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Posts Tagged ‘gratitud’

Subidoooooooooooooón!!!!

Jajajajajajajaja!!!!!

Me apetecía mogollón!!!!

Ya, ya sé que no se leen los subtítulos, es una pena. Pero de imagen y sonido era de los mejores… ;)

Escuchadla mientras leéis… y… DISFRUTADLA como felices diecisieteañeras y diecisieteañeros… ;)

Que la música nos invada y nos complete…

Yuuuuujuuuuu!!!!! Todo el mundo a bailar!!!!!

¡Dios! Con tanto amor… :)

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de autor desconocido

de autor desconocido

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Por un instante creí que sonaban tambores y trompetas. Crótalos y claves de suave madera. Que el sólo de guitarra eclipsaba al de batería, y después de que temblaran propios y extraños, el silencio que precedía a la tormenta rompía ventanas de terciopelo y  dibujaba sobre el cielo almas de cristal.

Por un momento pensé que ese mismo cielo se abriría y lloverían caramelos sin azúcar con forma de suaves ositos de mil colores…

Imaginé que la primavera nos invadía en pleno otoño, y almendros y cerezos abarrotaban sus ramas de flores que implosionaban de repente en increíbles fuegos de artificio…

Pero nada de esto estaba pasando en realidad…

Aunque aún ahora podría jurar que algún osito de gominola me golpeó en la cabeza y cayó a mis pies. También que me pareció ver fuegos artificiales al otro lado de la ventana, mientras una voz me susurraba al oído que todo iba a ir bien…

Pero no.

Nadie susurraba a mi oído.

Era Carañana. Mi oncólogo. El brillante, profesionalísimo y dulce -hasta sin proponérselo- Carañana, desde la otra parte de la mesa, -mientras yo, atrevida, en un arrebato me agarraba a su mano…- diciéndome…

No. No hay nada.

No hay metástasis.

No. No es cáncer.

…………………….

No. Esta vez no. No es cáncer.

……………………..

de "imagenesyfondos.net"

de “imagenesyfondos.net”

Jajajajajaja!!!!

Fue como si toda la música del mundo sonara en mi cabeza a la vez, en perfecta armonía y sin desafinar ni un pelo… :)

Si pudiera explicaros… Si pudiera encontrar las palabras -y ordenarlas de la forma precisa- para poder transmitiros todo lo que sentí…

¡Lo que sentimos! Porque contra todo pronóstico fue Alva el que se echó a llorar sin poder evitarlo, mientras Carañana se encontraba sin saber muy bien cómo, consolándolo entre sus brazos… Sí… Jajajaja… Carañana -que no es muy dado a tiernas demostraciones de cariño- tiene un trabajo con nosotros…. Jajaja…

Aunque yo diría que ya le va cogiendo, además del tranquillo, el gustito al asunto… :)

Mientras tanto, yo daba saltos como un muelle sin frenos, arriba y abajo, la boca a punto de rompérseme a la altura de las orejas, de tantas risas como no me cabían… Y abrazaba a Luisa. Tan enérgica, tan fuerte, tan tierna…

Tampoco he dejado de reír mientras me abrazaba a Carañana en una mezcla perfecta de gratitud bien entendida y cariño infinito…

He llorado más tarde. Muchas veces.

La última hace apenas diez minutos…

¡Qué gusto!!!! Qué liberación…

Son como arrebatos. Ataques de alegría. Orgasmos de dicha inmensa.

De repente pienso:

¡No! ¡No tengo más cáncer! De momento no más quimio. No más radio. Quirófanos ni miedo a la muerte inminente. No de momento. No por ahora.

No.

Esta vez no es cáncer.

Y la alegría que te ataca, -te suma, te embiste y te recorre de arriba a abajo y  de este a oeste-, es ¡tan grande!

Tan inmensa. Tan arrolladora. Tan intensa, sublime y excelsa…, que o lloras o revientas. Y puestos a elegir, oye…, pues casi prefiero echarme a llorar.

Alguna vez también lloro de rabia. Me da un poco de vergüenza…

Pero no puedo evitar pensar:

de "galeria.dibujos.net"

de “galeria.dibujos.net”

¡’Dita sea!!!! Hay que ver lo frágil de nuestra estabilidad… Que delgado es el filo que separa nuestra sensatez de nuestra locura… Ahora estamos felices como almejas (almejas felices, claro)… Pero si en lugar de un “no”, hubiera sido un “sí, es cáncer, otra vez”…, ahora estaría…

No sé.

La verdad es que no sé cómo estaría. Pero no desde luego como una almeja feliz.  Ni de lejos.

(Cuando le he leído la entrada a Alva, justo antes de publicarla, en este momento ha dicho: “Pero iríamos al chino igual.” Porque vamos a ir al chino a por cena!!! Es su modo de decir que si las cosas no hubieran salido tan bien como han salido, lucharíamos con uñas y dientes desde la felicidad, la esperanza y la alegría… ¿Cómo no adorarlo?)

Aunque íbamos preparados para lo peor también.

Preparados para lo peor, pero esperando lo mejor :)

Y una vez más, increíblemente, la suerte (porque lo sé, no es más que suerte) me ha sonreído, y aquí estoy…, compartiendo lo felices que estamos…

TAN FELICES!!!!!!!!!!!!!!!

GRACIAS.

GRACIAS A TODOS por el interés.

Por las muchísimas lecturas a la entrada. Por los mails. Por las llamadas. Por los wassaps (o como se escriba) al móvil de Alva. Y a los comentarios…, enseguida os contesto, aunque con Mari ya he hablado… :) Y Rafa ya me ha escrito… :)

¡¡¡Dios!!!! (Ya sabéis…, siempre como expresión.)

Quiero un poco más de Vida antes de la mucha Muerte…

Y no voy a reparar en gastos… VOY A VIVIR.

A Vivir como siempre deberíamos Vivir sin necesidad de amenazas externas a nuestra frágil integridad física…

de "es.123rf.com"

de “es.123rf.com”

COMO SI SIEMPRE FUERA FIESTA…

Como si siempre fuera fiesta y del cielo llovieran caramelos sin azúcar de mil colores… :)

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Con amor.

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Me miro del derecho y del revés.

De frente. De espaldas.

Otra vez del derecho.

Nada. Por más que lo intente, no logro encontrar el parecido con Sinead O’conor. Eso que en ella resultaba tan arrebatadoramente atractivo…

Jajajaja!!!!

Pero sí. El miércoles pasado, Alva, porque así se lo pedí, tiró de cuchilla y me rapó la cabeza. Sin concesiones. Al cero.

La fortuna ha hecho que durante todo el proceso de quimio y radio, el pelo no se me llegara a caer nunca -en la cabeza, en el resto del cuerpo sí- del todo. Obviamente se cayó mucho. Mucho. Pero se ve que…, ¡tenía tanto! (jajaja), que nunca llegó a producirse ni una sola calva. De ningún tamaño. Flojeó todo, pero por igual, y así pude mantener la cabeza con pelo, sin tener que recurrir a afeitarla del todo, ni llevarla tapada con nada.

Sí, cuando todo esto empezó, pensé que me la cubriría. De hecho, al principio me proveí de un buen surtido de sombreros, gorros de lana, gorras y pañuelos… Pero cuando llegó el momento…, no pude hacerlo. Fue una cuestión…, no sé exactamente de qué. Pero me daba la sensación de que si escondía la cabeza, era como esconder la enfermedad. Algo así como mentir. O engañar.

Sé que es una tontería, pero lo sentí así. Y como no llegó a caerse del todo nunca, -aunque evidentemente clareó mucho-, al final algo dentro de mí me hizo optar por no hacerlo.

De cualquier forma, no sólo eso evidenciaba la enfermedad. -O mejor dicho, los daños colaterales del tratamiento contra la enfermedad-. Al final perdí casi todas las cejas y las pestañas. Además, al no poder darte nada el sol, la piel se queda…, no blanca, sino cerúlea. Extremadamente pálida. Como sin vida. Y con unas ojeras oscuras, que si de por sí yo ya las tengo bastante marcadas…, no te quiero contar ahora…

Hace unas pocas semanas el pelo comenzó a brotar de nuevo. Las cejas y las pestañas van repoblándose lenta pero pertinazmente; he tenido que volver a hacerme las piernas!!!, y otras zonas de mi cuerpo, -más íntimas-, están conociendo -alegres- el pelo otra vez… :)

Igualmente la cabeza empezó a insinuar un incipiente crecimiento de pelo más corto y denso entre el más flojito que se había resistido a caer.

-Es la hora –le dije a Alva. – Ha llegado el momento de que por fin vivas con una calvorota total… :)

Y nos pusimos manos a la obra…

Como siempre nos reímos mucho. Y como siempre, Alva se empeñó, y llegaron las fotos del “antes”. Las del “después”.

No fue fácil verme así. Pero tampoco tan difícil.

Además, al día siguiente la cabeza ya raspaba un poco. Y desde entonces hasta hoy, cada día rasca un poco más… Alva se pasa el día intentando acariciármela, porque dice que le da gusto. Y yo me paso el día huyendo porque me pone de los nervios la sensación… Jajaja!!! Podéis imaginar las carreras, las peleas y las risas.

Pero… Lo cierto es que el verme así, de repente, por un instante, me asustó… Me “vi” enferma. Con esa carita desprotegida y triste que se queda en estas situaciones, recién afeitada y con el resto de indicios de que no estás pasando por los mejores momentos de tu vida…

Ahora ya no!!! Ahora, según Alva, parezco una skin-head. O una sargento chusquero… La heroína peligrosa y atractiva de una peli futurista… Señorita Ripley, me llama…

Jajaja… Sí. Tiene mucha imaginación. Y me quiere TODO. Es obvio. Creo que sólo él es capaz de mirarme con esos ojos y ver lo que ve.

Por lo demás, lo que de verdad yo veo es una mujer de 46 años. Que ha engordado lo que no hubiera querido, con el pelo al uno, la piel apagada, y el gesto mal encubierto del que ha sufrido mucho. Con una gran sonrisa y muchas ganas de vivir, eso también es verdad. Pero atractiva, lo que se dice atractiva…, poquito. Más bien cero.

Eh!!! Pero no estoy lloriqueando, ¿eh? Para nada. Esto no es más que una situación pasajera. Sólo describo una realidad. Obvia, pero perfectamente transitoria.

El lunes mismo, mi mami y yo nos pusimos a la obra, y arrancamos con tres días de una dieta absoluta y rotundamente vegetal. Sólo frutas y verduras. A poder ser crudas. Para desintoxicar y de paso, empezar a ganarle la batalla a la báscula. Luego hemos añadido cereales y legumbres. Luego lácteos. Más proteínas… Y la verdad es que hoy me siento de maravilla!!!

Y porque aún me duele mucho el pecho y requiere cuidados físicos especiales…, pero en el momento el pobre mejore un poco, me pondré con el ejercicio también… Todo poco a poco. Pasito a pasito.

Sé que voy a invertir mucho menos tiempo en recuperarme físicamente, de lo que he tardado en decrepitarme. Y es que…, ¡esto se está haciendo tan largo! De hecho, caminamos lenta e inexorablemente para el año… En noviembre empezó el tema con las mamografías. En diciembre, -más concretamente en Navidades- tuvimos la biopsia. Y para el cinco de enero, justo el día antes de Reyes, nos confirmaron que era un tumor maligno -aunque entonces no nos dijeron que era agresivo y de rápido crecimiento- y que había que quitarlo ya.

En diez días, el 16 de enero, entraba en quirófano.

Sí… Ha sido un largo recorrido. Largo y duro. En ocasiones, -sobre todo por las complicaciones-, MUY duro. ¿Para qué voy a negarlo?

Es más. A día de hoy sigue siendo duro. Duro físicamente, me refiero. Doloroso. Pesado. Cansado, muy cansado.

Y aunque no se entienda muy bien, a la vez… MARAVILLOSO.

