, no lo pueden descuidar. Aunque Carañana está convencido de que no tiene nada que ver con el cáncer directamente. No obstante, para curarse en salud, las controlará de cerca, y para septiembre me ha mandado otra ecografía abdominal.

Por lo demás, el pecho bien. Los marcadores tumorales bien. La mamografía bien -aunque claro…, de eso ya tuvimos un susto-. La analítica bien.

Todo bien.

Alva y yo no cabíamos en nosotros mismos… Bien :)

de autor desconocido

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Y por fin pude darle un abrazo a Carañana, -que es un médico maravilloso, pero poco dado a gestos cariñosos-, que… ¡Dios!!!!!! Cómo me sentó!!!! Jajaja!!! Cómo lo disfruté!!!! En la gloria estuve durante unos inacabables segundos… Pensé que sería breve por cómo es Carañana, pero gracias al cielo entró al trapo y nos dimos un abrazo largo y cálido…, de los que a mí me gustan. A ver, no estuvimos diez minutos abrazándonos!!! Jajaja… Pero pude sentir que estaba contento, y aunque un poco sorprendido, e incluso un pelín “no del todo cómodo”, correspondió el abrazo y me hizo sentir todo el calor, la confianza y el cariño que siempre he sentido, estando como paciente en sus manos. MIL GRACIAS, DOCTOR CARAÑANA.

En cuanto a Luisa… El abrazo fue más largo y más efusivo, pero es que Luisa es un encanto… Siempre me llama “princesa”… :)  Me mira con cariño y entusiasmo, y siempre me habla de que ya ha pasado todo y de lo bien que lo he llevado… La adoro!!!

Fue MARAVILLOSO. Me hacen sentir como si estuviera en “casa” :)  No se les puede pedir más.

Salí dando botes de la consulta. No es una metáfora. Dando saltos de verdad. Como un muelle… :)  Bailoteando. Sin poder dejar de reír, ni soltar a Álvaro… Abrazándonos. Besándonos. ¡Tan felices!

Subidóoooooooooooon!!!!

Y encima, la próxima visita la tenemos para septiembre… Concretamente, el 12 de septiembre. Mmm… Cumpleaños de Alva. Dice que le haré el regalo perfecto…, todo buenas noticias… Eso espero… :)

No voy a aburriros más con los pormenores… Los problemas que aún tengo, los efectos secundarios que arrastro…, el dolor. Sólo decir que según Carañana todo entra dentro de “lo normal”, y con eso me basta. Si todo es normal, todo está bien.

Carañana insiste en que todo lo que se ha hecho y se está haciendo es “preventivo”. A Alva se le llena la cara de sonrisas cada vez que oye esa palabra… Preventivo. Claro, es que significa muchas cosas buenas. Hemos tenido mucha suerte…

De modo que intentaré dejar el miedo a un lado, del todo -todo lo que pueda- y trataré de vivir MI NUEVA VIDA todo lo intensa y felizmente que pueda… ¡Eso sí! Dando las gracias todos y cada uno de los días en que me reincorpore al mundo.

Hay que ser consciente de las cosas… No olvidar.

Como decía en mi anterior blog…

“Si no eres consciente de que está pasando…, no está pasando”

Y yo no quiero que me pase eso…

Las cosas no pueden pasar por ti como de puntillas. Hay que ser consciente de lo que te ocurre y obrar en consecuencia… Parece una perogrullada, pero no lo es

Hay que ser consciente…, hasta de las cosas pequeñitas que tienes la suerte de que te sucedan…

Que un desconocido te sonría por la calle. Cómo el sol entra por tu ventana y cae graciosamente sobre tu mundo. Iluminando tu vida. Que mamá te traiga un pan de semillas que no le has pedido, porque lo vio y pensó en ti. Que un amigo quiera tomarse un te contigo. Que tu sobri te haga reír con un chiste que tú le contaste cuando era pequeño. La ilusión por merendar con Alva cuando llega a casa por las tardes. Un mail desde Méjico. Uno de los mil SMS de Helen. Una increíble “coincidencia” en sobrenatural sintonía con Australia… :)   Recibir noticias espectaculares sobre la salud de un amigo, desde el gélido invierno leonés… Un vídeo de música heavy en un comentario en tu blog. En realidad…, todos los mensajes de cariño en el blog, de mi “dear teacher” Carmen, de Rafa “y todos sus amigos”, de “Afortunada” y “Miniafortunada”, de Rubén, de la sonrisa de Yoli, de Helen, de Marco, de Javi y Mario, de Javier, de Garci, de Sorprendido, de Lupinete, de Carlos, de Sonia, de Soy yo… (“Sorry” si me olvido de alguien…) La sensación de bienestar pletórico al mandar un nuevo relato a un concurso. La música que te da la vida….

de autor desconocido

de autor desconocido

Y si hay que ser consciente de las pequeñas, porque sería una pena no concederles el valor y la dimensión que tienen…, no te quiero decir las grandes…

Como que una amiga te invite un par de días a un spa en un hotel precioso… (Mil gracias, Solve!!! No sabes cómo lo pasé… Bueno, sí lo sabes…, jajaja!) Que tus papás, pese a los años, aún estén sanos y sigan cuidando de ti… Tener una familia (la de Alva, que es mi familia…) en la que te sientes completamente querida, como si en realidad fuera su sangre la que corre por tus venas… Vivir y compartir cada día con el amor de tu vida…

Muchas más cosas y…

Y pasar un cáncer.

Sí. Pasar un cáncer no puede ser algo que “sencillamente pase”… Tiene que hacerte reflexionar… Tiene que darte una perspectiva real de tu mundo…, y ayudarte a comprender… A vivir mejor.

No sé si estoy haciendo las cosas bien. Me gustaría pensar que sí. Con esa intención las hago al menos, pero…, uno no termina nunca de conocerse… Y menos de “saberse”…

Sigo luchando. Lo hago cada día… No siempre es fácil. Pero es la única forma de hacer las cosas, que conozco. Y me equivoco, cada día también. Seguro. Y me entristezco… Me avergüenzo… Me agoto… Pero al día siguiente vuelvo a levantarme con la sonrisa en la boca. El corazón de par en par. Las ganas a flor de piel. Sí. Sigo luchando.

Después de todo… Sólo necesito tiempo. ¡El resto ya lo pongo yo! Y la vida, por el momento, parece seguir dispuesta a ofrecerme un poco más de tiempo… Sólo puedo pagarle con un día más de lucha. Un día más.

Ahí estamos!!! A “muete”!!! Como si no hubiera un mañana!!!

No olvides vivir siempre como si hoy fuera… ¡el primer día de tu vida!

O el último…!

Mmmm….

de "biomanantial.com"

de “biomanantial.com”

Y aunque Alva y yo no celebramos el día de hoy, -porque la misma noche que nos conocimos ya hablamos de que ambos no creíamos en estas fiestas orquestadas…-, quiero desearle lo mejor y una noche fantástica a todos aquellos que libremente estén celebrando el amor hoy… Después de todo, cualquier momento es bueno para exaltar y consagrar el amor… Y que vivan los corazones rojos, y los rosas. Y los bombones. Y los ramos de flores. Las tarjetas cursis. Las canciones lentas. ¡Sade, por Dios!!! Las cenas románticas… Y el sexo, claro!!! Jajaja…

Y…, ¿por qué no? Cualquier cosa que nos haga felices…, vale  :)

Nosotros… ¡¡¡Nosotros lo celebraremos mañana!!! Jajaja…

Todo mi cariño, mi infinita gratitud por seguir ahí, y…

Como no podría ser de otra forma…

Con amor

 

Feliz “niversario”

mía, claro  ;) 

 

 

 

 

Hoy es 28 de enero.

El día del Amor.

El Corte Inglés no tiene ni idea, y la publicidad no se hace eco en los anuncios de televisión… Pero, claro, es que ellos no se enteran de nada…

Hoy. Hoy 28 de enero, es el verdadero día del Amor.

Hoy hace 24 años, yo, con mis 23 añitos recién cumplidos, estaba ingresada en el Centro de Rehabilitación de Levante, recién operada de hallux valgus…

Esta soy yo en la terraza del hospital, uno de los siete días que estuve hospitalizada. Con el camisón, y encima la cazadora vaquera de mi hermano, que me dejó para salir a respirar un poco de aire. Quizá fue exactamente ese día el que conocí a Alva… :)

Era sábado. Alrededor de las seis de la tarde. Mi mami y yo veíamos “Espartaco” de Kirk Douglas y Jeanne Simmons, en la tele, cuando se abrió la puerta de la habitación… Hubo una perturbación en la Fuerza, -¡lo juro!-, y entró Él.

Completamente vestido de negro, pantalones de cuero, suéter de cuello cisne. Una melena larguísima de rizos negros, y unas gafitas de montura dorada y redonda… Impresionante.

Álvaro acababa de entrar en mi vida. Nos enamoramos al instante. Con la primera mirada…

Mi madre me dijo, en voz bajita, mientras me apretaba la mano:

– Nena…, ¿has visto el chico que acaba de entrar?

Asentí con una sonrisita nerviosa. Un poco tonta. Traviesa.

Podría haberle dicho:

Sí, mamá. Lo he visto. Y voy a cuidarlo y amarlo siempre. Y sé que él va a hacer lo mismo conmigo. Vamos a reírnos juntos, ¡mucho!, toda la vida… Yo lo cuidaré amorosamente cuando él tenga cáncer, y él hará lo mismo cuando lo tenga yo. Querremos casarnos a los tres meses de conocernos, pero por problemas “técnicos” no podrá ser…, aunque eso no evitará que antes del año ya estemos viviendo juntos…, porque realmente sé que no podremos sobrevivir separados demasiado tiempo…

Podría haberle dicho todo eso, que aunque no lo sabía, estoy convencida de que -de alguna forma-, algo intuí… Pero sólo sonreí. El milagro acababa de inventarse…

Estuvimos juntos desde las seis de la tarde, a las seis y pico de la mañana. Él venía para ver a su futura cuñadita -mi querida compañera de habitación, María, que más tarde se casó con Carlos, el hermano de Álvaro- un par de horas, pero al final avisó a los amigos con los que había quedado para cenar, y no fue. Se quedó conmigo. A mi lado. Muy a mi lado. Sin poder dejar de mirarnos.

Después de cenar nos subimos a la sexta planta, la sala de recreo del hospital, que poco a poco se quedó vacía… Ahí charlamos durante horas, mientras nos conocíamos y nos fascinábamos el uno al otro… Más tarde, ya de madrugada, y a pesar de hacer un frío increíble, salimos a la terraza, -en el sexto piso, en medio de la nada-, y mientras contemplábamos abrazados la hermosa Luna de Terciopelo Rojo…, nos juramos Amor Eterno.

Fue así de sencillo. De alucinante. De fácil.

Amor Eterno.

Qué osados! Jajaja…

Y sólo han pasado 24 años desde aquel sábado 28 de enero de 1989.

mía también :)A veces tengo la sensación de que ha sido un suspiro… Cuando lo miro atentamente mientras está entretenido haciendo algo…, corregir exámenes, leer… Me meto en los poros de su piel y ruego por poder quedarme allí a vivir…, en su piel. Y parece que acabamos de conocernos. ¡Tan intensa es la sensación!

Como en esta imagen, unos meses después de conocernos…

Pero si echo la vista atrás no puedo dejar de reconocer que son muchas, ¡muchas!, las cosas que hemos vivido… ¡MUCHAS! Una vida entera. Fascinante. Tranquila a veces y caótica otras. Hemos disfrutado mucho. Hemos sufrido también…, ¡claro! Pero siempre poniendo lo mejor de nosotros… La mejor de nuestras intenciones. Nuestra mejor sonrisa.

Y sé que, sobre todo a Alva, no siempre le ha resultado fácil. Quizá por eso tenga más mérito.

Quizá por eso…, aún lo amo más.

Amar no se elige.

Estaría bien que fuera así, que se pudiera elegir. Pero qué va. No se elige.

Uno puede elegir qué estudiará de mayor. La ropa que se pone para ir a trabajar. Incluso a algún amigo se puede elegir… Aunque lo cierto es que la vida, las circunstancias, y el ir y devenir de los acontecimientos van llevándonos de aquí para allá…

Pero con mucho trabajo y una férrea voluntad, uno puede elegir muchas cosas en su vida… El trabajo, si tendrá hijos o no, incluso con quién se casará y formará una familia… Pero eso puede no tener que ver con a quién se ama…

Porque de si algo estoy convencida en esta vida, es de que no podemos elegir de quién nos enamoramos. Insisto, con quién compartimos nuestra vida, e incluso a quién la atamos para siempre a través de un papel, sí. Pero el amor es otra cosa.

Amar es irremediable. Uno no puede borrarse, “desapuntarse” o echarse atrás.

Ni todo lo contrario. Uno no puede elegir amar a ese entrañable amigo al que queremos con todas nuestras fuerzas, que acaba de confesarnos que nos ama profundamente y con quien sabemos que probablemente seríamos felices -y que además es guapo y riquísimo-… No. No se puede inventar el amor. No puede sacarse de donde no lo hay. Se puede fingir que sí, pero siempre será una verdad a medias, una postura…

Amar es otra cosa.

Amar es más fuerte que nosotros mismos.

Amar es la quintaesencia de la generosidad, el respeto y la felicidad.

Y amar no siempre es fácil. Muchas veces duele. Y estoy hablando en el mejor de los casos… Un caso rarísimo… Que te enamores justo de quien se ha enamorado de ti… Uuuuaaaauuuuuuu…. Eso es el rizo de los rizos, el colmo de los colmos, la gota que colma el vaso… El único milagro que existe y “es” de verdad, sin ninguna prueba empírica.

de "freehqimage.com"La música del amor.

Y aunque amar, por definición, nos hace felices todos los días de nuestra vida, porque sólo estar cerca del ser amado es suficiente para que tengamos un motivo de dicha…, no siempre uno es feliz con aquel a quien ama… No todos los momentos de todos los días, me refiero.

Porque somos personas independientes con una fuerza personal e instransferible, increíble, y un bagaje detrás de nosotros…

Y, ¡piénsalo! Si ni con nosotros mismos, que se supone que es a quien más conocemos -por lo tanto con quien más comprensivos y condescendientes deberíamos llegar a poder ser- estamos siempre de acuerdo ni nos sentimos a gusto… ¿Cómo podría ser así con otra persona?

No. Amar no te da la seguridad de que todo irá sobre ruedas… Habrá desencuentros, enfados, dolor… Porque también herimos -en el mejor de los casos, sin querer- a quien mucho amamos…

Además… Por desgracia… Amar no siempre es suficiente. ¿No has tenido nunca que dejar a alguien, a pesar de amarlo/a apasionadamente, esgrimiendo precisamente ese argumento? Amar no es suficiente… ¿Alguien a quien amabas ciegamente, pero que te hacía daño? ¿Alguien que sacaba lo peor de ti, que te convertía en alguien que no te gustaba? ¿Alguien que estabas seguro que, por desgracia, no te convenía porque a pesar de amarlo locamente no te gustaba, o había algo en su forma de ser, su carácter o su historia, con lo que tu esencia no podría estar de acuerdo nunca?

No. Amar, a veces, no es suficiente. Y en muchas ocasiones no es fácil.

No es mi caso. Gracias al cielo.

Y eso que yo he amado mucho.

Es cierto.

Mucho. Y a varias personas, me refiero.

Eso va en el carácter, en la forma de ser de las personas.

Imagino que existen personas que sólo se enamoran una vez en la vida. Y que incluso existen también las que no lo hacen nunca. Aunque sinceramente…, espero que sean las menos… Qué triste. No puedo imaginarme vivir sin amar…

Yo sí he amado mucho. Mucho y a varias personas a lo largo de mi vida. Y a dos personas a la vez también. Mucho. Y me alegro. Cada día me alegro más de mi capacidad de amar. De enamorarme también.

Doy las gracias a la Vida por todas las personas que ha puesto en mi camino, y que me han ido conformando hasta convertirme en quien soy. Soy un poco de cada una de ellas…, y me siento feliz y orgullosa.

¡Oh, sí! He sido rematadamente feliz…

de autor desconocidoCuando conocí a Álvaro, -¡quizá no lo creas!- pero supe que era Él. Y después de sentirme increíblemente feliz…, me enfadé un poco. Jajaja… ¡Caramba! Sólo tenía 23 añitos… Aún me quedaban muchas flores por las que revolotear… Y fui pertinazmente consciente de que Álvaro era Él. Ese príncipe azul del que todo el mundo hablaba… Mi príncipe. Mi querido Geofrey de Peyrac.

Pero para que hoy haga 24 años del día que nos juramos amor eterno, han tenido que ocurrir otras muchas cosas, además del hecho de enamorarme locamente de él. Y él locamente de mí. ¡Ah! El milagro… :)

Alva y yo nunca nos hemos insultado. Nunca. Bueno, en broma sí… Y…, en otras circunstancias…, también ;) Pero siempre porque era divertido. Nunca en serio, nunca en una discusión. Yo necesito, por encima de todo, respetar. Y que me respeten. Creo que perderse el respeto es un mal sendero que nunca lleva a nada bueno en el amor… Y mucho menos en una relación. En la convivencia.

Yo respeto a Álvaro. Y me siento respetada por él. Para mí es algo primordial en una relación.

Y lo admiro… ¡Dios! ¡Cómo lo admiro! Admiro su buen corazón. Es una buena persona. Una gran persona… Yo no creo que pudiera vivir con alguien a quien no considerara una gran persona.

Sí. Para mí es imprescindible respetar y admirar a quien amo. Así creo que hemos llegado hasta hoy…

Y era difícil, no creas. Que se diera todo, me refiero. Y que a la vez se diera exactamente por parte del otro también… Que Alva me respete, me admire y me ame… Uf! Cuanto más lo pienso, más me sorprende. Sí era difícil, sí. Muy difícil.

Pero ocurrió…

Y sigue ocurriendo hoy, 24 años después.

24 alucinantes años después.

Y yo sigo enamorándome…, todos los días. De Alva.

De su magia. De su fuerza. De su gracia. De su coraje. De su capacidad de lucha. De su capacidad para hacerme reír. Para hacerme Feliz.

Pero no sólo me enamoro de él… Me enamoro de casi todo lo que me ocurre. De todo lo que me rodea y me roza…

De la visión de Orión, entrada la madrugada. De un poema. De un gesto de alguien que acabo de conocer. De un desconocido que en el autobús me subyuga con la sonrisa que le dedica a alguien cercano…, que tal vez es su pareja…, que tal vez no conoce… Me enamoro de la música. De una canción. Del estribillo de una canción. De la nota con que acaba -o empieza- una canción. Me enamoro de cómo el viento agita el eucalipto que veo a través de mi ventana, mientras escribo, y que me hace sentir fuerte y segura, y frágil y vulnerable a la vez. Y me enamoro de cómo un amigo me abraza. De cómo una amiga me dice que me quiere. Me enamoro del sol, de la luna y las estrellas. ¡Da igual que suene cursi! ¡Es cierto!!! Y soy una enamorada de la lluvia… ¡Ojalá lloviera siempre!!!

Nunca se ama lo suficiente.

Me enamoro de lo que leo. Y amo apasionadamente lo que escribo mientras lo escribo… Luego ya…, no tanto.

Me enamoro de la risa de mi madre cada vez que la oigo reír. E incluso cuando no está, y recuerdo cómo es su risa…

Y me enamoro de la sonrisa de mi padre que sabe decirme como nadie -con ella- que todo va bien…, que está satisfecho de mí. Que me quiere.

Me enamoro de todos aquellos que una vez amé. Y también de todos aquellos que una vez me amaron.

Estoy enamorándome constantemente porque no sé vivir si no es enamorada…

Y a veces sufro. A veces lloro. A veces me asusto.

Pero nunca tanto como cuando dejé de amarlo todo. Y anduve muerta en vida…

Ya pasó.

No. Yo he nacido para amar. Lo sé. Lo siento. No sé vivir si no es amando… ¡Y siempre hay tantas cosas y tantas personas que amar!

Y la vida tuvo a bien ponerme en el camino el más maravilloso de los seres…  Ése que es tan fácil amar…, que a veces ni me doy cuenta…, Y va pasando el tiempo…, y ya son 24 añitos…

Esta noche cenaremos juntitos… Nos daremos dos tonterías de regalitos… Y nos reiremos mucho. Lo sé.

Y la vida volverá a concederme el regalo de la paz… Esa paz que para mí es conciliar el sueño a tu lado. Porque así, además, tengo asegurado el dormirme con la sonrisa en los labios… Lo que hará sin duda, que al día siguiente, me despierte sonriendo… Y no hay nada con más poder en el mundo… :)

Como este beso, en mayo de 1989, cuatro meses después de conocernos… 

nosotros!!!  :)GRACIAS POR TODO, amor.

Gracias por la Vida.

