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Posts Tagged ‘esperanza’

 

 

 

 

Holaaaa a toooodoooos!!!!!!!!!!!!!!

A ver… Que no tengo mucho tiempo… Jajajaja!!!

Son las 14.00 del mediodía, jueves 26, y acabo de volver del Hospital Arnau Vilanova… Tenía la cita con cirugía, a ver si me quitaban el drenaje y los puntos y….

Que sí… ¡¡¡Que me lo han quitado porque estaba todo muy bien!!!!!

¡¡¡¡Y en tres horas tengo que volver a Urgencias para que vuelvan a ponerme otro!!!!!!!

Jajajajajajajaja!!!!

A ver… Me explico. Voy por partes, porque estoy TAN CONTENTA y FELIZ…, que si no trato de controlarme un poco no voy ni a poder escribir…

Y es que como decía Rubén, que me imaginaba dando saltos, bailando por casa, ¡¡¡¡así estoy ahora!!!! Jajajaja… Sentada al ordenador mientras bailo (en serio) y canto a voz en grito “¡¡¡Vamos a bailar, pitufoooos!!!”, jajajaja, y así se me hace muy difícil escribir…

A ver… A ver…

Que sí, que me han quitado el drenaje. Ya está… ¡Dios!!! Ahora parezco tonta, sigo moviéndome despacio, con cuidado, buscando constantemente mi querida botellita del alma y…, ¡¡¡ya no la tengo!!! Jajajaja…

Y los puntos también. ¡Fuera!, dice el doctor Solá. ¡¡¡Dios qué hombre más encantador!!! Hoy no estaba la doctora Arlandis -la cirujana que me operó-, que me dijo que estaría con Solá, y que era un encanto. Pero, sinceramente, no pensé que fuera a serlo tanto… Qué gusto!!! Qué gustazo!!!

Tan amable. Tan divertido. Tan cercano. Tan campechano… Tan… ¡¡¡humano!!!

Bien.

De modo que estoy ahí tumbada, tarareando bajito: “I will survive!” :), cuando me dice el doctor Solá:

– Bueno… Que lo sentimos pero…, te hemos quitado los ganglios, y ahora hemos sabido que no era necesario.

– ¿Cómo? Pero, ¿ya están los resultados? –pregunta Alva.

– Sí –contesta el doctor, girándose hacia Alva, mientras trabaja en mis puntos- y fíjate que sólo estaba contagiado el que analizamos…

– ¿El centinela? –vuelve a preguntar Alva.

– Justo, sólo ése –le dice como queriendo decir: “fíjate qué pena, qué casualidad…”

Y yo -que en esos momentos creía levitar de alegría sobre la camilla, como si fuera una pluma de mil colores…-, digo:

– No importa!!! No importa!!! Pero qué más…

– Pues nada… Con nosotros ya has acabado. (Eso confirma que no tienen que volver a operarme ni para limpiar más, ni mucho menos para quitar del todo la tetita… :) Te veremos una vez al año, para revisar…

Y ahora, la semana que viene, ya irás a onco, y allí te dirán los protocolos… Radio te van a dar, porque siempre que no se extirpa la mama entera, se da radio. Por prevención. Y quimio, porque al haber, aunque sea, sólo un ganglio contagiado, hay que dar quimio. Por prevención.

– Sí, sí, claro… –contesto yo, mientras por dentro estoy pensando:

BIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! :)

Dios!!! No podía creerlo…

Fue como cuando fuimos a cirugía la primera vez, que hablamos con el doctor Civera (el tercer miembro del equipo que lleva mama, que yo creía que eran dos, pero en realidad son tres, Civera, Arlandis y Solá), y que pensamos que era sólo para hablar de la operación, que aún no estarían los resultados de la biopsia, y resulta que ya estaban y nos dio la “mala” noticia. Que sí, que era un tumor maligno y que había que quitarlo ya…

Y ahora ha pasado algo parecido… ¡¡¡Pero al revés!!! Pensábamos que íbamos sólo a ver si me quitaban el drenaje y los puntos, ¡¡¡y resulta que también estaban ya los resultados de patología y todo ha ido… TAN BIEN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Gracias. Gracias. Gracias. Gracias. GrAcIaS. gRaCiAs. GRACIAS.

GRAAAAAAAAAAAAAAACIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!!!!

Como -en serio- que no podía creerlo…., vuelvo a preguntar:

– Doctor Solá, pero, ¿en serio me está dando TAN BUENAS noticias?

Y claro, el buen doctor, no sabía qué decir!!! Jajajajaja!!!

Imagino que pensaba: ¿Son TAN BUENAS noticias decirte que te tienen que dar radio y quimio?

Jajajajajajaja!!!!

Y me dice:

– Bueno, tienen que darte radio y quimio…

Y yo le interrumpo -dios, qué maleducada!!!, pero no lo he podido evitar-, y le digo:

– No. No. Me refiero a si todo lo demás está limpio de verdad, y eso es todo. Radio y quimio. ¿Sólo eso? ¿No hay más?

Mmm… Adoro la cara que ha puesto Solá… Se le ha iluminado. Imagino como pensando: Vaya, lo ha entendido, y aún así está contenta…

:)

Y me dice:

– Esa es la actitud. Así tiene que ser…

Y yo, -dios!!!!, no tengo remedio, pero es que de verdad que iba a explotar de ALEGRÍA- que lo vuelvo a interrumpir…

– Claro! Sé que va a ser duro. Ya lo hemos pasado… –le digo mientras me abrazo y beso emocioanada a Alva-, sabemos lo que es, más o menos… Pero, doctor Solá. Yo Quiero Vivir. Sólo quería saber eso… Sólo quiero… Vivir.

Y él vuelve a sonreír, más ampliamente aún, y me dice…

– Será duro… Tendrás momentos buenos y momentos malos. Aliméntate de los buenos, y en los malos, apóyate en quien tienes cerca… (Y mira a Alva y le sonríe aún más, como…, como con… “cariño”.) Si tienes en quien apoyarte, hazlo, e intenta ser fuerte…, porque es duro, y se pasan malos momentos…

La verdad es que ha seguido hablando un poco más, pero yo, no sé por qué, había desconectado ya…

VIVIR.

Sólo podía pensar: Está contento. Está dándome buenos consejos -tan humano y cercano- para encarar el trabajo que nos queda por delante. Pero… Estamos hablando de Vivir…

Dios!!! De VIVIIIIIR!!!!!!!!!!!

En fin. ¿Qué más queréis que os diga? :)

Ah! Sí!!!!!

¿Por qué tengo que volver a Urgencias esta tarde para que, posiblemente, me pongan otro drenaje?

