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Archive for 28 enero 2013

mía, claro  ;) 

 

 

 

 

Hoy es 28 de enero.

El día del Amor.

El Corte Inglés no tiene ni idea, y la publicidad no se hace eco en los anuncios de televisión… Pero, claro, es que ellos no se enteran de nada…

Hoy. Hoy 28 de enero, es el verdadero día del Amor.

Hoy hace 24 años, yo, con mis 23 añitos recién cumplidos, estaba ingresada en el Centro de Rehabilitación de Levante, recién operada de hallux valgus…

Esta soy yo en la terraza del hospital, uno de los siete días que estuve hospitalizada. Con el camisón, y encima la cazadora vaquera de mi hermano, que me dejó para salir a respirar un poco de aire. Quizá fue exactamente ese día el que conocí a Alva… :)

Era sábado. Alrededor de las seis de la tarde. Mi mami y yo veíamos “Espartaco” de Kirk Douglas y Jeanne Simmons, en la tele, cuando se abrió la puerta de la habitación… Hubo una perturbación en la Fuerza, -¡lo juro!-, y entró Él.

Completamente vestido de negro, pantalones de cuero, suéter de cuello cisne. Una melena larguísima de rizos negros, y unas gafitas de montura dorada y redonda… Impresionante.

Álvaro acababa de entrar en mi vida. Nos enamoramos al instante. Con la primera mirada…

Mi madre me dijo, en voz bajita, mientras me apretaba la mano:

– Nena…, ¿has visto el chico que acaba de entrar?

Asentí con una sonrisita nerviosa. Un poco tonta. Traviesa.

Podría haberle dicho:

Sí, mamá. Lo he visto. Y voy a cuidarlo y amarlo siempre. Y sé que él va a hacer lo mismo conmigo. Vamos a reírnos juntos, ¡mucho!, toda la vida… Yo lo cuidaré amorosamente cuando él tenga cáncer, y él hará lo mismo cuando lo tenga yo. Querremos casarnos a los tres meses de conocernos, pero por problemas “técnicos” no podrá ser…, aunque eso no evitará que antes del año ya estemos viviendo juntos…, porque realmente sé que no podremos sobrevivir separados demasiado tiempo…

Podría haberle dicho todo eso, que aunque no lo sabía, estoy convencida de que -de alguna forma-, algo intuí… Pero sólo sonreí. El milagro acababa de inventarse…

Estuvimos juntos desde las seis de la tarde, a las seis y pico de la mañana. Él venía para ver a su futura cuñadita -mi querida compañera de habitación, María, que más tarde se casó con Carlos, el hermano de Álvaro- un par de horas, pero al final avisó a los amigos con los que había quedado para cenar, y no fue. Se quedó conmigo. A mi lado. Muy a mi lado. Sin poder dejar de mirarnos.

Después de cenar nos subimos a la sexta planta, la sala de recreo del hospital, que poco a poco se quedó vacía… Ahí charlamos durante horas, mientras nos conocíamos y nos fascinábamos el uno al otro… Más tarde, ya de madrugada, y a pesar de hacer un frío increíble, salimos a la terraza, -en el sexto piso, en medio de la nada-, y mientras contemplábamos abrazados la hermosa Luna de Terciopelo Rojo…, nos juramos Amor Eterno.

Fue así de sencillo. De alucinante. De fácil.

Amor Eterno.

Qué osados! Jajaja…

Y sólo han pasado 24 años desde aquel sábado 28 de enero de 1989.

mía también :)A veces tengo la sensación de que ha sido un suspiro… Cuando lo miro atentamente mientras está entretenido haciendo algo…, corregir exámenes, leer… Me meto en los poros de su piel y ruego por poder quedarme allí a vivir…, en su piel. Y parece que acabamos de conocernos. ¡Tan intensa es la sensación!

Como en esta imagen, unos meses después de conocernos…

Pero si echo la vista atrás no puedo dejar de reconocer que son muchas, ¡muchas!, las cosas que hemos vivido… ¡MUCHAS! Una vida entera. Fascinante. Tranquila a veces y caótica otras. Hemos disfrutado mucho. Hemos sufrido también…, ¡claro! Pero siempre poniendo lo mejor de nosotros… La mejor de nuestras intenciones. Nuestra mejor sonrisa.

