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de autor desconocido

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Ahora que escribo, son las doce y diez minutos del nuevo 6 de noviembre de 2013.

Antes de sentarme al ordenador salgo a la terraza y Orión me mira desafiante desde su oscuridad intangible… La noche está preciosa. Y yo me siento muy pequeña.

No sé… Quizá no sea desafiante. Quizá sólo me mira con una extraña mezcla de orgullo y compasión.

Sí. Definitivamente me siento muy pequeñita.

Hace meses que, a pesar de mi metro setenta y uno, no me siento más allá de la suela de mis zapatos…

………..

Totalmente desprovista de fe.

Así he consumido mis últimos tiempos.

No hablo de fe religiosa. Ojalá no fuera más que una crisis religiosa.

No, no. Para nada.

Me refiero a desprovista de fe en el ser humano.

En mí.

En mi propia vida.

En mi historia.

En algunas de las personas más importantes de mi historia.

………..

Sé que es absurdo redundar en lo obvio.

Es innecesario por tanto que hable de que llevo meses sin escribir.

Y que si no escribo, es porque no tengo nada bueno que contar. (Esto ya lo he explicado demasiadas veces.)

Y es inútil que enumere a cuántas personas -queridas personas- he dejado a un lado. Sé que parece que las he olvidado. Que han quedado a un lado del camino. Abandonadas. Pero nada más lejos de la realidad.

Juro que no he olvidado a nadie…

de "imagenesparaelpin.net"

de “imagenesparaelpin.net”

Te echo de menos Felipe. En serio. No sabes las ganas que tengo de saber de ti. De tu Montse. De tu día a día. De tu fértil voz.

Y a ti, Javier. Añoro leerte. Lo añoro cada vez que la luz de tu faro ilumina mis penumbras. (Y ya sabes lo puntuales y pertinaces que son los faros.) Añoro tus sabias y siempre reconfortantes palabras. Tus pequeñas realidades. Tus inconmensurables ficciones…

Te extraño Marco. Sé que no debe parecerlo… Pero te extraño. Te quiero demasiado como para no extrañarte cada día que no enciendo el ordenador y sé que estás ahí. A un sólo tiro de click.

Y a ti, Sonia. Me pregunto qué será de tus niños. De tus clases de inglés. De tu chico maravilloso y tus conciertos estruendosos. Echo de menos tus didácticos vídeos de heavy-querido.

Y a ti mi querida teacher Carmen, que vernos este verano una mañana -aunque tan agradable- no hace que no te piense ¡tantas veces! Siempre deseándote en silencio todo lo mejor.

Y a ti, apreciadísimo Rafa, que ni siquiera sé si has vuelto. Pero que tanto si lo has hecho como si no…, extraño en sobremanera el placer de entrar en “tu casa”, cada mañana antes de ponerme a escribir (cuando aún escribía), y disfrutar de tu sensibilidad, tu arte y tu magia.

Y a ti Javi. ¡Dios, tengo tan buenos recuerdos de la última vez que nos vimos a la orilla de la playa!!! Por cierto, que sepas que la bellísima orquídea que enviasteis desde Madrid -y que llegó mientras estaba en el quirófano-, no ha dejado de obsequiarnos hermosísimas flores. Y con cada una, os quiero más a los dos ;)

Y a ti Lucía, que no siempre escribes pero que -creo- siempre lees. Gracias. Gracias, preciosa. Leerte siempre es una alegría. Y un honor. Aunque abrazarnos este sábado será mucho mejor aún… ;)

Y a Yoli. La sonrisa más bonita que nunca he visto. Mi querida compi de quimio… Te echo tanto de menos, querida amiga… Ojalá sepa algo de ti MUY PRONTO… :)

Y a Goizalde y sus estupendísimas recetas, además de sus siempre amables y cariñosas palabras.

Y a Horten por sus visitas, sus palabras y sus buenas intenciones. Y a Iraulza por su prolífico blog lleno de estupendos relatos, y sus silenciosos “likes”. A los que ahora mismo no recuerdo. Y a los que no decís nada pero sé que estáis ahí en cada “entrada”, y para los que respetaré el anonimato sin nombraros…

A todos, mi cariño y miles de GRACIAS.

Y por último para dos mujeres especialmente especiales para mí.

Helen.

Mi pequeña Helen. Que aunque para mí siempre será “mi niña”, -una de “mis niñas” de cuando el mundo aún era nuevo y nuestra única voluntad era bailar hasta caer desfallecidas entre risas y flores- hoy en realidad es ya una mujer. Una Gran Mujer que cada día me sorprende más con su coraje, su fuerza, su verdad y su entereza. GRACIAS por estar siempre ahí. GRACIAS por quererme como soy. Por no dejar de demostrármelo (a veces también hace falta…) Por honrarme con tu amistad. Por contar conmigo. Por cada palabra. Incluso por cada silencio. Quererte es fácil. No recordarte con amor, -en cada nota, incluso en cada silencio de composición…-, imposible.

Y Mari Carmen.

Mi “Afortunada” Mari.

No me cansaré de decirlo: Una de las mejores personas que he conocido nunca, sino la mejor de todas, y que tengo la fortuna de contar entre mi familia. Cada día te admiro más. Y no te quiero más…, porque estoy segura de que no se puede querer más a alguien…, sin tirarle los tejos… ¡¡¡jajajaja!!! Y lo siento, querida mía, pero aún me gusta demasiado tu hermano… TE QUIERO. Gracias por estar. SIEMPRE. Por ser como eres. Por no dejar de ser NUNCA, como eres. Es un honor inmenso para mí saberte en mi vida. Y aquí, en mi blog. GRACIAS.

de "imagenes-amor.net"

de “imagenes-amor.net”

Bien.