Bien. Pues un par de días antes de la operación, me salió una especie de grano interno, como tres dedos por debajo del pecho izquierdo -el no afectado-, sobre las costillas, que durante todo este tiempo ha seguido hinchándose e hinchándose y poniéndose más feo y morado, y cuando se lo he enseñado…

¡Caramba! Un poco más y entre él y la médico residente Patricia, que le ha ayudado a quitarme el drenaje y los puntos, me lo abren allí mismo!!!

Jajajajaja!!!

Lo digo en serio. Se han pasado unos buenos minutos mirándose y pensándoselo…

Se han quedado alucinados!!!!!!!!!!!!!!!!!

– Madre mía, chiquilla!!!!!!!!!! Pero, ¿qué tienes ahí?

Y yo:

– Mmm… Un grano.

– No. Eso es un absceso importante, y hay que quitarlo ya.

Silencio en la sala.

– Ah! Ya… -le digo yo- Ya tuve uno… Un absceso. Perianal. Estuve diez días ingresada…

– Bueno, entonces… -me mira sorprendido y condescendiente- Ya sabes lo que es…

Cuando lo que quería decir es: Ya sabes lo que te espera!!!!

De modo, que… Jajajajajajaja!!! Así es como tengo que volver en nada, de nuevo al hospital, y como a lo mejor vuelven a ponerme otro drenaje… O lo más seguro es que me lo “mechen”. No estoy segura. Pero, agradable, lo que se dice agradable…, seguro que no va a ser… Jajajaja.

En fin.

A lo que íbamos: VIVIR.

A eso íbamos, chic@s tod@s… Que no hay más!!!

VIVIR.

He salido bailando del hospital. Y no es un decir, sino algo físico y real. ¡Bailando! I will survive! I will survive!!!! Y así sigo…, sin poder dejar de bailar…

Y puedo aseguraros que el absceso (de los cojones, con perdón!!! jajaja) me duele mazo. Y el pecho, la axila, el brazo, la espalda y sobre todo donde estaba el drenaje, también. ¡Mucho! Pero…, ¿y qué? ¿Quién dijo miedo? ¿Quién había pensado que sería sin dolor? Yo no. Aunque la verdad es que no pensé que iba a doler tanto… :$

Sobre todo estos últimos días, desde el viernes hasta aquí, ha sido un pequeñito infierno de dolor…

Tanto, que mi compañera de habitación, María, ¿la recordáis?, la dulce y buena María, le dolía tanto, que el lunes fue de urgencias por el dolor, y algún desinformado -o insensato- le quitó el drenaje. Un desastre.

Su médico, el doctor Civera se ha enfadado mogollón, no con ella, claro, y ha tenido que sacarle varias jeringuillas de líquido… Pobrecita mía. Y encima va a tener que llevar una faja compresora en la axila para evitar más líquido… Me cago en tó!!!! Cómo lo siento, mi chica…

Pero ella es fuerte. MUY fuerte. Iré preguntándole cómo va…

Pues eso…

No os doy más el peñazo… :)

Pero, de veras, que estoy…. TAN CONTENTAAAAAAAAAAAAAA!!!!

Qué bien lo que sea que vayan a hacerme esta tarde, porque estoy segura que de alguna forma me aliviará el dolor -el intensísimo dolor- que ahora tengo… Y qué bien los ganglios que me han quitado aunque no hiciera falta… Se los regalo!!!! Que los enmarquen!!!! Y qué bien la radio y la quimio…, porque van a seguir velando por mi salud… :)

Vale. Adoro mi larga, larguísima melena, larga, morena, rizada y preciosa… :(   Jajajajaja!!! Pero…, jooo!!! Si estuve a punto, -de hecho llevo un buen trozo rasurado ya- de rapármela por Álvaro, cuando él tuvo su cáncer…

Pues bien. Pues bueno. Pues vale.

Estoy pensando que podía tal vez…, no tatuarme, pero sí quizá pintarme algo en la cabeza. ¿No? Flores!!! Corazones!!! No sé! Algo…, quizá con motivos acorde a cómo me sienta cada día!!!! No sé. Algo tendré que hacer… Algo habrá que pensar…

De momento, echarle un buen par de ovarios… Luchar contra las náuseas, los vómitos, el cansancio, el sueño, el mal humor, la tristeza…

En serio. No creáis que soy una inconsciente. Sé que ésta es una carrera de fondo… Que el tratamiento tiene lo suyo…, pero prometo intentar hacerlo lo mejor posible! :)

Y seguid ahí, ¡por favor!!!!

Vuestro cariño. Vuestras buenas energías. Vuestras velitas. Vuestros amables pensamientos… Vuestra música… ;)  TODO. Todo ha contribuido a que yo haya estado fuerte y esperanzada, y por ende, a que todo vaya desarrollándose como va desarrollándose…

¿Si os doy las gracias una vez más, nadie va a llamarme romancera?!!!!!

Pues…

¡¡¡¡Gracias!!!!  :)

Con mucho, mucho, mucho, mucho Amor.

Y ALEGRÍA.  :)

Dios!!! Y me voy! Jajaja… Que ya voy tarde…

 

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Buenos díaaaaaaaaaas!!!!!

Hola, a todos!!!!!

Gracias! Gracias! Y más gracias!!!

Aclarar sólo que la foto no es de ahora… Jajaja… Tienes unos pocos añitos… Es de cuando estaba empezando a dejar atrás la depre…, que no hace tanto…, dos o tres años…, cuatro…

Pero no puedo estar mucho rato al ordenador, y quería escribiros… No quiero invertir el tiempo que siempre invierto en buscar fotografías… De modo que he pensado que ésta es perfecta!!!!

Pues sí!!! Ya estoy en casaaaaaaa!!!!

Llegué ayer martes por la tarde… Increíble, ¿no?

¡Dios! La medicina es la bomba!!!

A ver… Es que tengo muchas cosas que contaros, y muchas ganas de contároslas…, pero no puedo estar mucho rato al ordenador…

Primero!!! ¿Recordáis el miedo que tenía a la prueba radioactiva que me tenían que hacer en otro hospital al que me tenía que desplazar sola, y que iba a ser superchunga y dolorosa?

Jajajajaja!!!! Pues todo mentira!!!!!!!