Y sé que, sobre todo a Alva, no siempre le ha resultado fácil. Quizá por eso tenga más mérito.

Quizá por eso…, aún lo amo más.

Amar no se elige.

Estaría bien que fuera así, que se pudiera elegir. Pero qué va. No se elige.

Uno puede elegir qué estudiará de mayor. La ropa que se pone para ir a trabajar. Incluso a algún amigo se puede elegir… Aunque lo cierto es que la vida, las circunstancias, y el ir y devenir de los acontecimientos van llevándonos de aquí para allá…

Pero con mucho trabajo y una férrea voluntad, uno puede elegir muchas cosas en su vida… El trabajo, si tendrá hijos o no, incluso con quién se casará y formará una familia… Pero eso puede no tener que ver con a quién se ama…

Porque de si algo estoy convencida en esta vida, es de que no podemos elegir de quién nos enamoramos. Insisto, con quién compartimos nuestra vida, e incluso a quién la atamos para siempre a través de un papel, sí. Pero el amor es otra cosa.

Amar es irremediable. Uno no puede borrarse, “desapuntarse” o echarse atrás.

Ni todo lo contrario. Uno no puede elegir amar a ese entrañable amigo al que queremos con todas nuestras fuerzas, que acaba de confesarnos que nos ama profundamente y con quien sabemos que probablemente seríamos felices -y que además es guapo y riquísimo-… No. No se puede inventar el amor. No puede sacarse de donde no lo hay. Se puede fingir que sí, pero siempre será una verdad a medias, una postura…

Amar es otra cosa.

Amar es más fuerte que nosotros mismos.

Amar es la quintaesencia de la generosidad, el respeto y la felicidad.

Y amar no siempre es fácil. Muchas veces duele. Y estoy hablando en el mejor de los casos… Un caso rarísimo… Que te enamores justo de quien se ha enamorado de ti… Uuuuaaaauuuuuuu…. Eso es el rizo de los rizos, el colmo de los colmos, la gota que colma el vaso… El único milagro que existe y “es” de verdad, sin ninguna prueba empírica.

de "freehqimage.com"La música del amor.

Y aunque amar, por definición, nos hace felices todos los días de nuestra vida, porque sólo estar cerca del ser amado es suficiente para que tengamos un motivo de dicha…, no siempre uno es feliz con aquel a quien ama… No todos los momentos de todos los días, me refiero.

Porque somos personas independientes con una fuerza personal e instransferible, increíble, y un bagaje detrás de nosotros…

Y, ¡piénsalo! Si ni con nosotros mismos, que se supone que es a quien más conocemos -por lo tanto con quien más comprensivos y condescendientes deberíamos llegar a poder ser- estamos siempre de acuerdo ni nos sentimos a gusto… ¿Cómo podría ser así con otra persona?

No. Amar no te da la seguridad de que todo irá sobre ruedas… Habrá desencuentros, enfados, dolor… Porque también herimos -en el mejor de los casos, sin querer- a quien mucho amamos…

Además… Por desgracia… Amar no siempre es suficiente. ¿No has tenido nunca que dejar a alguien, a pesar de amarlo/a apasionadamente, esgrimiendo precisamente ese argumento? Amar no es suficiente… ¿Alguien a quien amabas ciegamente, pero que te hacía daño? ¿Alguien que sacaba lo peor de ti, que te convertía en alguien que no te gustaba? ¿Alguien que estabas seguro que, por desgracia, no te convenía porque a pesar de amarlo locamente no te gustaba, o había algo en su forma de ser, su carácter o su historia, con lo que tu esencia no podría estar de acuerdo nunca?

No. Amar, a veces, no es suficiente. Y en muchas ocasiones no es fácil.

No es mi caso. Gracias al cielo.

Y eso que yo he amado mucho.

Es cierto.

Mucho. Y a varias personas, me refiero.

Eso va en el carácter, en la forma de ser de las personas.