Es que… ¡¡Es un año de mi vida!! Un año entero -casi-, de situaciones increíbles… De mucho dolor físico. La operación y todas las complicaciones que tuvimos con la herida interna, con el seroma. Los meses de curas diarias en el ambulatorio. Las veces que tuvimos que acudir a Urgencias del hospital a que me vaciaran el pérfido liquído… Los goteros… ¡Dios mío, los goteros! Cuántos meses de agotamiento y dolor. Las llagas. La candidiasis. Las noches sin poder pegar un ojo… Los días sin poder dar ni un paso… La ansiedad. Luego la radio, que parecía que había ido tan bien, y que al final acabó produciéndome dolorosísimas quemaduras. Una tortura. Y por fin la braquiterapia. Casi sin comentarios…

Tengo una foto que Alva le hizo a mi pecho atravesado por once agujas/tubitos, y comprimido por un armatoste de metacrilato con un tornillo impresionante… Muy gráfica. Horrorosa. He pensado en ponerla…, a mí no me importa. Por mí, me refiero. Pero pienso que es demasiado agresiva a la vista. Que puede dañar la sensibilidad de según quien… Y tampoco es plan.

Pero la verdad es que lo de la braquiterapia es -hablando llanamente- una putada. Aunque…, no nos asustemos. A ver. Si alguien que está leyendo esto va a hacerse una, que no se alarme. El procedimiento no es agradable, es verdad. Pero en mi caso hubo circunstancias que hicieron que fuera peor de lo que es. Tengo el pecho por dentro con muchas fibrosis -lo que viene siendo muy duro- por la operación y todas las complicaciones que hubo, y esto hizo que les costara mucho atravesarlo con las agujas/tubito. De hecho, tuvieron que hacer tanta fuerza, que el doctor Guinot me dijo que literal, físicamente, habían sudado, de la fuerza que tuvieron que hacer… ¡¡¡Fuerza para atravesarme el pecho!!! Y como les costó tanto, se hizo muy largo y desperté de la sedación antes de tiempo… Fueron horrorosas, tanto la sensación de la fuerza que estaban haciendo “contra” mi pobre pecho, como el dolor. Porque SÍ, dolía.

Y ha seguido doliendo. De hecho, hoy es viernes, 19 de octubre, han pasado ya once días, y aún duele. Mucho. Además persisten algunas quemaduras, las más cercanas a la zona que irradiaron, y se hace muy difícil curarlo todo. Porque los agujeritos de las agujas/tubito requieren betadine en grandes cantidades, pero las zonas quemadas lo que necesitan es la crema para la piel quemada, y todo está demasiado junto… Y donde aún tengo trocitos en carne viva -bajo el pecho- ya no sabemos ni qué poner… Un follón.

En fin. Que duele un huevo. Que está siendo muy chungo. Que a veces tienes la sensación de que no se va a acabar nunca… Que por momentos te agotas y sólo se te pasa por la cabeza sentarte a un lado del camino y no dar ni un solo paso más.

Sé que es absurdo. Pero es como una rabia interna que surge de lo más profundo de ti, y que no responde a nada que tú seas capaz de racionalizar… Es como un resorte. De repente se dispara, se te llenan los ojos de lágrimas rabiosas -que no llegan ni a caer-, y piensas que lo único que quieres es no seguir…

Como decía aquel: Que paren el mundo que yo me bajo. Me quedo aquí. No doy ni un paso más.

No quiero más duchas dolorosas -las duchas son dolorosas porque hay que limpiar concienzudamente la zona, arrastrando la piel muerta y los restos de crema que se incrustan, y están las heridas, y todo está tan dolorido…-, ¡con el placer que es para mí ducharme! Ni más curas martirizantes. Ni más sujetadores opresores (que los llevo de dos en dos) y gasas y más gasas. No poder moverme bien… La sensación -instintiva- de tener que estar protegiéndome siempre el pecho… Los pinchazos agudos, el intenso dolor crónico. Por dentro. Por fuera. ¡A la mierda con todo!!!

Pero pasa enseguida. Son sólo unos segundos. Aprietas los dientes, tensas la mandíbula, cierras los ojos un instante. Cuentas hasta mil trecientos trece. Por ejemplo. Respiras profundamente. Y entonces oyes una voz que te dice: Vale… Vale… Ya está. Ya queda menos. Ya ha pasado lo peor. Venga… Respira… Respira…

Podría ser Alva. De hecho muchas veces a lo largo de estos meses, me ha susurrado -cariñoso- eso mismo o cosas muy parecidas. Pero normalmente la voz viene de dentro… Eres tú. En este caso, yo. Escucho mi propia voz hablándome dulcemente. Con mimo. Cariñosa. Paciente. Como hablaría a un ser querido que estuviera pasando por lo mismo.

Y de repente notas cómo se libera la tensión… Inspiras aire profundamente por la nariz, y lo exhalas ruidosamente por la boca. Varias veces. Buscando la paz. El punto de equilibrio. Un poco de tranquilidad para tu mente agotada. (Hasta el culo, -más exactamente-, si se me concede la escatológica licencia literaria…)

Un segundo después, -no sé cómo, ni de dónde-, ya reconozco el gesto que tira de las comisuras de mis labios hacia las orejas. ¡Ahí está! Sonrío. En la alacena de sonrisas, -que hace un rato parecía estar desierta…-, ha brotado una sonrisilla con vocación de oasis en el desierto. No es muy potente, radiante, ni mucho menos convincente…, pero es algo. Le agradezco el gesto a mi boca. Le agradezco sobre todo la intención.

Me hago fuerte en ella.

¡Con un par!

¿Quién dijo miedo?

¡¡¡A las barricadas!!! Jajaja…

Y todas esas cosas que uno se dice cuando quiere coger fuerzas y recuperar la confianza. La esperanza.

No es fácil. Pero es MI VIDA.

Ha sido mi vida también durante todos estos meses. Ya dije en otra ocasión que soy consciente de que el mundo no se ha parado. La gente, las personas que me quieren, las que me conocen, no han detenido sus vidas… ¿Cómo, si ni la mía se ha detenido?

Durante todos estos meses, en los que -es absurdo negarlo- he sufrido mucho, TAMBIÉN HE SIDO MUY FELIZ. Me he reído mucho. MUCHO, -gracias a Alva, sobre todo-. He recibido muestras de cariño que me han hecho llorar de emoción. Y he padecido también uno de los golpes más fuertes de mi vida, -sin tener nada que ver con el cáncer-, que me ha hecho más daño, y a la postre, más fuerte, que el propio cáncer… Y, como decía Nacha Guevara… “Y aquí estooooy.”

Quiero decir con esto que la vida es TODO. La vida se compone de todos los momentos que vivimos. De los buenos. De los mejores. De los malos. De los aburridos. De los de luz. De los de sombra. De los que me enorgullezco. De los que no me enorgullezco tanto. De los alegres. De los tristes.

De dolor. De amor. De emoción…

Y este año he tenido mucho de todo eso. De dolor. De amor. De emoción.

Eso sólo significa una cosa: Que estoy viva.

Estoy viva.

ESTOY VIVAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Siempre he tratado de ser muy consciente, pero probablemente hoy lo sea más que nunca.

A ver… Vamos a atravesar malos tiempos económicos… Alva y yo, me refiero. Nada especial, por desgracia, con lo que está cayendo en el país… Pero lo digo porque ante eso, que a Alva le asusta mucho, estos últimos tiempos suele decir: “Mira…, me alegro, hoy, de estar preocupado. Porque todo esto podría estar pasando… Podría pensar incluso en perder la casa, en quedarnos sin nada…, y si tú no estuvieras aquí…, nada me importaría. Me daría igual lo que pasara… Estoy preocupado porque tú estás aquí, porque podemos compartir la incertidumbre. El miedo. Porque sé que juntos vamos a luchar por salir adelante. Por seguir siendo felices con más o con menos…”

Y adoro escucharlo así… :)

Y tiene razón. Y sé que la tiene porque cuando él tuvo el cáncer, -hace once años, cuando acabábamos de mudarnos a esta casa-, yo pensaba exactamente lo mismo… “Todo me da igual si Alva no está aquí.”

La vida es ahora. ¡Ya! Suelen decir que normalmente la vida es lo que nos pasa esperando que nos pasen cosas en la vida…

Siempre me ha horrorizado que me sucediera eso. Y por eso cada día trato de poner especial atención a la vida… A todo lo que me pasa. A quien quiero. A quien conozco, y de repente entra en mi vida. Todo me parece increíblemente importante… Merece atención. Mi atención.

La vida es ahora.

Y tengo tantas cosas que hacer…!!! Que ni siquiera sé por dónde empezar. Pero ante todo tengo que recuperarme… Coger fuerzas. Volver a sentirme capaz… Poderosa.

Que no os suene mal “poderosa”…

¿Nunca habéis tenido esa sensación?!!!

La increíble sensación, -cuando os sentís satisfechos con la Vida… Con lo que sois y cómo sois en la Vida que os ha tocado vivir- de ser PODEROSOS…

No me refiero, obviamente, a ningún poder real… Económico, social… No. Me refiero a un poder maravilloso que se siente como una alegría -inmensa y a la vez serena- en el centro del pecho…, y se expande por todo el cuerpo como una corriente de energía que os ilumina hasta que la luz se os escapa por la punta de los dedos…

¡Tan poderosos!!!

Capaces de Amar. De ser Amados.

De disfrutar lo pequeño. De reubicar lo perdido. De luchar por lo que verdaderamente merece la pena. De alzar la voz contra lo injusto. De susurrar lo prohibido. Zambullirse en lo exquisito. Ser pacifista en las guerras, y soldado raso en las contiendas que se libran bajo sábanas de seda… Alcanzar la luna, mojarse bajo la lluvia, imbuirse de sol… Ser conscientes de lo sublime. Lo único. Estamos vivos… La vida es ahora…

¡¡¡Tan poderosos!!!

Es la extraña sensación de -por un instante- Ser y Estar donde se quiere… De que todo está bien. De que todo es posible… De que cualquier cosa maravillosa puede ocurrir… TODAVÍA (un beso, Javier… ;), cualquier cosa maravillosa puede ocurrir…

Esa es la sensación que quiero recobrar… Que ya estoy recobrando.

Me siento cerca… Muy cerca.

Estoy Viva.

La vida es ahora.

 

 

Con amor.

Y con AMOR, sobre todo, un recuerdo emocionado para todas aquellas luchadoras que no pudieron lograrlo, y todo mi cariño a quienes siempre, y hasta el final, estuvieron a su lado…, llenando de amor sus vidas.

 

 

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Querido Javier…

He tenido que esperar un día para responder a tu comentario. No por desidia ni falta de ganas. Ni en este caso, -gracias al cielo-, por falta de fuerzas…

He tenido que dejarlo reposar porque has vuelto a estremecerme con tus palabras. Y aunque sé que ahora mismo seguro que tienes un gesto entre incrédulo y condescendiente -a la par que, probablemente, una sonrisa burlona-, estoy convencida de que cuando te explique…, vas a entender el estado de turbación y azoramiento en que me sumieron tus siempre bienvenidas palabras…

La respuesta a tu comentario se convierte hoy en una entrada porque la ocasión lo merece. Porque lo que dices lo merece. Porque tú lo mereces.

Y sobre todo, porque como comentario… Iba a resultar demasiado largo.

(Jajajaja…)

Independientemente de todas las cosas bonitas que me dices, y que como siempre me confunden y superan, obligándome a leerlas como “por encima”, sin detenerme mucho en ellas, sin prestarles demasiada atención…, el resto de palabras, de ideas, y de pensamientos que plasmas, bien merecen una viva atención.

Hace unos días dejaba un comentario en tu blog, a tu entrada “El hombre de tus sueños”, (y dejo aquí el link porque leerte siempre merece la pena…), y me respondías que arriesgándote a ser exagerado te atreverías a decir que tal vez tengamos una forma muy similar de entender las cosas, porque de no ser así no te explicabas cómo yo era capaz de comprenderte, y aún de adivinarte en tus relatos. En tus palabras escritas.

Algo así.

Y a mí no me queda más remedio hoy, que devolverte el comentario. Porque lo cierto es que lo que haces durante el segundo, tercer y cuarto párrafo de tu comentario sobre mi entrada “Amenazados de vida” (que reproduzco textualmente aquí, un poco más adelante), es terminar de concretar mis ideas. Darles profundidad, claridad. Y belleza, además.