Para empezar, nos levantaron a las seis de la mañana. Digo nos levantaron porque tuve la suerte de tener la compañera de habitación -y familia- más maravillosa que nadie pudiera imaginar… María, una gran mujer de 53 años, rumana, encantadora, supereducada, amable, cariñosa y buena persona… Y sus hijas, que habían venido urgentemente desde Rumania al recibir las noticias sobre la salud de su mamá, y que son copias -en jovencito- de María: Nicoleta y Roxana, dos chicas maravillosas, y su marido, discreto y magnífico, Nico. Todos, -en serio-, maravillosos!!! Una de esas familias honradas y trabajadoras con una vida dura, que tuvo que dejar su país para intentar sobrevivir…, y que aquí no ha hecho más que cosechar cariño y grandes amistades. Ha sido para mí un honor tenerlos a mi lado estos días… :)

Entonces, nos fuimos en la ambulancia, María, Nico, Alva y yo, desde el Hospital Arnau de Vilanova… Y no sólo nuestros amores nos acompañaron hasta el otro hospital, La Fe, sino que todas, TODAS LAS PERSONAS que nos encontramos, desde las celadoras que nos sacaron en silla de ruedas de la habitación hasta la ambulancia, los conductores de las ambulancias (la de ida y la de vuelta), las celadoras que nos recibieron en La Fe, las enfermeras de Radio de allí, el doctor, que era un peruano, joven, guapo y amabilísimo, que no sólo nos lo explicó todo perfectamente, y fue superdelicado pinchándonos el pecho, sino que dejó entrar a Alva y a Nico, -respectivamente, claro, jajaja!!!!- mientras lo hacía… Fueron… Encantadores, cariñosos y extremadamente pacientes con nuestros nervios, nuestras dudas, nuestra ignorancia, nuestro miedo…

MIL GRACIAS A TODOS ELLOS, -aunque no lo lean nunca-, porque nos hicieron todo mucho más fácil y agradable. Y en esos momentos, en que para ellos no somos más que parte de su rutina, su trabajo de cada día, para nosotros es un momento tan delicado y difícil de nuestra vida, que eso…, ¡¡¡eso sí que no tiene precio!!!  :)

Además… LLOVÍA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Dios!!!! Llovió todo el día…

Fue maravilloso atravesar la ciudad en ambulancia, lloviendo… Todo tan satinadamente gris… Las luces más intensas…, el asfalto más limpio… Con esa luz mágica del amanecer…, que uno sabe que el sol -naranja- está ahí detrás, en alguna parte aunque a nosotros no podamos verlo… Me dio un buen rollo increíble!!!

Ya sabéis, los que me conocéis, cómo me gusta la lluvia, y para mí no pudo comenzar mejor el día… :)

Además… Llovió TODO EL DÍA… Mientras estábamos en el quirófano, y luego durante todo el día…, hasta bien entrada la noche, en que la tormenta se incrementó, y hasta truenos y relámpagos tuvimos!!!… Fue un regalo que me hizo el cielo… :)

Bien. Entre unas cosas y otras, si no recuerdo mal, entré en quirófano a las diez, más o menos. Y una vez más, mi anestesista, -merde! que no recuerdo el nombre, pero es una mujer maravillosa, encantadora, amable, cariñosa- y todo el equipo de quirófano, un conjunto de seis o siete mujeres que revoloteaban como ángeles uniformadas de verde, a mi alrededor, me colocaron los brazos, me recogieron el pelo, me prepararon la zona, me cubrieron…, todo sin dejar de sonreír, bromear, animarme… Y salí a las dos del mediodía más o menos.

Aquí tengo que entonar un mea culpa, porque… ¡Por todos los demonios!!!! Se ve que tuve un despertar horroroso de la anestesia, e intenté quitarme los tubos o algo, porque entre sueños recuerdo que intentaban sujetarme las manos, y yo luchaba, y me gritaban que me calmara…

No sé. Para mí fue como una pesadilla que no tenía claro si había ocurrido o no, hasta que luego supe que sí sucedió… Que me porté fatal… :(

Y no creáis que no lo he llorado pocas veces…

Además, tengo herida la boca, por dentro, los labios… No sé qué burrada intenté hacer… Pero sé que fueron buenas y cariñosas conmigo, una vez más, hasta en esa situación.

Desde aquí también, pido mil perdones… Quisiera poder haber entrado al quirófano otra vez, y pedirles disculpas en persona… Lo siento tanto… Esa loca violenta…, no era yo.

Y eso mismo me dijo mi cirujana… la DOCTORA ARLANDIS… La mujer más eficiente, cariñosa, dulce, delicada, alegre y magnífica que me podía encontrar.

Que no sólo vino al rato de operarme, a ver cómo estaba, un momento, y que nos lo explicó todo maravillosamente, sino que al día siguiente, el martes, por la mañana, muy temprano, apareció en mi habitación, con ropa de calle, bolso y todo, a decirme que lo sentía, que de repente le habían puesto en quirófano y que no podría pasar a verme, que vendría el doctor Civera, que es su compañero de equipo, -entre los dos nos operaron a todas esa mañana-. El doctor Civera operó a María, mi compañera…

Me pareció maravilloso que viniera adrede unos minutos, antes de entrar a quirófano, cuando no tenía que hacerlo, sólo para ver cómo estaba, cómo había pasado la noche, para confirmar que todo iba bien… Dios, qué ángel de mujer!!! Fue entonces cuando le pregunté si había pasado algo en quirófano cuando desperté, y ella, entre risas me lo confirmó.

:(  Me puse a llorar, pidiendo disculpas… Y ella me tomó una mano sin dejar de sonreír y repitiéndome que no me preocupara, que no había sido yo, sino la anestesia… Que no pasó nada, que nadie se había sorprendido, que era habitual… Y para reforzar sus argumentos me dijo que ella misma se había comportado peor una vez que la habían operado de una rodilla… Jajaja!!! Probablemente fuera mentira, o no, no lo sé, pero desde luego fue increíblemente amable por su parte… :)

Resumiendo. Sin fiebre. La herida sin complicaciones… A mitad tarde ya me levanté a orinar. A las seis me dieron agua por fin, y por la noche ya me dieron cena, aunque no me encontraba muy católica y no comí casi… Pero, un poco más tarde, sobre las diez de la noche…, ya me fui a pasear con Alva por los pasillos del hospital, que me parecía un lugar bellísimo!!! Jajaja! Y paseando, paseando, llegamos hasta la cafetería, donde me tome el café con leche más rico que he tomado nunca -luego fui a darle la enhorabuena a la chica que me lo había puesto, que sonrió feliz cuando se lo dije, creo que estaba muy cansada y había llevado un mal día, pero hizo el esfuerzo de sonreírme agradecida y desearme lo mejor, y sentí que me lo deseaba de verdad… :) – y una empanadilla de alcachofa!!!!!!!! Que me supo a gloria… :)

Eran casi las once de la noche del lunes 16 de enero…

Estaba concluyendo uno de los días “más difíciles” de mi vida, me habían operado un tumor en el pecho derecho -que por cierto, sigue en su sitio…, quiero decir, que no me lo han quitado… :) -, -el pecho, digo! jajaja, el tumor sí… :) – y el mismo día estaba sentada en la cafetería a la que había ido caminando por mí misma, con un hombre a mi lado, sentado frente a mí, que me miraba como si yo fuera lo único que existe en el mundo…, la octava maravilla, su bien más preciado… :)  Alva ha sido el compañero MÁS QUE PERFECTO… Creo que no se me puede querer más. Todo el mundo ha quedado completamente enamorado del amor que Álvaro me ha profesado cada segundito del día y la noche… :)

Me sentía completamente FELIZ…

A ver…, todo esto sin perder la perspectiva de lo que queda por delante…

 Una recuperación lenta, delicada y dolorosa. Lo sé. ¿Y qué? (Lo siento…, pero, leed ese “¿y qué?” con un tono superalegre, convincente e incluso “pelín” desafiante… :)

¡Guerrero!!!