Como siempre que vuelvo después de mucho tiempo sin estar, no puedo evitar estas palabras hacia las personas que soléis estar ahí, al otro lado, y que tan importantes sois para mí.

No tenía intención de que la entrada fuera así…, pero, ¡mira! Así ha salido. Y así la voy a dejar.

Como si fuera un GRAN ABRAZO para todos…

Ya es la una y once minutos… Llevo una horita escribiendo lo que hasta ahora he escrito… Y ahora voy con lo que en realidad yo tenía la intención de contar…

Mañana tenemos visita con el oncólogo.

No es una revisión rutinaria, que ésta fue el 12 de septiembre, cumpleaños de Alva también, por cierto -y ni eso esta vez consiguió que volviera por aquí-, y en la que en principio, todo salió bien…

No. Ésta no es una revisión rutinaria.

Como los dolores, intensos dolores, no cejaban -ni cejan-, mi queridísimo doctor Carañana, me tomó en serio (¡gracias al cielo por su excelsa profesionalidad!) y se puso manos a la obra… Averiguar de dónde y por qué.

Para lo cual, lo primero es descartar lo peor.

Lo peor.

Por eso me han hecho una serie de radiografías, ocho o nueve conté, del tirón… Uf.

Y un nuevo rastreo óseo.

Nadie lo nombró, pero todos sabemos dónde hace metástasis este cáncer.

“Para descartar”, dijo Carañana. Sólo eso. No dijo nada más.

Tan lindo.

Pero, bueno, ya se sabe, a buen entendedor…

Y mañana vamos a que nos den los resultados…

¿Acojonada?

No.

Lo siguiente.

Aunque estas semanas de espera he intentado controlar… Bueno, creo que no se nos ha dado mal del todo (siempre con el apoyo de Alva, claro…) A ratos. Lo normal, imagino.

sin referencia oficial

sin referencia oficial

Han sido duros meses estos últimos meses…

Es así. No quiero engañar a nadie.

A veces me levantaba como perdida. Ausente. Sin ganas de dar un paso, lavarme los dientes o usar un cepillo.

Deseando que el día se acabara, Y a la vez que la noche no llegara nunca…

Sigo sintiendo la ausencia. Aún no he aprendido que sea tan fácil dejar de querer…

No puedo, en demasiados momentos, evitar sentirme muy sola…

Pero, eeeeeeh!!!!!

También han pasado cosas maravillosas!!!!!

A ver.

– He dejado de fumar.

Si!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Llevo exactamente dos meses y 22 días.

¡Eh!!! Un diez para mí :)

No es para menos. Yo aún no me lo creo.

– Alva y yo nos hemos unido a un grupo de personas muy especiales, y nos han iniciado en Reiki. Fascinante… Estoy SUPERCONTENTA… Me está sentando de maravilla.

– Llevo casi tres semanas andando por las mañanas. Tempranito. Y hoy, bueno, ayer martes, he conseguido llegar…, ¡¡¡¡a la hora!!!! Por fin una hora seguida caminando!!! ¡Dios! Qué bien me siento…

Ya estoy en el camino… ;)  Nunca mejor dicho.

……

Ahora me siento especialmente bien…

Son muchas las cosas que no están a salvo. Ni en su sitio. Demasiadas las que no suenan bien. Las que duelen. Las que asustan. Las que me pierden. Las que, queriendo, no logran encontrarme porque parece que nada está donde debiera.

Tengo miedo.

Y dudas.

Y mucha pupa donde antes sólo hubo “Paz y Alegría”.

Pero…

Bueno. No he perdido las ganas de vivir.

Ni las intenciones. Las esperanzas. Los…

Bueeeeeeno, vaaaaaaale, bieeeeeeeen… A veces sí. A ratos.

Pero ya no. No ahora.

Hoy me siento mejor…

Ahora me siento mejor.

Ahora…, a las dos menos cuarto de la joven madrugada del miércoles 6 de noviembre… Me siento bien.

Aún tengo miedo. ¿Cómo no tenerlo? ¡Quiero vivir!!!

Pero…, como me decía Alva esta noche… Mientras hay vida hay esperanza, y hay que luchar…

de autor desconocido

de autor desconocido

Y ahí estamos. ¡¡¡Dando por saco!!! Ups! Jajaja… Lo siento, pero me gusta cómo suena.

Suena como una bofetada al cáncer. A la enfermedad. Al dolor. A lo que asusta.

Un “aquí estamos qué pasa” a las adversidades.

Un  “ah!, se siente…” en todos los morros al miedo.

Somos mortales, ¡claro! Pero aún estamos vivos!!!

Y…, ¡¡¡Dios!!! Son tantas las cosas maravillosas que detrás de los “quizases” y “talveces”  nos aguardan…

Hay tanta vida para respirar. Para tocar. Para abrazar. Para besar. Para… Sí, para sudar y retozar bajo sábanas de raso…, también.

Tengo tanta música aún por escuchar. Tantas comidas por probar. Tantas pelis por ver y tantos libros por leer. Tanto por escribir!!!

Y hay tanto, cada nuevo día, por ver… Cada nuevo amanecer. Cada flor nueva. Cada flor marchita. Cada nube. Cada estrella. Cada atardecer, y todas y cada una de las tormentas.

Me cosquillea la piel de tanto por vivir como siento que me queda… Y, ¡Dios! cómo me gustan esas cosquillas…

Tengo las manos rebosantes de caricias por dar aún. Y los labios repletos de sonrisas por dibujar. Y la voz llena de canciones que lanzar al cielo en voz en grito. Y en mis piernas tantos lugares fascinantes por recorrer. Y palabras en las puntas de mis dedos muertas de ganas por saltar al papel. Y calor en mi piel… Y mi pelo… ¡Dios! Mi pelo tiene tantas ganas de crecer!!!!