Cuando te he leído he pensado: Eso es justo lo que yo quería decir!!! Pero tú lo has dicho de forma mucho más concreta. Más hermosa…

Me ha satisfecho mucho porque ha sido como leer mis propios pensamientos en boca de otro. Como si estuvieras leyendo mi mente y dándole luz con tus palabras…

Pienso, como tú me decías a mí, que eso no puede ser sino porque entendemos algunos de los aspectos más primordiales de la Vida, de forma muy similar. No podríamos estar de acuerdo en muchas cosas de las que hablamos, si no fuera así.

Aunque también hemos tenido alguna bronquilla que otra, ¿eh? Jajaja…

Pero… Ha sido magnífico leerte…

Y reproduzco aquí, con tu permiso -que presupongo, jeje…- los párrafos de tu comentario a los que principalmente me refiero.

“Ahora paso a lo que has escrito hoy, aquí…

Llovió en tu parcela de tierra, ese mundo que ves todos los días, el agua transforma las cosas y los colores, trastoca lo cotidiano impregnándolo de humedad y brillo. Lluvia, agua del cielo. Nos cuentas eso y lo engarzas con el vivir, con vivir como el placer que podemos obtener de cosas al alcance de nuestra mano, y nos urges que despertemos: estamos amenazados de vida!! y, la verdad, se trata de una amenaza pero, aun siendo así, no todos le hacemos caso, la vida nos acecha en todo momento y nosotros ni la miramos. Estamos ocupados en otra cosa. Ella insiste, nosotros la volvemos a ignorar… hay gente que nunca llega a tomarla en serio y muere sin darse cuenta. Una pena, no? pero bueno, cada uno elige aquello que tiene y desea.

Lo malo es que muchos de aquellos no tienen ese mínimo de sentido de justicia que tú pides, sino que arrasan con lo que este en su camino en esa su ansiosa carrera por poseer algo: poder, fama, lo que sea. A otros, en cambio, les falta las ganas que señalas, es como si hubieran llegado cansados. Ni voluntad para poner en marcha su propia vida solo viven esperando que el mundo les de lo que ellos no son capaces de darse.

Como dices: todo radica en nuestra actitud ante las cosas. Esa es la clave. Es fundamental, quien no comprenda esto será siervo o esclavo de alguien o de algo. Sin las ganas, ni esa actitud frente a las cosas, la vida podrá amenazar lo que quiera y mas, que nosotros pasaremos de largo mirando a otra parte, interesados en cosas que, vistas bien, no sirven de nada.”

¿Ves?

Me satisface leerte una y otra vez, porque cuanto más te leo, ¡¡¡más y mejor me comprendo a mí misma!!! Jajaja… Es fantástico.

Pero… Aún así y en realidad, no fue eso lo que me desconcertó y maravilló al leerte, y que me ha tenido un día rumiando cómo responder a tu comentario…

A ver… Voy a tratar de explicarme…

Resumiré un poco la historia de cómo ocurrió todo… Lo que ya verás que al final está completamente relacionado con lo que tú me dices. Y que aún me tiene gratamente sobrecogida.

Alguna semana atrás, mientras acudíamos a Radioterapia del IVO, aquí en Valencia, una tarde había en la sala de espera una circular informativa sobre un taller para  “Entender y atender al enfermo de cáncer”. Dirigido sobre todo a familiares y amigos de pacientes de cáncer.

Era para el día 1 de octubre, lunes, y me sorprendió que una de las personas que lo llevaba fuera mi médico, -el que va a hacerme la braquiterapia el próximo lunes, además- el doctor Guinot.

Nos pareció interesante a Alva y a mí, y nos apuntamos.

Era gratuito pero de asistencia obligatoria, lo que de entrada me pareció muy acertado. Responsable. Generoso. Pero serio.

El lunes fue un día duro porque, a pesar de que en la última entrada comentaba que estaba muy bien de la radiodermitis, -los efectos secundarios de la radioterapia en la piel-, y que apenas si estaba chamuscada… Pues bien, justo el viernes, que es cuando colgué la entrada, las cosas comenzaron a cambiar. En mi piel.

Después de toda una semana sin darme radio ya, la piel comenzó de repente a “quemarse”…, con efecto retardado. Yo no daba crédito a lo que estaba ocurriendo… Súbita y violentamente empezaron a levantarse bambollas, a tomar por zonas un color granate horroroso, a pelarse la piel y quedarse en algunos trozos como en carne viva… Todo esto claro, en la zona irradiada.

Sí. Horroroso. Y muy, MUY doloroso…

El viernes comenzó inesperadamente. El sábado siguió aumentando. El domingo era ya un poema…, y la noche del domingo no pude cerrar un ojo, y he de confesar que pasé la mayor parte de la noche, llorando de dolor… Y eso todavía no había pasado desde que empecé con todo este proceso en enero, más que alguna vez, de forma muy puntual… Llorar de dolor, me refiero.

Para el lunes estaba peor que fatal. Todo auguraba que aunque nos habíamos apuntado al taller, si las cosas seguían así, no íbamos a poder acudir. Habría que llamar y pedir mil perdones. Pero gracias a un mal entendido, ese lunes me llamaron del IVO, y como les comenté -ya de paso- lo mal que estaba, enseguida me dijeron que fuera ya mismo y me mirarían. GRACIAS A LA GENEROSIDAD Y ATENCIÓN  de todo el personal médico del IVO. Y de todos los centros médicos del mundo…, que intentan ayudar a la gente a vivir mejor cuando más lo necesita… :)

Una enfermera maravillosa…, Esther, me curó magníficamente, animándome todo el rato, y hasta me diseñó una especie de top, con un tubo de gasa resistente, para que no tuviera que llevar el sujetador, que me estaba matando porque coincidía con una de las quemaduras más graves…, y que me ha cambiado la vida desde entonces… :)  En serio. Qué descanso. Qué gusto. MIL GRACIAS, Esther. Y además me dijo que volviera el viernes para ver cómo iba. Qué linda.

De modo que el lunes por la tarde, Alva salió corriendo del cole, y corriendo nos fuimos a Valencia. Calle don Juan de Austria. No te digo más, en pleno centro, a las seis de la tarde. Aún no sé cómo llegamos, aparcamos, y a las seis menos un par de minutos llamábamos al timbre.

Allí estaba, en efecto, mi médico, el doctor Guinot, con su tranquilizadora cara de buena persona. Encarna, una enfermera, guapísima, del IVO también. Y Manuela, una psicóloga clínica, preciosa también.

El taller duraba dos horas, de seis a ocho, y lo primero que hicimos todos, fue ir presentándonos y decir por qué estábamos allí. En calidad de qué. Y cuál era nuestra relación con el cáncer.

Fue extraordinario. En serio. Qué fascinante. Cuántas personas interesantes… Entregadas a la vida por una u otra causa. Y qué generoso, por parte de los profesionales, como el doctor, la enfermera y la psicóloga, estar allí regalándonos su tiempo y su conocimiento de forma desinteresada… Eso de por sí ya, es un gesto de amor. ¿No crees? Uno de esos gestos que mejora el mundo.  :)

Bien, pues éramos en total 13 personas las que habíamos acudido.

María Amparo, enferma de cáncer de mama como yo, en tratamiento con quimioterapia, un poco asustada al principio, pero que luego se soltó y llegó a sonreír con una sonrisa preciosa. Y su hija Mar. Obviamente una joven, pero adulta ya, que evidentemente deseaba con todas sus fuerzas ayudar a su madre a recuperarse y verla pronto bien.

Horten, una entusiasta voluntaria, valiente y tremendamente respetuosa, y su marido, Cristóbal, que también quería hacerse voluntario.

Sor María. Una monja entrañable, mayor y con su hábito blanco roto, con cofia y todo. (Me sorprendió porque creo que desde que iba al cole, no había vuelto a ver una “hermana” vestida con hábito…)

María José y Secun dos compañeros, médicos rurales, de Cuenca. Increíbles. Sobre todo María José, que nos dio momentos sabrosísimos. Y muy divertidos también. Secun tenía a su esposa también enferma de cáncer de mama, y también estaba ahora en tratamiento.

Salvador, enfermo de cáncer, que está recibiendo tratamiento de radioterapia, y que confesó valientemente que la enfermedad lo había convertido en mucho mejor persona.

Alicia, una chica de sonrisa pronta y encantadora que había acudido sólo porque quería aprender un poco más para poder ayudar mejor a los demás.

Y Wendy, una hondureña graciosísima que había sufrido cáncer de tiroides hace diez años, y que ahora estaba cuidando amorosamente a una amiga con cáncer de mamá.

Y Alva y yo, claro.

Fue una experiencia maravillosa. Dos horas y pico de testimonios impresionantes… De duras experiencias, de mensajes de esperanza también. De gestos de coraje, de generosidad, de inteligencia (emocional), de altruismo, de valor. De miedo también, claro.

Se me hace muy difícil contar sólo algunas cosas, porque no quisiera hacer de menos a nadie. Todo lo que allí contaron (contamos) todos, es de una valentía, de una sinceridad y de un valor, todo tan grande y tan de agradecer, que me abruma contar sólo algunas de las intervenciones… Y contarlas todas, obviamente sería demasiado largo. En realidad pienso que cada historia de cada uno de mis compañeros de Vida esa tarde, se merecería una entrada individual y personalizada. Mi gratitud y admiración por todos no me permitiría menos.

Yo no sé qué pensarán los tres profesionales que llevaban el taller, de cómo salió, pero por lo menos el doctor Guinot, que es el que más conozco, nos pareció a Alva y a mí que estaba bastante satisfecho. Incluso contento… Aunque él siempre tiene esa buena cara… :)

Las cosas fluyeron prácticamente desde el principio, y poco a poco todos fuimos cogiendo más confianza y soltura… Lloramos…, yo concretamente lloré mucho, de emoción, de alegría. Y reímos mucho también, a pesar de que las experiencias que contábamos eran duras. Algunas, MUCHO.

Pero, ¿sabes Javier lo más alucinante de todo? Lo que me heló la sangre cuando leí tu comentario… Que el taller lo promovía gratuitamente…

La ASOCIACIÓN VIKTOR E. FRANKL.

¿CÓMO TE QUEDAS?

VIKTOR E. FRANKL.

¿Puedes creerlo?

Yo nunca había oído hablar de este señor hasta ese día… Y tú, al día siguiente me hablabas de él!!!! E incluso me recomendabas un libro: “El hombre en busca de sentido”. Que muchas gracias, por cierto. Alva ya lo ha bajado gracias al link que tan generosamente me enviabas. Pensamos leérnoslo, de verdad. Muchas gracias. :)

Cuando leí lo que me decías…, no daba crédito a lo que estaba leyendo…

¡¡¡Viva la causalidad!!!

Querido amigo… Qué buenas, determinadas conexiones, ¿no?

Aún estoy alucinada… Jajaja…

Pues bien.

La Asociación Viktor Frankl es una Asociación que se dedica, primordialmente, a la ayuda en el sufrimiento, la enfermedad y la muerte. Tanto para el paciente como para los seres queridos de éste. Haciendo hincapié también en la dura etapa del duelo tras la muerte.

Ofrecen, de forma gratuita, información y asistencia a quien quiera que acuda a ellos.

Me pareció muy interesante, porque yo, -que ya me conoces un poco-, fiel viviente y entusiasta vividora, suelo encontrarme con fuerzas para luchar con casi todo… Lo único capaz de dejarme vacía es la muerte de un ser querido, y aún la del ser querido de algún conocido…, o no. Yo soy de las que se creen el refrán ese de “Todo tiene solución menos la muerte”…

Me maravilló que se trabajara cómo afrontar la muerte de un ser querido, y sobre todo, el tiempo desde que un ser humano es desahuciado por una enfermedad terminal, hasta su muerte. Me parece una de las cosas más crueles y escalofriantes de vivir en esta vida… Y que allí se dedicaran a ayudar justo en esas circunstancias, de forma desinteresada y altruista, me llenó de alegría. De amor hacia el ser humano en general. Y de tranquilidad también.