Imagino que existen personas que sólo se enamoran una vez en la vida. Y que incluso existen también las que no lo hacen nunca. Aunque sinceramente…, espero que sean las menos… Qué triste. No puedo imaginarme vivir sin amar…

Yo sí he amado mucho. Mucho y a varias personas a lo largo de mi vida. Y a dos personas a la vez también. Mucho. Y me alegro. Cada día me alegro más de mi capacidad de amar. De enamorarme también.

Doy las gracias a la Vida por todas las personas que ha puesto en mi camino, y que me han ido conformando hasta convertirme en quien soy. Soy un poco de cada una de ellas…, y me siento feliz y orgullosa.

¡Oh, sí! He sido rematadamente feliz…

de autor desconocidoCuando conocí a Álvaro, -¡quizá no lo creas!- pero supe que era Él. Y después de sentirme increíblemente feliz…, me enfadé un poco. Jajaja… ¡Caramba! Sólo tenía 23 añitos… Aún me quedaban muchas flores por las que revolotear… Y fui pertinazmente consciente de que Álvaro era Él. Ese príncipe azul del que todo el mundo hablaba… Mi príncipe. Mi querido Geofrey de Peyrac.

Pero para que hoy haga 24 años del día que nos juramos amor eterno, han tenido que ocurrir otras muchas cosas, además del hecho de enamorarme locamente de él. Y él locamente de mí. ¡Ah! El milagro… :)

Alva y yo nunca nos hemos insultado. Nunca. Bueno, en broma sí… Y…, en otras circunstancias…, también ;) Pero siempre porque era divertido. Nunca en serio, nunca en una discusión. Yo necesito, por encima de todo, respetar. Y que me respeten. Creo que perderse el respeto es un mal sendero que nunca lleva a nada bueno en el amor… Y mucho menos en una relación. En la convivencia.

Yo respeto a Álvaro. Y me siento respetada por él. Para mí es algo primordial en una relación.

Y lo admiro… ¡Dios! ¡Cómo lo admiro! Admiro su buen corazón. Es una buena persona. Una gran persona… Yo no creo que pudiera vivir con alguien a quien no considerara una gran persona.

Sí. Para mí es imprescindible respetar y admirar a quien amo. Así creo que hemos llegado hasta hoy…

Y era difícil, no creas. Que se diera todo, me refiero. Y que a la vez se diera exactamente por parte del otro también… Que Alva me respete, me admire y me ame… Uf! Cuanto más lo pienso, más me sorprende. Sí era difícil, sí. Muy difícil.

Pero ocurrió…

Y sigue ocurriendo hoy, 24 años después.

24 alucinantes años después.

Y yo sigo enamorándome…, todos los días. De Alva.

De su magia. De su fuerza. De su gracia. De su coraje. De su capacidad de lucha. De su capacidad para hacerme reír. Para hacerme Feliz.

Pero no sólo me enamoro de él… Me enamoro de casi todo lo que me ocurre. De todo lo que me rodea y me roza…

De la visión de Orión, entrada la madrugada. De un poema. De un gesto de alguien que acabo de conocer. De un desconocido que en el autobús me subyuga con la sonrisa que le dedica a alguien cercano…, que tal vez es su pareja…, que tal vez no conoce… Me enamoro de la música. De una canción. Del estribillo de una canción. De la nota con que acaba -o empieza- una canción. Me enamoro de cómo el viento agita el eucalipto que veo a través de mi ventana, mientras escribo, y que me hace sentir fuerte y segura, y frágil y vulnerable a la vez. Y me enamoro de cómo un amigo me abraza. De cómo una amiga me dice que me quiere. Me enamoro del sol, de la luna y las estrellas. ¡Da igual que suene cursi! ¡Es cierto!!! Y soy una enamorada de la lluvia… ¡Ojalá lloviera siempre!!!

Nunca se ama lo suficiente.

Me enamoro de lo que leo. Y amo apasionadamente lo que escribo mientras lo escribo… Luego ya…, no tanto.

Me enamoro de la risa de mi madre cada vez que la oigo reír. E incluso cuando no está, y recuerdo cómo es su risa…

Y me enamoro de la sonrisa de mi padre que sabe decirme como nadie -con ella- que todo va bien…, que está satisfecho de mí. Que me quiere.