Jajajaja…

¡Te deseo Vida, amig@!

¡Montañas y montañas de Vida!

Os cuento.

Con Amor

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Buenos díaaaaaaaaaas!!!!!

Hola, a todos!!!!!

Gracias! Gracias! Y más gracias!!!

Aclarar sólo que la foto no es de ahora… Jajaja… Tienes unos pocos añitos… Es de cuando estaba empezando a dejar atrás la depre…, que no hace tanto…, dos o tres años…, cuatro…

Pero no puedo estar mucho rato al ordenador, y quería escribiros… No quiero invertir el tiempo que siempre invierto en buscar fotografías… De modo que he pensado que ésta es perfecta!!!!

Pues sí!!! Ya estoy en casaaaaaaa!!!!

Llegué ayer martes por la tarde… Increíble, ¿no?

¡Dios! La medicina es la bomba!!!

A ver… Es que tengo muchas cosas que contaros, y muchas ganas de contároslas…, pero no puedo estar mucho rato al ordenador…

Primero!!! ¿Recordáis el miedo que tenía a la prueba radioactiva que me tenían que hacer en otro hospital al que me tenía que desplazar sola, y que iba a ser superchunga y dolorosa?

Jajajajaja!!!! Pues todo mentira!!!!!!!

Para empezar, nos levantaron a las seis de la mañana. Digo nos levantaron porque tuve la suerte de tener la compañera de habitación -y familia- más maravillosa que nadie pudiera imaginar… María, una gran mujer de 53 años, rumana, encantadora, supereducada, amable, cariñosa y buena persona… Y sus hijas, que habían venido urgentemente desde Rumania al recibir las noticias sobre la salud de su mamá, y que son copias -en jovencito- de María: Nicoleta y Roxana, dos chicas maravillosas, y su marido, discreto y magnífico, Nico. Todos, -en serio-, maravillosos!!! Una de esas familias honradas y trabajadoras con una vida dura, que tuvo que dejar su país para intentar sobrevivir…, y que aquí no ha hecho más que cosechar cariño y grandes amistades. Ha sido para mí un honor tenerlos a mi lado estos días… :)

Entonces, nos fuimos en la ambulancia, María, Nico, Alva y yo, desde el Hospital Arnau de Vilanova… Y no sólo nuestros amores nos acompañaron hasta el otro hospital, La Fe, sino que todas, TODAS LAS PERSONAS que nos encontramos, desde las celadoras que nos sacaron en silla de ruedas de la habitación hasta la ambulancia, los conductores de las ambulancias (la de ida y la de vuelta), las celadoras que nos recibieron en La Fe, las enfermeras de Radio de allí, el doctor, que era un peruano, joven, guapo y amabilísimo, que no sólo nos lo explicó todo perfectamente, y fue superdelicado pinchándonos el pecho, sino que dejó entrar a Alva y a Nico, -respectivamente, claro, jajaja!!!!- mientras lo hacía… Fueron… Encantadores, cariñosos y extremadamente pacientes con nuestros nervios, nuestras dudas, nuestra ignorancia, nuestro miedo…

MIL GRACIAS A TODOS ELLOS, -aunque no lo lean nunca-, porque nos hicieron todo mucho más fácil y agradable. Y en esos momentos, en que para ellos no somos más que parte de su rutina, su trabajo de cada día, para nosotros es un momento tan delicado y difícil de nuestra vida, que eso…, ¡¡¡eso sí que no tiene precio!!!  :)

Además… LLOVÍA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Dios!!!! Llovió todo el día…

Fue maravilloso atravesar la ciudad en ambulancia, lloviendo… Todo tan satinadamente gris… Las luces más intensas…, el asfalto más limpio… Con esa luz mágica del amanecer…, que uno sabe que el sol -naranja- está ahí detrás, en alguna parte aunque a nosotros no podamos verlo… Me dio un buen rollo increíble!!!

Ya sabéis, los que me conocéis, cómo me gusta la lluvia, y para mí no pudo comenzar mejor el día… :)

Además… Llovió TODO EL DÍA… Mientras estábamos en el quirófano, y luego durante todo el día…, hasta bien entrada la noche, en que la tormenta se incrementó, y hasta truenos y relámpagos tuvimos!!!… Fue un regalo que me hizo el cielo… :)

Bien. Entre unas cosas y otras, si no recuerdo mal, entré en quirófano a las diez, más o menos. Y una vez más, mi anestesista, -merde! que no recuerdo el nombre, pero es una mujer maravillosa, encantadora, amable, cariñosa- y todo el equipo de quirófano, un conjunto de seis o siete mujeres que revoloteaban como ángeles uniformadas de verde, a mi alrededor, me colocaron los brazos, me recogieron el pelo, me prepararon la zona, me cubrieron…, todo sin dejar de sonreír, bromear, animarme… Y salí a las dos del mediodía más o menos.

Aquí tengo que entonar un mea culpa, porque… ¡Por todos los demonios!!!! Se ve que tuve un despertar horroroso de la anestesia, e intenté quitarme los tubos o algo, porque entre sueños recuerdo que intentaban sujetarme las manos, y yo luchaba, y me gritaban que me calmara…

No sé. Para mí fue como una pesadilla que no tenía claro si había ocurrido o no, hasta que luego supe que sí sucedió… Que me porté fatal… :(

Y no creáis que no lo he llorado pocas veces…

Además, tengo herida la boca, por dentro, los labios… No sé qué burrada intenté hacer… Pero sé que fueron buenas y cariñosas conmigo, una vez más, hasta en esa situación.