El trabajo con el oncólogo… Radio seguro, probablemente quimio, y todo lo que haga falta… ¿Y qué? (Leer igual que el anterior “¿y qué?” :)

La explicación de la doctora Arlandis, cuando vino tras la operación, -y allí estaban Alva y Montse, conmigo-, fue clara…

El ganglio centinela, -el que investigaron en La Fe a primera hora- al sacarlo, estaba contagiado por el cáncer, por lo tanto, hubo que quitarlo y limpiar la axila de ganglios, no sé si todos. Por lo que respecta al pecho, habían quitado el tumor, que era considerablemente grandecito, y gracias a que tengo el pecho muy grande… (por fin sirvió lo de tener “dos tetas como dos carretas” Jajajajajaja!!!!), habían podido quitar el tumor y un trozo más para curarse en salud, a pesar de que a simple vista parecía que los bordes estaban bien, limpios de cáncer… Ahora lo mandarán a analizar. Como en veinte días sabrán algo. Depende de lo que digan, -si hay células cancerígenas que no se ven a simple vista- volverían a limpiar más, sin necesidad aún de quitar el pecho, o teniendo que quitarlo al final, según vayan las cosas… Pero, -siempre según la cirujana- eso no cambiaría mi…, esperanza de vida, o mis expectativas de vida…

Algo así dijo… No lo recordamos exactamente, y eso que éramos tres personas escuchándolo… Jajajaja!!! Alucina cómo estábamos…

Pero la sensación que se nos quedó a los tres, fue bastante positiva. Bastante esperanzadora. En principio.

De momento, eso es todo lo que puedo contaros.

Al no tener fiebre, al haber orinado -también vomité la anestesia, está claro que lo de la anestesia no es lo mío, jajajaja!!!-, haber comido bien, pasado “buena” noche…, etc., etc., el doctor Civera, que pasó como a las dos y pico del mediodía del martes, nos miró la herida, que ya llevamos descubierta porque nos la habían curado y estaba perfecta, se mostró supercontento y nos dijo: Las dos para casa!!!!

:O

Sólo llevo una herida en el pecho, que va desde cerca de la axila, en horizontal hasta como a unos tres dedos del pezón… Grandecita, pero preciosa… :) Y sinceramente, el pecho parece el mismo… Dios mío, es tan grande!!! Jajajaja, que no parece que le hayan quitado un buen trozo. Y gracias al cielo -pero sobre todo a la posición del tumor, y a la pericia de la cirujana Arlandis :) -, ni pezón, ni aureola, ni nada de nada, se ha visto afectado… :)

Que oye…, si al final hubiera que quitarlo, pues bueno…, luego habría que ponerlo… NUEVO!!! Y claro, aprovecharía y me pondría una teta preciosa!!! Bueno, ya puestos me pondría las dos!!! :) Pero de momento, estoy archisupercontenta con mi querida teta en su sitio… :)  Durante estos días he aprendido a quererla más y más…, por si se iba y no la veía más…

 María, mi compi, más o menos igual, sólo que ella sí lleva otra herida en la axila, más hacia el brazo, se ve que hubo que rascar más o de otro modo, pero también estaba superbien. Es muy fuerte y valiente. Le pedí a Alva que anoche la llamara para ver cómo estaba, y habló con Nico, su marido, y dijo que estaba más o menos como yo… O sea, maravillosamente, aunque con bastantes molestias y dolores, que es lo normal. Nolotil e ibuprofeno cada ocho horas, alternos, es decir, un calmante cada cuatro horas, y listo. Por cierto, un beso enorme a Maria, Nico, Nicoleta y Roxana. Vamos a vernos pronto, y no vamos a olvidarnos ¡nunca! :)

Qué graciosa yo… O qué chulita, más bien, pensé que no me iban a hacer falta, pero la verdad es que sí… Cada cuatro horitas…, calmante. Que no es preciso ser Juana de Arco. Y yo no soy -ni he sido nunca- ni santa… Ni mártir ni bendita. Y esto no es un concurso. ¿Que duele? Pues calmante y a dejar pasar las horas… :)  Los días…

Bueno…, voy a ir acabando.

Gracias a los hermanos de Alva, Cefe, Mari y Carlos, y a mi amigo Garci, y a Montse, que estuvieron desde hora muy temprana el lunes en el hospital para hacerle la espera más llevadera a Alva… Además, pude verlos justo un momento antes de entrar en quirófano. Sus besos y buenos deseos fueron lo que me lleve para adentro… Y el amor de Alva, el calor de su mano y su último beso encendido, justo hasta el límite de donde ya no permiten entrar a nadie más…

A la salida de quirófano aún estaban todos ahí, y como yo había pedido, me dieron un beso rápido y Cefe, Mari, Carlos y Garci, hicieron un silencioso mutis por el foro. MIL GRACIAS, chicos, gracias por dejar vuestras ocupaciones y tomaros la mañana de ese lunes para estar con Álvaro y conmigo.

Ya se quedaron sólo Alva y Montse, mi hermana y mi amor, y cómodamente pude devolver, y hacer todas esas cosas que no son agradables de hacer si no es con los más íntimos, porque pertenecen a tu intimidad más desfavorecedora… Jajajaja!!!

Dios!!!! El teléfono no dejó de sonar y los mensajes de llegar…

MIL GRACIAS A TODO EL MUNDO… Gracias. Gracias. Gracias.

Gracias a todo el Colegio Helios -donde trabaja Alva-, donde tan amables, buenos y cariñosos han sido con él, y conmigo. No voy a nombrar a nadie, porque seguro que me dejo gente, y sería injusto, porque desde los profesores compañeros más queridos y directos de Alva, directores y administrativos, hasta compañeros de cocina, mantenimiento… Sé que todos habéis estado ahí con él, y conmigo. Os lo agradezco infinitamente. Por mí, y especialmente por Álvaro, que tanto los quiere y, en estos momentos, tanto necesita su apoyo. Y me emociono sólo de pensarlo. Sé que no lo leeréis, pero no importa. Necesitaba decirlo. Es justo decirlo.

Y los que habéis estado pendientes del blog…

¿Qué queréis que os diga?