Me enamoro de todos aquellos que una vez amé. Y también de todos aquellos que una vez me amaron.

Estoy enamorándome constantemente porque no sé vivir si no es enamorada…

Y a veces sufro. A veces lloro. A veces me asusto.

Pero nunca tanto como cuando dejé de amarlo todo. Y anduve muerta en vida…

Ya pasó.

No. Yo he nacido para amar. Lo sé. Lo siento. No sé vivir si no es amando… ¡Y siempre hay tantas cosas y tantas personas que amar!

Y la vida tuvo a bien ponerme en el camino el más maravilloso de los seres…  Ése que es tan fácil amar…, que a veces ni me doy cuenta…, Y va pasando el tiempo…, y ya son 24 añitos…

Esta noche cenaremos juntitos… Nos daremos dos tonterías de regalitos… Y nos reiremos mucho. Lo sé.

Y la vida volverá a concederme el regalo de la paz… Esa paz que para mí es conciliar el sueño a tu lado. Porque así, además, tengo asegurado el dormirme con la sonrisa en los labios… Lo que hará sin duda, que al día siguiente, me despierte sonriendo… Y no hay nada con más poder en el mundo… :)

Como este beso, en mayo de 1989, cuatro meses después de conocernos… 

nosotros!!!  :)GRACIAS POR TODO, amor.

Gracias por la Vida.

Gracias por intentarlo siempre una vez más, sólo por mí. Gracias por comerte lo que no me gusta. Gracias por aficionarte a “las basurillas”, también sólo por mí. Gracias por perfumarte con la colonia que me gusta a mí. Gracias por ser mi “manager”, por todo el trabajo que haces cuando no tienes ni tiempo; gracias por el esfuerzo, por los madrugones… Gracias por la risa. Por no cerrar la puerta de la cocina mientras cocinas… Gracias por todo el amor que pones en cada una de tus ricas comiditas… Gracias también por beberte el vino que a mí no me gusta… Gracias por curarme, ¡mi valiente enfermero! Gracias por no confundir –ni una vez más!- el alcohol con el agua oxigenada… Jajaja… Gracias por el chiste de Mariano. Gracias por el “cebollita”, “ibuprofeno”, “señorita nuez moscada”, “bicho”, “bichito”, “sargento Reapley”, “luciérnaga encendida” y los millones de apelativos cariñosos que sólo tú podrías inventar para mí…, y que me hacen sentir única en el Universo. Gracias porque tus besos son nuevos cada vez y siempre apasionados. Además de los dulces. Gracias por los baños. Por el agua caliente. Por la sal. Por la espuma. Gracias por las explicaciones sobre límites, funciones y derivadas. Gracias por el reiki. Por la Navidad. Por las caricias de algodón de azúcar. Por la cayena en los macarrones. Por la mantita. Por la risa otra vez. Gracias por creer en mí cuando a mí se me olvida. Por cuidarme siempre. Por quererme. Siempre.

Y por el silencio. Gracias por el Eterno Silencio.

Y por todo lo que aún nos queda por Vivir…

Feliz “niversario”!!!!

Te amo.

….

…..

Y a ti que has aguantado paciente y estoicamente, este “pastelón” de entrada, también te doy las gracias… :)

Y te deseo… el amor.

 

Con amor, pues.

 

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de autor desconocido

 

   

Hace nada ha sido 16 de enero de 2013.

Y entonces hizo un año.

Un año, exactamente, de la operación.

Se puede decir que fue el verdadero pistoletazo de salida.

Un año.

¡Dios! No puedo creerlo. Un año.

Tan rápido. Y tan lento también.

Un año. Uhauuuu!

Ya ha pasado un año entero. Un año intensísimo. Con su camisita y su canesú. Un año de emociones intensas. De sorpresas agradables. De sustos. De mucho cariño recibido. De infinita gratitud. De grandes decepciones, también. Sólo dos, es cierto. Pero, ¡tan increíbles! Tanto dolor.

Sólo pueden hacernos daño de verdad, aquéllos a quienes amamos.