Gracias por intentarlo siempre una vez más, sólo por mí. Gracias por comerte lo que no me gusta. Gracias por aficionarte a “las basurillas”, también sólo por mí. Gracias por perfumarte con la colonia que me gusta a mí. Gracias por ser mi “manager”, por todo el trabajo que haces cuando no tienes ni tiempo; gracias por el esfuerzo, por los madrugones… Gracias por la risa. Por no cerrar la puerta de la cocina mientras cocinas… Gracias por todo el amor que pones en cada una de tus ricas comiditas… Gracias también por beberte el vino que a mí no me gusta… Gracias por curarme, ¡mi valiente enfermero! Gracias por no confundir –ni una vez más!- el alcohol con el agua oxigenada… Jajaja… Gracias por el chiste de Mariano. Gracias por el “cebollita”, “ibuprofeno”, “señorita nuez moscada”, “bicho”, “bichito”, “sargento Reapley”, “luciérnaga encendida” y los millones de apelativos cariñosos que sólo tú podrías inventar para mí…, y que me hacen sentir única en el Universo. Gracias porque tus besos son nuevos cada vez y siempre apasionados. Además de los dulces. Gracias por los baños. Por el agua caliente. Por la sal. Por la espuma. Gracias por las explicaciones sobre límites, funciones y derivadas. Gracias por el reiki. Por la Navidad. Por las caricias de algodón de azúcar. Por la cayena en los macarrones. Por la mantita. Por la risa otra vez. Gracias por creer en mí cuando a mí se me olvida. Por cuidarme siempre. Por quererme. Siempre.

Y por el silencio. Gracias por el Eterno Silencio.

Y por todo lo que aún nos queda por Vivir…

Feliz “niversario”!!!!

Te amo.

….

…..

Y a ti que has aguantado paciente y estoicamente, este “pastelón” de entrada, también te doy las gracias… :)

Y te deseo… el amor.

 

Con amor, pues.

 

Hace un año

de autor desconocido

 

   

Hace nada ha sido 16 de enero de 2013.

Y entonces hizo un año.

Un año, exactamente, de la operación.

Se puede decir que fue el verdadero pistoletazo de salida.

Un año.

¡Dios! No puedo creerlo. Un año.

Tan rápido. Y tan lento también.

Un año. Uhauuuu!

Ya ha pasado un año entero. Un año intensísimo. Con su camisita y su canesú. Un año de emociones intensas. De sorpresas agradables. De sustos. De mucho cariño recibido. De infinita gratitud. De grandes decepciones, también. Sólo dos, es cierto. Pero, ¡tan increíbles! Tanto dolor.

Sólo pueden hacernos daño de verdad, aquéllos a quienes amamos.

No importa. Hay que seguir adelante. Creo firmemente en eso de que “lo que no te mata te hace más fuerte”. Es así. Y, de momento, estoy viva. Por lo tanto, soy más fuerte. Puedo seguir adelante. Lo he hecho. Sigo haciéndolo.

Además, el tiempo acaba siempre poniendo todo en su sitio. No hay prisa. Sólo hay que sentarse a esperar. Y lo que sea, será.

Aunque también es cierto que determinadas cosas, cuando se rompen, no tienen arreglo. No hay vuelta atrás. Sólo queda pasar página. Bay.

Pero cada uno es libre de actuar y elegir su camino… Buscar su felicidad. Está bien. Por supuesto. No problem. Don’t worry, be happy.

Sólo una cosita… Uno tiene que ser también responsable de sus acciones.

Obrar a la ligera y no calcular el alcance de nuestros actos, está bien cuando tienes dieciocho años. Veinte, todo lo más. ¡Hale, sin mirar! ¡A muerte! ¡Salga el sol por donde quiera!

Pero hoy ya no. No. Lo siento. Hoy no vale.

de autor desconocidoHoy sabemos que cada una de las decisiones que tomamos marca nuestro camino… El nuestro y el de quien nos acompaña en él…

Nunca hacemos el camino solos…

Y es que no hacemos nada sin que afecte a los demás… Y está bien!!!! Somos libres y soberanos. Dueños de nuestro destino. Amos y señores de nuestras reglas y medidas…

Pero… Hay que pensar. Hay que obrar con responsabilidad. Hay que calcular los riesgos…

Y si no… En última instancia, hay que agarrarse los machos y aceptar verlas venir… Dicho de otra forma: Hay que ser igual de valiente para aceptar las consecuencias. Porque siempre hay consecuencias.

Y a veces…, son irreversibles.

Aceptar las consecuencias.

Sin rencores -de mentira-. Ni venganzas -de verdad-. Sí. ¡Somos tan civilizados! Sin reproches ni vendettas. Vale. Pero sin vuelta atrás tampoco.

Hasta aquí. Bay.

Ya está. Lo que no me mata me hace más fuerte.

Y hoy soy más fuerte. Mucho más fuerte.

…..

Y no ha tenido que ver con el cáncer.

El cáncer ha sido otra historia.

El cáncer ha sido un camino…

De repente el sendero de mi vida dejó de ser cómodo y hermoso, y se llenó de obstáculos. De piedras, de zarzas, de recodos increíbles, de rincones aparentemente sin salida.

Más difícil de transitar…, es cierto. A veces, insufriblemente más difícil. Pero camino al fin y al cabo. Una opción. Una oportunidad.

de autor desconocidoUn camino.

Y aunque en alguna ocasión he tenido que hacerme a un lado y sentarme durante un instante a respirar, a pensar, a coger fuerzas…, lo cierto es que los que me quieren y yo, no hemos cedido un ápice en nuestro empeño. No siempre ha sido fácil. Qué va. Pero ni un sólo segundo hemos dejado de presentar batalla. De luchar. De andar.

(¡Ánimo Montse! ¡Ánimo Yoli! ¡Podéis!!!!)

Y ahora hace un año desde que empezó ese camino. Un año.

Y sólo hay una cosa que me preocupa…, -independientemente de las obvias, claro-, y es…, haber aprendido.

¡Dios! ¡Tengo que haber aprendido!

Después de un año, el curso de la vida -ajeno a cómo sea tu camino-, ya está tirando de mí… Lo cierto es que no me ha dado un resquicio de respiro…

Y aquí estoy. Las mangas de la camiseta remangadas hasta los codos, la cara tiznada de negro, la barbilla alta, los brazos en jarras…

¿Desafiante?

Sí. Venga. ¿Por qué no decirlo? Desafiante.

Desafiante. Valiente. Dispuesta a la lucha… Pero… ¡Por Dios!!!!

Tengo que haber aprendido…

Soy la misma, es verdad. Nada nos cambia tanto. Y está bien, porque lo cierto es que me gusta cómo era. Cómo soy. Sólo espero ser un poco más sabia.

Espero.

No pueden pasarnos determinadas cosas, -como un cáncer, como una alta traición- y quedarnos como estábamos… No aprender nada…

No. No puede ser. Yo sé que no puedo ser.

Sólo espero estar a la altura de las circunstancias. No puedo fallarme. No en esto. No así.

de autor desconocidoSoy una persona, -como todas- construida de recuerdos… Hecha a trompicones. De defectos… De retales. Soy incapaz con las masas pero bastante hábil en el cuerpo a cuerpo. Pirata de emociones. Me manejo con la realidad pero soy magistral en la fantasía. Fuerte para con la sangre y débil ante la carne… Bueno…, no en vano soy Carne y Quimera  :)

Estoy hecha de verdades y mentiras, aunque odie mentir. Y miento, ¡claro que miento! Porque soy incapaz de decirle a una vecina que me pregunta cómo le ha quedado el pelo tras pasar por la peluquería, que parece que tres gatos hayan estado disputándose el territorio sobre su cabeza. Miento. Claro. ¿Tú como te ves?, pregunto.  ¡A mí me encanta!, contesta. Estás guapísima, entonces. Punto. ¿Y?

Pero la verdad es que no me gusta mentir en lo fundamental.

La vida es muy fácil. Ya he dicho en más de una ocasión que muy puta también. Y siglo pensándolo. ¿A ver quién puede decir que no? Vale que otros lo dirán sin necesidad de palabras malsonantes… Lo siento. Pero a mí me gusta esa expresión… No sé dónde la escucharía por primera vez, y qué efecto causó en mí, pero lo cierto es que me encanta. Además yo adoro la vida -ya lo sabes- pero eso no quita… Lo cierto es que también es muy puta.

Y, ¿qué quieres? Romántica que es una…, yo siempre he sentido debilidad por las putas.

Y aquí estoy…, volviendo por mis fueros… Esperando haber aprendido algo…

En una semana me hacen una mamografía, y para mediados de febrero, la primera revisión.

¿Que si tengo un poco de miedo?

Bueno…, un poco. Quiero creer que lo normal. De todas formas no pienso mucho en ello. Más bien nada. Estoy muy ocupada en otros menesteres…

Y eso es todo lo que pienso comentar del tema cáncer.

Y sinceramente, espero cada vez comentar menos… :)

La vida se abre camino… Siempre se abre camino…

Hoy, un año después… Sigo en el camino… Más vieja -un año más vieja sólo, jeje-… Más sabia -espero-… Más fuerte -por desgracia-… Igual de Viva. De feliz.

2012 quedó atrás, y 2013 se dibuja virgen ante nuestros ojos…, ansioso, dispuesto, capaz… Con un buen montón de páginas en blanco para que tú las escribas cómo quieras, con lo que quieras…

Tú decide autor desconocidodes!!!

¿Qué vas escribir? ¿Con qué las vas a llenar?

Te deseo las más bellas palabras para que confecciones el más feliz de los escritos… :)

En fin.

Ahora, colgaré esta entrada, -que…, ¡vaya, hoy hace justo un mes de la última!- y esperaré que vuelva Alva del cole, y juntitos…, ¡¡¡nos iremos a Urgencias del Hospital!!! Mira, para rememorar viejos tiempos…

No. Lo cierto es que desde el día antes de Reyes tengo un absceso en la cara exterior del brazo izquierdo (menos mal, si hubiera sido el derecho hubiéramos tenido graves problemas…) como a tres o cuatro dedos del hombro, que con una semana de antibiótico no ha desaparecido, que duele lo que nunca me había dolido ningún otro, y que mi querida doctora doña Cristina está de acuerdo conmigo en que lo mejor es que lo abran… Así que…, allí que nos vamos… :)

¿Qué se le va a hacer?

Por lo menos ahora no tengo que temer el estar en Urgencias porque me puedan pegar algo… Que me lo pueden pegar, ¡claro! Jajaja… Pero ahora ya da igual…, no como el año pasado… :)

Pues eso…

Que te deseo todo lo mejor…

Que no olvides Vivir. Y Disfrutar… Y Sentir…

La vida es demasiado valiosa…

Por favor… ¡Vive!

Con amor

 

De cumpleaños… :)

de "pelandobananas.com" 

 

  

Ya ha llegado la nieve…

¿La ves?

Espera un poco, a veces tarda en aparecer…

¿Ya?

Son esos pequeños puntitos blancos, -que simulan ser copos de nieve-, que aparecen por la parte superior de la pantalla, se deslizan sobre ella y te siguen por donde te mueves. A veces, hasta obedecen y puedes hacerlos danzar al ritmo que tú quieras con el puntero del ratón. ¡Es genial!

Creo que ralentiza un poco la página, y muchas veces da problemas técnicos, pero…, nada es perfecto y… ¡Es tan linda!

No sé. Lo mismo a quien viva donde siempre está nevando, le trae sin cuidado o incluso le toca un poco las narices. Lo siento en esos casos. Pero a mí me encanta. Será porque como aquí no la vemos ni en pintura…

Y a pesar de eso… Mmmm… Huele tanto a Navidad… :)

Y a cumpleaños!!!

Sí!!!!

Hoy es 18 de diciembre.

Mi “funfle”.

Bien!!! Llegamos.

Llegué a mi cumpleaños.

Aquí estamos.

El año pasado por estas fechas las cosas ya estaban chungas… No ha sido un año fácil. Pero he de confesar que ha sido…, fascinante. Una experiencia increíble… Vivir.

Me siento tan viva, tan fascinada por la vida, tan agradecida y tan afortunada, que a veces me pregunto si no será pecado ser tan feliz.

Hoy no toca luna llena. Hoy hasta la luna parece conjurada y exhibe su mejor sonrisa… Hace un rato nos vigilaba desde el firmamento…, la versión más bruñida del gato de Cheshire… :)

Así voy a cumplir años hoy… Sonriendo. A 47 sonrisas por minuto… :)

Llevo un rato tratando de expresar cómo me siento… Y no consigo dar con las palabras que me expliquen… Estoy completamente bloqueada… :)  Creo que por primera vez…, me he quedado sin de autor desconocido palabras. La felicidad me ha dejado sin palabras. (¿Sin palabras? No puede ser!!! Jajaja…)

Y creo también…, que por una vez…, no me importa no escribir… Voy a sentarme tranquilamente junto al borde del precipicio y a observar con atención todo lo que me rodea… Voy a, sencillamente, disfrutar de lo bien que me siento…

Tengo una entrada que he ido escribiendo, a poquitos, estos últimos días. Sí, creo que voy a publicarla… Hago alguna recomendación interesante que me gustaría compartir contigo. La uniré a este texto y ahora me dedicaré a… Vivir.

A disfrutar. A dar las gracias (todos los ratos, jajaja).

LA VIDA ES MARAVILLOSA.

Disfruta, por favor, ¡disfruta! No te rindas, no te aburras, no te vendas, no te entregues. No cedas un ápice de ilusión, voluntad y ganas. Y no olvides la intención. Ni la atención.

Ama hasta que te desgastes. Hasta agotarte. Hasta desfallecer. Déjate la piel en cada intento…, no hay mejor sitio donde dejarse la piel. Mmmm… La piel.

Que cuando el final del día te sorprenda y la noche te rodee, te halle exhausto de amar, de tocar, de reír, de besar… De gozar.

Y quizá así, algún día, cuando el final nos sorprenda, no importe tanto que vayamos a morir, sino todo lo que hemos vivido… ;)

¿Y qué mejor momento para Vivir que ahora?

Ahora que las luces de colores parpadean colgadas de todas partes… Ahora que la Navidad llama a nuestra puerta…

La Navidad… ¡Ey! Que está a la vuelta de la esquina… Ya se le ve una orejita… Ya está asomando la patita por debajo de la puerta… Jajaja…

La Navidad.

Antes que nada quiero pediros que recordéis que es tiempo de paz. De Alegría. Ya, ya sé que las cosas no están para echar cohetes… Ta’ chungo el tema. Lo sé. Yo también estoy resintiéndome. Económicamente, me refiero. Pero, como ya hemos dicho muchas veces, TODO se trata de La Actitud. La actitud con que decidas tomarte las cosas. La manera en que te dispongas a emprender las dificultades, la perspectiva bajo la que determines mirar a tu alrededor.

de autor desconocidoY eso… ¡¡¡Eso!!! Marcará la diferencia.

Y una vez marcada…, te resultará más fácil encontrar el tesoro… ;)

Que este año no puedas gastarte el mismo dinero que el año pasado en comida, caprichos o regalos para los demás, no tiene que significar obligatoriamente que andes llorando por los rincones, maldiciendo la economía y el patético gobierno, cagándote en “tó lo que se mueve”, y agriando por lo tanto, -con tu actitud-, el carácter y la ilusión de todos aquellos que te rodean.

Que sí. Que si estas Navidades no hay para más… ¡Pues no hay para más! Y aunque creas que la Vida es injusta -que créeme, lo es, pero no sólo por esto que está pasándote ahora ti, sino por otras muchas cosas-, refugiarte y hacerte fuerte en el rencor, la tristeza y la amargura, no cambiará físicamente la realidad.

La realidad, querido, es la que es. No hay más.

Pero ya sé que sabes que lo que sí puedes cambiar es tu actitud con respecto a esa realidad.

¡ESPABILA!!!

TU DECIDES CÓMO TOMARTE LAS COSAS.

Para empezar, sonríe. Ya sabes. Ese gesto fácil y barato, capaz de cambiar el mundo. No es lo mismo estar rodeado de caras que sonríen, que de caretos agrios y malhumorados. Taciturnos y antipáticos. ¿A que no?

Pues comienza por sonreír tú!!! Es mucho más fácil que los demás te sonrían si tú lo haces… Haz la prueba. ¡No cuesta nada! Las sonrisas son gratis!!!

Además, recuerda que ahora llega esa maravillosa época del año en que puedes entrar y salir de los sitios, tanto públicos como privados, deseando los mejores deseos a todo el que quiera escucharte… Y al que no también. Igual con tu gesto amable le cambias la perspectiva… :)

Vas a por el pan: Dos barras de cuarto. Gracias. ¡Ah! ¡Y feliz Navidad!

Entras a la verdulería a por la calabaza para la crema de la cena: Sí, por favor, una calabaza. Un kilo de cebollas. Dos de patatas… Muchas gracias. ¡Ah! ¡Y feliz Navidad!

Te subes al vagón del tren: Buenos días… ¡Ah! ¡Y feliz Navidad a todos!

de fapar orgUuuaaaahhhhhh!!!! (Aclaro: Eso pretende ser un grito de alegría)

Estoy que me salgo de feliz…

Después de pasar casi un año sufriendo, -físicamente-, las consecuencias del cáncer…, creo que ahora ha llegado el momento… de disfrutar, -anímicamente-, las consecuencias del cáncer.

En serio.

Imagino que además de todo lo que ya he contado mil veces, sobre lo que físicamente tener un cáncer le supone al cuerpo, algo -además- debe haber tocado mi cerebro, o quizá mi alma -esté donde esté-, no lo sé, que a pesar de tener un montón de problemas encima, serios problemas, y una tristeza increíble por haber perdido en vida una de las personas que más he querido nunca…, no puedo estar más feliz, más ilusionada y más dispuesta a Vivir.

¡Tiene que ser el cáncer!

Estoy sorprendidísima. Sinceramente. No pensé que ocurriría. Estaba convencida de que ya sabía “todo” lo que hay que saber sobre la ilusión de vivir, las ganas, la energía… Pero algo está ocurriendo dentro de mí, que me tiene revolucionada.

No sé… Es como que algo se hubiera despertado en mi interior, que me tiene sonriendo todo el día… ¡En serio! A veces me digo: ¡Bea, hija, reacciona! Vaya cara de pánfila. Con la que está cayendo y tú ahí, sin piedad, siendo feliz a manos llenas. No tienes vergüenza!!! Jajajaja…

Y es verdad… No la tengo.

¡Ni la quiero!

Y es que no tengo tiempo…

de autor desconocidoNo tengo tiempo para ponerme triste. Para recrearme en el rencor. Para enfadarme con todo lo que se menea. Para los reproches, -y eso que tengo un buen montón para hacer-. Para la autocompasión. Para dejarme llevar por el espíritu derrotista…

No.

No quiero.

Quiero seguir como estoy…, aunque parezca que no toca. Quiero seguir sintiéndome feliz… Aunque parezca difícil. Pero es que además…, ser feliz cuando todo va bien no tiene mérito, ¿no? Jajajaja… Lo que verdaderamente se lleva la palma es ser feliz no “por”, sino “a pesar de”… Y créeme…, yo ahora tengo una larga lista de “a pesares de…”

Pero no voy a permitir que eso dé al traste con lo feliz que me siento!!!!

Me niego!!!!

Ahora mismo vivo en la profunda creencia de que se puede ser feliz. Y voy a luchar con amor y espada por demostrar mi teoría…

Y ahora voy a pasar al capítulo de saludos, recomendaciones y envío de sonrisas personales…

Primero que nada, y puesto que antes hablaba de sonrisas, quiero hacer un envío urgente de ellas, -y mandarle de paso  un saludo emocionado y terriblemente cálido, un abracito, pero de verdad, tierno, blandito y cargado de toda la fuerza del mundo…-, a una de las sonrisas más bonitas que he visto en mi vida… Y hablo en serio.

Esa sonrisa pertenece a Yoli. Una jovencita que conocí en la sala de Quimioterapia del Hospital Arnau de Vilanova hace meses, y desde el mismo momento en que la vi, antes siquiera de conocerla, quedé completamente enamorada de su sonrisa… Enseguida llamé la atención de Alva, discretamente, para de autor desconocidoque la mirara…, para que no se perdiera la alegría de mirar una chica tan guapa…, con una cara tan dulce, que emanaba alegría y buen rollo a su alrededor como si llevará puesta la más brillante de las auras naranjas…, y con una de las sonrisas más bonitas que he visto nunca… :)

Sé que me lee…, vamos, de vez en cuando lo hace… Y quiero desde aquí enviarle todo mi amor, porque las cosas no le están resultando fáciles… Pero es tan fuerte, tan positiva, tan bonita por dentro (amén de por fuera, y lo digo totalmente en serio, ¡es guapísima! Pero guapa de verdad…), que da gusto verla incluso en sus peores momentos… :)  Y gracias a esa fuerza y ese encanto con el que tan poquitas personas están bendecidas, saldrá adelante… Ya lo está haciendo… Además es una de esas personas que goza la vida cada día. Tiene la mejor de las actitudes, y es un espejo maravilloso donde mirarse. Donde aprender.