Desde aquí también, pido mil perdones… Quisiera poder haber entrado al quirófano otra vez, y pedirles disculpas en persona… Lo siento tanto… Esa loca violenta…, no era yo.

Y eso mismo me dijo mi cirujana… la DOCTORA ARLANDIS… La mujer más eficiente, cariñosa, dulce, delicada, alegre y magnífica que me podía encontrar.

Que no sólo vino al rato de operarme, a ver cómo estaba, un momento, y que nos lo explicó todo maravillosamente, sino que al día siguiente, el martes, por la mañana, muy temprano, apareció en mi habitación, con ropa de calle, bolso y todo, a decirme que lo sentía, que de repente le habían puesto en quirófano y que no podría pasar a verme, que vendría el doctor Civera, que es su compañero de equipo, -entre los dos nos operaron a todas esa mañana-. El doctor Civera operó a María, mi compañera…

Me pareció maravilloso que viniera adrede unos minutos, antes de entrar a quirófano, cuando no tenía que hacerlo, sólo para ver cómo estaba, cómo había pasado la noche, para confirmar que todo iba bien… Dios, qué ángel de mujer!!! Fue entonces cuando le pregunté si había pasado algo en quirófano cuando desperté, y ella, entre risas me lo confirmó.

:(  Me puse a llorar, pidiendo disculpas… Y ella me tomó una mano sin dejar de sonreír y repitiéndome que no me preocupara, que no había sido yo, sino la anestesia… Que no pasó nada, que nadie se había sorprendido, que era habitual… Y para reforzar sus argumentos me dijo que ella misma se había comportado peor una vez que la habían operado de una rodilla… Jajaja!!! Probablemente fuera mentira, o no, no lo sé, pero desde luego fue increíblemente amable por su parte… :)

Resumiendo. Sin fiebre. La herida sin complicaciones… A mitad tarde ya me levanté a orinar. A las seis me dieron agua por fin, y por la noche ya me dieron cena, aunque no me encontraba muy católica y no comí casi… Pero, un poco más tarde, sobre las diez de la noche…, ya me fui a pasear con Alva por los pasillos del hospital, que me parecía un lugar bellísimo!!! Jajaja! Y paseando, paseando, llegamos hasta la cafetería, donde me tome el café con leche más rico que he tomado nunca -luego fui a darle la enhorabuena a la chica que me lo había puesto, que sonrió feliz cuando se lo dije, creo que estaba muy cansada y había llevado un mal día, pero hizo el esfuerzo de sonreírme agradecida y desearme lo mejor, y sentí que me lo deseaba de verdad… :) – y una empanadilla de alcachofa!!!!!!!! Que me supo a gloria… :)

Eran casi las once de la noche del lunes 16 de enero…

Estaba concluyendo uno de los días “más difíciles” de mi vida, me habían operado un tumor en el pecho derecho -que por cierto, sigue en su sitio…, quiero decir, que no me lo han quitado… :) -, -el pecho, digo! jajaja, el tumor sí… :) – y el mismo día estaba sentada en la cafetería a la que había ido caminando por mí misma, con un hombre a mi lado, sentado frente a mí, que me miraba como si yo fuera lo único que existe en el mundo…, la octava maravilla, su bien más preciado… :)  Alva ha sido el compañero MÁS QUE PERFECTO… Creo que no se me puede querer más. Todo el mundo ha quedado completamente enamorado del amor que Álvaro me ha profesado cada segundito del día y la noche… :)

Me sentía completamente FELIZ…

A ver…, todo esto sin perder la perspectiva de lo que queda por delante…

 Una recuperación lenta, delicada y dolorosa. Lo sé. ¿Y qué? (Lo siento…, pero, leed ese “¿y qué?” con un tono superalegre, convincente e incluso “pelín” desafiante… :)

¡Guerrero!!!

El trabajo con el oncólogo… Radio seguro, probablemente quimio, y todo lo que haga falta… ¿Y qué? (Leer igual que el anterior “¿y qué?” :)

La explicación de la doctora Arlandis, cuando vino tras la operación, -y allí estaban Alva y Montse, conmigo-, fue clara…

El ganglio centinela, -el que investigaron en La Fe a primera hora- al sacarlo, estaba contagiado por el cáncer, por lo tanto, hubo que quitarlo y limpiar la axila de ganglios, no sé si todos. Por lo que respecta al pecho, habían quitado el tumor, que era considerablemente grandecito, y gracias a que tengo el pecho muy grande… (por fin sirvió lo de tener “dos tetas como dos carretas” Jajajajajaja!!!!), habían podido quitar el tumor y un trozo más para curarse en salud, a pesar de que a simple vista parecía que los bordes estaban bien, limpios de cáncer… Ahora lo mandarán a analizar. Como en veinte días sabrán algo. Depende de lo que digan, -si hay células cancerígenas que no se ven a simple vista- volverían a limpiar más, sin necesidad aún de quitar el pecho, o teniendo que quitarlo al final, según vayan las cosas… Pero, -siempre según la cirujana- eso no cambiaría mi…, esperanza de vida, o mis expectativas de vida…

Algo así dijo… No lo recordamos exactamente, y eso que éramos tres personas escuchándolo… Jajajaja!!! Alucina cómo estábamos…

Pero la sensación que se nos quedó a los tres, fue bastante positiva. Bastante esperanzadora. En principio.

De momento, eso es todo lo que puedo contaros.

Al no tener fiebre, al haber orinado -también vomité la anestesia, está claro que lo de la anestesia no es lo mío, jajajaja!!!-, haber comido bien, pasado “buena” noche…, etc., etc., el doctor Civera, que pasó como a las dos y pico del mediodía del martes, nos miró la herida, que ya llevamos descubierta porque nos la habían curado y estaba perfecta, se mostró supercontento y nos dijo: Las dos para casa!!!!