Primero, que responderé a todos vuestros comentarios tarde o temprano, pero que me ha emocionado e ilusionado mucho leeros… Sabéis que lo digo de corazón, y se me queda muy corto un simple gracias para todo lo que siento por TODOS VOSOTROS… :)

Y también a todas las personas que han entrado a leer, aunque no hayan dicho nada…, que nunca había tenido tantas y tantas visitas en el blog, y sé que eso indica que habéis estado pendientes de mí… Y eso, se mire como se mire, es amor en estado puro. Y eso, soy consciente, también me ayuda a sanar…, y a llevar mejor el dolor… Es como un combinado perfecto de antibióticos y calmantes!!!!  :) Sois parte de mi importantísima medicina!!!

Además…, irradio como una luz naranja y un tibio calorcito allá por donde voy… Jajaja!!! O sea, que vuestro envío de energía, y la luz de vuestras velas, no ha sido en balde… Muak!!!!

Jajaja!!! Todo el mundo se empeña en decir que estaba guapísima cuando salí de quirófano… Jajaja!!! Eso sí que es amor!!! Jajaja! Habría que verme!!! Jajajaja!!! Será por la paliza que casi les meto al equipo de quirófano, -pobres- que se ve que me sentó bien…

No. Jajaja!!! Es que el amor nos hace ver hermosos a quienes tanto amamos…

Tanto…, jajaja, que mi madre me contaba hace un rato, que el martes por la mañana, cuando llamó a primera hora para ver cómo había pasado la noche, porque mi mami, mi papi y mi hermano Sergio, sí que vinieron -los únicos, ya que todos los demás cumplieron religiosamente lo que pedí… Ah, no! Y Josep un compañero de Alva, que lo adora, y se pasó un segundo para darme un beso…- a verme… Pues eso, que cuando mi mami llamó el martes a primera hora, a preguntar por mí, si había tenido fiebre, cómo había pasado la noche, etc… Alva le dijo que todo bien, no fiebre, no complicaciones… Pero que hizo hincapié en… ¡¡¡lo guapa que estaba!!!

Jajajajaja!!! Mi madre se moría de risa…

Me dice mi madre:

Nena…, me dice Álvaro: Tranquila, todo va bien Manola, pero es que…, no sabes…, si la vieras…, esta…, ¡¡¡tan guapa!!!!

Jajajajaja!!! Mi madre no entendía… ¿Guapa? Jajajaja… Le hizo supergracia que Alva le diera esa información (tan subjetiva por otra parte…, jajaja) como una información importante!!! Jajaja…

Pero es muy bonito que te miren así… :)

Bueno, chicos…

Y ahora…, me voy a ir a la camita, a leer un poco, y a descansar, ¿vale?

Llevo colgando la botellita del drenaje, y… jajajajaja!!! Me la voy olvidando en todos los sitios… Qué desastre!!! Tanto Alva como Montse, como mi mami, van detrás de mí, botellita en mano, persiguiéndome en mi lento e incierto -pero feliz- caminar por casa…

Mañana jueves 19 por la mañana, a primera hora, tengo visita con el cirujano -no sé si será Civera o Arlandis-, a ver qué dicen, y si me quitan el drenaje ya, o tengo que llevarlo un poco más. Es incómodo, pero no me importa.

De verdad que no me importa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

No me importa más que estar viva, agradecida a la vida, feliz, orgullosa de la gente que me rodea, y preparada para luchar, venga de ahora en adelante lo que venga…

GRACIAS por todo a TODOS. Y, por favor, seguid ahí conmigo.

 Estoy segura de que todo lo que habéis hecho… Pensar en mí con cariño, encender velitas, comer zanahorias (jajaja, eres un cielo de mujer, Helen!!!! Te quiero), mandarme vídeos de música cañera (gracias Sonia!!!), hermosísimos cuentos (gracias, mi admirado y querido Javier), apoyo también para Alva (gracias Rafa, “tronco”, eres una bendición), esas orquídeas vía Madrid, tan preciosas que iluminaron mi habitación del hospital (mil gracias Javi y Mario, os adoro!), todo…, ha contribuido a que yo esté ahora aquí, pudiendo escribiros sólo dos días después de que me hayan operado, y con un ánimo, una alegría y unas ganas de vivir, que ríete tú de Papa Noel, los Reyes Magos, Cupido, Campanilla y todas las Hadas del Bosque juntas!!!! Jajajaja.

Al final, como siempre, la entrada se me ha hecho muy larga, y como habéis visto, sí he buscado fotos… Jajaja!!! No tengo remedio…

Pero me lo he pasado muy bien, y he sido feliz escribiéndoos… Sólo intentaba agradeceros una milésima parte de todo lo que vosotros, los que estáis leyéndome y los que nunca lo harán -y tampoco importa demasiado- habéis hecho por mí, y me habéis dado.

No deberíamos olvidar nunca todo lo que el ser humano es capaz de llegar a entregar desinteresadamente por Amor -en su más amplio concepto-. Eso hace más bella la vida. La vida en la que yo siento que estoy, y que por extensión…, es también vuestra vida.

Os quiero.

En serio. Muchas gracias a todos.

Con mucho, mucho, mucho, mucho…

Amor  :)

 

 

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Sólo… Gracias

 

 

 

Vaya…

Según le prometí a Javier, aquí tenía que ir la continuación del comentario…, pero ahora…

Ahora es la una de la madrugada del joven domingo 15 de enero.

Hoy ingreso. En unas horas ingresaré. Mañana ya no dormiré en casa. En esta casa que tanto adoro… Si la vierais…, está preciosa… Con todas las luces de colores. Los distintos puntos de luz ambiente. La lámpara de colores que me dejaron los Reyes en casa de Montse -mil gracias, mi amor-. Las muchas velitas que siempre tengo puestas… Y la chimenea encendida…

Uuuffff… Me parece que empiezo divagando.

A ver, Bea. Céntrate.

Hoy ha sido un día maravilloso. Vaya, como toda la semana. El teléfono ha sonado una y otra vez para desearme suerte. Para preocuparse por mí. Para enviarme energía y cariño en grandes cantidades.

Y el blog… Bueno, podéis ver los comentarios. Estoy que me salgo de felicidad.

Es un honor sentirse tan querida. De verdad.

Y hoy ha sido un día maravilloso también, porque escribiendo la respuesta al comentario de Javier, he dejado correr la mano, y he llegado a escribir cosas increíbles… A descubrir cosas increíbles sobre mí. Buenas. Y malas. Pero todas muy importantes… No sabes cómo me ha ayudado escribirte, Javier. Aunque al final haya decidido no publicarlo. Quizá algún día lo haga…

Porque ahora que tras una cena estupenda y una divertida película, velada increíble con Alva muy a mi lado, me siento al ordenador dispuesta a publicar lo que escribí esta mañana…, pero resulta que me ha cambiado el ánimo.