Todo mi amor contigo, Yoli. Estoy convencida, como tú, de que poco a poco todo irá saliendo… Ya verás. ¡Tú puedes!

Y quiero darte las gracias por todo el bien que me hiciste, sólo con conocerte. Por todos los días que alimentaste mis fuerzas con tu fe en la vida…, a través de tu bellísima sonrisa. Te mereces TODO LO MEJOR…

Te quiero, solete. Sí, te quiero… :)

Quiero hacer otro envío urgente de sonrisas…, a alguien que no me lee, que ni siquiera me conoce… Es Montse, la hermana de Felipe. La verdad es que no sé siquiera si me lee Felipe… Pero…, ¡nunca se sabe! A lo mejor la magia sucede y le llegan mis sonrisas…, el calorcito de mi voz a través de mis palabras escritas…, toda mi fuerza… Mis mejores deseos…

Toy aquí. Siempre :)

Ahora voy a atreverme a hacer una recomendación…

Quiero remitiros a un artículo que ha escrito mi amigo (mira como se me llena la boca al decir “amigo”… :) Javier Revolo, en su blog “Relatos tóxicos”.

A ver…, que no es un favor que le hago a él por “amiguismo”, ni una recomendación baladí… OS ESTOY HACIENDO EL FAVOR A VOSOTROS… Sí, a ti que me lees. Pásate por allí y léelo. Ya verás a qué me refiero.

El artículo se llama “Cortesía” y está muy relacionado con todo lo que estoy contando, pero con un tono más erudito y versado. Vamos, como escribe Javier. Como los ángeles. Y además, mucho más breve de autor desconocidoque mis eternas entradas… :(  Pero de verdad creo que es un regalo de “entrada”. Sólo le falta el lazo para ser un hermoso presente navideño… :)

Y de paso, no dejéis de concederos un  respiro disfrutando el vídeo de su última entrada que se llama “Cortesía en imágenes” , y que sigue con el tema. La canción es buenísima y el vídeo un canto a la esperanza… Muy bueno, de verdad.

Ya me diréis algo… Y a él también, espero. ¡Sed generosos! Sed generosos con los comentarios, ¡por Dios!… Es un toma y daca. El quid pro quo de los blog. El quid pro quo de la Vida. Tú lees lo que él ha escrito y a cambio le dices qué te ha parecido. ¿No te parece justo? Además, ¡va tan bien con el espíritu navideño! ¿No? ¡Pues órale!!! Que para ayer ya es tarde!!!

Eres un diez, Javier :)

Seguro que te va a encantar Mari, mi amor. No dejes de verlo.

Y quiero enviar también montones de sonrisas a mi dear teacher d’english, Carmen, para que se las traslade a su papi, que espero que siga con buen ánimo, y esa fortaleza incombustible de los de “antes de la guerra” :) Con mis mejores deseos para toda la family, guapa!

Y quiero dar las gracias a Marco…, allí, tan lejos… Por ser el primero en felicitarme…, y por esas “Mañanitas”… Qué lindo! Mil gracias, querido Amigo… :)

Y también quiero dar las gracias por ese buen montón de velas… Por el té. Por los abrazos, por las mentiras sobre lo bien que me sienta el pelo corto… ;)

Quiero máaaas!!! :)

¡¡Dios! ¡Sí! ¡Quiero más!

Quiero más velas, tés, sonrisas, abrazos, cariño, Navidades, “Mañanitas”, vida… ¡Hasta mentiras! Jajaja…

GRACIAS A TODOS los que habéis estado ahí.de "freepik.es"

Sois un poco culpables de mi felicidad…

Con mis mejores deseos…

Y todo mi amor.

 

¿YA?

 

 

 

 

Fuera se derraman cientos de estrellas sobre todo lo que duerme.

Un viento frío cabalga envolviendo la noche, y se intuye la llegada del invierno… Orión vuelve a ser -por derecho- amo y señor del firmamento.

Mi amo y señor en noches como ésta…

Hace mucho que el teclado no ejercía su poder sobre mí, mediada la madrugada… Y me gusta.

Es de noche. Y me gusta.

Vuelvo a sentirme Viva. Y, ¡dios!, cómo me gusta!!!

La paz va retornando lentamente a mi cuerpo.

….

El jueves pasado, 15 de noviembre, volví a la consulta de oncología del Hospital Arnau de Vilanova, después de varios meses haciendo el tratamiento de radioterapia en el IVO. Era una fecha importante. Fue un día…, “extraño”. Paso a dejar aquí, lo que escribí ese día…

 

<<Casi nada es demasiado importante por más que nos empecinemos en ello.

Leo la frasecita de marras que acabo de escribir, y apenas si me reconozco. Es más, sé que la Beatriz de hace tiempo diría de la persona que lo ha escrito, que es una descreída. Una sangre-fría. Una desarraigada y una gris. Bueno,  quizá no lo diría, -por no ofender-, pero seguro que lo pensaría.

Quién te ha visto y quién te ve, querida.

Pero es que…, ¡es cierto! Casi nada es demasiado importante por más que nos empeñemos…

Hoy podría estar muerta. Es así de sencillo. No. Nos escandalicemos. Ni trato de hacerme la víctima. Para nada. Ni me ha brotado de repente la vena pesimista. Tampoco.

Pero es así. Hoy podría ya no estar más nunca aquí, y salvo para un puñadito de personas, eso no tendría ninguna relevancia. Nada cambiaría demasiado. Y es que…

Casi nada es demasiado importante por más que nos empeñemos.

Hombre! Morir sí lo es. Obviamente. Sobre todo, porque lo peor que tiene la muerte…, es que te cambia la vida de una forma definitiva… Pero por lo demás…, -piénsalo seriamente…-, casi nada es demasiado importante…

Hoy es 15 de octubre de 2012 y he tenido visita con mi oncólogo, el ilustre… ¿Puedo decir ilustre? Es que me ha salvado la vida… Bueno, no exageremos… Dejémoslo en eminente pues, doctor Carañana, y su maravillosa enfermera, la siempre eficiente y afectuosa Luisa.

Se podría decir que hoy, de forma “oficial”, ha terminado la época de tratamiento, y comienza el tiempo de revisiones… Y como ha dicho el doctor Carañana, ahora, lo que tengo que hacer, ¡es conseguir el récord de revisiones! Que de entrada al principio, serán cada tres meses…, -y luego imagino que se irán espaciando…-, para toda la vida.

Es lo que hay.

Y ya. Ya sé que nada es demasiado importante pero…

Desde que hemos salido de la consulta y hasta ahora, varias horas después, estoy en un estado…, extraño. Sólo se me ocurre “extraño” para describirlo.

Después de repartir abrazos bien sentidos -que corran los abrazos!!!-, de agradecimiento y amor por cómo se han portado con nosotros, a Carañana, Luisa, y mi cirujana la doctora Arlandis, que hemos ido a buscarla, y parece que se ha alegrado de vernos tanto como nosotros a ella… -Es increíble esa pequeñita mujer…, tan grande!- Nos hemos dispuesto a abandonar el hospital…

Mientras lo hacíamos…, no he podido evitar llorar en silencio y cadenciosamente. ¡No podía creer todo lo que dejaba atrás! Ese hospital ha sido casi “mi casa” durante muchos de los momentos del último año de mi vida. En él me descubrieron, y posteriormente me comunicaron, que tenía un cáncer de pecho. En él me operaron y dieron meses interminables de devastadora quimioterapia, pero…, ¡que guardo con tan grato recuerdo!!! En él, Álvaro y yo, cada uno a su forma, sufrimos, nos emocionamos, nos divertimos… Nos amamos. En él decidimos firmemente luchar. Decidimos además, hacerlo con la mejor de nuestras sonrisas. Sus paredes me han visto temblar de miedo, retorcerme de dolor, llorar de alegría, reír de felicidad.

Hoy cierro, y dejo atrás, una de las épocas más intensas de mi vida. Intentar librarme, por ahora, de la muerte.

Estoy…, conmocionada.

No creo poder explicar cómo me siento. Lo que supone este 15 de noviembre de 2012 para mí.

Durante un buen rato he mantenido una absurda conversación conmigo misma. Afortunadamente en privado -es decir, sólo en mi cabeza- que ha venido siendo algo así…

– De repente, es como… ¿Ya? –me decía a mi misma.

– ¿Ya? Pero…, ¡tía!!! ¿Te parece poco? –me he respondido sorprendida. (Yo nunca me dirijo a nadie diciéndole “tía”. No me gusta. Sólo a mí misma, y cuando estoy muy, MUY mosqueada.)

– No, claro que no, pero…, ¿de verdad es “ya”?

– Claro que es “ya”. ¿No recuerdas los meses de dolor intenso, de agotamiento total? Las náuseas, las llagas, el sabor asqueroso de las comidas, los calambres, las noches enteras sin dormir… ¿No recuerdas las quemaduras? ¿La maldita braquiterapia? ¿Las crueles curas?

– Sí, claro…

– Entonces, ¿cómo que si “ya”? ¿Te parece poco?

– No, claro que no… Pero…

– Pero, ¿qué? Es “ya”!!!

– Sí, entiendo. Ya ha acabado todo. No más dolores que los residuales, y los producidos por la pastillita que debo tomar durante cinco años, pero…, por lo demás… ¿De verdad que es… ya?

-¡Joder qué tía! ¿Cuántas veces te lo voy a tener que decir? Que sí. Que es ya. Ya, Y PUNTO!!!

Y claro… Ahí he dejado de discutir conmigo misma, que cuando me pongo tan vehemente no hay quien me aguante… Cualquiera diría, -en ese momento-, que yo soy de las que pienso que casi nada, por más que nos empeñemos, es demasiado importante… Jajaja… ¡Qué carácter!

No, pero me entiendo. Un poco al menos…

Es complejo.

Primero, un buen día, mientras tú estás ahí a tu vida, tranquilamente -o no, a ratos-, con las cosas que de por sí ya tiene el día a día de la vida, de repente llega alguien y te dice que tienes cáncer.

¡Hale! Asume. Y date prisa, además. No hay tiempo para dejarse llevar por el desánimo, apenas el justo para ir entendiendo lo que pasa. Desde luego ni un minuto para hundirse y pensar en lo peor. Hay que ponerse manos a la obra, y puesto que es un tumor agresivo y de rápido crecimiento, no hay tiempo que perder.

Entonces te pones al servicio de la curación. Con todo lo que tienes. Con todo lo que eres. Decides asumir que durante un buen espacio de tiempo todo va a girar entorno a ti, por menos que te apetezca…

Y ahí estás. Cantando a voz en grito en el trayecto en coche hacia la quimio, hacia la radio. Repartiendo sonrisas. Convenciéndote de que estás haciéndolo lo mejor que puedes… Con todas las ganas… Como… “sin problemas”… :)

Consumes meses enteros de tu vida en intentar curarte y que eso afecte lo menos posible a los que te rodean. A los que te quieren.

El tiempo se eterniza. Casi parece detenerse del todo en el dolor. Por momentos llegas a creer que nunca acabara, que seguirás así toda la vida… Pero es sólo un espejismo… En realidad, pasan las horas, los días, las semanas, los meses, y un día llega tu médico y te dice: Hala! Hasta dentro de tres meses!

Y de repente es como… ¿YA?

¿YA de verdad?

No es que no me lo crea…

No es que no me lo quiera creer…

No es que no esté contenta… ¡Por supuesto que lo estoy…!

Es sólo que es…, muy extraño.

Como una frenada radical mientras ibas cuesta bajo…

Un poco de incredulidad. Una pizca de miedo. Mucha alegría…

O sea… ¿YA?>>

Eso es lo que escribí ese día. No pude seguir. Se me acabó el gas. La inspiración. Y ni tan siquiera pude forzar la máquina, como he hecho en otras muchas situaciones durante este año, que estando mucho peor -físicamente-, me empeñaba en publicar las últimas noticias fuera como fuere…

La verdad es que fue raro. MUY raro.

¿De verdad es YA?

Aún me duelen las piernas, y sobre todo los pies… Las plantas, los lados exteriores. Además, tengo los tres dedos intermedios de cada pie insensibles. Como constantemente dormidos. Carañana dice que tengamos paciencia, que es de la quimio, que toca los nervios, que a veces tarda en recuperarse…, que a veces no se recupera… Bueno, voy acostumbrándome. Tampoco es tan catastrófico.

Pero de cualquier forma, las piernas, por lo menos la derecha, va doliéndome menos. En la izquierda en cambio persiste un dolor insoportable, casi constante, que demasiado a menudo me impide incluso dormir. Pero aún así es una mejora increíble respecto a meses atrás, porque han desaparecido otros muchos dolores… El doctor Carañana nos explicó que es la pastilla que tengo que tomar cada día durante cinco años, que produce dolores musculares y óseos. Es así. No hay más. Pero dice que con el tiempo el dolor “puede” ir remitiendo… (Confío ;)

Soy consciente también  de cómo los pinchazos en el pecho y en la axila, son cada vez más espaciados (DIOOOOOOOOS!!! ES FANTÁSTICO!!!!!!)… Aunque los que persisten siguen siendo muy dolorosos, sobre todo estos últimos días, se ve que por el cambio de tiempo…

Pero… Sí. La paz va -poco a poco- retornando a mi cuerpo.

Esa paz que durante tanto tiempo he añorado. Que tantas veces me pregunté cuándo llegaría. Que incluso, en ocasiones, llegué a plantearme si regresaría alguna vez, porque en la vorágine de dolor y terror -a veces- era difícil imaginar cómo era, cómo se sentía mi cuerpo antes de que el cáncer llegara a mi vida…

Y aquí está. Poco a poco mi organismo va eliminando el veneno que me suministraron para tratar de evitar mi muerte. Bueno, de retrasarla. Jajaja!!! Porque nadie es eterno y todos tenemos que morir. Eso es ley. Pero…, en fin, un poquito más tarde…

Las quemaduras se curan. De hecho, ya sólo quedan las marcas. El pecho se recupera del último azote, la braquiterapia…, y vuelve a tener un aspecto…, bastante normal. Casi parece un pecho -con una cicatriz que estará ahí toda la vida para que no olvide- por el que no haya pasado la tormenta que ha sufrido… Lo han mutilado, lo han envenenado y lo han quemado, y…, ¡tanto es su amor a la vida!, que ahí está… ¡Míralo! Tan ilusionado, intentando levantar cabeza. Poniéndole buena cara -el pobre- a los malos tiempos que ha sufrido…

Antes de que el cáncer anidara en mí, yo, que había sufrido de “cancerofobia” desde los 16 años aproximadamente, -en que una serie de tristes y dolorosísimas muertes por cáncer acosaron mi fe y asolaron mi esperanza-, yo casi me volvía loca pensando cómo sería tener cáncer…

Me refiero, ahora concretamente, al hecho de saber que tienes un tumor en alguna parte de tu cuerpo y que te está matando desde dentro… Imaginaba que si llegaba a ocurrirme, -insisto-, me volvería literal y físicamente loca. No concebía convivir con esa parte de tu cuerpo sin aporrearla con rabia e impotencia, deseando arrancarte la piel a tiras…

Me era del todo imposible creer que podría vivir con algo así dentro, y no morir, sólo del TERROR…

Pero, cuando llegó el momento, cuando los temores de toda la vida se hicieron realidad y tener cáncer ya no era una fobia, sino una realidad concretada en un tumor en mi pecho…, no fue como había creído.

Para nada.

De hecho fue todo lo contrario.

El mismo día de la biopsia, antes siquiera de estar seguros de que el resultado era positivo, -o sea, que sí era cáncer-, a pesar de intuirlo…, empecé a querer, cuidar, y tratar con un cariño increíble a mi querida teta… :)

La sujetaba constantemente -con dulzura- con la mano izquierda, y la acariciaba suave y delicadamente con un amor inusual hasta ese momento. Nada sexual ni lascivo. Amor en estado puro.

Es MUY curioso… Todo el miedo irracional, la rabia y la impotencia que creí sentiría si llegaba ese momento, se tornó AMOR incondicional. Medicina Milagrosa donde las haya… :) Y tampoco quería -precisamente en esos momentos- encariñarme demasiado con ella, porque era consciente -ya que te advierten de ello antes de operarte- de que podía salir del quirófano sin el pecho. Tranquilamente. El cirujano te informa de que van a abrir, y de que depende de lo que se encuentren, cortarán; llegando a poder amputar el pecho entero si el alcance del tumor así lo requiere. Y desde luego, incluso en esa situación, no era lo peor que podía ocurrirme llegado ese momento. Ni muchísimo menos.

Pero la suerte se puso de mi parte.

Una cosa que nunca podré olvidar, fue… Al ratito de salir del quirófano, mientras estás en la zona de “despertar”, en un momento de lucidez entre ese abotargamiento y la desagradable sensación de irrealidad…, -que quieres despertarte del todo pero algo tira de ti hacia un sueño desapacible e inquieto-, cómo, con la mano izquierda, -la que llevaba con la vía, los goteros y el aparatito pellizcándote el dedo-, cogí la sábana por su borde superior, la levanté unos centímetros, me obligué a elevar un poco la cabeza y miré…

Sí.

Allí estaban.

Las dos.

La piel dibujaba, inmaculada -así al menos me lo pareció en ese momento-, el nacimiento ¡tan bello! de las dos redondeadas montañas, que seguían en su sitio… ¡Joder, tan hermosas!!!

En serio. Preciosas!!!

Jajaja!!!!

Y eso que meses antes había estado dándole vueltas a la -por otra parte remotísima- posibilidad de operarlas. No para poner ni quitar, sino para elevarlas un poco… Seamos sinceros. Mis tetas nunca han desafiado a la gravedad… Jajaja!!! Más que nada, porque desde que se dignaron salir, fueron enormes… Y la gravedad, como yo siempre digo, no se ha inventado en balde… Lo que pesa -y pesan mucho-, se cae. Y no hay más. Es…, ¡natural! Pero bueno…, ahí andaba yo dándole vueltas al tema… Ya tengo unos añitos y estaba un poco mosca por el paso del tiempo, y el comienzo de la tan temida “pérdida de la lozanía de la piel”…

Bien. Pues al despertar y verlas, tan monas, tan juntitas -aún- la una de la otra, tan apañaditas, tan ricas… Sólo pude pensar que eran el mejor par de tetas que había visto en toda mi vida!!! Jajaja… En serio!!! Y desde entonces no he cambiado de opinión. Estoy superfeliz. “Mis chicas” me han dado muchas satisfacciones en esta vida, -y sé que me las seguirán dando… :) -, y no voy a ponerme “tiquismiquis” por un quítame que se caiga el tema un poco…

Además…, caen con elegancia… Jajaja!!! Como dos grandes gotas de agua repletas hasta el límite… Pesadas. Fértiles, aunque no ya en el significado literal de la palabra. Orgullosas. Felices de estar, de ser como son.

Son mías. Forman parte de un cuerpo fantástico -por vivo- con el que puedo hacer cientos de cosas!!!!

Bien es cierto que de adolescente las odié un poco… Yo era de las que llevaba vacía la cartera del cole, y todos los libros y libretas bien sujetos sobre el pecho, con los brazos fuertemente cruzados sobre ellas… Los divinos 13. Pero, para ser sincera, me duró bien poco… Pronto comprendí que eran parte de mí. Y una parte importante además. Que sobre los chicos ejercían un influjo muy curioso  ;) , y que me hacían sentir increíblemente femenina. Y lo que fue todavía mejor aún descubrir…, sexi. Sensual. Seductora.

Sí. Mis tetas y yo nos hemos llevado bien toda la vida. Y ahora que una estaba en serio peligro, no iba yo a abandonarla a su suerte en la lid… Además podía perderla y no volver a verla nunca más… Que, créeme, lo contemplaba fría y desdramatizadamente… Me preparé concienzudamente para ello, pero -a la vez- sin abandonar un mantra mental en el que me repetía constantemente: “Todo va a salir bien.” “Todo va a salir bien.” “Todo va a salir bien.”

Con lo cual, durante todos esos días de espera, antes de la operación, la quise y cuidé más que nunca… Nada de la histeria que pensé sentiría. Al contrario. Mucha tranquilidad. Mucha fortaleza de ánimo. Mucho cariño.