No importa. Hay que seguir adelante. Creo firmemente en eso de que “lo que no te mata te hace más fuerte”. Es así. Y, de momento, estoy viva. Por lo tanto, soy más fuerte. Puedo seguir adelante. Lo he hecho. Sigo haciéndolo.

Además, el tiempo acaba siempre poniendo todo en su sitio. No hay prisa. Sólo hay que sentarse a esperar. Y lo que sea, será.

Aunque también es cierto que determinadas cosas, cuando se rompen, no tienen arreglo. No hay vuelta atrás. Sólo queda pasar página. Bay.

Pero cada uno es libre de actuar y elegir su camino… Buscar su felicidad. Está bien. Por supuesto. No problem. Don’t worry, be happy.

Sólo una cosita… Uno tiene que ser también responsable de sus acciones.

Obrar a la ligera y no calcular el alcance de nuestros actos, está bien cuando tienes dieciocho años. Veinte, todo lo más. ¡Hale, sin mirar! ¡A muerte! ¡Salga el sol por donde quiera!

Pero hoy ya no. No. Lo siento. Hoy no vale.

de autor desconocidoHoy sabemos que cada una de las decisiones que tomamos marca nuestro camino… El nuestro y el de quien nos acompaña en él…

Nunca hacemos el camino solos…

Y es que no hacemos nada sin que afecte a los demás… Y está bien!!!! Somos libres y soberanos. Dueños de nuestro destino. Amos y señores de nuestras reglas y medidas…

Pero… Hay que pensar. Hay que obrar con responsabilidad. Hay que calcular los riesgos…

Y si no… En última instancia, hay que agarrarse los machos y aceptar verlas venir… Dicho de otra forma: Hay que ser igual de valiente para aceptar las consecuencias. Porque siempre hay consecuencias.

Y a veces…, son irreversibles.

Aceptar las consecuencias.

Sin rencores -de mentira-. Ni venganzas -de verdad-. Sí. ¡Somos tan civilizados! Sin reproches ni vendettas. Vale. Pero sin vuelta atrás tampoco.

Hasta aquí. Bay.

Ya está. Lo que no me mata me hace más fuerte.

Y hoy soy más fuerte. Mucho más fuerte.

…..

Y no ha tenido que ver con el cáncer.

El cáncer ha sido otra historia.

El cáncer ha sido un camino…

De repente el sendero de mi vida dejó de ser cómodo y hermoso, y se llenó de obstáculos. De piedras, de zarzas, de recodos increíbles, de rincones aparentemente sin salida.

Más difícil de transitar…, es cierto. A veces, insufriblemente más difícil. Pero camino al fin y al cabo. Una opción. Una oportunidad.

de autor desconocidoUn camino.

Y aunque en alguna ocasión he tenido que hacerme a un lado y sentarme durante un instante a respirar, a pensar, a coger fuerzas…, lo cierto es que los que me quieren y yo, no hemos cedido un ápice en nuestro empeño. No siempre ha sido fácil. Qué va. Pero ni un sólo segundo hemos dejado de presentar batalla. De luchar. De andar.

(¡Ánimo Montse! ¡Ánimo Yoli! ¡Podéis!!!!)

Y ahora hace un año desde que empezó ese camino. Un año.

Y sólo hay una cosa que me preocupa…, -independientemente de las obvias, claro-, y es…, haber aprendido.

¡Dios! ¡Tengo que haber aprendido!

Después de un año, el curso de la vida -ajeno a cómo sea tu camino-, ya está tirando de mí… Lo cierto es que no me ha dado un resquicio de respiro…

Y aquí estoy. Las mangas de la camiseta remangadas hasta los codos, la cara tiznada de negro, la barbilla alta, los brazos en jarras…

¿Desafiante?

Sí. Venga. ¿Por qué no decirlo? Desafiante.

Desafiante. Valiente. Dispuesta a la lucha… Pero… ¡Por Dios!!!!

Tengo que haber aprendido…

Soy la misma, es verdad. Nada nos cambia tanto. Y está bien, porque lo cierto es que me gusta cómo era. Cómo soy. Sólo espero ser un poco más sabia.

Espero.