Algo característico de estos días es que pasas por un montón de estados distintos de ánimo… Lo mismo estoy loca de contento, que asustada, que confiada, que feliz, que distraídamente triste…

Y ahora estoy…

No lo sé bien. La verdad.

Y aunque me sentía obligada a subir el texto que resultó de mi respuesta al maravilloso comentario de Javier… De repente he recordado también lo que me decía rlfox en su comentario, eso de que tengo que sentirme libre y hacer lo que verdaderamente quiera… Y de pronto me he dicho: Pues no. Pensé que sí, pero ahora resulta que no me apetece publicarlo. La Beatriz de siempre lo haría, aún sin querer hacerlo, porque lo había dicho… Intento ser fiel a todo lo que, sin prometer, prometo… Pero la Beatriz de hoy, la de ahora, se va a tomar la libertad de hacer lo que le apetezca de verdad…

Y no me apetece publicarlo…

Pero me apetece escribir…

Primero para dar las gracias. Sobre todo para dar las gracias. Por todas las montañas de amor que estoy recibiendo. Tanto, que he de confesar que a veces, por momentos, he llegado incluso a sentirme desbordada de amor…

Sí!!!! Eso es fantástico!!!!

Dar las gracias a todos los que habéis leído la entrada anterior y habéis dejado un comentario. Sobre todo a los que os ha costado hacerlo, porque no tenéis costumbre o porque os resultaba difícil o incómodo. No sabéis cómo valoro y agradezco vuestras palabras, vuestro gesto… Me ha infundido mucho ánimo. Me ha proporcionado momentos increíbles. Me habéis hecho muy feliz. Y es algo que tengo ahí para leerlo siempre. Para recordarlo siempre, si flaqueo, si me entra el pánico, si me siento perdida, si se me olvida qué cosas son las esenciales… Teneos ahí a todos para poder leeros siempre que lo necesite es… SENCILLAMENTE MARAVILLOSO!!!!! :)

Gracias también a los muchos que habéis leído y no habéis dicho nada. Cada uno es libre de seguir los dictados de su corazón. O de hacer lo que buenamente pueda…

Gracias a quien después de haberlo leído o enterarse por terceros, ha levantado el teléfono y me ha llamado, o ha dejado un SMS en el móvil.

Gracias a todos los que estáis brindándole tanto amor a Alva, para que él me lo transmita. Muchas gracias a todos, también por cuidarlo. Necesito que sigáis haciéndolo. Necesito que tenga todo el apoyo y el cariño del mundo. Se lo merece, y también a él le hace mucha falta. Lo sé. Y lo sé porque yo también estuve en el otro lado, donde ahora está él, y sé lo duro, lo difícil que es… Mil gracias.

Gracias en definitiva a la vida por lo generosa que está siendo, una vez más, conmigo.

Estoy muy agradecida. Y feliz. Creedme, es como para estarlo.

Pero…, también tengo miedo.

Me entra el miedo al pensar que mañana no estaré aquí a estas horas. En mi adorada casita, en mi bello castillo…

Y también me asusta un poco el lunes por la mañana. No la operación. No. Porque mira, una vez ya te duermen…, ¿no? Pues que hagan lo que quieran, lo que tengan que hacer… Pero el desplazamiento de un hospital a otro, sola en la ambulancia -sin Alva, me refiero, porque ya nos han dicho que nadie puede acompañarme-, y lo que pasará allí…, que tienen que ponerme el contraste… Y la verdad es que la explicación de cómo será eso, me ha producido un poco de aversión… Miedo.

Pero bueno. Pasará. Cerraré fuerte los ojos y pensaré en todo lo que me habéis dicho, en lo que me habéis escrito… En las velitas que habéis encendido. En los pensamientos naranjas que estáis teniendo para mí… En serio que pienso concentrarme en todo eso… Y seguro que se me hace todo más llevadero…

Y luego volveré al hospital, y ya comenzará la operación… Y entonces ya no pienso preocuparme de nada más…

Sólo tengo que concentrarme en ser buena paciente, en tener un buen post-operatorio, en hacer todo lo que me digan, en intentar llevar bien el dolor, en seguir confiando en la Vida…

Intenté sobre todo, en la otra entrada, no ponerme sensible. Ni sensible ni sensiblera. No quiero lágrimas. Ni compasión, eso ya lo dije.

No busco ni pretendo ninguna reacción al escribir esto que ahora estoy escribiendo… Es sólo, para mí, un ejercicio de sinceridad. De liberación. De compromiso también. De Amor.

Bueno, pues… Nos vemos en unos días…

Podré leer…, pero no sé cuándo podré volver a escribir. Espero que sea pronto…

De hecho, ya tengo ganas de escribir la próxima entrada, y contaos lo fácil y sencillo que ha sido todo. Y lo bien que ha ido. :)

Gracias a todos. De verdad. Familia. Amigos de piel y Amigos de red. Espero que sepáis lo importantes…, no que sois ahora para mí, sino lo importante que habéis sido y sois siempre.

 

Con amor.

 

 

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Sí, es cáncer

 

 

 

 

 Primero, espero que todos los que leáis esto, hayáis pasado unos felices días. Cuanto menos, tranquilos… Ojalá, cada uno, pudiera haberlos pasado tal y como de verdad deseara hacerlo… Rodeado de los seres que ama.

 Eso ya sería mucho.

Porque ya sabemos que éstas son fechas en las que uno echa más de menos que nunca, a quien no tiene cerca. O a quien ya no está… Y eso es lo más triste.

Hace días que no escribo…

No sabía cómo. No sabía qué.

En cambio, han pasado muchas cosas… Algunas buenas… Mi cumpleaños, por ejemplo -aunque me parece que ya hace un siglo!-. Un par de entrañables reuniones con amigos y familia, que me han hecho muy feliz… Que Alva haya estado de vacaciones…, a mi lado. Compartir estos días con mi súpersobri Armand…

Pero han pasado también algunas no tan buenas.

Y lo siento, pero estas últimas… No es que hayan eclipsado las buenas… No es eso. Pero sí me han tenido amordazada. Se me han llevado las ganas de escribir. Me han secuestrado la voluntad de expresarme.

Y me duele… Me duele porque es mucho y muy bueno lo que me hubiese gustado compartir… A mí, a pesar de todo, aún me encantan estas fechas… Creo que la Navidad es una sensación, un estado mental… Y me hubiese gustado, mucho, escribir sobre ello y sobre todo lo contrario. Sobre el frío. Sobre el calor…  Pero me quedé sin capacidad para hacerlo.

Aún hoy, que -parece- estoy dispuesta a escribir…, todavía no sé muy bien qué decir y cómo hacerlo.