Y así ha sido durante todos estos meses también… Desde fuera, los demás, -médicos, cirujanos y enfermeros-, la maltrataban para salvarla, y yo la quería más… Con ilusión y fe renovada. Con pasión. Con ternura. Sobre todo con mucha paciencia…

Pensarás que estoy loca. Estás en tu perfecto derecho. Pero…, yo no hago mal a nadie. Y por otra parte, tampoco alucines… No se trataba de hablarle en voz alta, tomarla de la mano y sacarla a cenar… Jajaja!!! Pero, se la veía tan mal, a la pobrecita. Cortada, agujereada, vapuleada, quemada…, que era imposible no sentir compasión -de la buena- y quererla un poco más…

Hoy que, como te digo, la paz va volviendo lentamente a mi cuerpo, empieza a parecer un pecho casi normal. Con lo que ha pasado la pobre! Qué capacidad de regeneración. De recuperación. Qué ganas de vivir se le nota en la mirada… Jajaja!!!!

Y, créeme, ya estoy esperando -con ansia- la primavera que viene, para exhibirme desnuda ante el sol… ¡¡¡Dios, qué ganas!!!! Y que vuelvan a ponerse morenitas como panes recién tostados… :)  ¡¡¡Qué gusto!!!

Cómo lo he echado de menos este año, y qué ganas tengo de sol… Habrá que consultar a los médicos, claro, pero espero que no haya problemas para tomar el sol -aunque sea muy moderadamente- el año que viene… :)

Para mí es un verdadero placer… :)

Jopelines, caspitina y recórcholis!!!! Qué bien me siento… Jajaja!

Aunque oye…, si hubieran tenido que quitarla. Pues hale! A cambiar el chip… Entonces, habría venido aquello de… “¡Cómo mola una teta nueva!” “¡Así aprovecho y me opero la otra!” “¡Tendré tetas nuevas!” Y…, todas las cosas que haga falta decirse para coger el tema por donde hay que cogerlo… Que hubiese sido más lento el proceso total, y volver a pasar por quirófano y todo lo que tú quieras… Pero si es lo que hay… Pues, ES LO QUE HAY. Y es con lo que hay que bregar… De nada sirve mirar hacia otro lado o luchar contra la realidad…

Y no es el fin del mundo. ¡Qué tontería!

De echo, el fin del mundo de verdad es cuando te operan, te hacen todo lo que te pueden hacer y aún así no hay solución. Y eso pasa. Todos sabemos que pasa. Todos hemos sentido en nuestras propias -desgarradas- carnes, ese dolor… De modo que si somos de los ELEGIDOS, de los AFORTUNADOS que luchando -y sufriendo- podemos salir adelante por el momento, y seguir un tiempecito más, vivos, para poder seguir disfrutando de la vida… TODO VALE.

Vivir siempre merece la pena. (Debería merecerla, al menos.)

Yo he intentado no perder eso de vista durante todo este tiempo. Por eso repetía tanto lo de que soy una AFORTUNADA.

Es que soy consciente de que, con esta segunda oportunidad, soy una privilegiada. Y me parecía sucio y rastrero quejarme cuando estaban haciendo todo por salvarme la vida. Cuántas personas desearían tener a sus seres queridos TODAVÍA junto a ellos, luchando, SUFRIENDO, por intentar salvar la vida. Mi respeto. Mi admiración y mi cariño hacia todos ellos, hacía que intentara encajarlo todo con la mejor de las actitudes que pudiera conseguir tener… Aunque sólo fuera por todos ellos. En su honor. En su recuerdo.

Pero…, la verdad es que la paz está llegando ya a mi cuerpo.

Un cuerpo que retorna poco a poco a la vida, sorprendido de sí mismo. De su resistencia, su capacidad de sufrimiento, su obstinado apego a la vida…

Es increíble el abanico de posibilidades que tenemos para disfrutar, gozar y ser felices en esta vida… No verlo, es una pena. No aprovecharlo, un pecado.

 Y mi cuerpo está increíblemente preparado, es más, ANSIOSO, de volver a vivir… De seguir viviendo… En todos los sentidos…

El sentir que cada día estoy más fuerte, y a la vez más relajada, -físicamente me refiero-, me abre una puerta… Otra vez, como si todo fuera nuevo, como si todo volviera a empezar… Como si todo estuviera ahí, dispuesto, preparado, colocado, ¡sólo!, para que yo pueda participar de la Vida…

Si crees que todo lo bueno te puede ocurrir, la Vida va, y hace que TODO LO BUENO TE OCURRA… :)

Es bien cierto que hace falta capacidad para saber ver… Si no miras con intención, con ganas, con pasión…, probablemente las cosas pasen a tu alrededor y tú no las veas… Pero yo siempre he tenido una vista buenísima!!! Bueno, ahora de cerca ya no tanto (jajajaja!!!), que tantos años de ordenador, lectura hasta altas horas de la madrugada, y el paso del tiempo, hacen que necesite gafas de cerca…, pero no me refiero a esa buena vista…

Me refiero a…, -aunque suene cursi y manido- mirar desde el corazón… Desde dentro. Con decisión. Con fe. La vista panorámica del Alma… Esa que hace que no te pierdas nada, que no se te escape nadie…, que seas capaz de apreciar hasta las cosas más pequeñas.

Y te voy a contar un secreto… He descubierto que si sabes disfrutar de las cosas más pequeñas…, no tendrás ni un solo día triste, inútil o vacío en tu Vida. Porque cada día ocurren mil cosas por las que sentirse feliz…

Y, lo que aún es más espectacular… Si sabes disfrutar de las pequeñas cosas…  Las cosas grandes, aun te parecerán más grandes!!!!

A mí se me antoja un concepto sencillísimo. Simple!, de lo sencillo. Y como, -más o menos- pensaba Einstein, las cosas no pueden ser tan complejas. Lo sencillo, lo hermoso, lo bello, tiene que ser la explicación. La simplicidad al poder! De hecho una vez tuvo que cambiar una fórmula, añadiéndole algo, -lo que la hacía más compleja, menos elemental, menos “bella”- porque con lo que se sabía en ese momento se “vio forzado a hacerlo” para que las cosas cuadraran, y luego, con el paso de los años, se demostró que estaba bien sin el cambio, y dijo que siempre se arrepentiría de no haber confiado en en su intuición. En que estaba mejor cuando era más sencilla, más “bella”. Mmm… O algo así. Tened en cuenta que el físico es Alva. Yo hablo de oídas… :)

Pero el problema está en que esta mierda de sociedad, -materialista y superficial-, parece gritarnos constantemente que si no tenemos el último modelo de teléfono móvil, que no sabes ni usar y que tiene prestaciones que no utilizarás, -porque no te hacen falta-, jamás; o salimos todos los años de vacaciones a un sitio exótico -cuando aún no conoces la belleza de tu propio entorno-, no estaremos “dentro”, no seremos “in”, no podremos ser felices…

Trata de engañarnos y manipularnos a su antojo para hacer de nosotros personas fáciles a las que convencer de que queremos lo que no necesitamos… O de que necesitamos lo que no queremos. Que no sé qué es peor… Y mientras tanto vamos perdiendo la capacidad de ser verdaderamente felices con lo que tenemos.

Y recuerda que de verdad lo que cada uno posee, es aquello que no hay banco, ladrón o gobierno (vaya, todo sinónimos… :), que pueda arrebatarte.

Uf! Qué tostón!!! Vaya rollo acabo de meter!!!  :(

Jooo… Ya me he puesto moralista y evangelizadora otra vez. Lo sorry. A veces la pasión por la vida, aunque me carga de razón, me convierte en una voz cargante… :(   Lo sorry otra vez.

En fin. Pues eso. Que todos somos mayorcitos ya…, y cada cual sabe lo que quiere de la Vida. Lo que está dispuesto a invertir en Ella… :)

Después de todo yo no sé nada… Ya sabes, no soy más que un puntito chiquitito en el firmamento… Como tú.

Sólo que los puntos chiquititos del firmamento, no deberían perder nunca la perspectiva de su grandeza  :)

Y aunque aún me siento un poco extraña…, como incrédula…, alucinada de que todo haya pasado… (Pero, ¿de verdad es YA?) Este puntito se dispone de nuevo a vivir, y te exhorto -con mis mejores deseos- a que hagas lo mismo.

Vivir es lo más.

 

Con Amor  ;)

Escribiendo ficción de nuevo… :)

 

 

 

 

Son más de las dos de la madrugada del joven sábado, 10 de noviembre.

La noche, después de llover casi todo el día, se ha quedado bellamente despejada. Fresquita. Preciosa.

Whitney Houston se despacha a gusto en mis oídos -estoy escuchando la banda sonora de “El guardaespaldas” con los auriculares, a todo volumen-, y ahora mismo tengo un subidón del 15… Uf! Sin comentarios.

Tengo una entrada preparada desde hace unos días, pero ahora siento la necesidad de escribir otra cosa…

Amo la Vida. Ahora mismo me siento tan enamorada de ella, que casi me duele la piel. Me cuesta expresarme de lo emocionada que estoy…

¿Qué ha pasado? Bueno…, nada.

Y todo.

Toy Viva!!!! Joder, toy Viva!!!

:)

Además, esta noche Alva y yo hemos estado cenando con Helen, su pareja, Rafa, y la hermana de éste, la auténtica y simpática Inma.

Ha sido una noche fantástica…

Helen es… Bueno, Helen está en mi vida desde que era “una mocosa”. Fue una de mis primeras alumnas de danza, -junto a su hermana Carmen, tan especial y maravillosa como ella- allá por los felices 80, y desde entonces, nuestras vidas no se han separado.

A Helen y a mí, aparte de separarnos la edad, -creo que yo tengo 9 años más que ella-, nos une un buen montón de cosas… Nos une la música… El amor a la danza… La capacidad de expresarnos a través de la música… Nos une nuestra forma de ver el mundo…, de cómo nos gustaría que fuera. Nos une sobre todo el Amor que sentimos por la Vida y por todos los que nos rodean. Nuestro potencial para enfrentarnos a los desafíos de la Vida. El coraje. La alegría. La pasión.

Aunque sin duda ella debe mucho de cómo es, a su madre, Carmen, mi amiga también -y al decirlo se me llena la boca-… Una mujer excepcional que luchó como una auténtica guerrera para agarrarse a la vida, y su lucha aún hoy -años después-, sigue siendo una lucha encarnizada día a día. Una mujer inmensa, a pesar de ser tan pequeñita… Una muñequita linda y coqueta con el alma de un gladiador impenitente…

Tendríais que haberla visto luchar contra la muerte porfiadamente. Llevar la contraria a todos los médicos que la daban por perdida durante meses, y volver al fin a la vida tras un coma que todos -menos aquellos que la amábamos y creíamos en ella- pensaban que era irreversible.

Gran ejemplo, Carmen… Valiente entre las valientes. Luchadora pertinaz. Fuerte. Grande. ¡Inmensa! Su ejemplo siempre me acompaña, y su recuerdo es para mí modelo de Vida.

Puedes estar tranquila y orgullosa, Carmen. A pesar de todos los negocios que levantaste, todo lo que laboralmente conseguiste…, tu mejor trabajo sigue siendo los hijos que tuviste, y la educación y el concepto de vida que les diste… Carmen, Elena y Ramón. Tres personitas maravillosas, dignos hijos de sus padres…

Te quiero Carmen. Gracias por todo lo que me has dado en esta vida… Un beso, ¡preciosa!

Pues bien, con Helen, su orgullosa hija, hemos estado cenando esta noche, y vengo tan feliz, que, derrotada físicamente como estoy, no he podido resistir la tentación de sentarme al teclado y liberar un poco de toda la alegría que ahora mismo llevo dentro…

Que me bulle en las entrañas y se me escapa por la piel…

Que, o lo grito… ¡O reviento!!! Jajaja…

Helen ha estado a mi lado durante toda la vida… Pero especialmente lo ha estado durante todos estos meses, de forma continua e ininterrumpida. De muchas formas, pero sobre todo con mensajes… Con cientos, y digo bien, CIENTOS de SMSs. No me ha dejado ni a sol ni a sombra… Estando por mí a todas horas, haciendo a un lado sus propios problemas y aún sus alegrías…

GRACIAS, Helen. Eres uno de mis ángeles de la guarda… Te quiero desde hace mil años, y nunca, digo NUNCA, me ha decepcionado nada que venga de ti… Y eso, -créeme, hoy lo sé más que nunca-, es algo digno de tener en cuenta. Siempre me sorprende tu entereza, tu coraje, tu fuerza. Y tu amor es garantía de una amistad sincera…, que siempre merece la pena.

GRACIAS otra vez. GRACIAS siempre.

Ha sido una noche preciosa… :)

Además…, ¿sabes qué????

Hay una cosa que sé que va a gustarte, no sólo por lo que significa… Creo recordar que algún relato te leí -hace ya muchos años- y te gustó…

Pues bien. Hoy ha ocurrido algo que, para mí, es maravilloso.

Bueno, no sé si sabes que tengo otro blog, “Instantáneas y Palabras”, donde voy publicando relatos… Bueno, “iba”, pues hace exactamente once meses que no publico nada en él… Más que nada, porque desde que el diciembre pasado empezamos con el cáncer, no he vuelto a escribir ningún relato… Nada de ficción…

¡¡¡HASTA HOY!!!

Hoy he vuelto a escribir un relato…, y, ¡Dios! He gozado tanto!!!

No sé qué tal se leerá…, pero para mí es una gran satisfacción haber vuelto a escribir… Signo inequívoco de que ando volviendo a la Vida… ;)

Sé que debería dejarlo reposar… Guardarlo en el cajón unos días y repasarlo luego antes de publicarlo… ¡Pero me muero de ganas por compartirlo! Sobre todo por lo que significa… Que estoy aquí de nuevo. Que sigo aquí… ;)

Y me parece una casualidad maravillosa que haya ocurrido el mismo día que habíamos quedado a cenar… ¿No te parece fantástico???? :)

Han sido dos acontecimientos sumamente placenteros en el mismo día… ¡Qué suerte tengo, caspitinas!!!! Jajajaja…

Bueno.

Pues ya son las cuatro y media de la madrugada… Voy al otro blog a colgar el relato, esté como esté, y pongo aquí el link para quien quiera echarle un vistacillo.

Tengo que decir que la idea del cuento tiene su pequeña historia…

En el blog de mi amigo, el magnífico escritor Javier Revolo, “Relatos toxicos”, éste colgó hace poco un vídeo: “Palabras baratas” de Miguel Guinea, recitando esa poesía, “Palabras baratas”, de Miguel Guinea, otro escritor con garra… Y hay una frase en esta poesía…, que me llegó… Se me quedó dentro. Y pasados unos días me contó una historia…

En esta ocasión no ha sido una “Instantánea” la que ha provocado el relato, sino una frase de la poesía “Palabras baratas” de Miguel Guinea. Buenísima, por cierto, la poesía.

El relato, tal vez no sea nada del otro mundo, pero estoy terriblemente orgullosa y feliz, porque he vuelto a escribir después de once meses sin hacerlo, y eso sólo puede significar cosas buenas… MUY buenas… :)

Y quería compartirlo contigo… ;)

Con todos vosotros…

Con todos vosotros que me habéis seguido durante todos estos duros meses de entradas llenas de dolor e incertidumbre. Tan monotemáticas.

Por fin algo de ficción!!!

GRACIAS siempre por volver otra vez…

Este es el link al relato… “La voz de las palabras”

A ver qué os parece…

 

Como siempre, con Amor.

 

La vida es ahora

 

 

 

 

 

Me miro del derecho y del revés.

De frente. De espaldas.

Otra vez del derecho.

Nada. Por más que lo intente, no logro encontrar el parecido con Sinead O’conor. Eso que en ella resultaba tan arrebatadoramente atractivo…

Jajajaja!!!!

Pero sí. El miércoles pasado, Alva, porque así se lo pedí, tiró de cuchilla y me rapó la cabeza. Sin concesiones. Al cero.

La fortuna ha hecho que durante todo el proceso de quimio y radio, el pelo no se me llegara a caer nunca -en la cabeza, en el resto del cuerpo sí- del todo. Obviamente se cayó mucho. Mucho. Pero se ve que…, ¡tenía tanto! (jajaja), que nunca llegó a producirse ni una sola calva. De ningún tamaño. Flojeó todo, pero por igual, y así pude mantener la cabeza con pelo, sin tener que recurrir a afeitarla del todo, ni llevarla tapada con nada.

Sí, cuando todo esto empezó, pensé que me la cubriría. De hecho, al principio me proveí de un buen surtido de sombreros, gorros de lana, gorras y pañuelos… Pero cuando llegó el momento…, no pude hacerlo. Fue una cuestión…, no sé exactamente de qué. Pero me daba la sensación de que si escondía la cabeza, era como esconder la enfermedad. Algo así como mentir. O engañar.

Sé que es una tontería, pero lo sentí así. Y como no llegó a caerse del todo nunca, -aunque evidentemente clareó mucho-, al final algo dentro de mí me hizo optar por no hacerlo.

De cualquier forma, no sólo eso evidenciaba la enfermedad. -O mejor dicho, los daños colaterales del tratamiento contra la enfermedad-. Al final perdí casi todas las cejas y las pestañas. Además, al no poder darte nada el sol, la piel se queda…, no blanca, sino cerúlea. Extremadamente pálida. Como sin vida. Y con unas ojeras oscuras, que si de por sí yo ya las tengo bastante marcadas…, no te quiero contar ahora…

Hace unas pocas semanas el pelo comenzó a brotar de nuevo. Las cejas y las pestañas van repoblándose lenta pero pertinazmente; he tenido que volver a hacerme las piernas!!!, y otras zonas de mi cuerpo, -más íntimas-, están conociendo -alegres- el pelo otra vez… :)

Igualmente la cabeza empezó a insinuar un incipiente crecimiento de pelo más corto y denso entre el más flojito que se había resistido a caer.

-Es la hora –le dije a Alva. – Ha llegado el momento de que por fin vivas con una calvorota total… :)

Y nos pusimos manos a la obra…

Como siempre nos reímos mucho. Y como siempre, Alva se empeñó, y llegaron las fotos del “antes”. Las del “después”.

No fue fácil verme así. Pero tampoco tan difícil.

Además, al día siguiente la cabeza ya raspaba un poco. Y desde entonces hasta hoy, cada día rasca un poco más… Alva se pasa el día intentando acariciármela, porque dice que le da gusto. Y yo me paso el día huyendo porque me pone de los nervios la sensación… Jajaja!!! Podéis imaginar las carreras, las peleas y las risas.

Pero… Lo cierto es que el verme así, de repente, por un instante, me asustó… Me “vi” enferma. Con esa carita desprotegida y triste que se queda en estas situaciones, recién afeitada y con el resto de indicios de que no estás pasando por los mejores momentos de tu vida…

Ahora ya no!!! Ahora, según Alva, parezco una skin-head. O una sargento chusquero… La heroína peligrosa y atractiva de una peli futurista… Señorita Ripley, me llama…

Jajaja… Sí. Tiene mucha imaginación. Y me quiere TODO. Es obvio. Creo que sólo él es capaz de mirarme con esos ojos y ver lo que ve.

Por lo demás, lo que de verdad yo veo es una mujer de 46 años. Que ha engordado lo que no hubiera querido, con el pelo al uno, la piel apagada, y el gesto mal encubierto del que ha sufrido mucho. Con una gran sonrisa y muchas ganas de vivir, eso también es verdad. Pero atractiva, lo que se dice atractiva…, poquito. Más bien cero.

Eh!!! Pero no estoy lloriqueando, ¿eh? Para nada. Esto no es más que una situación pasajera. Sólo describo una realidad. Obvia, pero perfectamente transitoria.

El lunes mismo, mi mami y yo nos pusimos a la obra, y arrancamos con tres días de una dieta absoluta y rotundamente vegetal. Sólo frutas y verduras. A poder ser crudas. Para desintoxicar y de paso, empezar a ganarle la batalla a la báscula. Luego hemos añadido cereales y legumbres. Luego lácteos. Más proteínas… Y la verdad es que hoy me siento de maravilla!!!

Y porque aún me duele mucho el pecho y requiere cuidados físicos especiales…, pero en el momento el pobre mejore un poco, me pondré con el ejercicio también… Todo poco a poco. Pasito a pasito.

Sé que voy a invertir mucho menos tiempo en recuperarme físicamente, de lo que he tardado en decrepitarme. Y es que…, ¡esto se está haciendo tan largo! De hecho, caminamos lenta e inexorablemente para el año… En noviembre empezó el tema con las mamografías. En diciembre, -más concretamente en Navidades- tuvimos la biopsia. Y para el cinco de enero, justo el día antes de Reyes, nos confirmaron que era un tumor maligno -aunque entonces no nos dijeron que era agresivo y de rápido crecimiento- y que había que quitarlo ya.

En diez días, el 16 de enero, entraba en quirófano.

Sí… Ha sido un largo recorrido. Largo y duro. En ocasiones, -sobre todo por las complicaciones-, MUY duro. ¿Para qué voy a negarlo?

Es más. A día de hoy sigue siendo duro. Duro físicamente, me refiero. Doloroso. Pesado. Cansado, muy cansado.

Y aunque no se entienda muy bien, a la vez… MARAVILLOSO.