:O

Sólo llevo una herida en el pecho, que va desde cerca de la axila, en horizontal hasta como a unos tres dedos del pezón… Grandecita, pero preciosa… :) Y sinceramente, el pecho parece el mismo… Dios mío, es tan grande!!! Jajajaja, que no parece que le hayan quitado un buen trozo. Y gracias al cielo -pero sobre todo a la posición del tumor, y a la pericia de la cirujana Arlandis :) -, ni pezón, ni aureola, ni nada de nada, se ha visto afectado… :)

Que oye…, si al final hubiera que quitarlo, pues bueno…, luego habría que ponerlo… NUEVO!!! Y claro, aprovecharía y me pondría una teta preciosa!!! Bueno, ya puestos me pondría las dos!!! :) Pero de momento, estoy archisupercontenta con mi querida teta en su sitio… :)  Durante estos días he aprendido a quererla más y más…, por si se iba y no la veía más…

 María, mi compi, más o menos igual, sólo que ella sí lleva otra herida en la axila, más hacia el brazo, se ve que hubo que rascar más o de otro modo, pero también estaba superbien. Es muy fuerte y valiente. Le pedí a Alva que anoche la llamara para ver cómo estaba, y habló con Nico, su marido, y dijo que estaba más o menos como yo… O sea, maravillosamente, aunque con bastantes molestias y dolores, que es lo normal. Nolotil e ibuprofeno cada ocho horas, alternos, es decir, un calmante cada cuatro horas, y listo. Por cierto, un beso enorme a Maria, Nico, Nicoleta y Roxana. Vamos a vernos pronto, y no vamos a olvidarnos ¡nunca! :)

Qué graciosa yo… O qué chulita, más bien, pensé que no me iban a hacer falta, pero la verdad es que sí… Cada cuatro horitas…, calmante. Que no es preciso ser Juana de Arco. Y yo no soy -ni he sido nunca- ni santa… Ni mártir ni bendita. Y esto no es un concurso. ¿Que duele? Pues calmante y a dejar pasar las horas… :)  Los días…

Bueno…, voy a ir acabando.

Gracias a los hermanos de Alva, Cefe, Mari y Carlos, y a mi amigo Garci, y a Montse, que estuvieron desde hora muy temprana el lunes en el hospital para hacerle la espera más llevadera a Alva… Además, pude verlos justo un momento antes de entrar en quirófano. Sus besos y buenos deseos fueron lo que me lleve para adentro… Y el amor de Alva, el calor de su mano y su último beso encendido, justo hasta el límite de donde ya no permiten entrar a nadie más…

A la salida de quirófano aún estaban todos ahí, y como yo había pedido, me dieron un beso rápido y Cefe, Mari, Carlos y Garci, hicieron un silencioso mutis por el foro. MIL GRACIAS, chicos, gracias por dejar vuestras ocupaciones y tomaros la mañana de ese lunes para estar con Álvaro y conmigo.

Ya se quedaron sólo Alva y Montse, mi hermana y mi amor, y cómodamente pude devolver, y hacer todas esas cosas que no son agradables de hacer si no es con los más íntimos, porque pertenecen a tu intimidad más desfavorecedora… Jajajaja!!!

Dios!!!! El teléfono no dejó de sonar y los mensajes de llegar…

MIL GRACIAS A TODO EL MUNDO… Gracias. Gracias. Gracias.

Gracias a todo el Colegio Helios -donde trabaja Alva-, donde tan amables, buenos y cariñosos han sido con él, y conmigo. No voy a nombrar a nadie, porque seguro que me dejo gente, y sería injusto, porque desde los profesores compañeros más queridos y directos de Alva, directores y administrativos, hasta compañeros de cocina, mantenimiento… Sé que todos habéis estado ahí con él, y conmigo. Os lo agradezco infinitamente. Por mí, y especialmente por Álvaro, que tanto los quiere y, en estos momentos, tanto necesita su apoyo. Y me emociono sólo de pensarlo. Sé que no lo leeréis, pero no importa. Necesitaba decirlo. Es justo decirlo.

Y los que habéis estado pendientes del blog…

¿Qué queréis que os diga?

Primero, que responderé a todos vuestros comentarios tarde o temprano, pero que me ha emocionado e ilusionado mucho leeros… Sabéis que lo digo de corazón, y se me queda muy corto un simple gracias para todo lo que siento por TODOS VOSOTROS… :)

Y también a todas las personas que han entrado a leer, aunque no hayan dicho nada…, que nunca había tenido tantas y tantas visitas en el blog, y sé que eso indica que habéis estado pendientes de mí… Y eso, se mire como se mire, es amor en estado puro. Y eso, soy consciente, también me ayuda a sanar…, y a llevar mejor el dolor… Es como un combinado perfecto de antibióticos y calmantes!!!!  :) Sois parte de mi importantísima medicina!!!

Además…, irradio como una luz naranja y un tibio calorcito allá por donde voy… Jajaja!!! O sea, que vuestro envío de energía, y la luz de vuestras velas, no ha sido en balde… Muak!!!!

Jajaja!!! Todo el mundo se empeña en decir que estaba guapísima cuando salí de quirófano… Jajaja!!! Eso sí que es amor!!! Jajaja! Habría que verme!!! Jajajaja!!! Será por la paliza que casi les meto al equipo de quirófano, -pobres- que se ve que me sentó bien…

No. Jajaja!!! Es que el amor nos hace ver hermosos a quienes tanto amamos…

Tanto…, jajaja, que mi madre me contaba hace un rato, que el martes por la mañana, cuando llamó a primera hora para ver cómo había pasado la noche, porque mi mami, mi papi y mi hermano Sergio, sí que vinieron -los únicos, ya que todos los demás cumplieron religiosamente lo que pedí… Ah, no! Y Josep un compañero de Alva, que lo adora, y se pasó un segundo para darme un beso…- a verme… Pues eso, que cuando mi mami llamó el martes a primera hora, a preguntar por mí, si había tenido fiebre, cómo había pasado la noche, etc… Alva le dijo que todo bien, no fiebre, no complicaciones… Pero que hizo hincapié en… ¡¡¡lo guapa que estaba!!!