No pueden pasarnos determinadas cosas, -como un cáncer, como una alta traición- y quedarnos como estábamos… No aprender nada…

No. No puede ser. Yo sé que no puedo ser.

Sólo espero estar a la altura de las circunstancias. No puedo fallarme. No en esto. No así.

de autor desconocidoSoy una persona, -como todas- construida de recuerdos… Hecha a trompicones. De defectos… De retales. Soy incapaz con las masas pero bastante hábil en el cuerpo a cuerpo. Pirata de emociones. Me manejo con la realidad pero soy magistral en la fantasía. Fuerte para con la sangre y débil ante la carne… Bueno…, no en vano soy Carne y Quimera  :)

Estoy hecha de verdades y mentiras, aunque odie mentir. Y miento, ¡claro que miento! Porque soy incapaz de decirle a una vecina que me pregunta cómo le ha quedado el pelo tras pasar por la peluquería, que parece que tres gatos hayan estado disputándose el territorio sobre su cabeza. Miento. Claro. ¿Tú como te ves?, pregunto.  ¡A mí me encanta!, contesta. Estás guapísima, entonces. Punto. ¿Y?

Pero la verdad es que no me gusta mentir en lo fundamental.

La vida es muy fácil. Ya he dicho en más de una ocasión que muy puta también. Y siglo pensándolo. ¿A ver quién puede decir que no? Vale que otros lo dirán sin necesidad de palabras malsonantes… Lo siento. Pero a mí me gusta esa expresión… No sé dónde la escucharía por primera vez, y qué efecto causó en mí, pero lo cierto es que me encanta. Además yo adoro la vida -ya lo sabes- pero eso no quita… Lo cierto es que también es muy puta.

Y, ¿qué quieres? Romántica que es una…, yo siempre he sentido debilidad por las putas.

Y aquí estoy…, volviendo por mis fueros… Esperando haber aprendido algo…

En una semana me hacen una mamografía, y para mediados de febrero, la primera revisión.

¿Que si tengo un poco de miedo?

Bueno…, un poco. Quiero creer que lo normal. De todas formas no pienso mucho en ello. Más bien nada. Estoy muy ocupada en otros menesteres…

Y eso es todo lo que pienso comentar del tema cáncer.

Y sinceramente, espero cada vez comentar menos… :)

La vida se abre camino… Siempre se abre camino…

Hoy, un año después… Sigo en el camino… Más vieja -un año más vieja sólo, jeje-… Más sabia -espero-… Más fuerte -por desgracia-… Igual de Viva. De feliz.

2012 quedó atrás, y 2013 se dibuja virgen ante nuestros ojos…, ansioso, dispuesto, capaz… Con un buen montón de páginas en blanco para que tú las escribas cómo quieras, con lo que quieras…

Tú decide autor desconocidodes!!!

¿Qué vas escribir? ¿Con qué las vas a llenar?

Te deseo las más bellas palabras para que confecciones el más feliz de los escritos… :)

En fin.

Ahora, colgaré esta entrada, -que…, ¡vaya, hoy hace justo un mes de la última!- y esperaré que vuelva Alva del cole, y juntitos…, ¡¡¡nos iremos a Urgencias del Hospital!!! Mira, para rememorar viejos tiempos…

No. Lo cierto es que desde el día antes de Reyes tengo un absceso en la cara exterior del brazo izquierdo (menos mal, si hubiera sido el derecho hubiéramos tenido graves problemas…) como a tres o cuatro dedos del hombro, que con una semana de antibiótico no ha desaparecido, que duele lo que nunca me había dolido ningún otro, y que mi querida doctora doña Cristina está de acuerdo conmigo en que lo mejor es que lo abran… Así que…, allí que nos vamos… :)

¿Qué se le va a hacer?

Por lo menos ahora no tengo que temer el estar en Urgencias porque me puedan pegar algo… Que me lo pueden pegar, ¡claro! Jajaja… Pero ahora ya da igual…, no como el año pasado… :)

Pues eso…

Que te deseo todo lo mejor…

Que no olvides Vivir. Y Disfrutar… Y Sentir…

La vida es demasiado valiosa…

Por favor… ¡Vive!

Con amor

 

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