Es que… ¡¡Es un año de mi vida!! Un año entero -casi-, de situaciones increíbles… De mucho dolor físico. La operación y todas las complicaciones que tuvimos con la herida interna, con el seroma. Los meses de curas diarias en el ambulatorio. Las veces que tuvimos que acudir a Urgencias del hospital a que me vaciaran el pérfido liquído… Los goteros… ¡Dios mío, los goteros! Cuántos meses de agotamiento y dolor. Las llagas. La candidiasis. Las noches sin poder pegar un ojo… Los días sin poder dar ni un paso… La ansiedad. Luego la radio, que parecía que había ido tan bien, y que al final acabó produciéndome dolorosísimas quemaduras. Una tortura. Y por fin la braquiterapia. Casi sin comentarios…

Tengo una foto que Alva le hizo a mi pecho atravesado por once agujas/tubitos, y comprimido por un armatoste de metacrilato con un tornillo impresionante… Muy gráfica. Horrorosa. He pensado en ponerla…, a mí no me importa. Por mí, me refiero. Pero pienso que es demasiado agresiva a la vista. Que puede dañar la sensibilidad de según quien… Y tampoco es plan.

Pero la verdad es que lo de la braquiterapia es -hablando llanamente- una putada. Aunque…, no nos asustemos. A ver. Si alguien que está leyendo esto va a hacerse una, que no se alarme. El procedimiento no es agradable, es verdad. Pero en mi caso hubo circunstancias que hicieron que fuera peor de lo que es. Tengo el pecho por dentro con muchas fibrosis -lo que viene siendo muy duro- por la operación y todas las complicaciones que hubo, y esto hizo que les costara mucho atravesarlo con las agujas/tubito. De hecho, tuvieron que hacer tanta fuerza, que el doctor Guinot me dijo que literal, físicamente, habían sudado, de la fuerza que tuvieron que hacer… ¡¡¡Fuerza para atravesarme el pecho!!! Y como les costó tanto, se hizo muy largo y desperté de la sedación antes de tiempo… Fueron horrorosas, tanto la sensación de la fuerza que estaban haciendo “contra” mi pobre pecho, como el dolor. Porque SÍ, dolía.

Y ha seguido doliendo. De hecho, hoy es viernes, 19 de octubre, han pasado ya once días, y aún duele. Mucho. Además persisten algunas quemaduras, las más cercanas a la zona que irradiaron, y se hace muy difícil curarlo todo. Porque los agujeritos de las agujas/tubito requieren betadine en grandes cantidades, pero las zonas quemadas lo que necesitan es la crema para la piel quemada, y todo está demasiado junto… Y donde aún tengo trocitos en carne viva -bajo el pecho- ya no sabemos ni qué poner… Un follón.

En fin. Que duele un huevo. Que está siendo muy chungo. Que a veces tienes la sensación de que no se va a acabar nunca… Que por momentos te agotas y sólo se te pasa por la cabeza sentarte a un lado del camino y no dar ni un solo paso más.

Sé que es absurdo. Pero es como una rabia interna que surge de lo más profundo de ti, y que no responde a nada que tú seas capaz de racionalizar… Es como un resorte. De repente se dispara, se te llenan los ojos de lágrimas rabiosas -que no llegan ni a caer-, y piensas que lo único que quieres es no seguir…

Como decía aquel: Que paren el mundo que yo me bajo. Me quedo aquí. No doy ni un paso más.

No quiero más duchas dolorosas -las duchas son dolorosas porque hay que limpiar concienzudamente la zona, arrastrando la piel muerta y los restos de crema que se incrustan, y están las heridas, y todo está tan dolorido…-, ¡con el placer que es para mí ducharme! Ni más curas martirizantes. Ni más sujetadores opresores (que los llevo de dos en dos) y gasas y más gasas. No poder moverme bien… La sensación -instintiva- de tener que estar protegiéndome siempre el pecho… Los pinchazos agudos, el intenso dolor crónico. Por dentro. Por fuera. ¡A la mierda con todo!!!

Pero pasa enseguida. Son sólo unos segundos. Aprietas los dientes, tensas la mandíbula, cierras los ojos un instante. Cuentas hasta mil trecientos trece. Por ejemplo. Respiras profundamente. Y entonces oyes una voz que te dice: Vale… Vale… Ya está. Ya queda menos. Ya ha pasado lo peor. Venga… Respira… Respira…

Podría ser Alva. De hecho muchas veces a lo largo de estos meses, me ha susurrado -cariñoso- eso mismo o cosas muy parecidas. Pero normalmente la voz viene de dentro… Eres tú. En este caso, yo. Escucho mi propia voz hablándome dulcemente. Con mimo. Cariñosa. Paciente. Como hablaría a un ser querido que estuviera pasando por lo mismo.

Y de repente notas cómo se libera la tensión… Inspiras aire profundamente por la nariz, y lo exhalas ruidosamente por la boca. Varias veces. Buscando la paz. El punto de equilibrio. Un poco de tranquilidad para tu mente agotada. (Hasta el culo, -más exactamente-, si se me concede la escatológica licencia literaria…)

Un segundo después, -no sé cómo, ni de dónde-, ya reconozco el gesto que tira de las comisuras de mis labios hacia las orejas. ¡Ahí está! Sonrío. En la alacena de sonrisas, -que hace un rato parecía estar desierta…-, ha brotado una sonrisilla con vocación de oasis en el desierto. No es muy potente, radiante, ni mucho menos convincente…, pero es algo. Le agradezco el gesto a mi boca. Le agradezco sobre todo la intención.

Me hago fuerte en ella.

¡Con un par!

¿Quién dijo miedo?

¡¡¡A las barricadas!!! Jajaja…

Y todas esas cosas que uno se dice cuando quiere coger fuerzas y recuperar la confianza. La esperanza.

No es fácil. Pero es MI VIDA.

Ha sido mi vida también durante todos estos meses. Ya dije en otra ocasión que soy consciente de que el mundo no se ha parado. La gente, las personas que me quieren, las que me conocen, no han detenido sus vidas… ¿Cómo, si ni la mía se ha detenido?

Durante todos estos meses, en los que -es absurdo negarlo- he sufrido mucho, TAMBIÉN HE SIDO MUY FELIZ. Me he reído mucho. MUCHO, -gracias a Alva, sobre todo-. He recibido muestras de cariño que me han hecho llorar de emoción. Y he padecido también uno de los golpes más fuertes de mi vida, -sin tener nada que ver con el cáncer-, que me ha hecho más daño, y a la postre, más fuerte, que el propio cáncer… Y, como decía Nacha Guevara… “Y aquí estooooy.”

Quiero decir con esto que la vida es TODO. La vida se compone de todos los momentos que vivimos. De los buenos. De los mejores. De los malos. De los aburridos. De los de luz. De los de sombra. De los que me enorgullezco. De los que no me enorgullezco tanto. De los alegres. De los tristes.

De dolor. De amor. De emoción…

Y este año he tenido mucho de todo eso. De dolor. De amor. De emoción.

Eso sólo significa una cosa: Que estoy viva.

Estoy viva.

ESTOY VIVAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Siempre he tratado de ser muy consciente, pero probablemente hoy lo sea más que nunca.

A ver… Vamos a atravesar malos tiempos económicos… Alva y yo, me refiero. Nada especial, por desgracia, con lo que está cayendo en el país… Pero lo digo porque ante eso, que a Alva le asusta mucho, estos últimos tiempos suele decir: “Mira…, me alegro, hoy, de estar preocupado. Porque todo esto podría estar pasando… Podría pensar incluso en perder la casa, en quedarnos sin nada…, y si tú no estuvieras aquí…, nada me importaría. Me daría igual lo que pasara… Estoy preocupado porque tú estás aquí, porque podemos compartir la incertidumbre. El miedo. Porque sé que juntos vamos a luchar por salir adelante. Por seguir siendo felices con más o con menos…”

Y adoro escucharlo así… :)

Y tiene razón. Y sé que la tiene porque cuando él tuvo el cáncer, -hace once años, cuando acabábamos de mudarnos a esta casa-, yo pensaba exactamente lo mismo… “Todo me da igual si Alva no está aquí.”

La vida es ahora. ¡Ya! Suelen decir que normalmente la vida es lo que nos pasa esperando que nos pasen cosas en la vida…

Siempre me ha horrorizado que me sucediera eso. Y por eso cada día trato de poner especial atención a la vida… A todo lo que me pasa. A quien quiero. A quien conozco, y de repente entra en mi vida. Todo me parece increíblemente importante… Merece atención. Mi atención.

La vida es ahora.

Y tengo tantas cosas que hacer…!!! Que ni siquiera sé por dónde empezar. Pero ante todo tengo que recuperarme… Coger fuerzas. Volver a sentirme capaz… Poderosa.

Que no os suene mal “poderosa”…

¿Nunca habéis tenido esa sensación?!!!

La increíble sensación, -cuando os sentís satisfechos con la Vida… Con lo que sois y cómo sois en la Vida que os ha tocado vivir- de ser PODEROSOS…

No me refiero, obviamente, a ningún poder real… Económico, social… No. Me refiero a un poder maravilloso que se siente como una alegría -inmensa y a la vez serena- en el centro del pecho…, y se expande por todo el cuerpo como una corriente de energía que os ilumina hasta que la luz se os escapa por la punta de los dedos…

¡Tan poderosos!!!

Capaces de Amar. De ser Amados.

De disfrutar lo pequeño. De reubicar lo perdido. De luchar por lo que verdaderamente merece la pena. De alzar la voz contra lo injusto. De susurrar lo prohibido. Zambullirse en lo exquisito. Ser pacifista en las guerras, y soldado raso en las contiendas que se libran bajo sábanas de seda… Alcanzar la luna, mojarse bajo la lluvia, imbuirse de sol… Ser conscientes de lo sublime. Lo único. Estamos vivos… La vida es ahora…

¡¡¡Tan poderosos!!!

Es la extraña sensación de -por un instante- Ser y Estar donde se quiere… De que todo está bien. De que todo es posible… De que cualquier cosa maravillosa puede ocurrir… TODAVÍA (un beso, Javier… ;), cualquier cosa maravillosa puede ocurrir…

Esa es la sensación que quiero recobrar… Que ya estoy recobrando.

Me siento cerca… Muy cerca.

Estoy Viva.

La vida es ahora.

 

 

Con amor.

Y con AMOR, sobre todo, un recuerdo emocionado para todas aquellas luchadoras que no pudieron lograrlo, y todo mi cariño a quienes siempre, y hasta el final, estuvieron a su lado…, llenando de amor sus vidas.

 

 

Querido Javier…

 

 

 

 

Querido Javier…

He tenido que esperar un día para responder a tu comentario. No por desidia ni falta de ganas. Ni en este caso, -gracias al cielo-, por falta de fuerzas…

He tenido que dejarlo reposar porque has vuelto a estremecerme con tus palabras. Y aunque sé que ahora mismo seguro que tienes un gesto entre incrédulo y condescendiente -a la par que, probablemente, una sonrisa burlona-, estoy convencida de que cuando te explique…, vas a entender el estado de turbación y azoramiento en que me sumieron tus siempre bienvenidas palabras…

La respuesta a tu comentario se convierte hoy en una entrada porque la ocasión lo merece. Porque lo que dices lo merece. Porque tú lo mereces.

Y sobre todo, porque como comentario… Iba a resultar demasiado largo.

(Jajajaja…)

Independientemente de todas las cosas bonitas que me dices, y que como siempre me confunden y superan, obligándome a leerlas como “por encima”, sin detenerme mucho en ellas, sin prestarles demasiada atención…, el resto de palabras, de ideas, y de pensamientos que plasmas, bien merecen una viva atención.

Hace unos días dejaba un comentario en tu blog, a tu entrada “El hombre de tus sueños”, (y dejo aquí el link porque leerte siempre merece la pena…), y me respondías que arriesgándote a ser exagerado te atreverías a decir que tal vez tengamos una forma muy similar de entender las cosas, porque de no ser así no te explicabas cómo yo era capaz de comprenderte, y aún de adivinarte en tus relatos. En tus palabras escritas.

Algo así.

Y a mí no me queda más remedio hoy, que devolverte el comentario. Porque lo cierto es que lo que haces durante el segundo, tercer y cuarto párrafo de tu comentario sobre mi entrada “Amenazados de vida” (que reproduzco textualmente aquí, un poco más adelante), es terminar de concretar mis ideas. Darles profundidad, claridad. Y belleza, además.

Cuando te he leído he pensado: Eso es justo lo que yo quería decir!!! Pero tú lo has dicho de forma mucho más concreta. Más hermosa…

Me ha satisfecho mucho porque ha sido como leer mis propios pensamientos en boca de otro. Como si estuvieras leyendo mi mente y dándole luz con tus palabras…

Pienso, como tú me decías a mí, que eso no puede ser sino porque entendemos algunos de los aspectos más primordiales de la Vida, de forma muy similar. No podríamos estar de acuerdo en muchas cosas de las que hablamos, si no fuera así.

Aunque también hemos tenido alguna bronquilla que otra, ¿eh? Jajaja…

Pero… Ha sido magnífico leerte…

Y reproduzco aquí, con tu permiso -que presupongo, jeje…- los párrafos de tu comentario a los que principalmente me refiero.

“Ahora paso a lo que has escrito hoy, aquí…

Llovió en tu parcela de tierra, ese mundo que ves todos los días, el agua transforma las cosas y los colores, trastoca lo cotidiano impregnándolo de humedad y brillo. Lluvia, agua del cielo. Nos cuentas eso y lo engarzas con el vivir, con vivir como el placer que podemos obtener de cosas al alcance de nuestra mano, y nos urges que despertemos: estamos amenazados de vida!! y, la verdad, se trata de una amenaza pero, aun siendo así, no todos le hacemos caso, la vida nos acecha en todo momento y nosotros ni la miramos. Estamos ocupados en otra cosa. Ella insiste, nosotros la volvemos a ignorar… hay gente que nunca llega a tomarla en serio y muere sin darse cuenta. Una pena, no? pero bueno, cada uno elige aquello que tiene y desea.

Lo malo es que muchos de aquellos no tienen ese mínimo de sentido de justicia que tú pides, sino que arrasan con lo que este en su camino en esa su ansiosa carrera por poseer algo: poder, fama, lo que sea. A otros, en cambio, les falta las ganas que señalas, es como si hubieran llegado cansados. Ni voluntad para poner en marcha su propia vida solo viven esperando que el mundo les de lo que ellos no son capaces de darse.

Como dices: todo radica en nuestra actitud ante las cosas. Esa es la clave. Es fundamental, quien no comprenda esto será siervo o esclavo de alguien o de algo. Sin las ganas, ni esa actitud frente a las cosas, la vida podrá amenazar lo que quiera y mas, que nosotros pasaremos de largo mirando a otra parte, interesados en cosas que, vistas bien, no sirven de nada.”

¿Ves?

Me satisface leerte una y otra vez, porque cuanto más te leo, ¡¡¡más y mejor me comprendo a mí misma!!! Jajaja… Es fantástico.

Pero… Aún así y en realidad, no fue eso lo que me desconcertó y maravilló al leerte, y que me ha tenido un día rumiando cómo responder a tu comentario…

A ver… Voy a tratar de explicarme…

Resumiré un poco la historia de cómo ocurrió todo… Lo que ya verás que al final está completamente relacionado con lo que tú me dices. Y que aún me tiene gratamente sobrecogida.

Alguna semana atrás, mientras acudíamos a Radioterapia del IVO, aquí en Valencia, una tarde había en la sala de espera una circular informativa sobre un taller para  “Entender y atender al enfermo de cáncer”. Dirigido sobre todo a familiares y amigos de pacientes de cáncer.

Era para el día 1 de octubre, lunes, y me sorprendió que una de las personas que lo llevaba fuera mi médico, -el que va a hacerme la braquiterapia el próximo lunes, además- el doctor Guinot.

Nos pareció interesante a Alva y a mí, y nos apuntamos.

Era gratuito pero de asistencia obligatoria, lo que de entrada me pareció muy acertado. Responsable. Generoso. Pero serio.

El lunes fue un día duro porque, a pesar de que en la última entrada comentaba que estaba muy bien de la radiodermitis, -los efectos secundarios de la radioterapia en la piel-, y que apenas si estaba chamuscada… Pues bien, justo el viernes, que es cuando colgué la entrada, las cosas comenzaron a cambiar. En mi piel.

Después de toda una semana sin darme radio ya, la piel comenzó de repente a “quemarse”…, con efecto retardado. Yo no daba crédito a lo que estaba ocurriendo… Súbita y violentamente empezaron a levantarse bambollas, a tomar por zonas un color granate horroroso, a pelarse la piel y quedarse en algunos trozos como en carne viva… Todo esto claro, en la zona irradiada.

Sí. Horroroso. Y muy, MUY doloroso…

El viernes comenzó inesperadamente. El sábado siguió aumentando. El domingo era ya un poema…, y la noche del domingo no pude cerrar un ojo, y he de confesar que pasé la mayor parte de la noche, llorando de dolor… Y eso todavía no había pasado desde que empecé con todo este proceso en enero, más que alguna vez, de forma muy puntual… Llorar de dolor, me refiero.

Para el lunes estaba peor que fatal. Todo auguraba que aunque nos habíamos apuntado al taller, si las cosas seguían así, no íbamos a poder acudir. Habría que llamar y pedir mil perdones. Pero gracias a un mal entendido, ese lunes me llamaron del IVO, y como les comenté -ya de paso- lo mal que estaba, enseguida me dijeron que fuera ya mismo y me mirarían. GRACIAS A LA GENEROSIDAD Y ATENCIÓN  de todo el personal médico del IVO. Y de todos los centros médicos del mundo…, que intentan ayudar a la gente a vivir mejor cuando más lo necesita… :)

Una enfermera maravillosa…, Esther, me curó magníficamente, animándome todo el rato, y hasta me diseñó una especie de top, con un tubo de gasa resistente, para que no tuviera que llevar el sujetador, que me estaba matando porque coincidía con una de las quemaduras más graves…, y que me ha cambiado la vida desde entonces… :)  En serio. Qué descanso. Qué gusto. MIL GRACIAS, Esther. Y además me dijo que volviera el viernes para ver cómo iba. Qué linda.

De modo que el lunes por la tarde, Alva salió corriendo del cole, y corriendo nos fuimos a Valencia. Calle don Juan de Austria. No te digo más, en pleno centro, a las seis de la tarde. Aún no sé cómo llegamos, aparcamos, y a las seis menos un par de minutos llamábamos al timbre.

Allí estaba, en efecto, mi médico, el doctor Guinot, con su tranquilizadora cara de buena persona. Encarna, una enfermera, guapísima, del IVO también. Y Manuela, una psicóloga clínica, preciosa también.

El taller duraba dos horas, de seis a ocho, y lo primero que hicimos todos, fue ir presentándonos y decir por qué estábamos allí. En calidad de qué. Y cuál era nuestra relación con el cáncer.

Fue extraordinario. En serio. Qué fascinante. Cuántas personas interesantes… Entregadas a la vida por una u otra causa. Y qué generoso, por parte de los profesionales, como el doctor, la enfermera y la psicóloga, estar allí regalándonos su tiempo y su conocimiento de forma desinteresada… Eso de por sí ya, es un gesto de amor. ¿No crees? Uno de esos gestos que mejora el mundo.  :)

Bien, pues éramos en total 13 personas las que habíamos acudido.

María Amparo, enferma de cáncer de mama como yo, en tratamiento con quimioterapia, un poco asustada al principio, pero que luego se soltó y llegó a sonreír con una sonrisa preciosa. Y su hija Mar. Obviamente una joven, pero adulta ya, que evidentemente deseaba con todas sus fuerzas ayudar a su madre a recuperarse y verla pronto bien.

Horten, una entusiasta voluntaria, valiente y tremendamente respetuosa, y su marido, Cristóbal, que también quería hacerse voluntario.

Sor María. Una monja entrañable, mayor y con su hábito blanco roto, con cofia y todo. (Me sorprendió porque creo que desde que iba al cole, no había vuelto a ver una “hermana” vestida con hábito…)

María José y Secun dos compañeros, médicos rurales, de Cuenca. Increíbles. Sobre todo María José, que nos dio momentos sabrosísimos. Y muy divertidos también. Secun tenía a su esposa también enferma de cáncer de mama, y también estaba ahora en tratamiento.

Salvador, enfermo de cáncer, que está recibiendo tratamiento de radioterapia, y que confesó valientemente que la enfermedad lo había convertido en mucho mejor persona.

Alicia, una chica de sonrisa pronta y encantadora que había acudido sólo porque quería aprender un poco más para poder ayudar mejor a los demás.

Y Wendy, una hondureña graciosísima que había sufrido cáncer de tiroides hace diez años, y que ahora estaba cuidando amorosamente a una amiga con cáncer de mamá.