Mi intención era dejar las cosas así… No decir nada. No volver a escribir durante, -imagino que puede ser- una larga temporada… Pero algo más fuerte que yo me impide hacerlo…

Me encuentro, en cambio, en una situación delicada, pues tampoco tengo ganas de contar mucho…

No.

En realidad no quisiera tener que contar nada de lo que me está pasando…

Pero, ¿qué hago? ¿Miento entonces?

No es mi estilo. No suelo recurrir a la mentira “casi” nunca. Porque mentir me hace daño físicamente. ¡Lo digo en serio! Me salen hasta ronchas!!!

Pero este blog es muy importante para mí.

Intentaré explicar por qué:

Yo llevo escribiendo toda la vida.

Amo escribir.

No es ningún secreto que quisiera ganarme la vida escribiendo.

No. No me refiero a ser rica y famosa… Es más…, he de confesar que eso no me apetece nada. Más bien me aterroriza siquiera pensarlo. Lo que me gustaría de verdad es poder vivir -modestamente- de ello. Ése sería mi sueño.

Pero siempre me he encontrado con un gran problema. La vergüenza. El pudor. La inseguridad.

Los que me conocen de toda la vida saben que siempre he sido muy celosa de lo que escribo. No compartía más que una mínima parte, y con un número muy reducido de personas… Las más de las veces, dos. Concretamente dos.

Es una gran paradoja que alguien que quiere vivir de escribir, sea tan rematadamente inconsecuente -e imbécil-, de no querer compartir lo que escribe… Y sí, queridos. Ésa soy yo. (O era… :)

Por eso el blog ha sido tan importante para mí. Decidirme a poner en común lo que escribo, no sólo con la gente a la que pueda apreciar, sino con cualquiera que incluso por casualidad entre, ha sido un paso crucial para mí.

Algo que me ha costado mucho esfuerzo. Mucho valor. He tenido que vencer complejos, algunos prejuicios y muchos fantasmas… Cada vez.

Lo que ocurre es que aquí, siempre acabo -de alguna de las formas- hablando de mí misma. De lo que me atañe… De lo que me pasa… De lo que me duele… De lo que sueño… Yo. Otra. Todas. Ninguna.

Y ahora… En el futuro más inmediato, Todas las que soy, -me temo-, vamos a estar un poco monotemáticas…, y sobre algo, además, sobre lo que quizá no quiera hablar.

En esta tesitura me encuentro en estos momentos.

No es fácil. No es grato. No sé cómo seguir escribiendo en estos mismos instantes…

Pero sé que el blog es muy importante para mí.

Además, Alva piensa que me vendría bien escribir, justo ahora.

Y probablemente tenga razón.

Pero no creo que quiera compartir de forma tan pública, todo lo que ahora pasa por mi cabeza. Todo lo que ahora mismo bulle en mi mente… Todo lo que me atenaza el ánimo.

Es ciertamente complejo. De verdad.

Tampoco quiero que parezca que estoy jugando a las adivinanzas. A los misterios. Y desde luego, por encima de nada, que pueda parecer que me hago la interesante. Porque juro por todos los dioses, -aquéllos en los que no creo, e incluso aquéllos en los que un día creí- que nada hay más lejano a mi intención.

De modo que… ¿Cómo se dicen las cosas?

Diciéndolas.

Haciendo uso de Las Palabras.

Y vaya. Se me presupone cierta habilidad en ese terreno.

Así que…

Sí. Es cáncer.

Las primeras indagaciones se hicieron un par de semanas antes de las Navidades. Antes incluso de mi cumpleaños.

Luego, llegó la primera señal de alarma seria, el día 26 de diciembre, con la biopsia, que he de confesar que fue ciertamente dolorosa y desagradable -a pesar de la encomiable amabilidad de la doctora y la enfermera-. Pero pasó rápida. Media horita larga.

Y por fin, el día 5 de enero. Sí, antes incluso que los Reyes, llegaron las noticias…

Sí, es un tumor. Malo. Hay que quitarlo ya.

Hoy lunes he ido a las pruebas habituales antes de una operación. Analítica. Placa de tórax. Electro.

El jueves tengo cita con el anestesista.

Ingresaré la tarde del domingo 15, y entraré al quirófano el lunes 16 por la mañana.

Bien. Pues ya está dicho.

Tampoco me ha costado tanto.

¿Cómo me siento?

¿Estoy asustada?

¿Tengo miedo?

Confusa. Un poco. Imagino que lo normal. Respectivamente.

Es…, como el vértigo. Atenazante. Un poco asfixiante. Vertiginoso.

Me he pasado todas las Navidades sin tocar apenas el ordenador.

Primero por prescripción médica. La biopsia fue tan dura que me prohibieron mover el brazo derecho, -incluyendo específicamente hacer uso del ordenador-, los días posteriores a los pinchazos. ¡Ah! No he dicho que es mi pecho derecho el llamado a filas…

Y luego…, no he encontrado fuerzas. Creo que tampoco tenía muchas ganas. Además con Alva en casa, tampoco he tenido tiempo.

Aunque pudiera parecer imposible, Alva ha redoblado su cuidado habitual hacia mí. Sus atenciones. Sus mimos. No me ha dejado ni a sol ni a sombra. Ha incrementado también su número usual de bromas y “chanzas”, y creo que me he reído más en estas Navidades, de lo que me he reído los últimos seis meses. Y eso que yo me río mucho todos los días…

Reírse es bueno. Eso está bien. Seguro que le resulta beneficioso a mi cuerpo. Además de a mi alma, claro.

¿Si he llorado también?

Sí, claro.

Tres veces.

La primera, cuando salimos de la biopsia. Era una mezcla de dolor físico, mucho, mucho miedo y algo de mala espina. En el coche, de vuelta a casa. Alva me dejó llorar sin dejar de acariciarme y colmarme de palabras de amor. Y todo mientras conducía… Es un hacha mi chico!!! :)

La segunda, cuando llamaron del hospital, al día siguiente, para darnos hora para Cirugía. La mala espina se incrementó a niveles alarmantes. Tuve la certeza de que las cosas no iban a ir bien. Y me entró un miedo atroz, sólo comparable a la rabia, la impotencia… ¡Me cago en todo…!!!

Eran lágrimas de furia. No se deslizaban sobre las mejillas, más bien saltaban al precipicio desde el párpado inferior, como si les fuera la vida en ello. Con una actitud suicida… Desesperada. Duró poco. Lo que tardé en calmarme, mientras Alva, una vez más a mi lado, (DOY GRACIAS AL CIELO DE QUE TODO HAYA OCURRIDO MIENTRAS ÉL ESTABA DE VACACIONES A MI LADO….), me decía que era normal, que llorara, que me desahogara, que estaba bien…

Y la tercera nada más salir de hablar con el cirujano, cuando acababan de darnos la noticia que confirmaba todos mis temores.