Como tú -y aún no sé bien por qué…- me comentas justo este lunes, Viktor Frankl es un psiquiatra austríaco que sobrevivió tres años en distintos campos de concentración nazi, en los que sí fallecieron su esposa y sus padres. Y durante semejante experiencia, se dedicó a pensar en por qué algunas personas sobrevivían, y cómo.

Y de ahí desarrolló la teoría psicológica conocida como Logoterapia.

La verdad es que para ser un taller promovido por la Asociación de Viktor Frankl no intentaron meternos con calzador las teorías del psiquiatra, ni tan siquiera hicieron promoción de la Asociación, lo que yo particularmente agradecí bastante, no porque no quisiera saber nada de ella -que al contrario, me interesa mucho-, sino para no salir con la sensación de que lo que allí había pasado es que habían intentado vendernos la Asociación y “hacer” seguidores de ella. De modo que todo resultó mucho más altruista y generoso aún…

Aquí os dejo algunas frases del brillante psiquiatra, que cómo no, dan para pensar…

No hay ninguna situación en la vida que carezca de auténtico sentido.”

“La salvación está en el AMOR, y a través del AMOR.” (Las mayúsculas no son mías sino del original.)

“Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo.”

“Se nos puede arrebatar todo menos la LIBERTAD ESPIRITUAL de elegir una ACTITUD ante nuestras circunstancias.” (Y aunque parezca increíble, -por la similitud con lo que yo comentaba en mi entrada anterior-, las mayúsculas también vienen así en el original, no las he puesto yo.)

“A pesar de todo… SÍ a la VIDA.” (Mayúsculas también del texto original.)

Todas éstas aparecen en un vídeo de presentación en la página de la Asociación, cuyo link es: Página de la Asociación Viktor Frankl

Por si le quieres echar un vistazo.

Y luego he encontrado otra frase de Viktor Frankl, en Internet, que me parece alucinante, y que dice:

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

Sencillamente maravillosa. Y, de eso hablábamos, ¿no?

Porque como Alva apuntó -mientras luego hablábamos de ello-, es muy interesante que si no puedes cambiar el entorno, puedas trabajar al menos la actitud con que enfrentarte a ese entorno. Y eso siempre lo puedes trabajar, -añadí yo- porque depende exclusivamente de ti. Nadie te lo puede quitar.

Fascinante la Vida…

Bien, Javier… ¿Comprendes ahora por qué quedé tan sobrecogida cuando leí tu comentario?

Iba yo cargada de todas las cosas que el taller de la Asociación Víktor Frankl me había hecho sentir, pensar, reflexionar… Más todo lo que había investigado sobre él en Internet, cuando al día siguiente, viendo que tengo un comentario tuyo, me lanzo ansiosa y feliz a leerlo -como siempre que recibo tus palabras- y me encuentro con tu asombrosa recomendación sobre Viktor Frankl…

:)

Flipante!!!

En fin… Ya ves. Así es la vida de generosa… De sorprendente.

¿No te parece a veces, Javier, que de tan sencillas que son las cosas dan un poco de miedo?

Vivir es simple… Debería ser una fiesta. En realidad, es tan alucinante, que todos los días deberían ser una fiesta. ¡¡¡Dios!!! Hay tantas cosas que celebrar cada día!!!! Tanto que aprender. Que sumar. Que compartir. Que disfrutar.

Me siento feliz y honrada de que pase el tiempo, y sigamos en contacto. Tú allí, en tu Australia lejana, tan lejana de tu preciosa Lima natal, y tan lejos de mí… Tan cerca en cambio, que a veces he llegado a sentir que tus palabras hacia mí no son escritas sino susurradas al oído… Que tus consejos, apreciaciones, recomendaciones, son fruto de un buen café en una hermosa terraza a la orilla del mar mientras se pone el sol…  Incluso que hasta nuestras pieles se reconocían, como si ya antes nos hubiéramos estrechado en un afectuoso abrazo…

Me alegra mucho también -y te agradezco infinitamente- que durante todos estos meses en que apenas me he conectado, y tan íntimas y personales han sido mis entradas en el blog -que se que a ti te provocan un poco de pudor-, tú te hayas mantenido ahí. A mi lado, aunque al otro lado del mundo. Firme. Constante. Brillante como el sol en su despuntar cada día, y fascinante como la luna cada noche. Fuerte. Fiel. Faro. Mi Faro de Alejandría.

Entiendo que puede llegar a ser difícil comprender qué es eso tan importante -yo diría “casi” sagrado- que nos une, cuando en realidad nunca hemos tomado un café juntos y por supuesto nuestras pieles no se han encontrado frente a frente…

A ti y a mí, Javier, por encima de todo lo que nos separa, nos unen las palabras. La palabra con memoria… La palabra que no perece. La palabra escrita.

A través de un relato, un escritor da todo lo que es. O lo que nunca será. Que al fin y al cabo es lo mismo. Se da. Y si se produce “la conexión”, un escribiente -que casi me gusta más que escritor- reconoce en el relato de otro escritor -o escribiente- una parte de sí mismo. Aquello que odia o que ama, pero que de alguna forma -y eso es lo verdaderamente importante- le hace sentir.

Tú me has hecho sentir muchas veces a través de tus relatos. He disfrutado como una niña con zapatitos nuevos con tus letras… He aprendido y me he sorprendido. Te admiro, Javier. Lo sabes. Y siempre volveré a ti y a tus “Relatos tóxicos” a por más. Porque de lo que me gusta…, -yo soy así de caprichosa y hedonista- ¡siempre quiero más!

Gracias por todo. Por ser como eres. Por escribir como escribes. Y por la visión que tienes de mí… Porque cuando yo me miro en ti, me convierto en mejor persona. Y por todo lo que de ti he aprendido, que -fíjate tú por dónde- también me convierte en mejor persona.

Un beso grande.

 

¿Ves como comentario hubiese resultado un poquito largo? Jajajaja…

Y de cualquier forma, querido, quizá no nos quede París… Pero siempre nos quedarán las tortugas incendiarias, los loros atrevidos, los bosques oscuros de claros mágicos, las mantas mullidas de retazos perdidos… Y el poder de la Palabra.

Con Amor.

 

 

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Por fin el día ha amanecido gris.

(Dios!!! Qué ganas tenía!!!!)

De hecho ha estado toda la noche lloviendo.

Bueno, imagino, porque al despertarme estaba todo mojado… (Con ese hermoso color que cogen las cosas mojadas; que cobran intensidad… La tierra mojada. Los árboles, las piedras, las flores. Incluso el asfalto mojado parece otra cosa!!!) Pero lo cierto es que no me he enterado de nada. Gracias al cielo he dejado atrás las noches de ansiedad e insomnio, tan crueles… Y últimamente duermo como una niñita de pecho… :)

Llueve… Por fin llueve en mi trocito de cielo. En la parcelita del mundo que me ha sido obsequiada para vivir.

Vivir.

Si no olvidáramos tan a menudo que estamos aquí de paso… Que todo cuanto tenemos desde que nacemos no es más que un regalo… Si nos tomáramos la Vida como un desafío. Una dádiva. Un don. Quizá perdiéramos menos el tiempo en cosas “trascendentes” -como medrar en lo artificial para acumular un poder tan absurdo como efímero- y nos dedicáramos a ser felices con las cosas más intrascendentes… Como disfrutar esos momentos -aparentemente triviales- de conversación con un buen amigo; la cena de cada noche con la persona amada; una peli-palomitas con tu hijo o tu “sobri”; el momento de paz infinita que se conjura con el ocaso cada día; la aparición de Orión por el este en el recién estrenado otoño, cada madrugada…

Benditos instantes que dan verdadero sentido a la Vida.

Para ser sincera tengo que reconocer que no me hacía falta estar amenazada de muerte para reparar en Las Pequeñas Cosas. Quizá suene pretencioso, pero es la verdad. Siempre he sido muy consciente de mi tiempo, de las personas que amo y me acompañan en el día a día. De los que están y de los que hace tiempo que se fueron.

Creo que ser consciente es primordial para que todo lo que te ocurre tenga sentido. Para valorar en su medida “lo bueno”, y robarle poder a “lo malo”. Ya. Ya sé, Garci, que ahora dirías: “Ya salió la maniqueísta de turno”. Jajaja. Tienes razón. Pero lo siento así. Y si no eres consciente de lo que te ocurre, tanto de “lo bueno” como de “lo malo”, nada tiene sentido. Y probablemente no sirva de nada. Ni lo uno, ni lo otro.

Además, es cierto que recientemente he estado amenazada de muerte. Negarlo sería una estupidez. Pero lo bien cierto es que sigo estándolo. Claro. Lo estoy. Lo mismo que tú, que me lees. Todos estamos amenazados de muerte.

Lo que quizá no veamos con tanta claridad es que igualmente…

Estamos amenazados de Vida.

Jajaja… ¿No es fantástico?

Eh! Despierta!!! Estás amenazado de Vida!!!

¿Se puede ser más afortunado? Estás vivo. Y hasta el mismo instante en que dejes de estarlo, eres dueño -soberano e independiente- de la regia república de tu Vida.

Dios!!! Si supiéramos elegir mejor cómo vivir. Si nos peleáramos menos con los por qué y los cuándo, y diéramos más cancha a los cómo y a los quién.

¡Valor! Valor, amigo, y a la lucha!!!

Vivir, después de todo, requiere de muy poquito…

A saber. Se necesita…

– Un mínimo y elemental sentido de la justicia -para no robar con tu ansia de libertad, la libertad de otros-.Y con “libertad” quiero referirme a todos los derechos -fundamentales o no- de cualquier ser humano. Y por extensión, de todos los seres vivos con los que compartimos espacio y Tierra…

– Y ganas.

Ya está. Nada más.

Jajajaja…

¿No crees?

Vale. Vivir es a veces agotador. Y duro. Cuanto menos difícil. Que me lo digan a mí en estos últimos meses, pero… Siempre nos queda un resquicio. Una baza que jugar. Otro camino. Una opción distinta. Siempre podemos decir la última palabra…

¿Cómo?

Con nuestra actitud.

Ya lo reproduje aquí no hace mucho, pero aún a riesgo de parecer pesada (que sé que lo soy… :(, voy a repetirlo una vez más porque me parece un principio fundamental.

“Vivir las experiencias que nos ofrece la vida, es obligatorio.

Sufrirlas o gozarlas, es opcional.”

Son palabras de Mathieu Ricard, un interesante budista que ha escrito libros sobre su conversión al budismo y el sentido de la vida, y sobre el que hay por Internet muchos PPSs y cosas así…

O sea. Nuestra actitud. Nuestra actitud ante las cosas.

De hecho. Todos vivimos y morimos. Es simple. En eso, hasta ahí, todos somos iguales. Lo que de verdad marca la diferencia es el cómo. El cómo lo hacemos.

O como a mí me gusta decir… Al fin, no es tan importante lo que nos pase -que además está totalmente fuera de nuestro control-, sino cómo nos tomemos lo que nos pasa.

Es verdad.

Conozco personas a las que les ocurren cosas maravillosas, y ni se dan cuenta… Las desprecian o simplemente las ignoran. Muchas, ni siquiera las ven.

Y conozco personas igualmente -sobre todo últimamente he conocido muchas- a las que les pasan cosas en las que una gran mayoría estaríamos de acuerdo en que son duras y difíciles de llevar -lo que viene siendo una putada-, y en cambio saben encontrar el giro perfecto para sacar de ellas algo bueno. O vivirlas con un mínimo de alegría. De dignidad.

Y todo radica en la voluntad. La actitud. La capacidad de saber Vivir. Es eso que últimamente se ha dado en llamar “inteligencia emocional”, y que no tiene nada que ver con el cociente intelectual, las carreras universitarias que se tengan, o el cargo o trabajo que se desempeñe en la vida.

Es así de sencillo:

Están las personas que disfrutan la vida. Son esas personas que intentan siempre jugar su partida vengan como vengan las cartas dadas, pintando con los colores que tienen…, encontrando un aliciente donde otros sólo ven reveses, e intentando además hacerlo con una sonrisa.