Y Alva y yo, claro.

Fue una experiencia maravillosa. Dos horas y pico de testimonios impresionantes… De duras experiencias, de mensajes de esperanza también. De gestos de coraje, de generosidad, de inteligencia (emocional), de altruismo, de valor. De miedo también, claro.

Se me hace muy difícil contar sólo algunas cosas, porque no quisiera hacer de menos a nadie. Todo lo que allí contaron (contamos) todos, es de una valentía, de una sinceridad y de un valor, todo tan grande y tan de agradecer, que me abruma contar sólo algunas de las intervenciones… Y contarlas todas, obviamente sería demasiado largo. En realidad pienso que cada historia de cada uno de mis compañeros de Vida esa tarde, se merecería una entrada individual y personalizada. Mi gratitud y admiración por todos no me permitiría menos.

Yo no sé qué pensarán los tres profesionales que llevaban el taller, de cómo salió, pero por lo menos el doctor Guinot, que es el que más conozco, nos pareció a Alva y a mí que estaba bastante satisfecho. Incluso contento… Aunque él siempre tiene esa buena cara… :)

Las cosas fluyeron prácticamente desde el principio, y poco a poco todos fuimos cogiendo más confianza y soltura… Lloramos…, yo concretamente lloré mucho, de emoción, de alegría. Y reímos mucho también, a pesar de que las experiencias que contábamos eran duras. Algunas, MUCHO.

Pero, ¿sabes Javier lo más alucinante de todo? Lo que me heló la sangre cuando leí tu comentario… Que el taller lo promovía gratuitamente…

La ASOCIACIÓN VIKTOR E. FRANKL.

¿CÓMO TE QUEDAS?

VIKTOR E. FRANKL.

¿Puedes creerlo?

Yo nunca había oído hablar de este señor hasta ese día… Y tú, al día siguiente me hablabas de él!!!! E incluso me recomendabas un libro: “El hombre en busca de sentido”. Que muchas gracias, por cierto. Alva ya lo ha bajado gracias al link que tan generosamente me enviabas. Pensamos leérnoslo, de verdad. Muchas gracias. :)

Cuando leí lo que me decías…, no daba crédito a lo que estaba leyendo…

¡¡¡Viva la causalidad!!!

Querido amigo… Qué buenas, determinadas conexiones, ¿no?

Aún estoy alucinada… Jajaja…

Pues bien.

La Asociación Viktor Frankl es una Asociación que se dedica, primordialmente, a la ayuda en el sufrimiento, la enfermedad y la muerte. Tanto para el paciente como para los seres queridos de éste. Haciendo hincapié también en la dura etapa del duelo tras la muerte.

Ofrecen, de forma gratuita, información y asistencia a quien quiera que acuda a ellos.

Me pareció muy interesante, porque yo, -que ya me conoces un poco-, fiel viviente y entusiasta vividora, suelo encontrarme con fuerzas para luchar con casi todo… Lo único capaz de dejarme vacía es la muerte de un ser querido, y aún la del ser querido de algún conocido…, o no. Yo soy de las que se creen el refrán ese de “Todo tiene solución menos la muerte”…

Me maravilló que se trabajara cómo afrontar la muerte de un ser querido, y sobre todo, el tiempo desde que un ser humano es desahuciado por una enfermedad terminal, hasta su muerte. Me parece una de las cosas más crueles y escalofriantes de vivir en esta vida… Y que allí se dedicaran a ayudar justo en esas circunstancias, de forma desinteresada y altruista, me llenó de alegría. De amor hacia el ser humano en general. Y de tranquilidad también.

Como tú -y aún no sé bien por qué…- me comentas justo este lunes, Viktor Frankl es un psiquiatra austríaco que sobrevivió tres años en distintos campos de concentración nazi, en los que sí fallecieron su esposa y sus padres. Y durante semejante experiencia, se dedicó a pensar en por qué algunas personas sobrevivían, y cómo.

Y de ahí desarrolló la teoría psicológica conocida como Logoterapia.

La verdad es que para ser un taller promovido por la Asociación de Viktor Frankl no intentaron meternos con calzador las teorías del psiquiatra, ni tan siquiera hicieron promoción de la Asociación, lo que yo particularmente agradecí bastante, no porque no quisiera saber nada de ella -que al contrario, me interesa mucho-, sino para no salir con la sensación de que lo que allí había pasado es que habían intentado vendernos la Asociación y “hacer” seguidores de ella. De modo que todo resultó mucho más altruista y generoso aún…

Aquí os dejo algunas frases del brillante psiquiatra, que cómo no, dan para pensar…

No hay ninguna situación en la vida que carezca de auténtico sentido.”

“La salvación está en el AMOR, y a través del AMOR.” (Las mayúsculas no son mías sino del original.)

“Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo.”

“Se nos puede arrebatar todo menos la LIBERTAD ESPIRITUAL de elegir una ACTITUD ante nuestras circunstancias.” (Y aunque parezca increíble, -por la similitud con lo que yo comentaba en mi entrada anterior-, las mayúsculas también vienen así en el original, no las he puesto yo.)

“A pesar de todo… SÍ a la VIDA.” (Mayúsculas también del texto original.)

Todas éstas aparecen en un vídeo de presentación en la página de la Asociación, cuyo link es: Página de la Asociación Viktor Frankl

Por si le quieres echar un vistazo.

Y luego he encontrado otra frase de Viktor Frankl, en Internet, que me parece alucinante, y que dice:

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

Sencillamente maravillosa. Y, de eso hablábamos, ¿no?

Porque como Alva apuntó -mientras luego hablábamos de ello-, es muy interesante que si no puedes cambiar el entorno, puedas trabajar al menos la actitud con que enfrentarte a ese entorno. Y eso siempre lo puedes trabajar, -añadí yo- porque depende exclusivamente de ti. Nadie te lo puede quitar.

Fascinante la Vida…

Bien, Javier… ¿Comprendes ahora por qué quedé tan sobrecogida cuando leí tu comentario?

Iba yo cargada de todas las cosas que el taller de la Asociación Víktor Frankl me había hecho sentir, pensar, reflexionar… Más todo lo que había investigado sobre él en Internet, cuando al día siguiente, viendo que tengo un comentario tuyo, me lanzo ansiosa y feliz a leerlo -como siempre que recibo tus palabras- y me encuentro con tu asombrosa recomendación sobre Viktor Frankl…

:)

Flipante!!!

En fin… Ya ves. Así es la vida de generosa… De sorprendente.

¿No te parece a veces, Javier, que de tan sencillas que son las cosas dan un poco de miedo?

Vivir es simple… Debería ser una fiesta. En realidad, es tan alucinante, que todos los días deberían ser una fiesta. ¡¡¡Dios!!! Hay tantas cosas que celebrar cada día!!!! Tanto que aprender. Que sumar. Que compartir. Que disfrutar.

Me siento feliz y honrada de que pase el tiempo, y sigamos en contacto. Tú allí, en tu Australia lejana, tan lejana de tu preciosa Lima natal, y tan lejos de mí… Tan cerca en cambio, que a veces he llegado a sentir que tus palabras hacia mí no son escritas sino susurradas al oído… Que tus consejos, apreciaciones, recomendaciones, son fruto de un buen café en una hermosa terraza a la orilla del mar mientras se pone el sol…  Incluso que hasta nuestras pieles se reconocían, como si ya antes nos hubiéramos estrechado en un afectuoso abrazo…

Me alegra mucho también -y te agradezco infinitamente- que durante todos estos meses en que apenas me he conectado, y tan íntimas y personales han sido mis entradas en el blog -que se que a ti te provocan un poco de pudor-, tú te hayas mantenido ahí. A mi lado, aunque al otro lado del mundo. Firme. Constante. Brillante como el sol en su despuntar cada día, y fascinante como la luna cada noche. Fuerte. Fiel. Faro. Mi Faro de Alejandría.

Entiendo que puede llegar a ser difícil comprender qué es eso tan importante -yo diría “casi” sagrado- que nos une, cuando en realidad nunca hemos tomado un café juntos y por supuesto nuestras pieles no se han encontrado frente a frente…

A ti y a mí, Javier, por encima de todo lo que nos separa, nos unen las palabras. La palabra con memoria… La palabra que no perece. La palabra escrita.

A través de un relato, un escritor da todo lo que es. O lo que nunca será. Que al fin y al cabo es lo mismo. Se da. Y si se produce “la conexión”, un escribiente -que casi me gusta más que escritor- reconoce en el relato de otro escritor -o escribiente- una parte de sí mismo. Aquello que odia o que ama, pero que de alguna forma -y eso es lo verdaderamente importante- le hace sentir.

Tú me has hecho sentir muchas veces a través de tus relatos. He disfrutado como una niña con zapatitos nuevos con tus letras… He aprendido y me he sorprendido. Te admiro, Javier. Lo sabes. Y siempre volveré a ti y a tus “Relatos tóxicos” a por más. Porque de lo que me gusta…, -yo soy así de caprichosa y hedonista- ¡siempre quiero más!

Gracias por todo. Por ser como eres. Por escribir como escribes. Y por la visión que tienes de mí… Porque cuando yo me miro en ti, me convierto en mejor persona. Y por todo lo que de ti he aprendido, que -fíjate tú por dónde- también me convierte en mejor persona.

Un beso grande.

 

¿Ves como comentario hubiese resultado un poquito largo? Jajajaja…

Y de cualquier forma, querido, quizá no nos quede París… Pero siempre nos quedarán las tortugas incendiarias, los loros atrevidos, los bosques oscuros de claros mágicos, las mantas mullidas de retazos perdidos… Y el poder de la Palabra.

Con Amor.

 

 

Amenazados de Vida

 

 

 

 

Por fin el día ha amanecido gris.

(Dios!!! Qué ganas tenía!!!!)

De hecho ha estado toda la noche lloviendo.

Bueno, imagino, porque al despertarme estaba todo mojado… (Con ese hermoso color que cogen las cosas mojadas; que cobran intensidad… La tierra mojada. Los árboles, las piedras, las flores. Incluso el asfalto mojado parece otra cosa!!!) Pero lo cierto es que no me he enterado de nada. Gracias al cielo he dejado atrás las noches de ansiedad e insomnio, tan crueles… Y últimamente duermo como una niñita de pecho… :)

Llueve… Por fin llueve en mi trocito de cielo. En la parcelita del mundo que me ha sido obsequiada para vivir.

Vivir.

Si no olvidáramos tan a menudo que estamos aquí de paso… Que todo cuanto tenemos desde que nacemos no es más que un regalo… Si nos tomáramos la Vida como un desafío. Una dádiva. Un don. Quizá perdiéramos menos el tiempo en cosas “trascendentes” -como medrar en lo artificial para acumular un poder tan absurdo como efímero- y nos dedicáramos a ser felices con las cosas más intrascendentes… Como disfrutar esos momentos -aparentemente triviales- de conversación con un buen amigo; la cena de cada noche con la persona amada; una peli-palomitas con tu hijo o tu “sobri”; el momento de paz infinita que se conjura con el ocaso cada día; la aparición de Orión por el este en el recién estrenado otoño, cada madrugada…

Benditos instantes que dan verdadero sentido a la Vida.

Para ser sincera tengo que reconocer que no me hacía falta estar amenazada de muerte para reparar en Las Pequeñas Cosas. Quizá suene pretencioso, pero es la verdad. Siempre he sido muy consciente de mi tiempo, de las personas que amo y me acompañan en el día a día. De los que están y de los que hace tiempo que se fueron.

Creo que ser consciente es primordial para que todo lo que te ocurre tenga sentido. Para valorar en su medida “lo bueno”, y robarle poder a “lo malo”. Ya. Ya sé, Garci, que ahora dirías: “Ya salió la maniqueísta de turno”. Jajaja. Tienes razón. Pero lo siento así. Y si no eres consciente de lo que te ocurre, tanto de “lo bueno” como de “lo malo”, nada tiene sentido. Y probablemente no sirva de nada. Ni lo uno, ni lo otro.

Además, es cierto que recientemente he estado amenazada de muerte. Negarlo sería una estupidez. Pero lo bien cierto es que sigo estándolo. Claro. Lo estoy. Lo mismo que tú, que me lees. Todos estamos amenazados de muerte.

Lo que quizá no veamos con tanta claridad es que igualmente…

Estamos amenazados de Vida.

Jajaja… ¿No es fantástico?

Eh! Despierta!!! Estás amenazado de Vida!!!

¿Se puede ser más afortunado? Estás vivo. Y hasta el mismo instante en que dejes de estarlo, eres dueño -soberano e independiente- de la regia república de tu Vida.

Dios!!! Si supiéramos elegir mejor cómo vivir. Si nos peleáramos menos con los por qué y los cuándo, y diéramos más cancha a los cómo y a los quién.

¡Valor! Valor, amigo, y a la lucha!!!

Vivir, después de todo, requiere de muy poquito…

A saber. Se necesita…

– Un mínimo y elemental sentido de la justicia -para no robar con tu ansia de libertad, la libertad de otros-.Y con “libertad” quiero referirme a todos los derechos -fundamentales o no- de cualquier ser humano. Y por extensión, de todos los seres vivos con los que compartimos espacio y Tierra…

– Y ganas.

Ya está. Nada más.

Jajajaja…

¿No crees?

Vale. Vivir es a veces agotador. Y duro. Cuanto menos difícil. Que me lo digan a mí en estos últimos meses, pero… Siempre nos queda un resquicio. Una baza que jugar. Otro camino. Una opción distinta. Siempre podemos decir la última palabra…

¿Cómo?

Con nuestra actitud.

Ya lo reproduje aquí no hace mucho, pero aún a riesgo de parecer pesada (que sé que lo soy… :(, voy a repetirlo una vez más porque me parece un principio fundamental.

“Vivir las experiencias que nos ofrece la vida, es obligatorio.

Sufrirlas o gozarlas, es opcional.”

Son palabras de Mathieu Ricard, un interesante budista que ha escrito libros sobre su conversión al budismo y el sentido de la vida, y sobre el que hay por Internet muchos PPSs y cosas así…

O sea. Nuestra actitud. Nuestra actitud ante las cosas.

De hecho. Todos vivimos y morimos. Es simple. En eso, hasta ahí, todos somos iguales. Lo que de verdad marca la diferencia es el cómo. El cómo lo hacemos.

O como a mí me gusta decir… Al fin, no es tan importante lo que nos pase -que además está totalmente fuera de nuestro control-, sino cómo nos tomemos lo que nos pasa.

Es verdad.

Conozco personas a las que les ocurren cosas maravillosas, y ni se dan cuenta… Las desprecian o simplemente las ignoran. Muchas, ni siquiera las ven.

Y conozco personas igualmente -sobre todo últimamente he conocido muchas- a las que les pasan cosas en las que una gran mayoría estaríamos de acuerdo en que son duras y difíciles de llevar -lo que viene siendo una putada-, y en cambio saben encontrar el giro perfecto para sacar de ellas algo bueno. O vivirlas con un mínimo de alegría. De dignidad.

Y todo radica en la voluntad. La actitud. La capacidad de saber Vivir. Es eso que últimamente se ha dado en llamar “inteligencia emocional”, y que no tiene nada que ver con el cociente intelectual, las carreras universitarias que se tengan, o el cargo o trabajo que se desempeñe en la vida.

Es así de sencillo:

Están las personas que disfrutan la vida. Son esas personas que intentan siempre jugar su partida vengan como vengan las cartas dadas, pintando con los colores que tienen…, encontrando un aliciente donde otros sólo ven reveses, e intentando además hacerlo con una sonrisa.

Y las que nunca están satisfechas con nada. Las que siempre desean lo que tienen otros. Las que siempre se anteponen ellas mismas a todo.

No voy a juzgarlas. Cada cual con su intención. Pero siempre he luchado por estar entre las primeras… Y con el tiempo, incluso, he aprendido a huir de las segundas…

Y es que a mí no me gusta que nadie huya de mí… :)

Ufff… Qué espesita me he puesto. Lo sorry. Es la climatología. Que me pone filosófica…

Este bendito tiempo gris…

El viernes pasado acabamos con la radioterapia. Veinticinco sesiones. Cinco semanas. Ya está. He conocido gente MARAVILLOSA. Desde las encantadoras profesionales que te preparan y te lanzan el chorro de fotones o lo que quiera que sea que te lanzan… Lali, Nuria y María. Más ángeles con bata blanca… Un beso y toda mi GRATITUD a las tres. No os olvidaré nunca, chicas!

A otros pacientes tan pacientes como yo… Mayte, la joven guapa de los vestidos largos y hermosa sonrisa. El amable matrimonio de La Cañada. La incombustible Rosa. La discreta Concha, con la que comparto perfume…, en seguida reconoció que llevaba Elixir de Clinic. Y sobre todo Francisca. Mi adorable Francisca. Esa mujer chiquitina, chiquitina, dura como una roca y dulce y divertida como un algodón rosa de feria… Este diciembre -como yo-, cumplirá 90 años, y había que verla… Con lo que ha tenido que luchar toda su vida…, vida dura donde las haya, y todo lo que tiene que batallar ahora que su cuerpo no la ayuda ya…, y hay que verla… Qué ejemplo de valor y coraje… Mil besos, Francisca. Ojalá todo salga bien, y por lo menos pueda vivir…, ¡hasta los cien años y alguno más! No voy a olvidar nunca ni su sonrisa, ni la suavidad de sus manos, que tantos ratitos tuvimos cogidas… Tan tierna.

Han sido cinco semanas maravillosas. Duras sí. Vale. Porque cuando estaban comenzando a desaparecer los efectos secundarios de la quimioterapia, reaparecieron. Y volvió el cansancio extremo, los dolores, y la pérdida de pelo que ya estaba empezando a repoblar mi cabeza… Eso es cierto. Pero aún así, maravillosas.

Salir de casa con Álvaro todas las tardes, cantando en el coche, gastando bromas, riéndonos de todo… Que estuviera esperándome de pie en la puerta de la radio en lugar de en la sala de espera (es el único que lo hacía… :) Las noches de los martes de pizza, y el pan de ajo en el coche mientras volvíamos a casa… Su ayuda para vestirme y desnudarme cada vez, para darme la crema donde yo no llego… Su mirada acariciándome todo el rato…, diciéndome a gritos lo valiente que soy… Lo fuerte… Mil gracias una vez más, amor mío. Sin ti, evidentemente, esto no habría sido lo mismo. Ni tantito!!!

Como podéis comprobar en la foto estoy hecha un cristo!!! Pálida, pálida, con tremendas ojeras, superada de kilos, sin apenas cejas ni pestañas… En fin. Guapísima!!!, que dice Alva. Jajaja… Pero con los labios pintados y la mejor de mis sonrisas, pues esta foto está hecha el viernes pasado, justo nada más salir de darme la última sesión de radio… En el pasillo del IVO. Tan felices… Como podéis comprobar el que sí tiene buen color es Alva… Guapo!!!

Y además hemos estado en el tiempo límite… Lo digo porque acabando, la piel empezaba ya a… “tostarse” un poquito… Jajaja. Pero ha estado bien. En la radiodermitis, que es el daño que sufre la piel por la radiación y que los médicos dividen en cuatro niveles, siendo el primero el más leve y el cuarto el peor -cuando ya hay necrosis graves-, yo me he quedado en el primer nivel… :) Vale, es jodido. Escuece y duele un montón. Es la verdad. Pero bueno, parece que ha sido lo mínimo.

Lo verdaderamente duro está ocurriendo por dentro. Se inflaman todos los tejidos internos y poco a poco, cada vez va doliendo más por dentro. Y los pinchazos…, tremendos, que te cortan la respiración, y hacen difícil que puedas reprimir un grito. Y la tos a ratos, porque claro, la radio penetra y toca un poco el pulmón, y produce tos seca. Aunque yo he tosido muy poquito…

Pero bueno…, ya vamos acabando  :)

Ahora queda la braquiterapia. Será el día 8 de octubre. Y aunque te duermen, NO ME QUEDARÉ INGRESADA!!!!! Las exclamaciones y las mayúsculas son de SUPER-ALEGRÍA… Porque al principio me dijeron que me darían tres sesiones, con unas seis u ocho horas de diferencia entre una y otra, para lo cual, obviamente, te tienes que quedar ingresada…, y con las agujas puestas… :(

Además, la braquiterapia se las trae… El tema está en que te meten unas agujas en el pecho… Valiente aforismo, por cierto, lo de llamarlas “agujas” cuando en realidad son unos tubitos de metal, como pajitas de refresco, un pelín más estrechitas… Uuuufffff…. Y a través de ellas te meten en la zona, donde en este caso estaba el tumor, un elemento radioactivo para que emita la radiación directamente desde dentro.

Pero claro, si te tienen que dar más de una sesión, te tienes que quedar con “las agujas” puestas, -varias-, sin que se muevan, y claro… No sé. Pero no debe ser nada agradable, ni fácil de pasar…

A todas las personas que lo hayan tenido que vivir, mi reconocimiento y todo mi cariño. ¡¡¡Ahí!!! Con un par!!! (Aplausos, por favor.)