Fue nada más subir al coche, y antes de ponernos en camino hacia casa. La mezcla de sentimientos era impresionante…

Miedo, claro. Sorpresa por una parte, y por otra sensación de que se confirmaba algo que tanto había temido. Confusión. Mucha confusión.

Pero sobre todo… Tenía un terror horroroso al momento de llegar a casa y tener que contárselo a mis padres. Es lo que más temía. Lo que más me preocupaba…

Sólo imaginar la cara de mis padres, -mientras se lo contábamos-, se me anegaba el alma de pena y se me derramaban los ojos… Por nada del mundo quería tener que contarles lo que no tenía otro remedio que contarles.

Durante el camino fui reponiéndome. Respirando. Tranquilizándome. Entre Alva y yo hicimos una exposición concisa y lo más suave posible del tema. Sin mentir, pero sin detenernos en los detalles más preocupantes…

Resultó bien. Imagino que reconfortados por nuestra actitud -para esos momentos ya- animada y fuerte (al menos en apariencia), se sintieron medianamente tranquilos. Eso, entre otras cosas, pretendíamos transmitirles: Tranquilidad.

Y…

Esto es lo que hay.

No quería hablar de ello. Pero sé que si no lo hago, no me atreveré a escribir nada en el blog, porque cualquier cosa que pudiera apetecerme escribir (y lo cierto es que no sé si me va a apetecer o no hacerlo…), me parecería que estoy mintiendo si no cuento algo que -verdaderamente- es tan importante para mí.

Bien. Pues ya está.

Así están las cosas.

Quiero pedir también desde aquí, disculpas a las personas a las que he dejado de responder e-mails, comentarios, pasear por sus blogs… Confío en que ahora entenderéis por qué estaba tan silenciosa…

Pero he pensado en vosotros y vosotras, y echado de menos ese contacto tan grato y reconfortante…

Una cosita. ¡Por favor! No quiero compasión… Odio la compasión. Además, a efectos prácticos, la compasión no me servirá de nada.

En cambio, si puedo… ¿Puedo pedir algo…?

Si algún pensamiento vas a tener con respecto a mí, que sea de fuerza, de energía, de alegría, de valor. El calor de la llama de una vela. El color naranja. Canciones alegres. Pensamientos positivos. ¡Por favor!

Necesito que me digan que voy a ser fuerte. Que probablemente vaya a ser duro, pero que todo pasará y que va a salir bien.

Lo que ahora necesito es cariño y energía positiva. “Buena vibra” en grandes cantidades…  :)

Y luchar, claro. Y eso prometo hacerlo. ¡¡¡Vamos que si lo prometo!!! Por la Virgen del Abrigo de Pana Verde que juro hacerlo…

No sé lo que tardaré en volver a escribir. ¡La verdad es que no tengo ni idea!!! Lo mismo no tengo ganas de volver a decir nada, que publico algo cada dos horas… Jajaja… No lo sé, la verdad.

Es todo muy complejo.

Sé que tengo que estar positiva. Fuerte. Esperanzada. Llena de energía. Y la verdad es que eso estoy haciendo. Aunque uno nunca sabe… No termina nunca uno de conocerse…

De momento me he puesto a arreglar las plantas, a limpiar la casa…, las cortinas… Sé, -porque mi amiga Solve (¡un beso, mi amor!) ya pasó por aquí y sé que la recuperación es lenta-, que no podré hacer muchas cosas con el brazo derecho durante un buen tiempo… El pobre Alva va a ir de cráneo, mi chico, e intento dejar listas para una temporadita, las cosas más duras que se me van ocurriendo…

Mientras escucho, ¡alucina!… ¡¡¡Los Pitufos!!! Jajaja… Ya. Ya sé que hubiese quedado mejor decir que estoy escuchando a mi amado Beethoven, por ejemplo… Que ya llegarán esos momentos también… Pero ahora lo que necesito es energía, marcha, alegría… Y voy plumero en mano bailando por casa mientras canto como una loca… “¡Vamos Pitufos, vamos de pitufomarchaaaaa!!!!”

Pues nada más…

Ha llegado la hora de remangarse hasta los codos y poner toda la carne en el asador…

Eso fue ayer.

Hoy ha salido un maravilloso día gris y he pasado toda la mañana, hasta el mediodía, leyendo confortablemente en la cama… Ha sido genial. (Me he acabado “La mujer de papel”, que Alva me regaló el día 1 de enero, en nuestra tradición de comenzar el año regalándonos -antes de levantarnos si quiera de la cama-, un libro… :) Hacía mucho, mucho tiempo que no me tomaba una mañana de solaz leyendo en la cama, calentita, mientras veo por la ventana el cielo adquirir distintos tonos de gris… Matices imposibles planeando sobre la Calderona…

Anoche hablé con Alva sobre esta entrada…, sobre si colgarla o no…

Es todo tan complejo…

Su consejo fue diáfano y contundente. Por él, si es que quiero hacerlo, claro que debería “subirla”.

Pero, ¿por qué dudas si hacerlo o no? – me preguntó.

No sé… –contesté-, es complicado. Por una parte es como reconocerlo en voz alta. Supone asumir muchas cosas… Y…, además, no quiero poner tristes a las personas que pudieran llegar a leerme. No quiero transmitir tristeza. Llevo muy mal ser la protagonista de según qué historias…

Y ahí es donde se mosqueó un poco.

No puedes dejar de contar algo por lo que los demás vayan a sentir –me aconsejó firmemente-. Debes dejar a la gente seguir su camino, sentir lo que tenga que sentir… Todos crecemos por las cosas que nos pasan, tenemos derecho a que nos pasen cosas, y tú no puedes controlar eso. No debes.

Y ya. Ya sé que tiene razón.

No puedo controlarlo todo. Quisiera poder evitar todo el sufrimiento que en mis manos estuviera pero…, no puedo. No puedo cambiar la realidad.

De modo que…

Aquí está.

Dicho. Y publicada

Ahora justo se asoma un tímido haz de sol, como un rayito de esperanza cerniéndose sobre el mundo. Mi mundo.

Y con él yo elevo una plegaria al cielo, para hacer con ella un cúmulo de mis mejores deseos para todos este año, del que apenas llevamos consumidos 11 días, y que, seguro, va a ser un año intenso en el que -como me dijo mi querido amigo Marco- tenemos que hacer que sucedan cosas!!! Sí!!! Me parece una consigna genial, Marco!!! ¡¡¡Vamos a hacer que sucedan cosas!!! Cosas maravillosas… Gracias.  :)

Yo intentaré con todas mis fuerzas hacer bien lo que me toca… :)

Vivamos, pues, y disfrutemos cada momento.

Un beso. Y un abracito cálido, largo y sentido, para todos.

Con amor.

 

 

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