Y las que nunca están satisfechas con nada. Las que siempre desean lo que tienen otros. Las que siempre se anteponen ellas mismas a todo.

No voy a juzgarlas. Cada cual con su intención. Pero siempre he luchado por estar entre las primeras… Y con el tiempo, incluso, he aprendido a huir de las segundas…

Y es que a mí no me gusta que nadie huya de mí… :)

Ufff… Qué espesita me he puesto. Lo sorry. Es la climatología. Que me pone filosófica…

Este bendito tiempo gris…

El viernes pasado acabamos con la radioterapia. Veinticinco sesiones. Cinco semanas. Ya está. He conocido gente MARAVILLOSA. Desde las encantadoras profesionales que te preparan y te lanzan el chorro de fotones o lo que quiera que sea que te lanzan… Lali, Nuria y María. Más ángeles con bata blanca… Un beso y toda mi GRATITUD a las tres. No os olvidaré nunca, chicas!

A otros pacientes tan pacientes como yo… Mayte, la joven guapa de los vestidos largos y hermosa sonrisa. El amable matrimonio de La Cañada. La incombustible Rosa. La discreta Concha, con la que comparto perfume…, en seguida reconoció que llevaba Elixir de Clinic. Y sobre todo Francisca. Mi adorable Francisca. Esa mujer chiquitina, chiquitina, dura como una roca y dulce y divertida como un algodón rosa de feria… Este diciembre -como yo-, cumplirá 90 años, y había que verla… Con lo que ha tenido que luchar toda su vida…, vida dura donde las haya, y todo lo que tiene que batallar ahora que su cuerpo no la ayuda ya…, y hay que verla… Qué ejemplo de valor y coraje… Mil besos, Francisca. Ojalá todo salga bien, y por lo menos pueda vivir…, ¡hasta los cien años y alguno más! No voy a olvidar nunca ni su sonrisa, ni la suavidad de sus manos, que tantos ratitos tuvimos cogidas… Tan tierna.

Han sido cinco semanas maravillosas. Duras sí. Vale. Porque cuando estaban comenzando a desaparecer los efectos secundarios de la quimioterapia, reaparecieron. Y volvió el cansancio extremo, los dolores, y la pérdida de pelo que ya estaba empezando a repoblar mi cabeza… Eso es cierto. Pero aún así, maravillosas.

Salir de casa con Álvaro todas las tardes, cantando en el coche, gastando bromas, riéndonos de todo… Que estuviera esperándome de pie en la puerta de la radio en lugar de en la sala de espera (es el único que lo hacía… :) Las noches de los martes de pizza, y el pan de ajo en el coche mientras volvíamos a casa… Su ayuda para vestirme y desnudarme cada vez, para darme la crema donde yo no llego… Su mirada acariciándome todo el rato…, diciéndome a gritos lo valiente que soy… Lo fuerte… Mil gracias una vez más, amor mío. Sin ti, evidentemente, esto no habría sido lo mismo. Ni tantito!!!

Como podéis comprobar en la foto estoy hecha un cristo!!! Pálida, pálida, con tremendas ojeras, superada de kilos, sin apenas cejas ni pestañas… En fin. Guapísima!!!, que dice Alva. Jajaja… Pero con los labios pintados y la mejor de mis sonrisas, pues esta foto está hecha el viernes pasado, justo nada más salir de darme la última sesión de radio… En el pasillo del IVO. Tan felices… Como podéis comprobar el que sí tiene buen color es Alva… Guapo!!!

Y además hemos estado en el tiempo límite… Lo digo porque acabando, la piel empezaba ya a… “tostarse” un poquito… Jajaja. Pero ha estado bien. En la radiodermitis, que es el daño que sufre la piel por la radiación y que los médicos dividen en cuatro niveles, siendo el primero el más leve y el cuarto el peor -cuando ya hay necrosis graves-, yo me he quedado en el primer nivel… :) Vale, es jodido. Escuece y duele un montón. Es la verdad. Pero bueno, parece que ha sido lo mínimo.

Lo verdaderamente duro está ocurriendo por dentro. Se inflaman todos los tejidos internos y poco a poco, cada vez va doliendo más por dentro. Y los pinchazos…, tremendos, que te cortan la respiración, y hacen difícil que puedas reprimir un grito. Y la tos a ratos, porque claro, la radio penetra y toca un poco el pulmón, y produce tos seca. Aunque yo he tosido muy poquito…

Pero bueno…, ya vamos acabando  :)

Ahora queda la braquiterapia. Será el día 8 de octubre. Y aunque te duermen, NO ME QUEDARÉ INGRESADA!!!!! Las exclamaciones y las mayúsculas son de SUPER-ALEGRÍA… Porque al principio me dijeron que me darían tres sesiones, con unas seis u ocho horas de diferencia entre una y otra, para lo cual, obviamente, te tienes que quedar ingresada…, y con las agujas puestas… :(

Además, la braquiterapia se las trae… El tema está en que te meten unas agujas en el pecho… Valiente aforismo, por cierto, lo de llamarlas “agujas” cuando en realidad son unos tubitos de metal, como pajitas de refresco, un pelín más estrechitas… Uuuufffff…. Y a través de ellas te meten en la zona, donde en este caso estaba el tumor, un elemento radioactivo para que emita la radiación directamente desde dentro.

Pero claro, si te tienen que dar más de una sesión, te tienes que quedar con “las agujas” puestas, -varias-, sin que se muevan, y claro… No sé. Pero no debe ser nada agradable, ni fácil de pasar…

A todas las personas que lo hayan tenido que vivir, mi reconocimiento y todo mi cariño. ¡¡¡Ahí!!! Con un par!!! (Aplausos, por favor.)

Se supone que eso vale por varias sesiones de radio externa. Creo que la doctora Carrascosa dijo que como por unas ocho sesiones. Y al parecer, combinado con la radio externa y la quimio, es bastante eficaz a la hora de retrasar o evitar la reproducción del tumor. Esto último me lo dijo María, imagino que para animarme por la cara que puse cuando estuvo explicándome cómo era el proceso de la braquiterapia… Jajajaja… Gracias, guapa.

Pues eso… Ya veremos… Ya os contaré.

Eso será el ocho de octubre, y… Luego tenemos que volver a pedir cita con el doctor Carañana, mi querido oncólogo y Luisa, su no menos maravillosa enfermera, y veremos qué nos dicen…

Se supone que esto debe de estar acabando…

Joder!!!!!!!!!! Qué afortunada soy…

Creedme si os digo que lo pienso un montón de veces al día, y todavía no me lo creo… Qué afortunada… Qué afortunada… Qué afortunada…

No puedo dejar de recordar que era un tumor agresivo, de crecimiento rápido… Peligroso. Si no llega a ser por mi doctora de cabecera, la increíble doña Cristina Mora, del Ambulatorio de Bétera, que se empeñó en que no le gustaba el bulto que había quedado después de curarse el absceso que tuve en el pecho, tras el que se encontraba el tumor, y me hubiera forzado a repetir las mamografías -que en un principio dieron negativo-… No sé qué hubiera pasado. Bueno, la verdad es que no quiero ni pensarlo… Pero aún así lo pienso. Y CADA DÍA doy gracias a doña Cristina y su pericia médica, a TODOS los profesionales que me han tratado después, y a la Vida, por haberme dado una oportunidad más. La oportunidad de estar hoy aquí, contándolo.

Dios!!!!! ¿Soy o no afortunada?

:)

Además. Hace un par de días que creo que me siento un poco mejor… Digo que creo, porque es confuso… Claro, tengo muchas molestias en la zona irradiada y me está doliendo mucho el pecho, la axila y el brazo, con unos pinchazos increíbles… Pero, creo que el cansancio va mejor… No estoy “como nueva”. Aún me canso mucho cuando Alva y yo salimos, al atardecer, a dar una vuelta a la manzana. Y durante el día tengo que sentarme o tumbarme en el sofá de vez en cuando para descansar un poco… Pero va mejor… :)  De hecho llevo un par de días limpiando la casa y rincones, como una loca… Ayer me dejé la zona de la chimenea como una patena… :) Preparando el invierno… :)

Además he vuelto a estar cocinillas… Sí!!! El viernes pasado, para celebrar la última sesión de radio, hice una tarta de manzana… Sí…, ya sé que es una chorrada, pero… ¡¡¡Era mi primera tarta de manzana!!! Mi primera crema pastelera!!! Y no tuvimos ni para empezar… El domingo tuve que hacer otra, y la verdad es que las dos cayeron en un santiamén.

Y ayer hice las magdalenas de Goizalde. Os dejo aquí el link… El blog de Goizalde Buenísimas!!! Muchas gracias, Goizalde. Un éxito. Alva, que alucinó de verdad con la tarta de manzana, dijo ayer que las magdalenas estaban ahí ahí con la tarta, lo que es mucho decir…

No sé… Creo que en general voy mejor… :)

De hecho, pues aquí me tenéis… En el momento me he encontrado un poco mejorcilla, como podéis comprobar me he tirado al ordenador como una loca… De repente he tenido ganas y fuerza… Y es FANTÁSTICO!!!!

Me alegra reencontrarme contigo… :)  Con todos vosotros. Pero sobre todo, sobre todo -y me vais a disculpar- me alegra reencontrarme conmigo misma… Que me he echado -a ratos- mucho de menos… ;)

Gracias por las veces que has dejado un comentario. O por las llamadas. Sí, gracias. Gracias por los SMSs. Por los recuerdos a través de terceros. Por el interés. Por el cariño. Gracias, sencillamente, por cada vez que has tenido un pensamiento para mí… Que estabas haciendo cualquier cosa, o escuchando las noticias, o hablando con alguien, y por algo, te has acordado de mí, y de alguna forma, en ese mismo instante, todo ese cariño me ha llegado…

Que me ha llegado.

GRACIAS a todos.

 

Con Amor.

Y Alegría.

Mucho Amor. Y mucha Alegría…

En este bello día gris…

 

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Holaaaa a toooodoooos!!!!!!!!!!!!!!

A ver… Que no tengo mucho tiempo… Jajajaja!!!

Son las 14.00 del mediodía, jueves 26, y acabo de volver del Hospital Arnau Vilanova… Tenía la cita con cirugía, a ver si me quitaban el drenaje y los puntos y….

Que sí… ¡¡¡Que me lo han quitado porque estaba todo muy bien!!!!!

¡¡¡¡Y en tres horas tengo que volver a Urgencias para que vuelvan a ponerme otro!!!!!!!

Jajajajajajajaja!!!!

A ver… Me explico. Voy por partes, porque estoy TAN CONTENTA y FELIZ…, que si no trato de controlarme un poco no voy ni a poder escribir…

Y es que como decía Rubén, que me imaginaba dando saltos, bailando por casa, ¡¡¡¡así estoy ahora!!!! Jajajaja… Sentada al ordenador mientras bailo (en serio) y canto a voz en grito “¡¡¡Vamos a bailar, pitufoooos!!!”, jajajaja, y así se me hace muy difícil escribir…

A ver… A ver…

Que sí, que me han quitado el drenaje. Ya está… ¡Dios!!! Ahora parezco tonta, sigo moviéndome despacio, con cuidado, buscando constantemente mi querida botellita del alma y…, ¡¡¡ya no la tengo!!! Jajajaja…

Y los puntos también. ¡Fuera!, dice el doctor Solá. ¡¡¡Dios qué hombre más encantador!!! Hoy no estaba la doctora Arlandis -la cirujana que me operó-, que me dijo que estaría con Solá, y que era un encanto. Pero, sinceramente, no pensé que fuera a serlo tanto… Qué gusto!!! Qué gustazo!!!

Tan amable. Tan divertido. Tan cercano. Tan campechano… Tan… ¡¡¡humano!!!

Bien.

De modo que estoy ahí tumbada, tarareando bajito: “I will survive!” :), cuando me dice el doctor Solá:

– Bueno… Que lo sentimos pero…, te hemos quitado los ganglios, y ahora hemos sabido que no era necesario.