Se supone que eso vale por varias sesiones de radio externa. Creo que la doctora Carrascosa dijo que como por unas ocho sesiones. Y al parecer, combinado con la radio externa y la quimio, es bastante eficaz a la hora de retrasar o evitar la reproducción del tumor. Esto último me lo dijo María, imagino que para animarme por la cara que puse cuando estuvo explicándome cómo era el proceso de la braquiterapia… Jajajaja… Gracias, guapa.

Pues eso… Ya veremos… Ya os contaré.

Eso será el ocho de octubre, y… Luego tenemos que volver a pedir cita con el doctor Carañana, mi querido oncólogo y Luisa, su no menos maravillosa enfermera, y veremos qué nos dicen…

Se supone que esto debe de estar acabando…

Joder!!!!!!!!!! Qué afortunada soy…

Creedme si os digo que lo pienso un montón de veces al día, y todavía no me lo creo… Qué afortunada… Qué afortunada… Qué afortunada…

No puedo dejar de recordar que era un tumor agresivo, de crecimiento rápido… Peligroso. Si no llega a ser por mi doctora de cabecera, la increíble doña Cristina Mora, del Ambulatorio de Bétera, que se empeñó en que no le gustaba el bulto que había quedado después de curarse el absceso que tuve en el pecho, tras el que se encontraba el tumor, y me hubiera forzado a repetir las mamografías -que en un principio dieron negativo-… No sé qué hubiera pasado. Bueno, la verdad es que no quiero ni pensarlo… Pero aún así lo pienso. Y CADA DÍA doy gracias a doña Cristina y su pericia médica, a TODOS los profesionales que me han tratado después, y a la Vida, por haberme dado una oportunidad más. La oportunidad de estar hoy aquí, contándolo.

Dios!!!!! ¿Soy o no afortunada?

:)

Además. Hace un par de días que creo que me siento un poco mejor… Digo que creo, porque es confuso… Claro, tengo muchas molestias en la zona irradiada y me está doliendo mucho el pecho, la axila y el brazo, con unos pinchazos increíbles… Pero, creo que el cansancio va mejor… No estoy “como nueva”. Aún me canso mucho cuando Alva y yo salimos, al atardecer, a dar una vuelta a la manzana. Y durante el día tengo que sentarme o tumbarme en el sofá de vez en cuando para descansar un poco… Pero va mejor… :)  De hecho llevo un par de días limpiando la casa y rincones, como una loca… Ayer me dejé la zona de la chimenea como una patena… :) Preparando el invierno… :)

Además he vuelto a estar cocinillas… Sí!!! El viernes pasado, para celebrar la última sesión de radio, hice una tarta de manzana… Sí…, ya sé que es una chorrada, pero… ¡¡¡Era mi primera tarta de manzana!!! Mi primera crema pastelera!!! Y no tuvimos ni para empezar… El domingo tuve que hacer otra, y la verdad es que las dos cayeron en un santiamén.

Y ayer hice las magdalenas de Goizalde. Os dejo aquí el link… El blog de Goizalde Buenísimas!!! Muchas gracias, Goizalde. Un éxito. Alva, que alucinó de verdad con la tarta de manzana, dijo ayer que las magdalenas estaban ahí ahí con la tarta, lo que es mucho decir…

No sé… Creo que en general voy mejor… :)

De hecho, pues aquí me tenéis… En el momento me he encontrado un poco mejorcilla, como podéis comprobar me he tirado al ordenador como una loca… De repente he tenido ganas y fuerza… Y es FANTÁSTICO!!!!

Me alegra reencontrarme contigo… :)  Con todos vosotros. Pero sobre todo, sobre todo -y me vais a disculpar- me alegra reencontrarme conmigo misma… Que me he echado -a ratos- mucho de menos… ;)

Gracias por las veces que has dejado un comentario. O por las llamadas. Sí, gracias. Gracias por los SMSs. Por los recuerdos a través de terceros. Por el interés. Por el cariño. Gracias, sencillamente, por cada vez que has tenido un pensamiento para mí… Que estabas haciendo cualquier cosa, o escuchando las noticias, o hablando con alguien, y por algo, te has acordado de mí, y de alguna forma, en ese mismo instante, todo ese cariño me ha llegado…

Que me ha llegado.

GRACIAS a todos.

 

Con Amor.

Y Alegría.

Mucho Amor. Y mucha Alegría…

En este bello día gris…

 

12 de septiembre

 

 

 

 

Estoy de vuelta.

Y no ha sido fácil.

No tengo ni ganas ni fuerzas.

Necesitaba un buen motivo.

12 de septiembre.

Debería empezar pidiendo perdón por todo el tiempo que he permanecido ausente, y en el que -ni tan siquiera- he dado señales de vida. Pero tengo poco tiempo y pocas fuerzas aún. Por lo tanto no me desharé en excusas ni explicaciones de cómo están siendo mis días…

Entiendo que lo imaginas, y si no es así…, créeme, mejor para ti.

Queden registradas por escrito mis disculpas con este sincero:

LO SIENTO

y, como ayer ya es tarde, continúo escribiendo…

Mañana es 12 de septiembre, y eso, rota aún, agotada, harta, y falta de fuerzas, es lo único que me lleva hoy a tirar de las que no tengo, y reencontrarme aquí con las Palabras…

La vida es algo frágil. Muy frágil.

Y no lo digo porque la mía sea hoy un claro ejemplo de suerte conjurada. No. Yo, -no me canso de repetirlo-, soy una maldita afortunada. Lo he sido desde que vine al mundo…

Me refiero a la vida en general… Es algo frágil. Muy frágil.

Hoy te crees dichoso, con toda la vida por delante, y de la forma más estúpida te cae una maceta mal sujeta a un balcón ajeno a tu existencia, y de repente se te acaba el tiempo. De golpe. Para siempre. Es así. Frágil.

O estás convencida de tener a tu lado a una persona a la que amas, y que durante años, muchos, has creído que también te ama y que estará ahí para siempre, y por un cambio de aires, una ráfaga de viento malencarada, un revés que ni puedes alcanzar a comprender, se escapa de tu lado. Aunque siga ahí, no estará más. Nunca. De golpe. Es así. Muy frágil. Muy puta.

La Vida. Dándote dos de cal y una de arena. O al revés. Y eso, en el mejor de los casos.

No es fácil.

Sé que todos, tú, sabes bien de lo que hablo, y no hace falta que me extienda en más ejemplos.

La Vida es frágil. Muy frágil. Sí, puta también.

Pero mañana es 12 de septiembre.

Eso lo cambia todo.

Eso marca la diferencia.

Eso hace que mi vida tenga sentido.

12 de septiembre.

Hace 45 años, vieron -por primera vez- la luz, los ojos en los que hoy me reconozco. Esos ojos cuya luz ilumina mi camino, -y lo digo en serio-, son el báculo de mis días, el refugio de mis tormentosas noches. Esos ojos en los que mirarme me da la fuerza, la esperanza, la vida a la que tanto esfuerzo me está costando agarrarme…

Hace 45 años, nacieron las manos sin las que hoy, lo admito, no sabría dar un paso. Y no me resulta fácil confesarlo en voz alta, porque hasta ahora me había creído soberana de mi vida y autosuficiente en todos los terrenos. Pero sin tus manos, querido mío, hoy no sabría cómo -ni tal vez para qué- seguir adelante.

Como si fuera ciega, tu confiada y atenta mirada, ha estado y está ahí para guiar mis inciertos pasos durante esta dura época… Y que sin tus brazos, -a los que asirme, en ocasiones casi desfallecida-, no hubiese podido dar.

Tu abandono de ti mismo, tu renuncia generosa a todo lo que no sea yo, está consiguiendo que esta época -que va ya para los nueve meses, ¡que se dice pronto!- sea a veces soportable, y en ocasiones hasta divertida…

Tú. Tú solo.

Con tu fe -muy por encima de la mía- en mí, con tu respeto, incluso con tu admiración -que ciertamente me viene grande-, estás haciendo que los días de dolor, de agotamiento, de rabia, de desánimo intenso… Incluso los malditos momentos de desesperación -que los hay- estén caducando cada instante para renacer en promesas tangibles de tiempos mejores.

Tus risas, y sobre todo las que constantemente me provocas, -verdadera banda sonora de estos últimos meses-, estén tiñéndolo todo de una alegría que, a priori, uno no sabría de dónde puede salir… Mago sin chistera. Amante infatigable. Mi príncipe. Mi querido y particular Geoffrey de Peyrac…

¡Tan agradecida, amor mío!

Mañana es 12 de septiembre.

Y no habrá fiestas, regalos, ni celebraciones multitudinarias, porque no hay fuerzas suficientes aún, ni economía que lo permita -a fe de los reveses de la vida-… Pero sé que tú y yo haremos nuestra fiesta particular, íntima, privada, porque aunque a ti no te guste celebrar tu cumpleaños, yo tengo que estar dando -todos los minutos del día- las gracias al cielo porque nacieras, y aquel 28 de enero de 1989, la vida, -sí, esa tan frágil y tan puta a veces- cruzara nuestros caminos.

Y pasito a pasito, tacita a tacita, año tras año, nos encaminamos ya hacia los 24 que estamos juntos, y que han convertido mi vida, en la más fascinante y feliz de todas cuantas conozco… Y eso es algo demasiado grande como para no agradecer y festejar una y mil veces cada bendito 12 de septiembre en que tu, alma mía, viniste a la vida…

¡Tanto te tengo! ¡Tanto te debo, mi vida! Que ni se me ocurre cómo corresponder tanto amor…

Este no será un cumpleaños al uso… Pero sé que será un día fantástico porque tú estarás a mi lado. Acudiremos, como cada tarde, al IVO, a por nuestra sesión diaria de radioterapia, y aunque cansada y bastante dolorida, saldré feliz… Porque fuera estarás esperándome tú… Saber eso, marca la diferencia.

Tú, que te desvives por pormenorizar los problemas y ridiculizar las contrariedades; por disfrazar los apuros y desenredar los conflictos… Tú, que te esfuerzas incansable, por hacer de cada situación difícil una chanza risible. Tú, que me miras siempre como si al verme por primera vez la paz llegara a tu vida y la felicidad te colmara por completo. Esa tu mirada, siempre acaba por darme las fuerzas que tanto necesito.

Tú, a quien no se te acaba el amor…

Feliz cumpleaños, Álvaro.

Hace años que te amo con locura, y, sabiendo cómo eres y cómo te conduces en la vida, no me sorprende seguir haciéndolo… Pero nunca pensé que llegaría a tener tantos motivos para estarte tan agradecida… A ti, y a la vida.

Sí, esa tan frágil, esa tan puta, pero que conmigo, -al ponerte a mi vera-, ha sido tan generosa.

Mañana es 12 de septiembre.

Y si existiera el cielo, y en él los ángeles…, mañana, por ser el aniversario de uno de ellos, sería fiesta grande.

Gracias por todo, mi amor. Por existir.

Te amo.

 

 

 

 

 

¡El último!

Mmmm… (de pensar)

Ahora tengo miedo de escribir.

Ayer pensé que era una buena idea.

Pero hoy tengo miedo.

Imagino que es el agotamiento.

Creo que es porque llego hasta aquí…, con mis fuerzas casi extintas.

Como decía Les Luthiers… “Con mis fuerzas casi extintas…, a vasto imperio llegué, puse el pie en tierra de incas. O sea, hice hincapié!!!” Jajaja… ¿Recuerdas la “Cantata del Adelantado don Rodrigo Díaz de Carreras, de los singulares acontecimientos en que se vio envuelto, y de cómo se desenvolvió”? A quien conozcáis a Les Luthiers estaréis sonriendo como yo, y a quien no, francamente se lo recomiendo. Son buenísimos para echarse unas risas de humor inteligente, música original (nunca mejor dicho) y espectáculo de calidad.

Pues bien, decía que llego como don Rodrigo a tierras incas…, con mis fuerzas casi extintas… Y eso hace que la noticia “con luz propia” que ayer pensé que se merecía una entrada para ella sola, hoy me dé un poco de miedo.

Miedo escribir, me refiero.

El último. Sí.

¿O no?

Porque… ¿Y si mañana llegamos, y resulta que después de los análisis…, NO es el último porque no me lo pueden poner?

Uf! Imagino que es algo parecido al miedo escénico, ¿no? Estoy tan convencida -y sobre todo DESEOSA- de que el de mañana sea POR FIN el ÚLTIMO GOTERO…, que si llegáramos y por tener las defensas demasiado bajas, o anemia o algo, no me lo pudieran poner y hubiera que retrasarlo…

Sería HORROROSO!!!!!!!!!  :(

Sí. Sí. Ya sé que a lo mejor alguien esperaba de la “Bea de siempre” una reacción distinta…

“No pasa nada… Si no es mañana será un poco después… Tranquilos. Todo controlado. No importa. Todo está bien. La vida es maravillosa. Y yo estaré bien. Da igual que sea ahora o un poco más tarde… No pasa nada. Don’t worry be happy!!!!”

Sí, sí… Ya. Claro. Tú don’t worry si no quieres, y sé todo lo happy que quieras, pero que me pongan el gotero mañana porque, brother, no puedo más con mi body…

En fin. No mola nada sentirse así. Pero es como me siento.

Y al final, claro, si ocurriera… Pues bueno, ¿qué se le va a hacer? Pues habría que esperar. Y resistir. Y encajar el golpe. Y aguantar el tirón…

Y… ¡Sí! Hacerlo con una sonrisa porque es la mejor forma de hacerlo. Porque de verdad por muy hecha polvo que esté, eso es lo que sigo pensando. De modo que al fin y al cabo sí que sería así… “No pasa nada… Tranquilos. Todo controlado. Don’t worry be happy…”

Vale. A ver. Voy a centrarme un poco porque divago…

Vamos a pensar que mañana sí es EL ÚLTIMO, ¿vale?

Voy a sacar a pasear a la Bea confiada en la vida, positiva, con energía para derrochar (jajaja, sólo de escribirlo me da la risa… ¿¿¿con energía para derrochar????? Jajajaja!!!!) La Bea alegre, inasequible al desaliento, siempre ilusionada, feliz por convenio interno… Y vamos a agarrarnos a la bonita idea de que mañana… VAMOS A POR EL ÚLTIMO!!!!!!!!!!!!!!

Ok. Voy a seguir escribiendo partiendo de esa base, ¿vale? Porque es una idea maravillosa, y porque quiero seguir siendo de las que se apuntan al sí. A creer en que lo bueno es posible. A hacer las cosas fáciles. A fluir con la vida. A creer en la magia. A Vivir. A disfrutar.

…………………………….

Dios! No puedo creerlo!!!

EL ÚLTIMO… Por fin!!!

Hasta aquí la fascinante aventura de los goteros…

Y sí. Sé que aún queda lo peor… Los días posteriores al gotero… Para que me entendáis, son algo así como un pequeño infierno. Maldito. Perverso. Personal e intransferible. Aunque sí es contagioso de alguna forma… Lo sé porque en los ojos de Alva puedo ver cómo sufre conmigo esos días. Por mí. Sólo por no verlo sufrir tanto, quisiera sufrir menos. Pero lo cierto es que son días terribles…

Pero… ¡¡¡SERÁ LA ÚLTIMA VEZ QUE ME SIENTA ASÍ!!!

¡LA ÚLTIMA VEZ! ¿Te das cuenta?

Es… ¡¡¡SANFRANTÁSTICO!!!!

Y sueño despierta con cómo será empezar a sentirse poco a poco mejor… Cuando todo el cuerpo deje de dolerme… Cuando agacharme a por algo que se me ha caído, no sea un suplicio… Cuando pueda barrer sin quedarme sin aliento y sin sentir romperse cada músculo de mi cuerpo… Cuando pueda empezar a andar y no parar ¡¡¡hasta que a mí me dé la gana!!!

Cuando en lugar de ida y vuelta en la piscina, a un ritmo “tortúguico” de braza, pueda hacerme varios largos a croll desenfrenado… Jajaja…

Y salir a pasear con Alva… ¡Dios, qué ganas tengo! Y de compras de plantitas con mi mami por la mañana. Y al cine con Armand. Y quedar con Carmen, mi querida profe de inglés, a tomarnos ese café que no llega nunca. Y acercarme hasta Cofrentes a ver a mis añoradísimos Solve y Efra. Y disfrutar con Helen mañanas fructíferas y mágicas que siempre se nos quedan cortas. Y esa tilita con Mary “hospital”. Y esa cena que tanto echo de menos con Nur y Garci, con Lucía, Lola y Manuel. Y la siempre feliz comida con Pilar, Pura y Montse. Y retomar mis eternas y mágicas conversaciones al Messenger con Marco, que supone desplazarme virtualmente a mi muy querido Méjico. Y con Javier, si se asoma, desde Australia; sí, también echo mucho de menos nuestras charlas… Y quedar de nuevo con mis chicas de la cena del “reencuentro”, Lucía y compañía. Sobre todo con Cristina, mi mejor amiga de la infancia, a la que me muero de ganas de llamar y quedar a contarnos lo que nos ha ocurrido en estos treinta años que llevamos sin vernos, pero que es como si el tiempo no hubiera pasado… Y poder acudir a todas las comidas, cenas y fiestas de guardar con la familia de Alva, mi familia, que tanto disfruto, quiero, y ahora añoro…

Y poder decirle a Javi y a Mario que sí pueden pasarse por casa a verme, cuando amablemente nos hacen un hueco en su agenda cuando se desplazan hasta Valencia… Y esa maravillosa cena conmemorativa del 17 de septiembre del año pasado con las estupendísimas Majo y Vicky, sus respectivos -no menos encantadores- Borja y Chus, y Javi y Mario, y Helen y Rafa…

Y mucha más gente que seguro me dejo… Lo siento. También tengo ganas de veros…

Pero imagino que sobre todo echo de menos las salidas en solitario…

Me encanta salir sola. Me siento a gusto.

A andar muy temprano por las mañanas. Con las primeras luces del alba. Con el silencio y el fresquito del amanecer. Cuando parece que el mundo no se ha inventado todavía…, cuando todo augura que cualquier cosa maravillosa puede ocurrir aún a lo largo del día. Un día que está por dibujar.

Y mis salidas, portátil pequeño en mano, o libreta en blanco y lápiz bien afilado, a una bonita terraza desde donde poder escribir el mundo…

O leer distraídamente en un rincón tranquilo, hasta que el anónimo deambular de los alrededores te absorbe por completo, y acabas cerrando el libro para leer y disfrutar la vida en directo.

Sí. Tengo ganas de recuperar mi vida. Mi forma de enfrentarme, de disfrutar, de comerme la Vida. Sin miedo. Con ilusión. Con unas ganas que a veces hasta a mí misma me resultan abrumadoras. Como si se fuera acabar mañana mismo…

Sí!!! VAMOS A POR EL ÚLTIMO!!!!

Y aunque no lo creáis, -yo tampoco acierto a darle una explicación lógica- echaré mucho de menos acudir los jueves cada 21 días al hospital. A la consulta del maravilloso doctor Carañana, mi magnífico oncólogo, en el que confiar desde el principio ha sido una de las mejores bazas para mi curación; y la entrañable y vital enfermera Luisa, siempre tan dispuesta, solícita, amable y alegre -gracias, guapa mía!!!-. A la sala de quimioterapia con el brillante equipo de ángeles sin alas, formado, entre muchas, por Esther -la primera que me pinchó y me puso el primer gotero, y de la que nunca olvidaré su ternura y tranquilidad, que tanto bien me han hecho-, y Elena, Carmen, Merche, Susana, Mila, y alguna más que no conocí porque nunca me atendió directamente, y un chico con el que nunca traté tampoco, pero que también anda por allí.

Confío en que todos, ¡todos!, desde el doctor, pasando por su enfermera, hasta el equipo completo de quimioterapia, sepáis lo importantes que sois en la vida de muchas personas que, aterrorizadas por la terrible noticia que reciben, muertas de cansancio y dolor, asustadas, desconcertadas o tristes, se ponen en vuestras manos, y acaban teniendo que agradeceros la Vida.

:)

Yo os agradezco la Vida. A todos. Y pase lo que me pase…, no podré olvidaros. Nunca. El esfuerzo y la generosidad que habéis puesto en cuidarme. El esfuerzo y generosidad que ponéis en ayudar a todos los pacientes que pasan por vuestras manos, y  hacerlo además, de la forma más amable.

Sois ángeles. Y yo, -lo confieso-, en otra vida, quiero ser como vosotros.

:)

Y echaré de menos esos días de hospital…, vividos tan intensa y felizmente con Alva. Porque han sido una fiesta. Cada uno de ellos…

Despertarme muy pronto por la mañana, a tu lado, y encajar ya alguna de tus bromas mañaneras, acompañada siempre de cariñosas y divertidas metidas de mano, jajaja… Lo siento pero es así… :)  Creedme, ¡no hay como despertar así!!!!