Jajajajaja!!! Mi madre se moría de risa…

Me dice mi madre:

Nena…, me dice Álvaro: Tranquila, todo va bien Manola, pero es que…, no sabes…, si la vieras…, esta…, ¡¡¡tan guapa!!!!

Jajajajaja!!! Mi madre no entendía… ¿Guapa? Jajajaja… Le hizo supergracia que Alva le diera esa información (tan subjetiva por otra parte…, jajaja) como una información importante!!! Jajaja…

Pero es muy bonito que te miren así… :)

Bueno, chicos…

Y ahora…, me voy a ir a la camita, a leer un poco, y a descansar, ¿vale?

Llevo colgando la botellita del drenaje, y… jajajajaja!!! Me la voy olvidando en todos los sitios… Qué desastre!!! Tanto Alva como Montse, como mi mami, van detrás de mí, botellita en mano, persiguiéndome en mi lento e incierto -pero feliz- caminar por casa…

Mañana jueves 19 por la mañana, a primera hora, tengo visita con el cirujano -no sé si será Civera o Arlandis-, a ver qué dicen, y si me quitan el drenaje ya, o tengo que llevarlo un poco más. Es incómodo, pero no me importa.

De verdad que no me importa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

No me importa más que estar viva, agradecida a la vida, feliz, orgullosa de la gente que me rodea, y preparada para luchar, venga de ahora en adelante lo que venga…

GRACIAS por todo a TODOS. Y, por favor, seguid ahí conmigo.

 Estoy segura de que todo lo que habéis hecho… Pensar en mí con cariño, encender velitas, comer zanahorias (jajaja, eres un cielo de mujer, Helen!!!! Te quiero), mandarme vídeos de música cañera (gracias Sonia!!!), hermosísimos cuentos (gracias, mi admirado y querido Javier), apoyo también para Alva (gracias Rafa, “tronco”, eres una bendición), esas orquídeas vía Madrid, tan preciosas que iluminaron mi habitación del hospital (mil gracias Javi y Mario, os adoro!), todo…, ha contribuido a que yo esté ahora aquí, pudiendo escribiros sólo dos días después de que me hayan operado, y con un ánimo, una alegría y unas ganas de vivir, que ríete tú de Papa Noel, los Reyes Magos, Cupido, Campanilla y todas las Hadas del Bosque juntas!!!! Jajajaja.

Al final, como siempre, la entrada se me ha hecho muy larga, y como habéis visto, sí he buscado fotos… Jajaja!!! No tengo remedio…

Pero me lo he pasado muy bien, y he sido feliz escribiéndoos… Sólo intentaba agradeceros una milésima parte de todo lo que vosotros, los que estáis leyéndome y los que nunca lo harán -y tampoco importa demasiado- habéis hecho por mí, y me habéis dado.

No deberíamos olvidar nunca todo lo que el ser humano es capaz de llegar a entregar desinteresadamente por Amor -en su más amplio concepto-. Eso hace más bella la vida. La vida en la que yo siento que estoy, y que por extensión…, es también vuestra vida.

Os quiero.

En serio. Muchas gracias a todos.

Con mucho, mucho, mucho, mucho…

Amor  :)

 

 

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 Anteayer, domingo 6 de noviembre, -independientemente de lo que digan la meteorología y el calendario-, entramos de lleno -y por ley, no escrita- en el invierno.

En casa, por lo menos.

Y es que cada casa tiene sus reglas, sus señales inequívocas, sus cánones secretos y sus códigos privados.

El domingo, aunque no hacía mucho frío aún, llovió cadenciosamente durante todo el día. Ya sabéis… Todo lo mojado es mil veces más intenso. La lluvia confiere a lo llovido una viveza latente. Los árboles, las plantas, el césped…, son más verdes que nunca mientras llueve. Y las piedras, la tierra, incluso el asfalto y el cemento, parecen más vivos bajo la lluvia. Todo cobra fuerza, y se imbuye de una silente energía, mientras el cielo se derrama.

Para que el día fuera perfecto, tuvimos el placer de recibir unos grandes amigos a compartir la jornada dominical. Hacía demasiado tiempo que no nos veíamos, -como tres o cuatro meses-. La reunión prometía. Y, como siempre, cumplió lo prometido.   :)

La comida fue, como acostumbra en esos casos, cómoda, variada, sabrosa y larga. Muy larga. Jajaja. En ella dejamos nuestra impronta tres mujeres: Mi mami que, solícita y desinteresada -no iba a comer con nosotros-, nos preparó su increíble pisto, con su tomate natural, su pimiento, sus piñones y sus horas de lento y concienzudo “chop-chop”, y una suculenta tortilla de alcachofas que comimos calentita, porque la subió justo en el momento en que nos sentábamos a la mesa. Calidad y precisión… :)  Gracias, mami.

Nur, que nos deleitó con un sushi espectacular (con arroz integral, guacamole y una pizquita de salmón ahumado) y su correspondiente salsa casera de soja, jengibre encurtido ¡y wasabi! De muerte. Unas empanadillas preparadas con mucho cariño, harina integral y dos rellenos: Uno de pisto y huevito duro, y otro de tofu y verduritas (hay que tener en cuenta que ella misma y, por ende, tres de los cuatro comensales son vegetarianos, y yo les ando a la zaga). Y dos patés, -como todo, caseros-, uno de hummus con un toque de ajito y el otro de maíz. Deliciosos.