– ¿Cómo? Pero, ¿ya están los resultados? –pregunta Alva.

– Sí –contesta el doctor, girándose hacia Alva, mientras trabaja en mis puntos- y fíjate que sólo estaba contagiado el que analizamos…

– ¿El centinela? –vuelve a preguntar Alva.

– Justo, sólo ése –le dice como queriendo decir: “fíjate qué pena, qué casualidad…”

Y yo -que en esos momentos creía levitar de alegría sobre la camilla, como si fuera una pluma de mil colores…-, digo:

– No importa!!! No importa!!! Pero qué más…

– Pues nada… Con nosotros ya has acabado. (Eso confirma que no tienen que volver a operarme ni para limpiar más, ni mucho menos para quitar del todo la tetita… :) Te veremos una vez al año, para revisar…

Y ahora, la semana que viene, ya irás a onco, y allí te dirán los protocolos… Radio te van a dar, porque siempre que no se extirpa la mama entera, se da radio. Por prevención. Y quimio, porque al haber, aunque sea, sólo un ganglio contagiado, hay que dar quimio. Por prevención.

– Sí, sí, claro… –contesto yo, mientras por dentro estoy pensando:

BIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! :)

Dios!!! No podía creerlo…

Fue como cuando fuimos a cirugía la primera vez, que hablamos con el doctor Civera (el tercer miembro del equipo que lleva mama, que yo creía que eran dos, pero en realidad son tres, Civera, Arlandis y Solá), y que pensamos que era sólo para hablar de la operación, que aún no estarían los resultados de la biopsia, y resulta que ya estaban y nos dio la “mala” noticia. Que sí, que era un tumor maligno y que había que quitarlo ya…

Y ahora ha pasado algo parecido… ¡¡¡Pero al revés!!! Pensábamos que íbamos sólo a ver si me quitaban el drenaje y los puntos, ¡¡¡y resulta que también estaban ya los resultados de patología y todo ha ido… TAN BIEN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Gracias. Gracias. Gracias. Gracias. GrAcIaS. gRaCiAs. GRACIAS.

GRAAAAAAAAAAAAAAACIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!!!!

Como -en serio- que no podía creerlo…., vuelvo a preguntar:

– Doctor Solá, pero, ¿en serio me está dando TAN BUENAS noticias?

Y claro, el buen doctor, no sabía qué decir!!! Jajajajaja!!!

Imagino que pensaba: ¿Son TAN BUENAS noticias decirte que te tienen que dar radio y quimio?

Jajajajajajaja!!!!

Y me dice:

– Bueno, tienen que darte radio y quimio…

Y yo le interrumpo -dios, qué maleducada!!!, pero no lo he podido evitar-, y le digo:

– No. No. Me refiero a si todo lo demás está limpio de verdad, y eso es todo. Radio y quimio. ¿Sólo eso? ¿No hay más?

Mmm… Adoro la cara que ha puesto Solá… Se le ha iluminado. Imagino como pensando: Vaya, lo ha entendido, y aún así está contenta…

:)

Y me dice:

– Esa es la actitud. Así tiene que ser…

Y yo, -dios!!!!, no tengo remedio, pero es que de verdad que iba a explotar de ALEGRÍA- que lo vuelvo a interrumpir…

– Claro! Sé que va a ser duro. Ya lo hemos pasado… –le digo mientras me abrazo y beso emocioanada a Alva-, sabemos lo que es, más o menos… Pero, doctor Solá. Yo Quiero Vivir. Sólo quería saber eso… Sólo quiero… Vivir.

Y él vuelve a sonreír, más ampliamente aún, y me dice…

– Será duro… Tendrás momentos buenos y momentos malos. Aliméntate de los buenos, y en los malos, apóyate en quien tienes cerca… (Y mira a Alva y le sonríe aún más, como…, como con… “cariño”.) Si tienes en quien apoyarte, hazlo, e intenta ser fuerte…, porque es duro, y se pasan malos momentos…

La verdad es que ha seguido hablando un poco más, pero yo, no sé por qué, había desconectado ya…

VIVIR.

Sólo podía pensar: Está contento. Está dándome buenos consejos -tan humano y cercano- para encarar el trabajo que nos queda por delante. Pero… Estamos hablando de Vivir…

Dios!!! De VIVIIIIIR!!!!!!!!!!!

En fin. ¿Qué más queréis que os diga? :)

Ah! Sí!!!!!

¿Por qué tengo que volver a Urgencias esta tarde para que, posiblemente, me pongan otro drenaje?

Bien. Pues un par de días antes de la operación, me salió una especie de grano interno, como tres dedos por debajo del pecho izquierdo -el no afectado-, sobre las costillas, que durante todo este tiempo ha seguido hinchándose e hinchándose y poniéndose más feo y morado, y cuando se lo he enseñado…

¡Caramba! Un poco más y entre él y la médico residente Patricia, que le ha ayudado a quitarme el drenaje y los puntos, me lo abren allí mismo!!!

Jajajajaja!!!

Lo digo en serio. Se han pasado unos buenos minutos mirándose y pensándoselo…

Se han quedado alucinados!!!!!!!!!!!!!!!!!

– Madre mía, chiquilla!!!!!!!!!! Pero, ¿qué tienes ahí?

Y yo:

– Mmm… Un grano.

– No. Eso es un absceso importante, y hay que quitarlo ya.

Silencio en la sala.

– Ah! Ya… -le digo yo- Ya tuve uno… Un absceso. Perianal. Estuve diez días ingresada…

– Bueno, entonces… -me mira sorprendido y condescendiente- Ya sabes lo que es…

Cuando lo que quería decir es: Ya sabes lo que te espera!!!!

De modo, que… Jajajajajajaja!!! Así es como tengo que volver en nada, de nuevo al hospital, y como a lo mejor vuelven a ponerme otro drenaje… O lo más seguro es que me lo “mechen”. No estoy segura. Pero, agradable, lo que se dice agradable…, seguro que no va a ser… Jajajaja.

En fin.

A lo que íbamos: VIVIR.

A eso íbamos, chic@s tod@s… Que no hay más!!!

VIVIR.

He salido bailando del hospital. Y no es un decir, sino algo físico y real. ¡Bailando! I will survive! I will survive!!!! Y así sigo…, sin poder dejar de bailar…

Y puedo aseguraros que el absceso (de los cojones, con perdón!!! jajaja) me duele mazo. Y el pecho, la axila, el brazo, la espalda y sobre todo donde estaba el drenaje, también. ¡Mucho! Pero…, ¿y qué? ¿Quién dijo miedo? ¿Quién había pensado que sería sin dolor? Yo no. Aunque la verdad es que no pensé que iba a doler tanto… :$

Sobre todo estos últimos días, desde el viernes hasta aquí, ha sido un pequeñito infierno de dolor…

Tanto, que mi compañera de habitación, María, ¿la recordáis?, la dulce y buena María, le dolía tanto, que el lunes fue de urgencias por el dolor, y algún desinformado -o insensato- le quitó el drenaje. Un desastre.

Su médico, el doctor Civera se ha enfadado mogollón, no con ella, claro, y ha tenido que sacarle varias jeringuillas de líquido… Pobrecita mía. Y encima va a tener que llevar una faja compresora en la axila para evitar más líquido… Me cago en tó!!!! Cómo lo siento, mi chica…

Pero ella es fuerte. MUY fuerte. Iré preguntándole cómo va…

Pues eso…

No os doy más el peñazo… :)

Pero, de veras, que estoy…. TAN CONTENTAAAAAAAAAAAAAA!!!!

Qué bien lo que sea que vayan a hacerme esta tarde, porque estoy segura que de alguna forma me aliviará el dolor -el intensísimo dolor- que ahora tengo… Y qué bien los ganglios que me han quitado aunque no hiciera falta… Se los regalo!!!! Que los enmarquen!!!! Y qué bien la radio y la quimio…, porque van a seguir velando por mi salud… :)

Vale. Adoro mi larga, larguísima melena, larga, morena, rizada y preciosa… :(   Jajajajaja!!! Pero…, jooo!!! Si estuve a punto, -de hecho llevo un buen trozo rasurado ya- de rapármela por Álvaro, cuando él tuvo su cáncer…

Pues bien. Pues bueno. Pues vale.

Estoy pensando que podía tal vez…, no tatuarme, pero sí quizá pintarme algo en la cabeza. ¿No? Flores!!! Corazones!!! No sé! Algo…, quizá con motivos acorde a cómo me sienta cada día!!!! No sé. Algo tendré que hacer… Algo habrá que pensar…

De momento, echarle un buen par de ovarios… Luchar contra las náuseas, los vómitos, el cansancio, el sueño, el mal humor, la tristeza…

En serio. No creáis que soy una inconsciente. Sé que ésta es una carrera de fondo… Que el tratamiento tiene lo suyo…, pero prometo intentar hacerlo lo mejor posible! :)

Y seguid ahí, ¡por favor!!!!

Vuestro cariño. Vuestras buenas energías. Vuestras velitas. Vuestros amables pensamientos… Vuestra música… ;)  TODO. Todo ha contribuido a que yo haya estado fuerte y esperanzada, y por ende, a que todo vaya desarrollándose como va desarrollándose…

¿Si os doy las gracias una vez más, nadie va a llamarme romancera?!!!!!

Pues…

¡¡¡¡Gracias!!!!  :)

Con mucho, mucho, mucho, mucho Amor.

Y ALEGRÍA.  :)

Dios!!! Y me voy! Jajaja… Que ya voy tarde…

 

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Buenos díaaaaaaaaaas!!!!!

Hola, a todos!!!!!

Gracias! Gracias! Y más gracias!!!

Aclarar sólo que la foto no es de ahora… Jajaja… Tienes unos pocos añitos… Es de cuando estaba empezando a dejar atrás la depre…, que no hace tanto…, dos o tres años…, cuatro…

Pero no puedo estar mucho rato al ordenador, y quería escribiros… No quiero invertir el tiempo que siempre invierto en buscar fotografías… De modo que he pensado que ésta es perfecta!!!!

Pues sí!!! Ya estoy en casaaaaaaa!!!!

Llegué ayer martes por la tarde… Increíble, ¿no?

¡Dios! La medicina es la bomba!!!

A ver… Es que tengo muchas cosas que contaros, y muchas ganas de contároslas…, pero no puedo estar mucho rato al ordenador…

Primero!!! ¿Recordáis el miedo que tenía a la prueba radioactiva que me tenían que hacer en otro hospital al que me tenía que desplazar sola, y que iba a ser superchunga y dolorosa?

Jajajajaja!!!! Pues todo mentira!!!!!!!

Para empezar, nos levantaron a las seis de la mañana. Digo nos levantaron porque tuve la suerte de tener la compañera de habitación -y familia- más maravillosa que nadie pudiera imaginar… María, una gran mujer de 53 años, rumana, encantadora, supereducada, amable, cariñosa y buena persona… Y sus hijas, que habían venido urgentemente desde Rumania al recibir las noticias sobre la salud de su mamá, y que son copias -en jovencito- de María: Nicoleta y Roxana, dos chicas maravillosas, y su marido, discreto y magnífico, Nico. Todos, -en serio-, maravillosos!!! Una de esas familias honradas y trabajadoras con una vida dura, que tuvo que dejar su país para intentar sobrevivir…, y que aquí no ha hecho más que cosechar cariño y grandes amistades. Ha sido para mí un honor tenerlos a mi lado estos días… :)

Entonces, nos fuimos en la ambulancia, María, Nico, Alva y yo, desde el Hospital Arnau de Vilanova… Y no sólo nuestros amores nos acompañaron hasta el otro hospital, La Fe, sino que todas, TODAS LAS PERSONAS que nos encontramos, desde las celadoras que nos sacaron en silla de ruedas de la habitación hasta la ambulancia, los conductores de las ambulancias (la de ida y la de vuelta), las celadoras que nos recibieron en La Fe, las enfermeras de Radio de allí, el doctor, que era un peruano, joven, guapo y amabilísimo, que no sólo nos lo explicó todo perfectamente, y fue superdelicado pinchándonos el pecho, sino que dejó entrar a Alva y a Nico, -respectivamente, claro, jajaja!!!!- mientras lo hacía… Fueron… Encantadores, cariñosos y extremadamente pacientes con nuestros nervios, nuestras dudas, nuestra ignorancia, nuestro miedo…

MIL GRACIAS A TODOS ELLOS, -aunque no lo lean nunca-, porque nos hicieron todo mucho más fácil y agradable. Y en esos momentos, en que para ellos no somos más que parte de su rutina, su trabajo de cada día, para nosotros es un momento tan delicado y difícil de nuestra vida, que eso…, ¡¡¡eso sí que no tiene precio!!!  :)

Además… LLOVÍA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Dios!!!! Llovió todo el día…

Fue maravilloso atravesar la ciudad en ambulancia, lloviendo… Todo tan satinadamente gris… Las luces más intensas…, el asfalto más limpio… Con esa luz mágica del amanecer…, que uno sabe que el sol -naranja- está ahí detrás, en alguna parte aunque a nosotros no podamos verlo… Me dio un buen rollo increíble!!!