Ducharnos y arreglarnos, a ratos en silencio, a ratos a gritos, porque tú quieres poner tu querida “Pasión según san Mateo” de tu adorado Bach, y yo necesito escuchar algo más “actual” y divertido… Jajaja…

Menos mal que al subir al coche, no hay dudas… Los Pitufos toman el poder…

Ya. Es raro. Lo reconozco. Pero creo que es porque es un CD que me gusta escuchar en Navidad. (Y el caso es que no son villancicos, sino versiones de canciones modernas, actuales, pero me encanta escucharlo en Navidad, ¡no sé por qué! Imagino que porque me da mucha alegría y es fácil y divertido de bailar y cantar. De hecho hasta este año, ese CD lo escuchaba sólo en las vacaciones de Navidad.) Pero como todo esto empezó a ocurrir en Navidad, pues estaba puesto en el coche, y ese CD nos sirvió para animarnos en cada difícil visita que hicimos los primeros días…, cuando aún no sabíamos lo que pasaba. Luego, cuando ya nos confirmaron lo que iba a pasar… Y Los Pitufos nos obligaban a cantar siempre, y a colocarnos, -nos costará más o menos-, una sonrisa en la cara…

Así creo que se convirtieron en la banda sonora de mi cáncer. Y la verdad es que han cumplido con creces su papel…

Luego llegábamos al hospi y comenzaba el periplo… Primero analítica, -con alguno de los ángeles de la sala de quimio- casi siempre en ayunas, y por lo tanto, después, mientras analizaban el tema, nos íbamos a desayunar… ¡Dios, qué gusto! Toda la vida voy a recordar esos desayunos… Al principio con fresquito, -era invierno-, luego con una temperatura ideal -primavera-, y por fin con un calor considerable -verano ya-, y tú, mi amor, siempre perfecto… Solícito, amable, cariñoso, divertido, un poco papá… Jajaja. “Cuidado cariño con la vía…” Y es que te dejan la vía puesta por si todo va bien y pueden ponerte el gotero, no tener que volver a pincharte. Pero claro, llevas la palometa esa puesta, con sus botoncitos de abrir y cerrar y toda la parafernalia, y claro, como no estás acostumbrada, y no duele, -por algo dije que el equipo de quimio es el mejor-, yo por lo menos doblaba el codo por donde no debía, me enganchaba la palometa en todas partes, le daba golpes… Jajaja… Y el pobre Alva, ejerciendo de papá: Cuidado!. Cariño, ten cuidado, por favor. Cariño, el codo. Cariño, la mano. Cariño, por favor!!!

Jajajaja…

Tus bromas. Tus caricias. Tu mirada siempre protectora, siempre llena de amor… Tu atención siempre a la hora para que no se nos pasara… A mí se me habría ido el santo al cielo y me hubiese quedado toda la mañana ahí…, disfrutando de la vida a tu lado…

Pero puntualmente -gracias a ti- recogíamos y tocaba la visita con el doctor Carañana y Luisa. Primero esperar en la sala, rodeada de personas que aguardan un dictamen como tú… Las miradas cómplices, de entendimiento. Las sonrisas.

Y por fin la consulta.

Ya lo he comentado en otras ocasiones. Un placer, con Carañana, tan eficaz y pragmático, y la desbordante alegría y el cariño de Luisa. Si el veredicto es positivo…, ¡perfecto! ¡¡¡Fiesta!!! “Habemus goterus”.

Si no, pues es otra historia. Pero no me apetece volver a recordarlo. No te lo ponen y punto. A esperar. Pero no queremos hablar de eso ahora, ¿verdad?  ;)

De modo que nos despedimos entre miles de gracias y buenos deseos para los 21 días que nos separan de la próxima cita, y bajamos a la sala de quimio. “Hospital de día” le llaman.

Allí les comunico a los ángeles sin alas que sí, que tengo el visto bueno, que me lo pueden poner. Y como tienen que esperar que “Farmacia”, que es la que prepara el medicamento de los goteros, se los bajen, te dicen hora aproximada de llegada, y mientras nos volvemos a la cafetería… A la de la esquina. La misma donde un rato antes hemos desayunado. La de las chicas simpáticas… Todas. La Tahona de San Clemente se llama, y es un sitio magnífico donde los haya, donde además del simpatiquísimo y profesional personal, hacen unos dulces y salados, riquísimos. Sobre todo las empanadillas…, ¡espectaculares! Hay que probar sin falta la de habitas con longaniza… Sublime. Un saludo a todas también, especialmente a Paloma, que es hija de una compañera de Álvaro. Un encanto. Como todas las demás.. María, Leticia -a la que mando ánimos y todo nuestro cariño también para su papá-, Maru, María José, Cecillia, Rebeca, y el chico del clan, encantador como todas, Nacho. Ha sido un placer compartir desayunos y almuerzos con vosotra/os. También vosotros/as habéis contribuido a hacer más felices estos complejos tiempos que me han tocado vivir… Sois un diez, que dais calidad y categoría al sitio donde trabajáis. Gracias. Y besos :)

Y por fin…, la vuelta definitiva a la sala de quimio… Y ahí, bien arropadas y acompañadas, con paciencia, muchas sonrisas, un ambiente tranquilo, buenas compañeras de batallas, como Julia mi yayita favorita, Sonia tan dulce, Concha tan interesante, Fina tan cercana, Marisa una luchadora guapísima y Yoli, la sonrisa más bonita y alegre de todo el Hospital de día… -¡suerte a todas!!!-, y otras y otros muchos con lo que no llegué a intimar…, comienza la destilación gota a gota de la promesa de vida hasta tus venas…

Magia.

Y Alva entrando y saliendo con el zumito de naranja recién exprimido por mi amiga de la cafetería del hospital. Una chica fantástica que conozco desde que era yo la que iba a por los zumos de naranja recién exprimidos para Alva. Hace diez años. Y que es una belleza de mujer, por fuera y por dentro. Amparo, se llama Amparo, y mira tú por donde acabo de enterarme de que es oriunda de Bétera, y de que somos vecinas… :)  Entablamos una relación muy especial. No sé cómo, en los breves ratitos en que hablábamos, llegamos a decirnos cosas más profundas, íntimas e importantes, de las que a veces puedes llegar a comentar con supuestas amistades de toda la vida… Un beso enorme también para ella. Y mis mejores deseos para su vida.

Y las cartitas… Jajaja… Ya sabéis, esas cartitas que yo empecé a escribirle a Alva los días de gotero, como cuentos para que la quimio le hiciera todo el bien y el menor daño posible, y que Alva ha retomado en esta ocasión, pero en versión CARCAJADAS A PLACER… Dios, cómo me he reído!!! Casi todo el mundo me miraba abierta o disimuladamente, porque se me caían las lágrimas de risa, y las risas de emoción… Un diez mi chico! Debería escanearlas algún día y colgarlas aquí, para que pudierais leerlas, -por lo menos las partes menos subidas de tono, jajaja!!!-, y así comprenderíais por qué me río tanto con Alva… :)

Sabéis también lo de la música mientras la quimio, porque lo he contado en otras ocasiones. Últimamente escuchó menos música y hablo más… Está bien. Hay tiempo para todo. He conocido unas mujeres maravillosas sentadas a mi lado, en mi misma situación. Mujeres maravillosas. Fuertes. Valientes. Divertidas. Mujeres luchando. Luchando mucho. Y probablemente mañana sea el último día que vea alguna de ellas… No importa. Ha sido un placer. Sé que la huella que han dejado en mí…, no se borrará nunca.

Porque, definitivamente, hay cosas en la vida, que una no debe olvidar.

Sí. Ha sido un tiempo maravilloso… A ratos.

Ha sido una experiencia fascinante. He llegado a desconocer mi cuerpo como nunca. Pero eso a la vez me ha enseñado mucho. Me ha enseñado a pararme. A dejarme cuidar. A pedir ayuda, cariño, apoyo. Me ha enseñado a ser más flexible conmigo misma, más condescendiente con mi autoexigencia. He aprendido que, en ocasiones, por mucho que quieras, tienes que pararte y dejarte hacer. No tengo porqué poder con todo… ¡Y no pasa nada!

Ahora tendremos todo agosto de vacaciones… Mis vacaciones son tener a Alva cerca… :)

Y gracias a mi tutora de sexto de Básica, Anabel, con la que me reencontré en la cena “reencuentro” de hace unos meses con las compañeras del cole, y a la que no veía desde hace 33 años, cuando yo tenía 13, vamos a poder vivir una experiencia increíble…

Ha sido tan amable y generosa, que nos deja su casa en Guipuzcoa para que vayamos en el momento que queramos durante todo el mes de agosto, que ella y su marido estarán fuera… :)

¿No es fantástico?

De modo que cuando me recupere un poco de este ÚLTIMO GOTERO (Yuuuuujuuuuuu!!!!), Alva y yo podremos ir a pasar unos días a un sitio precioso -porque Anabel nos ha mandado fotos del lugar y la casa, y de verdad que es un paraíso-, que van a ser el colmo de los placeres… :)

No sé qué he hecho para merecer tanto bueno…, pero sea lo que sea, no pienso decir que no… ¡¡¡Estoy encantada!!!

Y a Anabel, aunque no sabe que escribo y no entra aquí, no puedo por menos que darle las gracias por su confianza y su generosidad -y la de su marido, claro, que tiene si cabe más mérito-, porque Alva y yo vamos a poder disfrutar de unas vacaciones maravillosas en un sitio idílico, que si no fuera de esta forma, no podríamos…

Y…, ¡¡¡voy a conocer GUETARIA!!!  ¡Por fin! Toda la vida, desde que escuché por primera vez el nombre de esa población, quedé fascinada… No sé. Me suena a cuento de aguerridas hadas, y sensibles caballeros… :)  Un lugar con sabor a mar y tintes de magia… ¡Por fin! No puedo creerlo!!!! Jajajaja…. (Risa de dicha…:)

Bien.

Esto va tocando a su fin, chicos…

Sé que queda por delante la radio, y más pruebas, imagino… Pero estamos a punto de cerrar una etapa MUY IMPORTANTE en el proceso de la curación del cáncer, y por extensión, de mi vida. Una etapa VITAL. Algo que va a hacer que nunca vuelva a ser la misma… Sólo espero haber aprendido algo de verdad, y que sea como sea, me ayude a ser mejor persona.

Creo, sinceramente, que los que pasamos por esta experiencia y sobrevivimos, le debemos a la Vida esta MARAVILLOSA SEGUNDA OPORTUNIDAD. Y espero hacer bien las cosas, seguir siendo fiel a mí misma, y disfrutar -y contribuir a hacer disfrutar a los demás- de esta Vida que, aunque a veces duela, es algo MARAVILLOSO.

Os quiero.

Hoy estoy generosa… OS QUIERO A TODOS!!!! Por qué no? En principio es gratis… :)  No duele y… Me hace tan feliz!!!!

GRACIAS POR TODO.

Espero seguir viéndoos, siempre que podáis, por aquí… Me hace muy feliz teneros, y yo aún tengo algunas cosas que contaros, si me hacéis el regalo de leerme…

Que sepáis que mañana, -dentro de poquitas horas en realidad, porque por causas ajenas a mi voluntad se me ha hecho una hora de vértigo- si es que alguno me lee durante la mañana, (desde las ocho y media hasta las tres y media del mediodía), mientras me leéis, yo estaré ahí, enganchada al elixir mágico…, acogiendo feliz mi gotero. Porque…, si no os lo había dicho aún, chicos y chicas… Mañana…

VAMOS A POR EL ÚLTIMO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Posdatita.- Prometo responder los comentarios pronto, ¡muy pronto! Antes de que me dé el yuyu del ULTIMO GOTEROOOOOOOOO!!!!, y no pueda moverme durante unos días… Espero que entendáis que todas las fuerzas las necesitaba para esta entrada… Y vuestros comentarios merecen más que una respuesta rápida, por compromiso… Os quiero tanto… :)

 

Querida Majo…

 

 

 

 

Querida Majo…

Sí, querida.

Claro que querida.

Por supuesto que querida…

El “querimiento” es libre. Y aunque a veces tiene que ver con el roce -el que hace el cariño-, en ocasiones éste no es necesario.

En ocasiones basta con sentarse a cenar con alguien una sola vez -a la luz de la luna-, para que la comodidad, el entendimiento y la complicidad que fluyen libremente, desencadenen lazos de cariño dignos de no olvidarse nunca.

Eso nos pasó el año pasado. Aquel sábado 17 de septiembre, en que la boda de nuestro amigo Javi propició que nos conociéramos  :)

Querida. Claro que querida  :)

Y tú no querías dejar un comentario en el blog, porque según tus incomprensibles palabras “no estaba a la altura”. Bien. Pues mira si han estado a la altura tus palabras, que han propiciado, no sólo una respuesta, sino una entrada… La entrada, después de casi dos meses sin poder escribir…

Lo cierto…, es que apenas si me reconozco en la Beatriz de la que hablas… De hecho, he ido releyendo mi propio texto porque ni recordaba de qué iba, y las cosas que había dicho…

Y, ¡caramba! No sabía que leías mi blog. Pero!!! ¿Cómo nunca antes habías dejado un comentario? ¿Qué tonterías son esas de “no ser dignas de semejante blog” y otras perogrulladas por el estilo? Y más, viniendo de ti, que me consta que te relacionas por e-mail con personas notables, incluidos dirigentes de importantes empresas y personal diplomático… :)

Tu comentario, querida Majo, éste -y todos los que al final has decidido no dejar en el blog- es importante. MUY IMPORTANTE. Tanto, ¡fíjate!, que en esta ocasión ha derivado en una nueva entrada… Y no una entrada cualquiera, como decía antes, sino en la primera entrada después de mucho tiempo sin escribir, porque es cierto que estoy sin fuerzas. Cero. Menos que cero. Y en consecuencia, sin ganas.

Y si me lo permites, preciosa, quiero incluir en este sincero e intenso agradecimiento que te escribo, a todas las personas que como tú -gracias al cielo, finalmente has decidido hacer- me han dejado algunas palabras de ánimo y cariño al final de mis escritos…

Son vitales. Es vital cualquier comentario a una entrada, -independientemente de por todo el cariño y ánimo que me enviáis-, porque convierte un monólogo en un diálogo. Un soliloquio frío en una cálida conversación.

Las palabras que lanzo al espacio -el virtual y el otro- no se pierden en el éter, no mueren en el figurado papel. No son un espejismo, porque del otro lado alguien las lee… Y la única forma que tengo de saber que esto es así, que verdaderamente le han llegado a alguien, es que ese alguien lo diga.

Por eso no hagas nunca, -¡NUNCA!- de menos, el comentario que dejas escrito en un blog. En cualquier blog. Porque para mí es la única forma de saber que no estoy sola. Que más allá de mis palabras, hay alguien. Que el compartirlas -con el esfuerzo que la mayoría de veces eso me supone- tiene sentido. Dais, con vuestros comentarios, sentido a lo que escribo. Porque escribir tiene poco sentido si nadie lo lee.

Yo sé que vamos mal, muy mal, de tiempo. Que Internet es tan vasta que es imposible… Pero detenerse a dejar unas palabras en un blog que nos ha sorprendido, agradado o incluso enfadado, es un acto de generosidad que a menudo acaba reportándonos situaciones maravillosas… O que cuanto menos nos enriquece. A ambos. Al que da y al que recibe. Y lo digo por propia experiencia… He conseguido algunos de mis mejores amigos en la red, porque un día entré en sus blogs y dejé un comentario… :)  Y viceversa, aunque mucho menos. (Saludito, Sonia Guitarrixxxta!!!)

Pero si además, querida Majo, el comentario es tan rico y hermoso como el que tú me has dejado, entonces no hay excusa posible…

Aunque es obvio que te has pasado, y ya te he dicho que apenas si me reconozco en muchas cosas de las que dices… Y es que estoy…, querida amiga…, bajo mínimos.

Estos últimos goteros -los últimos cuatro de los ocho totales- están siendo devastadores con mi cuerpo. Y algo que recién he aprendido, es que cuando de verdad físicamente no puedes más, aunque al principio te resistas, acaba siendo fácil que pueda con tu ánimo también.

Tengo que reconocerlo en voz alta para que para mí tenga sentido:

Me llamo Beatriz Camps. Tengo 46 años. Y la quimioterapia para curar este cáncer de pecho, está pudiendo conmigo.

No siempre. No definitivamente. Pero sí a ratos. A ratos puede conmigo. Imagino que, principalmente, porque es muy largo. Se eterniza en el tiempo. Son casi seis meses desde aquel 9 de febrero que empezamos con el primer gotero, y creedme que eso son muchos días con muchas horas -en ocasiones parece que el día se haya alargado y tenga más de 24-, no sólo para sentirse mal… Sino cada vez, sentirse peor.

Además, mientras uno tiene cáncer, la vida no se para. El mundo no se detiene, ¡qué va! Y algunas de las cosas que pasan a mi alrededor, en mi entorno más directo…, tampoco están ayudando demasiado. Alguna, en concreto, está trabajando en contra.

Pero…, ¡bueno! Esto es la vida. Y como se suele decir: Nadie dijo que fuera fácil.

Ahora sólo puedo centrarme en que esto pasará. Pasará. Y volveré a sentirme fuerte…

Llevo dos meses sin escribir porque no he tenido fuerzas para hacerlo. Ahora, de hecho, estoy haciendo un esfuerzo impresionante. No sólo anímico, sino físico también.

Nunca en mi vida había sentido tanto cansancio… Claro, que nunca antes me habían puesto quimioterapia. Es la primera vez que mi cuerpo pasa por esta experiencia. Y nunca me había sentido tan débil. Tan débil que cuesta creer que algún día dejarás de sentirte así, y volverás a tener fuerza para poder llevar adelante las cosas más sencillas.

¡No sabes, Majo, cómo lo deseo!!!

En fin.

Gracias, guapa, por tus hermosas palabras… No me cabe la más mínima duda de que Adela tiene una mamá magnífica que hará todo lo que esté en su mano para que se convierta en una personita buena y feliz. (Y su papá Borja también, claro!)

Y siempre será un placer recibirte aquí… Aunque espero que, si verdaderamente lo deseas, no dudes en dejar un comentario sin plantearte según qué tonterías… :)

Y… Quiero pedir disculpas… Ya sé que parece que siempre me repito, pero es la verdad. A todas las personas a las que he dejado de contestar e-mails, SMS, frecuentar sus blogs…

No sólo es que no tenga fuerzas, es que tampoco tengo mucho bueno que decir. Sobre mí me refiero. Y no me mola nada lo de escribir para decir que no estoy bien. Pues, ¿cómo voy a estar? Jodida. Bastante jodida. Y gritarlo una y otra vez a los cuatro vientos no me ayudará a mejorar.

Hacer un esfuerzo para contar bueno, pues bien…, se hace. Como decían los cómicos: Si hay que ir…, se va. Pero ir “pa ná” -o como en este caso, para repetir lo mal que estoy- es tontería.

No os citaré uno a uno…

Pero sé que cada uno sabe que estoy pensando en él -o en ella-, que os quiero, y agradezco toda vuestra preocupación e interés por mí…

Una vez más, -y nunca la última-… Gracias a todos. Sabéis que os llevo junto a mi corazón…, siempre.

Y a ti, querida Majo, artífice de esta entrada, hacerte llegar mi más encarecida gratitud, porque tu comentario de ese día me llenó de ilusión y de fuerzas. A mí y a Alva, que también le emocionó mucho, y casi se le saltan las lágrimas cuando se lo leí.

Me llegaron tus palabras un día en que estaba “muy bajita”, -como todos los días de estos últimos meses-, y fuiste una inyección de alegría… Leer, sentir tu cariño, me dio un empujoncito vital para ayudarme a combatir el desánimo de estos últimos tiempos… Gracias, gracias y gracias.

Ojalá pronto pudiéramos llegar a compartir otra cena como la de aquel sábado 17 de septiembre… Sólo recordarla me hace sonreír, y ahora todas las sonrisas del mundo me parecen pocas. Aunque como sabes, Alva se encarga de que todos los días -tengamos, o no, fuerzas o ganas- yo tenga mi ración naranja de risas, sonrisas y hasta carcajadas… Mi Alvangelito… :)

Me hace mucho bien saber que estás -estáis- ahí…

Fuisteis muy importantes al principio de esta larga caminata… Cuando tan asustada estaba, y aún no sabía todo lo que me quedaba por delante… Pero no lo sois menos hoy que parece que, al menos, la primera parte de este duro combate, va lenta, -pero concienzudamente-, llegando a su final…

Y eso me lleva a una noticia que por brillar con luz propia…, se merece -como tú- también, otra entrada…

 

Con amor.