Pero esta foto es de la segunda vez que los hice (la que comió Mari, jajaja). La tarde del domingo no nos dio tiempo ni hacerles foto!!! :)

Y yo, que hasta a mi sabatino baño sagrado renuncié el día anterior para pasarme toda la tarde disfrutando en la cocina, preparé una sopa de muchas verduras finamente troceadas… Sopita calentita para reconfortar el alma… :)  ¡Con permiso de Mafalda, claro! Jajaja… Y unos bollitos “preñaos” de distintos quesos, y tres rellenos de combinados diferentes de verduras,  para los que elaboré ¡otra vez!, una masa de pan con levadura natural!!! (Espero que si lo lee Goizalde, se sienta un poquito orgullosa de mí… :)  Y como no, para merendar… Los donuts caseros de mi maestra Goizalde. Que en esta ocasión, y después de la primera vez, (ésta era ya la tercera que los preparaba), parecían verdaderamente “profesionales”… Jajaja… Y como de casi todo lo que preparamos…, no quedó ni uno!!!  :D

Últimamente ando muy atareada en la cocina. Muy cocinillas. Alva está encantado de la influencia que Goizalde ha obrado sobre mí…   :)

La verdad es que nos dimos un increíble festín… Para el paladar, y para el ánimo. Adoro esas comidas lentas en las que picoteas un poco de todo y charlas y charlas, y te ríes y te ríes, como si durante todo un día tuvieras el convencimiento de que el mundo es perfecto; toda la gente, buena; y nada malo pudiera ocurrir… Bula para ser feliz. El tiempo se consume a sí mismo como si sólo estuviera permitido disfrutar de todo lo esencialmente bueno con que puede ofrendarte la vida.

Todos necesitamos un día de estos de vez en cuando. Y cuando tienes la suerte y el placer de disfrutarlo con “la familia que eliges”, es decir, los amigos, sólo existen dos deberes: Ser consciente y por lo tanto gozarlo intensamente; y dedicar un segundo siquiera a dar las gracias en silencio. Nada más.

Pero hablaba del invierno… De que el invierno llegó anidando a nuestro alrededor. Inclemente -si quieres- en la forma, pero acomodaticio en el fondo.

Cuando acabamos de comer (que ya casi era hora de merendar… jajaja), recogimos la mesa mientras fregábamos, seguíamos riendo y charlando, nos tocábamos (los cuatro…, de cariño, pero la verdad es que somos muy de piel, muy tocones y cariñosos…, ¡que corran los abrazos y los besos!!!), llegó el momento de las infusiones y los cafés… Y justo antes de pasar a acomodarnos en los sofás… Justo en ese laxo y placentero instante…

Llegó el invierno…

Alva, -que ya se lo había preparado “por si acaso…”-, abrió la puerta de la chimenea, acomodó troncos y piñas… Y prendió el invierno.

Las paredes de la casa en semipenumbra -salpicada de decenas de velitas en sus coloridos veleros- parecieron sonreír cuando el cálido y característico tono ámbar-dorado, iluminó con su resplandor añorado cada rincón y los rostros de los que no podíamos apartar, -como siempre ocurre-, nuestra mirada del fuego.

Y así…, resplandecientes, anaranjados, calentitos, con Beethoven y su “Emperador” -el quinto concierto para piano- que Garci sugirió y que puso la nota -nunca mejor dicho- musical del día, la chimenea inundándolo todo como centro indiscutible de atención…, entramos este año en el invierno.

Luego llegaron los donuts -un éxito, de verdad-, como dentro de nada llegará la Navidad…

Nos quedan por delante muchos días cortos y fríos para recogerse pronto en casa. Salir a comprar regalos. Largas sesiones de lectura o pelis en el sofá, abrigados y muy juntitos. Juegos de mesa -Scrabble please!-, y batallas de Lego Star Wars con Armand, rodeados de montañas de palomitas… Los increíbles cocidos de mamá. El Moet Chandon de Nochevieja y el chocolate caliente con buñuelos -durante el Concierto desde Viena- de Año Nuevo. Castañas asadas al fuego. Ir a comprar leña los sábados. Cantidades ingentes de velas. Sopas y cremas. Bufandas y calentadores. Poison, que -es como los Ferrero Rocher de los perfumes, jajaja!!!-, sólo llega a mi vida cuando se va el calor, sustituyendo durante unos meses el Aire de Loewe y el Elixir de Clinique. Orión adueñándose del firmamento. Los añorados rayos de sol del mediodía. La punta de la nariz -la mía- siempre fría. Las manos de Alva -gracias al cielo- siempre calientes… :)

El invierno, hasta que empiece a mutar en primavera, -allá por marzo o abril-, tiene que depararnos aún muchos momentos entrañables y horas de placer… Pero empezar, empezar, lo que se dice empezar, por más que argumenten meteorólogos o se empeñen inflexibles los almanaques, empezó justo cuando Alva, -obrando de hábil maestro de ceremonias-, encendió la chimenea, antes de ayer domingo, día 6 de noviembre.

Mmm… Sólo hay algo que acude a nublar mi alegría durante esas largas noches de invierno, y es pensar en quien no tiene cómo refugiarse de esas bajas temperaturas… Esa inclemencia climática que desde nuestras cálidas -más o menos- casas, el techo sobre nuestras cabezas, la tibieza de nuestras acolchadas camas, no acertamos siquiera a imaginar lo que debe ser no poder huir del frío…

Creo que es uno de los derechos que figura en la Constitución de casi todos los países, ¿no? Derecho a una vivienda digna… ¡Ya! Lo mismito que el derecho a un trabajo… En fin. Sin comentarios.