Ya sabéis, los que me conocéis, cómo me gusta la lluvia, y para mí no pudo comenzar mejor el día… :)

Además… Llovió TODO EL DÍA… Mientras estábamos en el quirófano, y luego durante todo el día…, hasta bien entrada la noche, en que la tormenta se incrementó, y hasta truenos y relámpagos tuvimos!!!… Fue un regalo que me hizo el cielo… :)

Bien. Entre unas cosas y otras, si no recuerdo mal, entré en quirófano a las diez, más o menos. Y una vez más, mi anestesista, -merde! que no recuerdo el nombre, pero es una mujer maravillosa, encantadora, amable, cariñosa- y todo el equipo de quirófano, un conjunto de seis o siete mujeres que revoloteaban como ángeles uniformadas de verde, a mi alrededor, me colocaron los brazos, me recogieron el pelo, me prepararon la zona, me cubrieron…, todo sin dejar de sonreír, bromear, animarme… Y salí a las dos del mediodía más o menos.

Aquí tengo que entonar un mea culpa, porque… ¡Por todos los demonios!!!! Se ve que tuve un despertar horroroso de la anestesia, e intenté quitarme los tubos o algo, porque entre sueños recuerdo que intentaban sujetarme las manos, y yo luchaba, y me gritaban que me calmara…

No sé. Para mí fue como una pesadilla que no tenía claro si había ocurrido o no, hasta que luego supe que sí sucedió… Que me porté fatal… :(

Y no creáis que no lo he llorado pocas veces…

Además, tengo herida la boca, por dentro, los labios… No sé qué burrada intenté hacer… Pero sé que fueron buenas y cariñosas conmigo, una vez más, hasta en esa situación.

Desde aquí también, pido mil perdones… Quisiera poder haber entrado al quirófano otra vez, y pedirles disculpas en persona… Lo siento tanto… Esa loca violenta…, no era yo.

Y eso mismo me dijo mi cirujana… la DOCTORA ARLANDIS… La mujer más eficiente, cariñosa, dulce, delicada, alegre y magnífica que me podía encontrar.

Que no sólo vino al rato de operarme, a ver cómo estaba, un momento, y que nos lo explicó todo maravillosamente, sino que al día siguiente, el martes, por la mañana, muy temprano, apareció en mi habitación, con ropa de calle, bolso y todo, a decirme que lo sentía, que de repente le habían puesto en quirófano y que no podría pasar a verme, que vendría el doctor Civera, que es su compañero de equipo, -entre los dos nos operaron a todas esa mañana-. El doctor Civera operó a María, mi compañera…

Me pareció maravilloso que viniera adrede unos minutos, antes de entrar a quirófano, cuando no tenía que hacerlo, sólo para ver cómo estaba, cómo había pasado la noche, para confirmar que todo iba bien… Dios, qué ángel de mujer!!! Fue entonces cuando le pregunté si había pasado algo en quirófano cuando desperté, y ella, entre risas me lo confirmó.

:(  Me puse a llorar, pidiendo disculpas… Y ella me tomó una mano sin dejar de sonreír y repitiéndome que no me preocupara, que no había sido yo, sino la anestesia… Que no pasó nada, que nadie se había sorprendido, que era habitual… Y para reforzar sus argumentos me dijo que ella misma se había comportado peor una vez que la habían operado de una rodilla… Jajaja!!! Probablemente fuera mentira, o no, no lo sé, pero desde luego fue increíblemente amable por su parte… :)

Resumiendo. Sin fiebre. La herida sin complicaciones… A mitad tarde ya me levanté a orinar. A las seis me dieron agua por fin, y por la noche ya me dieron cena, aunque no me encontraba muy católica y no comí casi… Pero, un poco más tarde, sobre las diez de la noche…, ya me fui a pasear con Alva por los pasillos del hospital, que me parecía un lugar bellísimo!!! Jajaja! Y paseando, paseando, llegamos hasta la cafetería, donde me tome el café con leche más rico que he tomado nunca -luego fui a darle la enhorabuena a la chica que me lo había puesto, que sonrió feliz cuando se lo dije, creo que estaba muy cansada y había llevado un mal día, pero hizo el esfuerzo de sonreírme agradecida y desearme lo mejor, y sentí que me lo deseaba de verdad… :) – y una empanadilla de alcachofa!!!!!!!! Que me supo a gloria… :)

Eran casi las once de la noche del lunes 16 de enero…

Estaba concluyendo uno de los días “más difíciles” de mi vida, me habían operado un tumor en el pecho derecho -que por cierto, sigue en su sitio…, quiero decir, que no me lo han quitado… :) -, -el pecho, digo! jajaja, el tumor sí… :) – y el mismo día estaba sentada en la cafetería a la que había ido caminando por mí misma, con un hombre a mi lado, sentado frente a mí, que me miraba como si yo fuera lo único que existe en el mundo…, la octava maravilla, su bien más preciado… :)  Alva ha sido el compañero MÁS QUE PERFECTO… Creo que no se me puede querer más. Todo el mundo ha quedado completamente enamorado del amor que Álvaro me ha profesado cada segundito del día y la noche… :)

Me sentía completamente FELIZ…

A ver…, todo esto sin perder la perspectiva de lo que queda por delante…

 Una recuperación lenta, delicada y dolorosa. Lo sé. ¿Y qué? (Lo siento…, pero, leed ese “¿y qué?” con un tono superalegre, convincente e incluso “pelín” desafiante… :)

¡Guerrero!!!

El trabajo con el oncólogo… Radio seguro, probablemente quimio, y todo lo que haga falta… ¿Y qué? (Leer igual que el anterior “¿y qué?” :)

La explicación de la doctora Arlandis, cuando vino tras la operación, -y allí estaban Alva y Montse, conmigo-, fue clara…

El ganglio centinela, -el que investigaron en La Fe a primera hora- al sacarlo, estaba contagiado por el cáncer, por lo tanto, hubo que quitarlo y limpiar la axila de ganglios, no sé si todos. Por lo que respecta al pecho, habían quitado el tumor, que era considerablemente grandecito, y gracias a que tengo el pecho muy grande… (por fin sirvió lo de tener “dos tetas como dos carretas” Jajajajajaja!!!!), habían podido quitar el tumor y un trozo más para curarse en salud, a pesar de que a simple vista parecía que los bordes estaban bien, limpios de cáncer… Ahora lo mandarán a analizar. Como en veinte días sabrán algo. Depende de lo que digan, -si hay células cancerígenas que no se ven a simple vista- volverían a limpiar más, sin necesidad aún de quitar el pecho, o teniendo que quitarlo al final, según vayan las cosas… Pero, -siempre según la cirujana- eso no cambiaría mi…, esperanza de vida, o mis expectativas de vida…

Algo así dijo… No lo recordamos exactamente, y eso que éramos tres personas escuchándolo… Jajajaja!!! Alucina cómo estábamos…

Pero la sensación que se nos quedó a los tres, fue bastante positiva. Bastante esperanzadora. En principio.

De momento, eso es todo lo que puedo contaros.

Al no tener fiebre, al haber orinado -también vomité la anestesia, está claro que lo de la anestesia no es lo mío, jajajaja!!!-, haber comido bien, pasado “buena” noche…, etc., etc., el doctor Civera, que pasó como a las dos y pico del mediodía del martes, nos miró la herida, que ya llevamos descubierta porque nos la habían curado y estaba perfecta, se mostró supercontento y nos dijo: Las dos para casa!!!!

:O

Sólo llevo una herida en el pecho, que va desde cerca de la axila, en horizontal hasta como a unos tres dedos del pezón… Grandecita, pero preciosa… :) Y sinceramente, el pecho parece el mismo… Dios mío, es tan grande!!! Jajajaja, que no parece que le hayan quitado un buen trozo. Y gracias al cielo -pero sobre todo a la posición del tumor, y a la pericia de la cirujana Arlandis :) -, ni pezón, ni aureola, ni nada de nada, se ha visto afectado… :)

Que oye…, si al final hubiera que quitarlo, pues bueno…, luego habría que ponerlo… NUEVO!!! Y claro, aprovecharía y me pondría una teta preciosa!!! Bueno, ya puestos me pondría las dos!!! :) Pero de momento, estoy archisupercontenta con mi querida teta en su sitio… :)  Durante estos días he aprendido a quererla más y más…, por si se iba y no la veía más…

 María, mi compi, más o menos igual, sólo que ella sí lleva otra herida en la axila, más hacia el brazo, se ve que hubo que rascar más o de otro modo, pero también estaba superbien. Es muy fuerte y valiente. Le pedí a Alva que anoche la llamara para ver cómo estaba, y habló con Nico, su marido, y dijo que estaba más o menos como yo… O sea, maravillosamente, aunque con bastantes molestias y dolores, que es lo normal. Nolotil e ibuprofeno cada ocho horas, alternos, es decir, un calmante cada cuatro horas, y listo. Por cierto, un beso enorme a Maria, Nico, Nicoleta y Roxana. Vamos a vernos pronto, y no vamos a olvidarnos ¡nunca! :)

Qué graciosa yo… O qué chulita, más bien, pensé que no me iban a hacer falta, pero la verdad es que sí… Cada cuatro horitas…, calmante. Que no es preciso ser Juana de Arco. Y yo no soy -ni he sido nunca- ni santa… Ni mártir ni bendita. Y esto no es un concurso. ¿Que duele? Pues calmante y a dejar pasar las horas… :)  Los días…

Bueno…, voy a ir acabando.

Gracias a los hermanos de Alva, Cefe, Mari y Carlos, y a mi amigo Garci, y a Montse, que estuvieron desde hora muy temprana el lunes en el hospital para hacerle la espera más llevadera a Alva… Además, pude verlos justo un momento antes de entrar en quirófano. Sus besos y buenos deseos fueron lo que me lleve para adentro… Y el amor de Alva, el calor de su mano y su último beso encendido, justo hasta el límite de donde ya no permiten entrar a nadie más…

A la salida de quirófano aún estaban todos ahí, y como yo había pedido, me dieron un beso rápido y Cefe, Mari, Carlos y Garci, hicieron un silencioso mutis por el foro. MIL GRACIAS, chicos, gracias por dejar vuestras ocupaciones y tomaros la mañana de ese lunes para estar con Álvaro y conmigo.

Ya se quedaron sólo Alva y Montse, mi hermana y mi amor, y cómodamente pude devolver, y hacer todas esas cosas que no son agradables de hacer si no es con los más íntimos, porque pertenecen a tu intimidad más desfavorecedora… Jajajaja!!!

Dios!!!! El teléfono no dejó de sonar y los mensajes de llegar…

MIL GRACIAS A TODO EL MUNDO… Gracias. Gracias. Gracias.

Gracias a todo el Colegio Helios -donde trabaja Alva-, donde tan amables, buenos y cariñosos han sido con él, y conmigo. No voy a nombrar a nadie, porque seguro que me dejo gente, y sería injusto, porque desde los profesores compañeros más queridos y directos de Alva, directores y administrativos, hasta compañeros de cocina, mantenimiento… Sé que todos habéis estado ahí con él, y conmigo. Os lo agradezco infinitamente. Por mí, y especialmente por Álvaro, que tanto los quiere y, en estos momentos, tanto necesita su apoyo. Y me emociono sólo de pensarlo. Sé que no lo leeréis, pero no importa. Necesitaba decirlo. Es justo decirlo.

Y los que habéis estado pendientes del blog…

¿Qué queréis que os diga?

Primero, que responderé a todos vuestros comentarios tarde o temprano, pero que me ha emocionado e ilusionado mucho leeros… Sabéis que lo digo de corazón, y se me queda muy corto un simple gracias para todo lo que siento por TODOS VOSOTROS… :)

Y también a todas las personas que han entrado a leer, aunque no hayan dicho nada…, que nunca había tenido tantas y tantas visitas en el blog, y sé que eso indica que habéis estado pendientes de mí… Y eso, se mire como se mire, es amor en estado puro. Y eso, soy consciente, también me ayuda a sanar…, y a llevar mejor el dolor… Es como un combinado perfecto de antibióticos y calmantes!!!!  :) Sois parte de mi importantísima medicina!!!

Además…, irradio como una luz naranja y un tibio calorcito allá por donde voy… Jajaja!!! O sea, que vuestro envío de energía, y la luz de vuestras velas, no ha sido en balde… Muak!!!!

Jajaja!!! Todo el mundo se empeña en decir que estaba guapísima cuando salí de quirófano… Jajaja!!! Eso sí que es amor!!! Jajaja! Habría que verme!!! Jajajaja!!! Será por la paliza que casi les meto al equipo de quirófano, -pobres- que se ve que me sentó bien…

No. Jajaja!!! Es que el amor nos hace ver hermosos a quienes tanto amamos…

Tanto…, jajaja, que mi madre me contaba hace un rato, que el martes por la mañana, cuando llamó a primera hora para ver cómo había pasado la noche, porque mi mami, mi papi y mi hermano Sergio, sí que vinieron -los únicos, ya que todos los demás cumplieron religiosamente lo que pedí… Ah, no! Y Josep un compañero de Alva, que lo adora, y se pasó un segundo para darme un beso…- a verme… Pues eso, que cuando mi mami llamó el martes a primera hora, a preguntar por mí, si había tenido fiebre, cómo había pasado la noche, etc… Alva le dijo que todo bien, no fiebre, no complicaciones… Pero que hizo hincapié en… ¡¡¡lo guapa que estaba!!!

Jajajajaja!!! Mi madre se moría de risa…

Me dice mi madre:

Nena…, me dice Álvaro: Tranquila, todo va bien Manola, pero es que…, no sabes…, si la vieras…, esta…, ¡¡¡tan guapa!!!!

Jajajajaja!!! Mi madre no entendía… ¿Guapa? Jajajaja… Le hizo supergracia que Alva le diera esa información (tan subjetiva por otra parte…, jajaja) como una información importante!!! Jajaja…

Pero es muy bonito que te miren así… :)

Bueno, chicos…

Y ahora…, me voy a ir a la camita, a leer un poco, y a descansar, ¿vale?

Llevo colgando la botellita del drenaje, y… jajajajaja!!! Me la voy olvidando en todos los sitios… Qué desastre!!! Tanto Alva como Montse, como mi mami, van detrás de mí, botellita en mano, persiguiéndome en mi lento e incierto -pero feliz- caminar por casa…

Mañana jueves 19 por la mañana, a primera hora, tengo visita con el cirujano -no sé si será Civera o Arlandis-, a ver qué dicen, y si me quitan el drenaje ya, o tengo que llevarlo un poco más. Es incómodo, pero no me importa.

De verdad que no me importa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

No me importa más que estar viva, agradecida a la vida, feliz, orgullosa de la gente que me rodea, y preparada para luchar, venga de ahora en adelante lo que venga…

GRACIAS por todo a TODOS. Y, por favor, seguid ahí conmigo.

 Estoy segura de que todo lo que habéis hecho… Pensar en mí con cariño, encender velitas, comer zanahorias (jajaja, eres un cielo de mujer, Helen!!!! Te quiero), mandarme vídeos de música cañera (gracias Sonia!!!), hermosísimos cuentos (gracias, mi admirado y querido Javier), apoyo también para Alva (gracias Rafa, “tronco”, eres una bendición), esas orquídeas vía Madrid, tan preciosas que iluminaron mi habitación del hospital (mil gracias Javi y Mario, os adoro!), todo…, ha contribuido a que yo esté ahora aquí, pudiendo escribiros sólo dos días después de que me hayan operado, y con un ánimo, una alegría y unas ganas de vivir, que ríete tú de Papa Noel, los Reyes Magos, Cupido, Campanilla y todas las Hadas del Bosque juntas!!!! Jajajaja.

Al final, como siempre, la entrada se me ha hecho muy larga, y como habéis visto, sí he buscado fotos… Jajaja!!! No tengo remedio…

Pero me lo he pasado muy bien, y he sido feliz escribiéndoos… Sólo intentaba agradeceros una milésima parte de todo lo que vosotros, los que estáis leyéndome y los que nunca lo harán -y tampoco importa demasiado- habéis hecho por mí, y me habéis dado.

No deberíamos olvidar nunca todo lo que el ser humano es capaz de llegar a entregar desinteresadamente por Amor -en su más amplio concepto-. Eso hace más bella la vida. La vida en la que yo siento que estoy, y que por extensión…, es también vuestra vida.

Os quiero.

En serio. Muchas gracias a todos.

Con mucho, mucho, mucho, mucho…

Amor  :)

 

 

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Sólo… Gracias

 

 

 

Vaya…

Según le prometí a Javier, aquí tenía que ir la continuación del comentario…, pero ahora…

Ahora es la una de la madrugada del joven domingo 15 de enero.

Hoy ingreso. En unas horas ingresaré. Mañana ya no dormiré en casa. En esta casa que tanto adoro… Si la vierais…, está preciosa… Con todas las luces de colores. Los distintos puntos de luz ambiente. La lámpara de colores que me dejaron los Reyes en casa de Montse -mil gracias, mi amor-. Las muchas velitas que siempre tengo puestas… Y la chimenea encendida…

Uuuffff… Me parece que empiezo divagando.

A ver, Bea. Céntrate.

Hoy ha sido un día maravilloso. Vaya, como toda la semana. El teléfono ha sonado una y otra vez para desearme suerte. Para preocuparse por mí. Para enviarme energía y cariño en grandes cantidades.

Y el blog… Bueno, podéis ver los comentarios. Estoy que me salgo de felicidad.

Es un honor sentirse tan querida. De verdad.

Y hoy ha sido un día maravilloso también, porque escribiendo la respuesta al comentario de Javier, he dejado correr la mano, y he llegado a escribir cosas increíbles… A descubrir cosas increíbles sobre mí. Buenas. Y malas. Pero todas muy importantes… No sabes cómo me ha ayudado escribirte, Javier. Aunque al final haya decidido no publicarlo. Quizá algún día lo haga…

Porque ahora que tras una cena estupenda y una divertida película, velada increíble con Alva muy a mi lado, me siento al ordenador dispuesta a publicar lo que escribí esta mañana…, pero resulta que me ha cambiado el ánimo.

Algo característico de estos días es que pasas por un montón de estados distintos de ánimo… Lo mismo estoy loca de contento, que asustada, que confiada, que feliz, que distraídamente triste…

Y ahora estoy…

No lo sé bien. La verdad.

Y aunque me sentía obligada a subir el texto que resultó de mi respuesta al maravilloso comentario de Javier… De repente he recordado también lo que me decía rlfox en su comentario, eso de que tengo que sentirme libre y hacer lo que verdaderamente quiera… Y de pronto me he dicho: Pues no. Pensé que sí, pero ahora resulta que no me apetece publicarlo. La Beatriz de siempre lo haría, aún sin querer hacerlo, porque lo había dicho… Intento ser fiel a todo lo que, sin prometer, prometo… Pero la Beatriz de hoy, la de ahora, se va a tomar la libertad de hacer lo que le apetezca de verdad…

Y no me apetece publicarlo…

Pero me apetece escribir…

Primero para dar las gracias. Sobre todo para dar las gracias. Por todas las montañas de amor que estoy recibiendo. Tanto, que he de confesar que a veces, por momentos, he llegado incluso a sentirme desbordada de amor…

Sí!!!! Eso es fantástico!!!!

Dar las gracias a todos los que habéis leído la entrada anterior y habéis dejado un comentario. Sobre todo a los que os ha costado hacerlo, porque no tenéis costumbre o porque os resultaba difícil o incómodo. No sabéis cómo valoro y agradezco vuestras palabras, vuestro gesto… Me ha infundido mucho ánimo. Me ha proporcionado momentos increíbles. Me habéis hecho muy feliz. Y es algo que tengo ahí para leerlo siempre. Para recordarlo siempre, si flaqueo, si me entra el pánico, si me siento perdida, si se me olvida qué cosas son las esenciales… Teneos ahí a todos para poder leeros siempre que lo necesite es… SENCILLAMENTE MARAVILLOSO!!!!! :)

Gracias también a los muchos que habéis leído y no habéis dicho nada. Cada uno es libre de seguir los dictados de su corazón. O de hacer lo que buenamente pueda…

Gracias a quien después de haberlo leído o enterarse por terceros, ha levantado el teléfono y me ha llamado, o ha dejado un SMS en el móvil.

Gracias a todos los que estáis brindándole tanto amor a Alva, para que él me lo transmita. Muchas gracias a todos, también por cuidarlo. Necesito que sigáis haciéndolo. Necesito que tenga todo el apoyo y el cariño del mundo. Se lo merece, y también a él le hace mucha falta. Lo sé. Y lo sé porque yo también estuve en el otro lado, donde ahora está él, y sé lo duro, lo difícil que es… Mil gracias.

Gracias en definitiva a la vida por lo generosa que está siendo, una vez más, conmigo.

Estoy muy agradecida. Y feliz. Creedme, es como para estarlo.

Pero…, también tengo miedo.

Me entra el miedo al pensar que mañana no estaré aquí a estas horas. En mi adorada casita, en mi bello castillo…

Y también me asusta un poco el lunes por la mañana. No la operación. No. Porque mira, una vez ya te duermen…, ¿no? Pues que hagan lo que quieran, lo que tengan que hacer… Pero el desplazamiento de un hospital a otro, sola en la ambulancia -sin Alva, me refiero, porque ya nos han dicho que nadie puede acompañarme-, y lo que pasará allí…, que tienen que ponerme el contraste… Y la verdad es que la explicación de cómo será eso, me ha producido un poco de aversión… Miedo.

Pero bueno. Pasará. Cerraré fuerte los ojos y pensaré en todo lo que me habéis dicho, en lo que me habéis escrito… En las velitas que habéis encendido. En los pensamientos naranjas que estáis teniendo para mí… En serio que pienso concentrarme en todo eso… Y seguro que se me hace todo más llevadero…

Y luego volveré al hospital, y ya comenzará la operación… Y entonces ya no pienso preocuparme de nada más…

Sólo tengo que concentrarme en ser buena paciente, en tener un buen post-operatorio, en hacer todo lo que me digan, en intentar llevar bien el dolor, en seguir confiando en la Vida…

Intenté sobre todo, en la otra entrada, no ponerme sensible. Ni sensible ni sensiblera. No quiero lágrimas. Ni compasión, eso ya lo dije.

No busco ni pretendo ninguna reacción al escribir esto que ahora estoy escribiendo… Es sólo, para mí, un ejercicio de sinceridad. De liberación. De compromiso también. De Amor.

Bueno, pues… Nos vemos en unos días…

Podré leer…, pero no sé cuándo podré volver a escribir. Espero que sea pronto…

De hecho, ya tengo ganas de escribir la próxima entrada, y contaos lo fácil y sencillo que ha sido todo. Y lo bien que ha ido. :)

Gracias a todos. De verdad. Familia. Amigos de piel y Amigos de red. Espero que sepáis lo importantes…, no que sois ahora para mí, sino lo importante que habéis sido y sois siempre.

 

Con amor.

 

 

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