Tengo que hacer un ejercicio de egoísmo intenso, consciente y premeditado, para no sentir cómo me cruje el corazón al pensar en todas las injusticias del mundo… Pero no ya aquellas que se dan en países desconocidos a la otra parte del mundo. Que también. Pero no. No hace falta irse tan lejos. Hay personas que pasan hambre, frío y penurias, muy cerquita de nosotros. A nuestro lado.

No quiero ponerme dramática al final, y estropear con una nota triste el recuerdo de un día maravilloso. El primer día de invierno, además, al menos en nuestra casa.

No es eso. Pero me cuesta no mirar atrás. Si me preguntas a mí te diré que son reminiscencias de mi yaya, -la mamá de mi mamá- y mi mamá, y sus enseñanzas sobre ser agradecido y pensar siempre en los menos afortunados que uno mismo. Si preguntas a otro, probablemente te hablará de moral-judeo-cristiana, sentimiento de culpa o hipocresía…

No lo sé, la verdad. Nadie es nunca tan bueno como parece, ni tan malo como aparenta. Salvo contadas excepciones, -Teresas de Calcuta en un extremo, y desalmados asesinos en serie en el otro-, el resto de humanos nos movemos en un amplio y confuso abanico de grises, y salpicamos nuestra vida, por igual, de encomiables acciones y actos vergonzosos. Y juzgar es -casi siempre- hacer firmes oposiciones a meter la pata, ya que el porqué de nuestros actos responde a la complejidad de nuestras vidas y las concretísimas circunstancias en las que nos hallemos. Y casi nadie estamos en disposición de levantar la mano para tirar una piedra… Aunque al parecer eso es algo que nos encanta…, sobre todo lo de tirar la piedra y esconder después la mano…

Insisto: No sé qué es lo que pasa.

Sé que tengo la sensación de que el mundo debería ser de otra forma. Tengo la firme convicción de que podríamos hacer que el mundo fuera de otra forma!!! ¡En serio que lo creo! Quizá no tan “súper, o sea, jo, mari por fa” para algunos pocos, pero un poco mejor para todos en general. Ese pensamiento atenaza, de alguna forma, la mayoría de mis días. Y me avergüenza. ¡Lo que es peor! Hace que me avergüence -en ocasiones-, incluso, de mi propia felicidad.

Todo el mundo debería tener la oportunidad, -porque en realidad es un derecho-, a poder celebrar, -por ejemplo- con un tonto acto simbólico, cuándo comienza el invierno en su casa, porque puede encender una chimenea, sacar una estufa o desplegar los edredones que con tanto mimo guardó el año pasado… Cosas que a muchos nos parecen “normales”, pero que no todos pueden disfrutar.

Ya me lo dijo una vez un amigo muy querido, hace muchos años, una tarde que nos habíamos enzarzado en una discusión sobre este mismo tema, y a él le tocó el papel de abogado del diablo: “La conciencia es muy mala. Suele atacar a los que poco pueden hacer, y pasa sin rozar a los que podrían hacer algo…” Es un tío muy inteligente.

En mi caso, mi problema es que tengo que tratar de aunar la felicidad por lo que tengo, -que no es mucho, no os vayáis a pensar, pero soy consciente de que es más de lo que necesito-, con lo que sé que no tienen muchas personas y que quizá merezcan -posiblemente-  incluso más que yo.

Sé que debo ser feliz con lo que tengo, -porque según mis convicciones eso es una obligación-, y a la vez debo vivir con la tristeza de ser consciente de que son muchos los que viven -y lo que es peor aún, mueren- sin llegar a tener nunca siquiera lo mínimo, que sin duda es mucho menos de lo que merecen.

El mundo está mal repartido. Muy, muy mal repartido.

La justicia es una quimera. Una mierda de quimera.

Y la consciencia va a parar a los que poco podemos hacer con ella.

Sí. Es una putada.

Pero también soy de las que defienden que uno no se puede pasar la vida llorando. No me gustan los quejicas y los que siempre andan lamentándose por todo, indiscriminadamente, sin un espíritu constructivo. Sobre todo cuando no dejo de conocer personas que estando mucho peor que yo, suelen enfrentar la vida con una sonrisa y con un espíritu alegre fundamentado en la esperanza.

Sólo por ellos, por esas personas que tanto admiro…, voy a intentar seguir adelante. Y voy a intentar hacerlo disfrutando las cosas que tengo, dándoles su valor y gritando a los cuatro vientos las gracias por poder tenerlas. Intentando cambiar a la vez, -en la medida que puedo- las cosas que veo y no me gustan, haciendo lo que pueda… Porque una vez leí un graffitti precioso que decía: “Tu pasividad es complicidad.” Y de verdad que me agitó las entrañas y me dejó tocada de por vida… Hay que hacer algo, aunque sea pequeño, aunque parezca poquito…, porque un poquito de muchos, se convierte en un “muchito”, y oye…, ¿quién sabe?

Por eso voy a decir -con la boca muy grande y la frente muy alta-, que este domingo pasado fue precioso. Porque en casa, -con buenos amigos y respirando amor y buen rollo-, encendimos la chimenea inaugurando así el invierno… Y con todo lo que tengo, lo que no poseo, lo que soy. Lo que no me gustaría ser, lo que quisiera ser y no llegaré a ser nunca, lo que sueño. Lo que detesto, lo que amo y lo que no quisiera tener que odiar… “Es tremendo estar vivo”, y soy consciente de que soy una mujer tremendamete afortunada. Y feliz.

Y soy Todas. Ninguna. Yo sola. Otra.

Pero por suerte, en esto, todas mis voces estamos de acuerdo…

 

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